La academia Imperial es un lugar donde nuestros jóvenes cortesanos comienzan sus sueños. Integridad, ética y responsabilidad son los valores por los que se rigen las enseñanzas impartidas...
Al leer la carta de aceptación de la academia imperial venía integrado otro documento con su información sobre la institución.
Leí ambas cosas con ilusión y algo de amargura debido a los recuerdos agobiantes, aun cuando cerraba los ojos podía ver a mi yo de antaño romper la carta sin siquiera echarle un vistazo, en aquel momento me sentía superior al resto debido a que el príncipe Antonio estaba enamorado de mí, sentí que ir a la academia era solamente una pérdida de tiempo, ahora me doy cuenta de que yo misma cabe mi propia tumba, mi arrogancia lo hizo.
Cuando aún era hija de mi padre, una persona sin estatus y sin clase alguna en la sociedad, en ese entonces era feliz, pero cuando la codicia de mi padre hizo que se casará con aquella mujer entre a un mundo al que no pertenecía, al que nunca soñé pertenecer, después de todo el título de la hija del conde solo me fue otorgado por el matrimonio de mi padre y en esta sociedad clasista sin educación alguna ni conexiones yo estaba destinada al ostracismo por parte de los nobles, por esta razón, cuando mi compromiso con el príncipe Antonio se hizo oficial muchos nobles protestaron en contra.
Ja.
En aquel momento creí que estaban envidiosos, que se oponían a nuestro amor sin siquiera escuchar sus razones...
Todos esos recuerdos eran tan lejanos ahora, la carta de aceptación en mis manos se sentía como una papa caliente, era como una bomba a punto de estallar.
Yo era una bomba a punto de estallar, porque mi mundo fue arruinado por el poder y eso era lo que conseguiría en aquella academia, que lejos de ser un lugar de enseñanzas, más bien era un sitio para formar conexiones.
En el espejo de mi recámara la misma chica de ojos tristes me devolvió la mirada, pero esta vez sus ojos no estaban muertos, ni desprovistos de vida, su mirada poseía un fuego que era capaz de quemar todo porque en sus manos sostenía la entrada al infierno que ella crearía...
Toc Toc Toc
Cerré los ojos mientras escuchaba cómo alguien tocaba la puerta.
— Pase.
Ante mi aceptación la puerta se abrió y una chica de cabellos rubios como el sol con un vestido rosa entró.
Kiara, mi hermanastra.
— Elizabeth — dijo mi nombre con una sonrisa en los labios que deseaba tanto borrar, pero, sabía que eso no era lo más inteligente que pudiera hacer, debía esperar, ser paciente porque a pesar de todo ella en esta vida aún no se ha metido conmigo.
Antes de mi compromiso teníamos una buena relación, o al menos eso era lo que creía, en este momento no estaba tan segura de cuanto de ella es real y cuanto es una falsedad, por eso no se me hacía extraño que viniera a visitar mi habitación.
— Habla conmigo — pidió — ¿Por qué no quieres casarte con el príncipe Antonio? — cuestionó mirándome con dulzura.
No podía decirle que sabía mi destino y conocía los planes que tenían y como solo me planeaban utilizar de escudo para ascender al trono. Cómo no podía decirle, aquello solo podía mentir.
— No me siento digna de ser la esposa de su alteza — respondí, aunque me sentí asqueada por dentro porque él no era digno de mí — Soy alguien de origen humilde, además de que no estoy enamorada y el deseo de mi madre era que me casará por amor...
Mi madre...
Mi dulce madre...
— Pero si hace unos días te sentías feliz, ¿por qué cambiaste de opinión tan de repente? — mencionó aún dudosa, pero, sabía muy bien que todo su cuestionamiento era solo algo que estaba haciendo por obligación, tal vez mi madrastra le ordenó que me convenciera de cambiar de opinión diciéndole las razones por las que debería ser yo la prometida, razones que Kiara escucharía, pero, que no las aceptaría obedientemente debido a su apego por el príncipe Antonio.
— Lo pensé mejor — respondí con algo de cansancio — No deberías preocuparte tanto — añadí.
— Bueno, es tu decisión hermana — respondió risueña, demostrando sus verdaderos sentimientos.
La Kiara de quince años era muy diferente de la persona que sería dentro de tres años, aún más diferente de la que sería dentro de cinco años, aún no había aprendido, ha ocultarse bien.
Eso era bueno, aunque desde antes ella conspiraba contra mí, pero no en gran medida, era algo que podría manejar y contraatacar porque solo así podía sobrevivir.
— Deberías estar feliz, estaremos juntas en la academia — comenté sonriente haciendo que la sonrisa desapareciera de su rostro por un instante antes de que sus labios dibujaran una sonrisa de nuevo.
— De eso hablaremos después — evadió.
Conocía sus motivos.
Toc Toc Toc
— Alguien viene — mencionó Kiara — Bueno, sabes Beth que siempre puedes contar conmigo — comentó antes de salir.
— Lo sé — mencioné de manera inaudible — Lo sé — repetí cuando vi a mi padre, Edmund Castilla, entrando con un rostro indiferente.
— Elizabeth, debemos hablar — anunció con voz fuerte haciendo que tiemble por un momento, porque en tiempos lejanos cada vez que él me pedía hablar terminaba llorando, porque aunque no tuviera la culpa, aunque ni siquiera supiera de lo que me acusaban, para él siempre era la culpable.
Solo ahora me doy cuenta de lo desesperada que me sentía por ser amada, por tener una familia, por esa razón cuando mi padre me castigaba nunca lo contradecía de ninguna manera.
Edmund, mi padre, solo me veía como un objeto que podía intercambiar para ascender en la sociedad, por eso me abandono cuando ya no le servía para nada.
Para este hombre tenía sentimientos muy complicados, mi corazón aún añoraba su cariño, pero, también, se sentía resentido por mi yo pasado. Sabía muy bien lo que debía hacer con estos sentimientos complicados.
Matarlos...
— Hablemos — le dije suavemente mientras esperaba que él comenzará.
— No te voy a convencer de que aceptes el compromiso porque lo harás si no quieres vivir encerrada en esta habitación por el resto de tu vida.
— Yo...
Quise protestar, pero, me ignoró olímpicamente mientras seguía hablando, dejándome anonada por sus palabras.
— Sé que quieres ir a esa academia y lo harás, pero, el compromiso sigue en marcha, solo será pospuesto hasta que termines tu educación y es mi última palabra.
— Yo...
— Piénsalo bien te daré hasta la noche — tras decir esto salió de mi habitación dejando un huracán de sentimientos en mi interior.
Quería venganza, pero, también deseaba olvidar todo y vivir libremente sin sentimientos pesados, pero parecía que aquello sería imposible porque mi padre nunca renunciaría a que me case con su alteza Antonio y he aquí la realidad me daba una cachetada al creer que podía cambiar mi destino.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 101 Episodes
Comments
esterlaveglia
gracias me encanta la historia 👍👏👌
2024-11-03
0
Paola Martiz
porquería de padre ese no merece ni el titulo desgraciado 😡
2023-09-23
6
Andre
Pues ya es hora de que despiertes y no dejes que te manipulen como en el pasado sino, no tendría sentido haber renacido, al primero que te debes enfrentar después de ti es a ti padre o sino va dar igual, espero te vuelvas mas fuerte 🤔🤔🤔🤔
2023-02-15
0