SHILOAH:
Siento que pierdo. Mi mundo se desmorona cuando la veo alejarse por ese ascensor y no sé cómo pedir disculpas, como decirle que la quiero.
No tengo idea de cómo o cuando comencé hacerlo, pero me es imposible creer que alejarla de mi es lo mejor.
Por el momento decido volver al trabajo, luego cuando la tormenta se calme hablar con ella y tratar de solucionar las cosas.
Subo a mi auto y en menos de media hora estoy entrando a la cochera del hotel y estacionando mi coche. Bajo y luego de entrar a la cocina siento la paz que necesitaba. Respiro hondo y comienzo con mi trabajo.
Cada tanto observo el rincón donde suele trabajar Zafiro como esperando verla ahí metida en sus páleles y tomando o comiendo algo que le ofrecí.
Camila me pregunta por la guarnición que se utilizara en un plato y le indico lo que tiene que hacer. Terminamos los preparativos para cuando ya están por entrar las ordenes de la noche miro la silla donde sebera estar cierta pelirroja de ojos azules y mi sorpresa es grande cuando la veo sentada en el taburete con la vista perdida en un libro que tiene en sus manos. Un dedo de su mano enreda un mechón de su cabello y sonríe mientras lee. Miro a mi personal que me alientan para que me acerque a mi esposa.
Se que hablo poco de mi intimidad, pero apuesto lo que sea que sabían que estábamos peleados.
Me acerco a ella y me paro detrás, enrosco mis brazos en su cintura, beso su mejilla y le susurro en su oído.
—Quiero que sepas que eres más de lo que piensas para mí, te quiero siempre a mi lado —ella suelta el libro y me mira—. No me importa nada si estas junto a mí y por nada del mundo permitiré que te alejen de mí.
—¿Por qué Shiloah? —pregunta tomando mi mano y mirando mis ojos con desesperación.
—Tu bien sabes porque —dejo un suave beso en sus labios y me alejo para comenzar con mi ronda de trabajo.
La noche estuvo cargada de pedidos que no dejaban de entrar. Mi voz de mando sonaba estridente y sonora en la cocina. Mis manos tanto como la de todos mis ayudantes no dejaban de preparar platillos.
Cada tanto me acercaba a mi mujer y dejaba algo para que pruebe o tome. Al final del turno, la mayoría de mis ayudantes decidieron retirarse a descansar, sobre todo esos que tenían familia. Los más jóvenes se quedaron para tomar una copa y debatir sobre la noche que acabábamos de tener. Zafiro estaba adormilada en la silla y para que no siga incomoda me despedí de mis compañeros y cargándola en brazos me dispuse a llevarla a mi piso.
Se removió en mis brazos una vez que el ascensor comenzó su ascenso y ayudándola a poner sus pies en el suelo la abrace apretujándola a mi pecho para que no se aleje de mí. Su cercanía me gustaba, es como estar en casa.
—Tuve una entrevista con mi suegra esta tarde —dice de pronto, logrando captar mi atención.
—¿Cómo que una entrevista con mi madre? —pregunto intrigado.
Llegamos al pent-house. Ella dejo su libro sobre la mesa que estaba cerca de la entrada y se sacó sus tacones. El solo hecho de ver como sus manos rozaban sus talones y desprendía las tiras de ellos me seco la boca y mi entrepierna parecía un mástil de lo duro que se puso de repente.
Desvió la mirada de sus pies para servirme algo fuerte mientras ella comienza a narrarme una historia que de verdad no conocía. Historia que ahora aclara un montón de cosas. Lo que si no aclara ese pequeño detalle de letras chicas que estoy seguro que en su momento no estaba ahí y ahora sí.
—Antes no te lo dije, pero cuando Carlos me presento el contrato el punto que habla de un hijo no recuerdo que haya estado —confieso—, pero ahora que me dices todo esto que mi madre tiene mucho que ver con que tu seas mi esposa aclara ese punto.
—Si ese punto no estaba en el contrato en el momento que firme puede llegar a ser un buen motivo para anular el matrimonio que tenemos —dice ella en cambio, ahí salió la abogada marcando su punto.
—Mi padre insiste en que no tenemos hijos y que así sería fácil anular mi matrimonio —le recuerdo—. Carlos insiste en que la solución a todos mis dramas con respecto a la corona la tengo en frente y mi madre me está diciendo en clave que teniendo un hijo es la forma de que mi padre me deje de molestar.
—¿Estás seguro que tener un hijo es la solución? —asiento mirando sus ojos pensativos— Parece que estoy viviendo una película —murmura y apunta su mirada filosa en mi dirección—. No pienso entregar mi hijo como moneda de cambio.
—Te dije que no te dejaría ir, ¿Por qué deberías de entregar a nuestro hijo? —me acerco y me siento a la par de ella—. No miento cuando digo que no quiero la corona, amo la vida que tengo acá. Amo mi restorán, mi hotel y te amo a ti. Todo lo que quiero está aquí, nunca dejaría esto por un reino y si mi padre no entiende eso pienso encontrar la forma de que lo entienda. Pero por el momento la forma más segura de que no me alejen de ti es que tengamos un hijo o dos o miles.
—¿Me amas? —pregunta y veo como sus ojos se inundan en lágrimas. asiento— y porque recién me entero, estúpido. Te gusta verme sufrir —se queja golpeando mi brazo, sonrió y la aprieto a mi pecho y busco sus labios, los necesito.
—¿Y tú me amas? —pegunto separando levemente mi boca de la suya.
—¿Acaso no se nota? Si, claro que te amo —responde.
—Bien... —digo mirándola lo más pervertido que puedo— ¿Comenzamos con la fábrica de bebes? —pregunto batiendo mis cejas.
—Creo que ya llegamos tarde —responde y me quedo mirándola sin comprender.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 23 Episodes
Comments
Cinzia Cantú
Parece que ya viene uno en camino !!
2024-11-04
3
Sandra Mejia
jaaaaaaaaaaaaaa menso bebé 🚼 💕 💖 ♥ ❤ 💜 bordo jaaaaaaaaaaaaaa está embarazada 🤰 .🤪😜🥳😻🙈😻💝👶👼👣🍼🍼🍼🍼🍼🤱.
2024-11-01
1
Yazmin Gómez
ya hay bebé 🍼🍼🍼 a bordo 😍😍😍
2024-10-23
0