Seis años atrás...
Estoy emocionada, hoy comienzo mis estudios en la universidad, mi especialidad Derecho. Hace una semana me mudé al campus, tuve mi orientación y ahora me toca comenzar con todo. Soy becada por lo tanto estudiar es mi prioridad.
No cuento con una familia que respalde mis estudios, por lo tanto, debo trabajar. En la universidad conseguí un puesto en la biblioteca y me queda como anillo al dedo ya que puedo combinar mis estudios con el trabajo.
Me levanto emocionada, salgo lista para mi primera clase. El profesor que dicta la asignatura es muy riguroso y salgo del salón con un dolor en mis manos de tanto tomar apuntes. Tendré que aprender a definir qué es lo importante para no terminar con una tendinitis en la primera semana.
Luego de asistir a todas mis materias del día y con una buena cantidad de tareas por realizar me dirijo a la biblioteca.
El trabajo es entretenido, puedo hablar con muchos y aprender de ellos. Pero tratar de hacer la tarea mientras trabajo es un tema muy difícil de llevar a cabo. Soy persistente y no me dejo vencer, trato de hacer todo lo mejor posible.
Llevo ya un mes en esta carrera en el buen sentido de la palabra ya que mi vida se ha convertido en una carrera, desde asistir a mis clases, tomar apuntes, hacer la tarea y trabajar. Esto último me desestresa un poco, pero también me atrasa en algunos aspectos.
Un nuevo día me espera y con ella la mala noticia de aumentos tanto en la renta como en el arancel de la cuota de la universidad. Lo que saco como bibliotecaria no me alcanza, pero tratare de encontrar otra forma.
No contar con una familia que apoye en mis proyectos me desespera. Me han contado que puedo postularme para encontrar un Sugar Daddy, pero cuando me percaté de que trataba desistí de intentarlo. Prácticamente tenía que ser la prostituta de un tipo mayor y eso me da asco, sin contar que todavía soy virgen y mi aspecto es... como decirlo, anticuado.
Si soy anticuada, y no por elección sino porque no me queda otra, mi ropa la consigo en centros comunitarios, también mi calzado. Mi peso no es el indicado ya que cuento con algunos kilos demás. Y bueno mi cabello es algo que tiene vida propia. Casi siempre lo llevó recogido en una coleta o trenzado ya que me cuesta peinarlo, es tan rizado.
Salgo de mi trabajo frustrada porque nunca me atrase con una cuenta y ya llevo tres meces que no puedo ponerme al día, un mes pago la renta y otro pago la universidad. Si no consigo dinero rápido tendré que abandonar mis estudios y es algo que no estoy dispuesta hacer.
—Hola Zafi —veo que me saluda Nico, un amigo que estudia economía.
—Hola Nico ¿Qué cuentas?
—Acá con mucho estudio, pero te estaba buscando.
—¿A mí? —Pregunto extrañada.
—Si, me entere de algo que te vendría de maravilla con tu problemita de dinero.
—La verdad estoy desesperada, ¿De qué se trata?
—Mira acá esta toda la información, léela tranquila.
Me pasa una carpeta con varias hojas y se despide. La guardo en mi mochila y me dirijo a mi departamento. Llego y me preparo algo para cenar, estoy tan cansada. Como algo simple y me dirijo al baño a darme una ducha. Al salir con mi pijama ya puesto, tomo mi mochila y saco la carpeta y colocando mis anteojos me siento sobre mi cama en posición de indio y me dispongo a leer de que se trata.
Luego de leer muchas veces la cifra que ofrecen me quedo pensando. El documento se trata de matrimonio, el solicitante necesita la ciudadanía. Todo está arreglado solo tengo que poner la firma y nada más. Lo más importante del trato que no exige buena apariencia solo que acepté las condiciones. Las cuales consisten en verse en el momento que se llevara a cabo el enlace y luego prácticamente olvidarse de dicho enlace. Me viene como anillo al dedo, ya que con mi apariencia no atraigo ni las moscas y por otro lado no pide más que una firma de mi parte. En especial no pide una noche de bodas.
Me duermo pensando en que ya tengo mis problemas solucionados. Me despierto y desayuno ligero, con lo poco que como no sé porque no bajo un gramo. Salgo rápido para buscar a Nico. Lo encuentro entrando al área de economía y lo detengo.
—¡Nico! —lo llamo
—Zafi, buen día.
—Buen día, leí lo que me disté y la verdad que me viene más que bien.
—Perfecto, cuanto antes quiero que me des una especie de carta de presentación —asiento— El tipo está desesperado, ya casi tiene la fecha cerca para irse del país y está iniciando un negocio que no quiere dejar.
—De ser así que raro que no lo pueda hacer tranquilo.
—Larga historia, pero lo único que te puedo decir es que la única forma de poder quedarse en el país es casándose.
—Pues que suerte para mí.
—Bueno, Zafi te dejo que tengo clases.
—Si, gracias —se da la vuelta y da unos pasos cuando lo paro de nuevo—¡Nico! Una cosa mas
—Dime.
—¿Tú crees que con mi aspecto no se arrepentirá? —me mira de arriba abajo.
—La verdad no sé, de todos modos, no necesita que te veas bien solo que firmes aceptando ser su esposa.
—Bien gracias.
Se marcha y yo me dirijo a mi facultad, antes de entrar a mi clase me dirijo al baño y me miro al espejo.
Lo único lindo que tengo es el color de mis ojos de un azul turquesa, pero mi pelo rojizo es indomable encima lo llevo largo con tantos rizos pequeños que parezco el rey león. No soy muy alta mido uno sesenta y ocho, por dos centímetros no mido uno setenta. Y mi cuerpo es regordete, aunque mi pecho siempre fue abundante.
Salgo del baño algo desconforme con mi apariencia. Llego al gran salón y me siento. No tengo idea de que se trató el tema del día mi cabeza iba desde mi aspecto físico y como se verá el supuesto novio.
Una semana después y Nicolás me llama y me cuenta que me aceptaron, tengo que reunirme con el abogado del tipo para ultimar los detalles en el despacho del mismo.
El tiempo vuela últimamente, tuve que acomodar mi cita con el abogado en un horario que no interfiera con mis estudios y mi trabajo, y si piensan que con todo el dinero que me pagaran dejare de trabajar, ni loca.
Llego corriendo luego de bajar del autobús que me dejo a dos cuadras del edificio donde está el despacho del abogado. Mientras corro mis pechos se tambalean y hacen doler mi espalda, llego agitada, tomo asiento en un cantero que está en frente del lugar y con un papel me abanico. Justo hoy tenía que hacer un calor de locos, siento húmedo hasta lugares que no puedo ni ver.
Ya con el aire recuperado entro al edificio y me dirijo bien confiada al ascensor y marco el piso donde me espera el abogado. Al llegar las puertas se abren y mientras veo a ciento de modelos pasarse en frente de mí y mirarme con desprecio, llego al mostrador donde está un chico más rosa que Barbie y luego de relajearme me indica la puerta donde se encuentra el abogado esperándome.
Entro a lo que parece una sala de juntas hay una enorme mesa con más de ocho sillas y en el fondo un tipo con canas que me mira de manera neutra.
—Buenos días, tu debes ser la señorita Mits —me tiende su mano mientras me saluda y se la estrecho.
—Buenos días, Zafiro Mits.
—Ahora entiendo el significado de tu nombre —dice y me sonríe.
Hablamos por el tiempo exacto de una hora, Carlos Rodríguez, el abogado es una persona muy cálida y comprensiva. Me explicó todo con lujo de detalles y yo afirme que estaba dispuesta a cumplir con todas las condiciones. Me hizo firmar una especie de contrato donde confirmaba mi conformidad y cuando estábamos por hablar de la fecha del enlace nos interrumpió una voz masculina.
—Carlos, ¿Ya firmó el contrato la estúpida que será mi esposa? —Ahí estaba mi respuesta a la cálida persona que sería mi supuesto esposo.
La pregunta del tipo que acababa de entrar me llevo a hundirme en la silla y no querer verlo.
—Shiloah, lo acaba de hacer —y puedo ver que me señala con la cara.
—Bien —dice y se escucha un portazo.
—Simpático el chico —murmuro.
—Es buen chico solo esta dolido por lo que le ha hecho su padre.
—No importa, solo lo veré una vez en la vida no necesito encariñarme con él —Lo veo asentir.
—Que me dijiste que estas estudiando.
—Abogacías —digo y sonrió.
—Serás buena abogada —declara— Cuando inicies tus prácticas no dudes en venir.
—Gracias.
Me levantó y me despidos luego de apuntar la fecha y hora del enlace que será dentro de dos días a las once de la mañana en este mismo despacho.
Al salir veo la espalda de un tipo que le habla a una de las tantas modelos que se desfilan por este lugar, continuo mi camino y puedo adivinar como me miran y se burlan de mí.
Entro al ascensor y sin mirar a ningún lado en especial disco el numero de la planta baja, cuando la puerta se está cerrando mis ojos dan con el tipo que habla con la chica y puedo afirmar que me quedo sin aliento.
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Updated 23 Episodes
Comments
Cinzia Cantú
La verdad será un tipo muy lindo pero su arrogancia y malos modales tapa todo lo demás
2024-11-03
5
Lourdes Mendez
wue tipo más griser8de cualquier manera no es forma de tratar a nadie
2024-08-15
2
Lily Henao
inconforme....(palabra correcta)
2024-07-11
2