Jess

Dejo de trabajar y miro el reloj en la pared frente a mí. Diablos, ¡me quedan quince minutos para arreglarme! Cierro

el computador, corro al baño y reviso mi rostro. Me aplico maquillaje principalmente para borrar el cansancio post trabajo. Cuando salgo escucho el timbre. No pregunto quién es, ya lo sé.

Siento nervios y un peligro eminente de taquicardia. ¡Jess, por Dios, contrólate!

Abro mi puerta y ahí está él, con su sonrisa y su presencia que hace de mi oficina un lugar pequeño e incómodo.

–Hola, cariño. ¿Vamos? –pregunta.

–Claro, vamos. –Cierro la oficina y bajo las escaleras con él.

Caminamos dos cuadras hasta la plaza y la cruzamos para entrar al Hotel. Cuando entro doblo hacia la derecha donde está el comedor, pero Guerrero toma mi brazo y me impide continuar. Mi corazón se salta un bip y un escalofrío me recorre la espalda, y me temo que no es por temor. Dios, no, eso sí que no puede estar pasando.

 Lo miro extrañada y me hace un movimiento negativo con la cabeza. De la nada aparece un señor que creo es quien recibe a las personas.

–Señor Guerrero, un gusto tenerlo por acá. Ya tenemos preparado su salón VIP –dice y de inmediato dos hombres se adelantan a nosotros, guiándonos.

Los sigo con la boca abierta, no tenía idea que existiera un salón VIP. Nos llevan al segundo piso hacia una puerta doble, que se apresuran en abrir con una sincronía impresionante. Miro maravillada un salón hermosamente decorado con flores amarillas. Sonrío sin poder evitarlo. Son mis favoritas, siempre que veo una flor amarilla me hace feliz. Que hermosa coincidencia. Al centro del salón hay una hermosa mesa de madera con unas sillas muy elegantes y en el techo, por sobre el centro de la mesa, cuelga una lámpara, digna del salón de un castillo.

Miro toda la belleza a mi alrededor mientras que Guerrero me acompaña a una silla y me ayuda a sentarme. Le sonrío agradecida por este bello lugar. Guiña un ojo y mi corazón empieza a latir de forma rápida nuevamente. Música instrumental empieza a sonar para complementar la ocasión.

Se acercan dos meseros con el menú. Leo las delicias que ofrecen, ¿qué pediré? Me decido por una entrada de ensalada mixta con frutos secos y de plato de fondo lasaña de la casa con salsa de champiñones. Guerrero pide su plato y añade el mejor vino que tengan. Se retiran y nos dejan solos.

Me observa atentamente. Me remuevo en mi silla al sentirme nerviosa, pero recuerdo el motivo de esta reunión y me obligo a hablar.

–Gracias, este lugar es hermoso. No sabía que tenían este salón. He venido con empresarios y nunca nos han ofrecido algo así –le digo. Sonríe con una mirada de suficiencia. Me acomodo bien en la silla y enderezo mi espalda antes de hablar con voz firme–. A lo que venimos. Necesito que me informes sin mentirme, quiero saber que terreno estoy pisando.

–De acuerdo, pero antes necesito que me prometas que sin importar lo que escuches, no saldrás corriendo, y terminaremos esta cena de forma agradable. Después si me lo pides no me volverás a ver.

 Ignoro la tristeza que me provocan sus palabras. Asiento con lo que espero sea una mirada tranquilizadora, aunque me temo que mi rostro revela lo asustada que estoy.

 –Bueno, ya te hablé de mi familia y creo que comprendes en el mundo que nos movemos. Estamos hablando de cosas oscuras, ilegales. Tenemos clientes fijos, sí, pero  también ofrecemos nuestros servicios en la Deep Web. ¿Sabes qué es eso? –pregunta.

 Asiento afirmativamente. He visto documentales y he quedado aterrada al ver la clase de servicios que se ofrecen en ese internet.

Se abren las puertas, interrumpiendo nuestra conversación. Entran dos meseros con el vino y las entradas. Las sirven al mismo tiempo con perfecta sincronía.

Se retiran rápidamente cerrando la puerta. Guerrero me mira y continúa.

 –Ahora, tu padre no tiene relación con las armas o con drogas o tratas de blancas, no tiene un negocio en sí –suspiro aliviada para mis adentros, pero él continua–. Tu padre maneja todos los negocios, él consigue las armas a los terroristas y las mejores drogas a los narcotraficantes. Tiene sicarios a su mando y muchas cosas más. Tiene negocios con algunos mandatarios de países que están en guerra, ellos recurren a él por contactos. –Se detiene al ver mi expresión–. Sé que suena mal, pero él no actúa, no es quién comete el crimen. Su trabajo consiste en

comunicarse con las redes criminales que necesita. Él controla todos nuestros negocios. Si alguien necesita un servicio, por lo más oscuro que sea, tu padre conoce quién puede hacer ese trabajo. Podríamos decir que trabaja a comisión. Todos quieren estar en sus redes de contacto. Si tienes un problema con El Emperador estás muerto en el negocio y probablemente en la vida real.

Estoy congelada. No me puedo mover ni mucho menos hablar. La verdad me gustaría salir corriendo, pero siento las piernas pegadas al piso, creo que me veré obligada a cumplir mi promesa. Miro a sus ojos sin expresar nada, no tengo fuerzas para nada en este momento. Siento que estoy en un sueño, más bien una pesadilla. Comparado con mi padre, Guerrero y su familia son unos santos. Ahora entiendo por qué mi madre nos alejó de alguien de esas características.

Gracias, mamá.

–Cariño, espero que estés bien. Esto es sola la punta del iceberg.

–¿Cómo puede haber más? –pregunto aterrada. No puedo creer que pueda haber algo peor de lo que ya me ha dicho de mi padre.

–Me refiero a que hay muchas personas poderosas involucradas, empresarios, políticos. Ni siquiera yo sé que tan lejos va todo esto –responde rápidamente, como si temiera que al contarme más no pudiera manejarlo–. Sólo sé lo que me contó mi papá –agrega después de un segundo y puedo ver el dolor en sus ojos cuando lo menciona. Es una tontería, pero siento dolor también.

Por otro lado, internamente suelto un suspiro de alivio, creo que no podría aguantar saber algo peor de mi padre. Y eso último creo que no es tan malo. Qué importa si hay personas poderosas involucradas en esos negocios, por lo menos ellos no son mi padre.

Me tomo un momento para procesar toda esta información y así no volverme loca.  No puedo creer que tengo un padre delincuente, al que le temen hasta los traficantes de armas. Yo y mi bendita suerte.

Está bien, lo tengo. Mi papá, a quien nunca he conocido, es alguien poderoso en el mundo del crimen. Correcto, ya lo tengo. Ahora respira, Jess, y sigue consiguiendo información. Luego, cuando llegues a casa, puedes gritar todo lo que quieras.

Con esa charla en mi cabeza estoy lista para continuar.

–Así que eso quiere decir que no conoces a mi padre en persona –declaro.

–No... Bueno, una vez acompañé a mi abuelo, quien tenía una reunión con El Emperador, pero era sólo un niño. No recuerdo bien, sin embargo me sorprendió lo joven que era. Cuando nuestro abuelo nos hablaba de El Emperador siempre imaginé a un hombre adulto, no a un muchacho –murmura perdido en sus recuerdos–. Mi abuelo era uno de sus clientes, pero cuando murió, mi familia decidió seguir por su cuenta. Claro, si quisiera podríamos utilizar sus servicios, pero estoy bien manteniendo un bajo perfil y vendiendo por nuestra cuenta. No quiero a ese tipo de hombre cerca –explica y luego de un momento se da cuenta de lo que dijo–. Yo... perdón no lo quise decir así. Sé que es tu padre, sólo me refería a que es alguien de temer –termina y luego se pasa una mano por el pelo, dándose cuenta que no logró arreglar nada. Me lanza una mirada suplicante y como se ve tan lindo con ella, no tan seguro como ha demostrado desde que lo conozco, me apiado de él.

–Tranquilo, no me ofendes. Ni siquiera conozco al tipo.

Sonríe con agradecimiento y siento pequeños pajaritos en mi pecho y no puedo creer que en realidad eso pase. Pensé que era un invento de las novelas románticas. Me imagino espantándolos porque no debería sentir algo así por él. Desde luego, no tan pronto.

Abro mi boca sin saber lo que voy a decir cuando suena su celular. Le lanza una mirada luego de sacarlo.

 –Lo siento, olvide apagarlo... tengo que contestar esto, es uno de mis primos –termina distraídamente antes de

contestar.

Lo miro mientras habla, pensando en todo lo que he aprendido y tratando de resolver como terminé aquí, cuando hasta hace poco mi vida era normal. No le pongo realmente mucha atención a lo que dice por teléfono, hasta que me percato de lo pálido que está.

–Voy para allá ahora mismo –dice antes de colgar y perder la mirada en la pared.

Vuelvo la cabeza para comprobar que no hay nada allí y cuando lo confirmo, regreso a mirarlo. Guerrero sigue con la mirada clavada en la pared. Quizá esté en shock o algo.

–¿Estás bien? –pregunto. Al escucharme salta un poquito como si hubiera olvidado dónde está.

–Mi hermano... –Traga saliva y continúa en un apuro–. A mi hermano lo atacaron, está en el hospital. –Se levanta con expresión asustada–. Siento no poder darte más tiempo, Jess, pero tengo que irme. Así que decide, ¿me vas a ayudar a proteger a mi familia o esto es una despedida?

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Comments

Nora Sophia Y Rafael

Nora Sophia Y Rafael

se lanzo muy rápido a decir la verdad.... la asusta

2025-03-21

1

Tere Roque 🇨🇺

Tere Roque 🇨🇺

HAYYYYYYYYYY JESS HAS CM DICE EL REFRÁN, ""HAS BIEN Y NOOOOOOOO MIRES A KIEN""" X FA AYUDA AL HOMBRES K TE HA ROBADO EL CORAZÓN ❤️ Y TE TRAE BABEANDO 🤤 🤤

2024-05-13

3

Marita Peña

Marita Peña

AYUDALO

2023-12-21

2

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Updated 103 Episodes

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