Capítulo 17

— ¿Andrick?

— ¿Si? —Murmuré hacia la oscuridad mientras mantenía en mis brazos a Renee.

— ¿Estarás aquí mañana? —Se alejó levemente como para verme a través de la oscuridad — ¿Te despedirás de mí? —Murmuró.

Toque su mejilla con suavidad, entonces me acerqué y besé sus labios castamente.

—Estaré aquí.

Soltó un gran suspiro y se acercó de nuevo a mi pecho, por lo que, la abracé con mi brazo izquierdo fuertemente.

— ¿Andrick? —Volvió a hablarme después de varios minutos de silencio.

— ¿Qué sucede?

Buscó mi mano libre con su mano izquierda y la sujeto fuertemente encima de mi estómago.

—Quiero que tengas cuidado… Me prometiste cuidarme, pero quiero que te cuides primero a ti, por favor, no te acerques demasiado a él, es…

— ¿Es que?

—Un demente —susurro, así que me moví hasta que su rostro quedara frente al mío, solo a unos cuantos centímetros, por lo que, podía sentir su propia respiración sobre la mía.

—Para atraparlo debo acercarme Renee…

—No, pero…

—Shhh, está bien —Besé rápidamente su mejilla —Voy a cuidarme, siempre voy a cuidarme —Hundí mi rostro en su cuello e inhalé su aroma. Rodee con mis piernas las suyas y la escuché reír.

—Prométeme que siempre pensaras en ti primero… incluso sobre mi…

—No.

—Andrick.

—No —Besé su cuello y la abrace fuertemente —No prometeré algo que sé no puedo cumplir. Pero prometo cuidarme, en verdad.

Pasaron varios minutos de silencio en los que mis manos se aferraron a su cuerpo mientras esperaba a que emitiera un sonido.

— ¿Renee?

—Tengo miedo Andrick…

—No debes de tenerlo, yo voy a pro…

—No tengo miedo sobre mí —Llevo sus manos a mi pecho y me alejo —Tengo miedo sobre ti.

—Me he enfrentado a casos anteriores de asesinos seriales, soy un policía que vive en constante…

—No lo entiendes —Noté como negó a pesar de la oscuridad —No debí permitir que esto… que lo nuestro llegara tan lejos. Corres peligro por mi culpa.

Trague duro y me acerque de nuevo para tomar su rostro entre mis manos.

—Nadie lo sabe, él no lograra saberlo, no te preocupes por eso —La bese de nuevo —Estaré bien.

La escuché sorber por la nariz, entonces se acercó y fue su turno de hundir su rostro en mi cuello.

—Me gustas mucho Andrick, en verdad me gustas mucho.

Mi corazón se movió de manera extraña, es como si brincara, me hacía sentir extremadamente confundido, pero a la vez me agradaba, quería que Renee fuera dueña de el por completo.

—También me gustas mucho, en verdad demasiado.

La sostuve en mis brazos el resto de la noche. Me esforcé por no quedarme dormido, pues no sabía cuándo podría repetir tan hermosa cercanía. La extrañaba, mi pecho lo hacía, mi cuerpo entero la anhelaba y ella ni siquiera se había ido aun.

*

Me encontraba en la sala de investigación cuando Maikel apareció a mi lado.

— ¿Tienes algo nuevo? —Murmuré mientras miraba las fotografías de los asesinatos sobre la mesa. No dijo nada por varios segundos, así que lo mire y noté su preocupación — ¿Qué ocurre?

—Se han llevado a la chica a la residencia…

— ¿Qué? Pero… —Miré a nuestro alrededor un tanto desorientado — ¿Por qué no me avisaron? —Comencé a caminar hacia la salida, pero fue más rápido y la obstruyó —Muévete An…

—No. Llevársela fue una orden, sabes que sería hoy.

—Pensé que yo estaría presente. Soy el policía a su cuidado —Gruñí molesto.

— ¡Tranquilízate! —Gruño de vuelta. Miro sobre su hombro y después de nuevo a mí, entonces soltó un suspiro —Te estoy diciendo que te relajes, ni siquiera he terminado de hablar.

—Dime que me pusieron a su cargo.

Rodó los ojos y asintió. Una emoción me invadió, pero rápidamente negó.

—Aquí no.

—Lo siento —Murmuré antes de sonreír.

Me sonrió de vuelta, entonces golpeo mi brazo.

—Maldito mocoso.

Maikel era mayor que yo por siete años, no era tan viejo, pero en ocasiones en verdad me hacía sentir que había una larga diferencia entre los dos.

Cuando el reloj marcó las 4:59 p.m. recogí mis cosas y fui hasta el escritorio de Maikel.

—Es hora —Murmuré rápidamente.

—Espera, aun no son las 5:00 p.m.

Miré el reloj y en cuestión de segundos lo fueron.

—Ahora lo son. Vamos.

Lo esperé en mi coche, entonces le indique que ingresara la dirección de la residencia. Afortunadamente estaba a solo 40 minutos de mi departamento.

—Ahora mismo allí deben estar la psicóloga y el policía Smit…

— ¿Smit está ahí?

— ¿El policía? Sí, decidieron asignarlo para que siga custodiando la casa. Darán rondas en diversos momentos. Lo acompaña también el oficial Bakker —Me miró rápidamente —Te notificaran todo a ti de primero.

—Bien —Asentí — Smit se lleva bien con Renee.

—Contéstame algo Andrick —Se giró en el asiento para mirarme — ¿Sigue siendo solo una relación de detective y víctima o… hay más?

Lo pensé unos segundos antes de mirarlo rápidamente.

—Si quieres estar libre de algo que peligre en contra de tu cargo, lo mejor será que no me preguntes.

—Mierda —Dejo caer su cabeza contra el respaldo —Supongo que era algo de esperarse —Suspiro.

No volvimos a cruzar palabra hasta que llegue a la caseta de seguridad de la residencia.

—Muy buenas tardes —Saludo un hombre mientras nos observaba a los dos — ¿Podrían identificarse?

—Soy el detective Andrick Wang y él es mi compañero Maikel Peters —Le mostramos nuestras placas, así como nuestras identificaciones, por lo que, las tomo para inspeccionarlas.

—Estamos aquí para ir a la residencia 1932 —Añadió Maikel —Somos quienes llevamos el caso de la víctima, y aquí mi compañero es el oficial a cargo de custodiar —Le mostro su más amigable sonrisa, por lo que el oficial asintió levemente y levanto las placas.

—Debo inspeccionarlas, solo será un segundos.

—Está bien —Asentí mientras se alejaba y entraba de nuevo a la caseta.

—Aquí están. Todo en orden, pueden pasar, y bienvenido detective Wang —Sonrió.

—Gracias — Se giró, entonces minutos después dejo que las puertas se abrieran mostrándonos el montón de casas. No todas pertenecían a personas en situaciones como las de Renee, simplemente eran personas importantes que requerían de seguridad.

—Sí que hay lujos aquí —Murmuro Maikel mientras miraba el parque privado y el área de la piscina.

—Concéntrate. ¿Por dónde está la casa?

—Oh, debes de girar en “U” y quedara a tu izquierda, junto a la barda.

Buscamos entre las casas a mi izquierda el número 1932, y lo encontramos en una casa para nada extravagante de dos pisos en color blanco. Me estacioné al frente rápidamente y bajé del auto, entonces Smit apareció a mi derecha.

—Detective Wang —Sonrió —Que bueno que ha llegado.

Mire de ida y vuelta entre él y la puerta principal, entonces noté como Maikel saludaba rápidamente e iba a la entrada.

—Hola Smit. ¿Estás haciendo una ronda?

—Sí, así es. Pero toda esta tranquilo, así que me estaba dirigiendo por una taza de café —Sonrió —La joven Renee dijo que podía ir por una cuando quisiera, la noche es bastante helada —Miro sus pies y de nuevo a mí.

—Bien, pues entonces vamos —Camine rápidamente mientras Maikel hablaba con una mujer joven —Buenas tardes.

—Buenas tardes.

—Oh, él es el detective, Andrick Wang —Maikel me miró —Ella es la señorita Elsie, la psicóloga que ayudara con el tratamiento. Justo hablábamos de ti.

—Su compañero me está diciendo que será el detective a cargo de custodiar a la señorita Visscher —Ladeo la cabeza mientras me inspeccionaba.

—Asi es —Asentí y sonreí, pero no me la devolvió.

— ¿Es quién la custodiaba antes, cierto?

—En efecto, soy quien se ha encargado de su seguridad.

—Bueno… —Nos miró a los tres —Entonces pasen.

La estancia era linda, amplia y en tonos claros. Era un lugar cómodo y me agradaba que fuese donde se tuviera que quedar Renee.

Segundos después se escucharon las pisadas al bajar por las escaleras y fue cuando la mire. Nos observamos por algunos segundos antes de que mirara a los demás y les sonriera cortésmente.

—Buenas tardes —Murmuró.

—Buenas tardes —Contestamos los tres.

— ¿Les puedo ofrecer algo de beber, tal vez café, agua? —Preguntó la psicóloga.

—Yo sí quiero café, gracias —Asintió Smit y Maikel me miro, antes de asentir también.

—Yo también, gracias.

— ¿Ustedes? —Miro a Renee y a mí.

—Quisiera hablar rápidamente con ella, si me permite.

Nos observó y asintió.

—Por supuesto.

—Iremos enseguida —Sonrió Renee.

—Muy bien.

Los tres se dirigieron a la cocina.

—Hola —Murmuré bajito antes de que ella mirara el lugar por el que habían desaparecido y de nuevo a mí, entonces una solitaria lagrima corrió por su mejilla mientras apresuraba su paso hacia mí. La atrape entre mis brazos —Lo siento, lo siento tanto. Yo debía estar ahí —Hundí mi rostro en su cuello.

—Está bien, estoy bien —Murmuro —Es solo que… no sabía cuándo vendrías, no sabía cuándo te vería de nuevo —Hundió su nariz en mi propio cuello — ¿Estarás aquí? ¿Lo harás, verdad?

Sonreí, entonces me aleje de ella y tome su rostro entre mis manos.

—Lo haré —Mire a nuestro alrededor —Aquí es más seguro, todo el protocolo para ingresar es mejor. Ya verás que todo estará bien.

Asintió, entonces bajo su mirada y tomo mi mano.

—La doctora estará aquí todo el día —Miro hacia la cocina, entonces volvió a verme —Será como tener supervisión. No será igual.

—Tendremos las noches para nosotros… —Sus mejillas se ruborizaron y sonreí.

—El oficial Smit y el oficial Bakker también estarán aquí por la noche.

—Los haré dormir afuera.

Negó divertida, entonces jalo mi mano.

—Vamos, debemos ir antes de que sospechen.

—Bien.

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Comments

Estrella Solano

Estrella Solano

😂

2022-08-02

0

Estrella Solano

Estrella Solano

😁 me cae bien Mikel es bruto pero bueno

2022-08-02

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