Cuando abrí mis ojos aún estaba oscuro afuera. Solté un leve gemido por le leve dolor de espalda de estar acostado en el piso, entonces me enderecé. Logré mirar un bulto bajo las cobijas, básicamente había dormido hasta el otro extremo en una de las esquinas. No volví a despertar por sus gritos al tener una pesadilla, así que supuse la noche había sido tranquila para ella. Recogí las mantas del piso y las doble, entonces las dejé en la única silla que la habitación tenía.
Fui a la estancia y tomé mi maleta, entonces regresé para entrar al baño. Procuré hacer el menor ruido posible mientras me aseaba, y lo hice en tiempo record. Me vestí con un conjunto de tonos negros, como siempre, entonces volví a fuera para ponerme las botas y fue cuando la miré. Los rayos del sol comenzaban a entrar por la ventana y la luz golpeaba levemente su pelo dorado y su rostro mientras me observaba. Estaba recargada en la cabecera de la cama mientras tapaba sus piernas con las mantas.
—Buenos días —Murmuré aún de pie en el umbral de la puerta —Perdón por despertarte.
—No lo hiciste. Eres bastante silencioso —Sonrió mientras se acercaba a la orilla para sentarse —Suelo levantarme temprano.
—Oh, bien —Asentí y me apresuré a cerrar la puerta del baño y encaminarme hacia la estancia —Debo partir en unos veinte minutos...
— ¿No vas a desayunar algo? —La miré sobre mi hombro y la encontré de pie a mitad de la habitación observándome — ¿No desayunas antes?
—Yo... —Tragué duro —No suelo desayunar.
—Oh... eso no es bueno —Murmuró —No deberías hacer eso —Me miró, entonces desvió la mirada hacia la puerta del baño —Puede ser malo para la salud…
—Sí, es un mal hábito —Me aclare la garganta —Lo dejaré… Uh, ahorita que me vaya habrá un policía afuera para quedarse aquí, tal vez ya se encuentre ahí ahora mismo —Volvió a prestarme su total atención como dándome las gracias por sacarla de su miseria —Si necesitas algo, puedes pedírselo a él.
— ¿Puedo llamar a recepción? ¿Hay restaurante aquí?
*Claro, la comida*
—Sí —Caminé hasta la mesita de noche y saque una hoja —Aquí está el número de recepción, puedes pedir servicio a la habitación, aunque… el chico de afuera tendrá que recibirla por ti.
—No hay problema —Sonrió.
—Bien —Asentí —Iré a terminar de alistarme —Señalé la estancia y asintió.
La escuché cerrar la puerta del baño mientras yo me sentaba para ponerme mis botas, entonces salí para ver si había llegado el policía y efectivamente, ya se encontraba afuera.
—Buenos días detective Wang —Hizo una leve reverencia. Era un policía novato, pero si debía estar pasando todo el día solo vigilando una puerta, era seguro que no mandarían a los más capacitados.
—Buenos días…
—Bram señor, Bram Smit.
—Bram, ¿Te han dicho lo que tienes que hacer, cierto?
—Sí, ayer por la tarde mencionaron que debía venir a custodiar a la señorita que ahí se encuentra —Señaló la puerta —Ninguna persona tiene permitido entrar, ni los empleados del hotel.
—Perfecto —Asentí — ¿Sabes por qué?
—Uh…
—Solo responde.
—Es relacionado con el caso del… asesino de la orquídea —Susurro lo último mientras veía a los lados en busca de alguien que lo hubiera escuchado —Fue su víctima y única sobreviviente, por eso debe ser vigilada.
—En efecto —Puse mi mano en su hombro y se puso lo más derecho que pudo. Fue gracioso, pero no se lo demostré —No pierdas de vista esta puerta, si la señorita te pide que entres o que necesita tu ayuda un momento adentro, lo haces, pero después regresas aquí. ¿Entiendes?
—Entiendo —Asintió rápidamente.
—Muy Bien. Tal vez manden a alguien más para que te releve y tomes un descanso.
—Está bien —Sonrió —Me alegra que me hayan confiado este trabajo. Gracias.
—No agradezcas y enfócate en tu trabajo.
—Sí.
No quise desilusionarlo con que muy seguramente por ser un policía de bajo nivel, le pusieron la tarea de mirar una puerta.
Regrese adentro y fue cuando mi celular sonó con el mensaje de Maikel de que estaba abajo esperándome.
—Debo irme ahora —Entré a la habitación y miré a Renee sentada en la cama, completamente vestida con un pans blanco —Mi compañero ya está esperándome abajo.
—De acuerdo —Me sonrió levemente antes de mirar sus manos. Se veía tan perdida ahí sola.
—Bien —Comencé a caminar hacia la salida pero entonces me detuve y me volví para encontrarla observándome —Yo… espera —Caminé rápidamente hacia el buro y busqué una pluma en el cajón pero no había nada.
— ¿Qué necesitas?
—Un bolígrafo, algo que me sirva para…
—Espera, tengo lápices conmigo siempre —Tomó una de sus pequeñas mochilas y sacó una bolsita, entonces se apresuró a prestarme uno de sus lápices —Son para dibujo…
—Claro —Asentí, entonces empecé a escribir en la hoja de los números y al terminar se la entregué —Ahí está mi número telefónico… el personal y el del trabajo —Lo observó un segundo y después buscó mis ojos de nuevo —Es por si no contestó en uno, intenta en cualquiera de los dos siempre. No dudes en marcarme si lo crees necesario.
—De acuerdo.
—También están los números de la estación, así como el que está conectado a mi escritorio.
—Bien… gracias —Sonrió mirando de nuevo la hoja.
—De acuerdo… ahora si debo irme —Volví a caminar hacia la puerta.
— ¿Andrick?
— ¿Sí? —La miré sobre mi hombro.
—Suerte en el trabajo.
Me quedé pegado al piso por un segundo cuando observé su genuina sonrisa, entonces me obligue a sonreír.
—Gracias —Asentí a modo de despedida, entonces me fui.
*
—Tardaste demasiado —Murmuró Maikel ya en el camino.
—Vamos bien.
—Tendrás que ir por tu auto, no vendré todos los días hasta aquí.
—Lo sé, solo fue hoy. Mi auto se quedó en la oficina.
—Oh bien… Entonces, ¿Qué paso?
— ¿De qué? —Miré por la ventana.
—Ya sabes, ¿No tuviste un acercamiento con ella?
Lo mire rápidamente.
— ¿Acercamiento?
—Sí, ¿no te contó algo que nos sirva?
*Oh, eso*
Recordé la plática que tuvimos sobre como las personas suelen verla, pero no sentí que fuese algo relevante para el caso o Maikel.
—No. Apenas ha sido una noche, dale más tiempo.
—No tenemos tiempo Andrick…
—Lo sé, créeme, lo sé. Pero tampoco puedo presionarla, ya dijo lo que quiso decir en su momento, si ahora resulta que quiere agregar más a la declaración supongo que no será tan sencillo.
—Debemos encontrar la manera de hablar con ella. El jefe esperara una declaración nueva. Debemos traerla a la comisaria.
—Entiendo eso, se lo comentaré hoy para que se prepare para mañana.
—Bien, eso ya es un avance.
Saludé a los chicos mientras caminaba hacia mi escritorio, entonces empecé a redactar el reporte de lo ocurrido el día de ayer. Ya era cerca del almuerzo cuando Maikel se acercó.
—Hay algo.
— ¿Qué es? —Dejé de mirar la computadora y me enfoque en él por completo.
—Los chicos han estado vigilando el edificio de departamentos desde que sacamos a la chica de ahí. Nadie sabe que se ha ido, se le dijo al guardia que dijera que aún se encontraba en su departamento. Esta mañana cuando los chicos fueron a preguntarle al guardia si había habido algo extraño, el guardia saco una caja que encontró al en la entrada del edificio—Se apresuró a sacar su teléfono y me mostro su pantalla —Había una orquídea blanca dentro…
Trague duro mientras tomo el celular y miraba la fotografía. Observé la orquídea por bastante tiempo, entonces lo miré de nuevo.
—La iba a encontrar si no la sacábamos de ahí.
Maikel asintió mientras apretaba la mandíbula.
—Debemos saber porque una orquídea. Ella no habló nada de eso en su declaración hace diez años. Debe venir a la comisaria ya.
Miré mi escritorio y me enfoque en mi arma.
—Iré por ella ahora mismo.
—Bien.
Corrí hacia mi automóvil y conduje rayando el exceso de velocidad.
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Updated 58 Episodes
Comments
Elsa Elena Isasa
Bien. Creo que el policía ya siente algo más que celo profesional por René. Espero que la acción del asesino serial se desencadene finalmente. De hecho quiero que lo atrapen. 💙
2023-09-29
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Estrella Solano
el maldito la encontró 🤬 la sacaron justo a tiempo
2022-07-11
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Estrella Solano
El no lo toma así, sino que va a proteger a alguien 👍🏻
2022-07-11
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