Capítulo 11

Caminé por pasillo y fui directo a la sala de juntas, la cual estaba vacía. Me senté en la silla y contemplé mis manos temblar sobre la mesa.

— ¿Qué ocurre Andrick? —Maikel entró y cerró la puerta.

—Yo… no sé —Lo miré —Me siento extraño.

Frunció el ceño y se sentó frente a mí.

— ¿Extraño? ¿Cómo extraño? ¿Te duele algo?

Lo observé mientras lo pensaba y entendí algo. Sí, había dolor, me dolía el pecho, era una sensación de opresión y me estaba lastimando, pero… eso no se lo diría.

—Sí… creo que me siento un poco mareado por no haber comido nada aun.

Sus ojos me mostraron su comprensión y termino asintiendo.

— ¿Quieres que termine el interrogatorio por ti? Así puedes ir a…

—No —Me puse de pie —Yo lo terminaré, solo beberé un poco de agua y le llevaré a Renee.

— ¿Renee?—Levantó las cejas.

— ¿Qué? Ese es su nombre.

Sonrió.

—Está bien. Vamos.

Fuimos a la cocina y rápidamente me comí unas galletas, entonces bebí agua y finalmente regresé con una botella con agua en mis manos.

Dudé un segundo antes de girar la perilla, pero no me arrepentí de hacerlo, pues al mirar a Renee ahí sentada sola y notar su miedo y tristeza, me hizo sentir como un imbécil. No debí irme, no debí dejarla. Ella estaba sufriendo, tenía miedo, sentía dolor, un dolor que yo no lograría entender, ¿y que hice yo? Fui a esconderme.

—Lo siento, tarde mucho —Me apresuré a sentarme y puse la botella frente a ella. Tragué en seco mientras esperaba a que levantara la cabeza y me observara, entonces cuando lo hizo esa sensación en mi pecho me golpeó más duro. Ver sus ojos, sus hermosos ojos de color chocolate con tantas emociones corriendo hicieron que quisiera alargar mi mano y acariciar su mejilla — ¿Estás bien para continuar?

No, no lo estaba, pero eso era lo único que podía hacer en este momento. Comportarme como un idiota frívolo que quería solo su información, no querer consolarla.

—Sí —Murmuró y bajó sus ojos para evitar mi mirada.

La observé por varios segundos antes de que asintiera lentamente. Había algo en mi garganta, algo la apretaba, pero aun así después de aclararla volví a hablar.

— ¿Deseas tomar agua? —Levanté la botella y la agite levemente frente a su rostro.

—Sí, gracias —La tomó de mi mano y sus dedos tocaron los míos… cuando eso sucedió, algo ocurrió con mi pecho, algo más allá del dolor y de la opresión, algo se movió, algo que me hizo sudar frío, por lo que me alejé y me enfoque en los papeles en la mesa. Necesitaba concentrarme, necesitaba no olvidar donde estaba.

Miré cuando volvió a bajar la botella y la puso a un lado con extremada delicadeza.

— ¿Podemos continuar ahora? —Asintió —Bien —Aclaré mi garganta y puse frente a ella su declaración — ¿Puedes repetir porque no pudiste dar un rasgo de su rostro? Solo mencionas que era alto, ¿estás segura que nunca viste algo más?

Miré sus manos tomar las hojas lentamente.

—Él… Él era muy alto —Murmuró mientras bajaba las hojas, entonces me miró a los ojos de nuevo —Yo… yo no sé si sé algo más…

Fruncí el ceño confundido.

— ¿Cómo que no lo sabes?

Tragó duro.

—En pocas ocasiones puedo verlo —Levantó su mano izquierda y observó su palma —Una cicatriz… hay una cicatriz en su mano, tan grande que cruza toda su palma…

— ¿Estás segura? —Me acerqué. Si eso era verdad, bueno… era un avance — ¿Pudiste verla?

Me observó.

—Creo que sí…. ahora lo recuerdo. Me lo contó una tarde; estaba trasplantando sus plantas de un lado a otro, y una de ellas, una con largas espinas se clavó en su mano. Entonces por la noche… —Cerró los ojos e hizo una mueca. Sentí desagradable observarla, pero deje que continuara —Él me mostró su mano con una venda.

—Pero… dijiste que nunca podías verlo —Murmuré confundido —Que mientras él estuviese cerca debías estar con una veda en tus ojos.

Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras comenzaba a tallar sus manos entre sí.

—En las noches… en las noches malas, a veces él quitaba mi venda de los ojos, entonces… él dejaba que viera la silueta de sus manos sosteniendo las mías en la oscuridad, la oscuridad iluminada por una vela. Solo eran segundos, segundos en los que unía nuestras manos y me las mostraba. “Esto siempre hemos sido nosotros, aunque fue doloroso, este soy yo, sosteniéndote y no te volveré a soltar”

Apreté fuertemente mi mandíbula mientras lagrimas corrían por sus mejillas, lagrimas silenciosas en la habitación, pero ruidosas en mi interior. Las odiaba.

—Entiendo —Me estiré —Está bien, ya no tienes que hablarme de eso, ¿bien? Ya no es necesario. Terminamos por hoy —Apagué la grabadora de la computadora.

Asintió rápidamente mientras intentaba borrar sus lágrimas, pero simplemente ellas no querían irse. Me levanté y caminé hasta ella, entonces me puse de cuclillas mientras dejaba caer mis manos entre mis piernas en fuertes puños.

—Está bien, estás a salvo ahora, ¿bien? —Abrió los ojos y me miró, sus ojos hinchados hicieron que quisiera meter las palabas de nuevo en mi garganta, pero estaban dichas — No dejaré que te encuentre —Susurré — ¿Me crees?

Sus ojos me observaron atentamente por varios segundos antes de asentir.

—Te creo… tus ojos, ellos no mienten.

Trague y bajé mi cabeza para ver mis manos. Necesitaba aprender a esconder mis emociones y ella debería dejar de leerme.

—Bien —Solté un suspiro, entonces la miré de nuevo —Te llevaré al hotel. Espera aquí. —Me levanté y camine hacia el exterior donde ya estaba Maikel.

— ¿Qué haces? —Me miró molesto —Apenas estas comenzando —Señaló hacia la puerta cerrada.

—Ya nos dio suficiente por hoy…

—No, no es suficiente —Negó —El asesino está suelto Andrick, necesitamos que siga hablando, ¿una cicatriz? Miles de hombres tienen cicatrices en sus manos.

— ¿No la viste? —Me acerqué a su rostro —Ella está sufriendo, hacerla recordar la lastima —Cerré mis ojos mientras pasaba rápidamente mi mano por mi rostro —Solo déjala descansar por hoy. Déjala que piense y se aclare su mente el resto del día. Mañana puede regresar.

—Una chica puede morir ahí afuera Andrick, descansar no…

—Ya —Lo miré —Es todo por hoy, punto.

Me observó molestó, entonces asintió.

—El jefe no estará contento.

—Ya nos dio más de lo que teníamos. Dile al jefe que hablaré con ella en privado… que ella se siente mejor a solas. Sabe que la están mirando, eso la descontrola más.

—Es el protocolo a seguir…

—No, el protocolo es obtener información. Ella ya tiene una declaración, ¿La quieres? Está sobre la mesa —Señalé hacia la habitación — ¿Qué más quieres Maikel? Ya dijo lo que tenía que decir en su momento. Han pasado 10 años, ¿Qué nos hace pensar que dirá algo nuevo con tanto tiempo de por medio? al contrario, es más fácil que haya olvidado cosas.

No lo creía, difícilmente olvidaría.

Eso pareció calarle, pues sabía que tenía razón. La mayoría de la información que podíamos extraer por parte de Renee ya estaba dada, pero nuestros nervios y necesidad por atrapar al culpable nos hacía querer exigir respuestas que ella no tenía. Nunca miró su rostro, ¿Qué podíamos hacer contra eso?

—Solo… solo déjame llevármela. Le diré que piense más sobre… su tiempo con el asesino —Un sabor amargo paso por mi boca —Le diré que volverá a venir en la semana.

Soltó un suspiro y asintió.

—Está bien, supongo que lo de la cicatriz hace que descartemos a muchos. Tenemos una dirección que visitar. Al parecer acabamos de recibir una llamada, un chico observó cómo es que se llevaban a la chica que se encontró muerta hace unos días.

— ¿Por qué no me lo dijiste antes?

—Porque estabas en el interrogatorio, idiota —Apretó el puente de su nariz —Solo… iré a ver a este chico. Oliver me acompañara.

—Pero…

— ¿Quieres venir conmigo? Bien, dejemos que un oficial lleve a la chica al hotel —Hizo ademan de girarse para ir en busca de alguien, pero lo detuve, entonces ladeo la cabeza observándome —Solo lleva a la muchacha, yo iré con el testigo.

Solté un suspiro.

—De acuerdo.

—Bien, apúrate.

Durante el trayecto de regreso al hotel no hablamos a excepción por algunas canciones que salían por la radio, no había nada más que nos interrumpiera el silencio que nos rodeaba.

Bram nos miró atravesar la puerta del hotel, así que se levantó rápidamente y corrió a nosotros.

— ¿Sucedió algo extraño? —Le pregunté mientras nos subíamos al elevador.

—Nada detective Wang, solo una mujer con una caja de regalo —Me mostró su celular y miré la fotografía —La tomé por cualquier cosa —Sonrió.

—Bien —Asentí mientras dejaba caer su mano con el celular —Necesitaré que sigas haciendo lo que se te encomendó. Yo me aseguraré de que la señorita Renee llegue al departamento —La miré de reojo, pero ella continuaba con la miraba perdida.

—De acuerdo señor —Asintió.

El chico se quedó afuera del departamento mientras nosotros entrabamos. A decir verdad, yo solo debería asegurarme de que pasara el umbral y cerrara la puerta, pero en cambio la seguí hasta la habitación.

— ¿Renee? —Caminó hasta la ventana y observó la ciudad — Renee ¿Estás bien?

—No… —Habló al fin —Yo no estoy bien… cada noche tengo una pesadilla en la que revivo momentos del tiempo más oscuro de mi vida, la vida en la que era Gemma Hoek… Cada día de estos últimos diez años lo veo en el rostro de cada hombre pasar junto a mí, porque… lo peor de nunca haber visto su rostro es que automáticamente todos son él —Me miró al fin —Y ahora él está aquí y vino por mí. Mis pesadillas ya no solo son mientras duermo… ahora son cuando estoy despierta también… —Su voz se quebró.

—Oye… oye no… —Levanté mi mano con intención de tocar su hombro, pero una fuerza extraña hizo que me detuviera, mi mano se sentía entumida, se sentía pesada, entonces ella la observó, la observó por unos segundos antes de mirar mi rostro. Mirar sus lágrimas apretaba mi pecho y no podía respirar correctamente.

— ¿Andrick?

— ¿Si? —Volvió a mirar mi mano, la cual ya había bajado hasta un lado de mi pierna y la apreté en un fuerte puño.

—Podrías… solo podrías… ¿Quedarte conmigo? —Murmuró mientras pasaba saliva y buscaba mi rostro una vez más —Quiero que te quedes conmigo, por favor.

 

 

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Comments

Estrella Solano

Estrella Solano

si, podría hasta ir disfrazado, ojalá no la encontré antes de que la lleven a un lugar seguro, cuidala bien Bram

2022-07-11

0

Anonymous

Anonymous

Espero q pueda recordar un detalle importante para q lo puedan atrapar, ella vive con la desconfianza de todo aquel q se le acerca y no es para menos con todo lo que le ha pasado.

2021-12-09

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