El sol se ocultaba y las familias iban desapareciendo una por una, pero Emily nunca se fue de ahí, algo dentro de ella le decía que debía de quedarse y esperar al que era su acompañante, pero sus esperanzas se iban agotando cada vez más y más, no sabía cuanto tiempo llevaba ahí.
—Lily… —una voz detrás de ella la sobresaltó, pero no había nadie en la tierra que le dijera Lily a escepción de— ¿Qué haces aquí sola?
Christian estaba de pie detrás de ella, su rostro preocupado, ya que él estaba ahí desde hace una hora en aquel parque, divirtiéndose con su hermano menor, una parte de él le decía que aquella solitaria chica regordeta era su querida Lily, pero lo dudó al ver que estaba sola, así que para confirmar que aquella señorita de aspecto lúgubre no era ella, regresó 30 minutos después, pero entre más se acercaba, más podía notar que era ella, y lo supo por la estúpida y ridícula pulsera de plástico con colgantes que el idiota de Erik le había regalado. Se sintió triste por ella “¿El no tener a su padre le afectará?”
—Chris—dijo con emoción— Pues, estoy esperando a alguien.
—¿A sí? ¿A quién? —preguntó mientras se sentaba al lado de ella.
—A Erik, el dijo que ya venía.
—¿Hace cuanto tiempo? —preguntó con cuidado.
—Bueno, no sé con exactitud, pero el cielo estaba iluminado pro un sol brillante y las nubes tenían bellas formas.
Fue cuando Christian se dio cuenta de que ella estaba ahí desde medio día, siendo ya, las 6 de la tarde.
—Lily… él ya no…
—¡Emily! ¬—se escuchó un grito proveniente del lado derecho a ellos.
Ambos pudieron ver la manera en la que Erik se acercaba con el seño fruncido, los puños apretados y dando grandes zancadas.
Emily sonrió de inmediato y corrió a abrazar a Erik, quien sólo lo alejo de una forma no tan sutil que causó enojo en Christian.
—¿Cómo te fue con Lucil?
Esa pregunta tomó por sorpresa a Erik, quien no sabía que aquel chico lo había visto besuquearse e irse corriendo del parque a hacer otra clase de cosas.
—No se dé qué me estás hablando.
Pero Emily lo había entendido ¿Quién se tarda horas para ir por algo a casa, siendo que esta se encontraba cerca? Pero a pesar de todo, preguntó con total inocencia si había encontrado lo que buscaba.
—No te importa —le dijo, dirigiéndole una mirada llena de enojo.
—Por cierto, lindo juego, Erik, estoy seguro de que a Lily le costó mucho dinero comprarlo —mencionó con total saña mientras husmeaba en la bolsa, todo con el fin de ponerlo aún más furioso, pero si saber lo que estaba provocando.
—Quédatelo, odio esas cosas.
Eso no era cierto, y los tres ahí lo sabía, pero por seguirle el juego, Christian aceptó gustoso.
—Claro, gracias, aunque déjame decirte que los regalos no se regalan, esto es para ti, y deberías de darle las gracias a Lily, pero bueno, me tengo que ir, adiós, hermosa —se despidió de Emily para después dirigirle una pesada mirada a Erik— Barlow.
Aquel encuentro había puesto furioso a Erik, quien gruñó de enojo y tomó de la muñeca a Emily, aventándola al suelo con fuerza y con toda la intención de lastimarla. Ella cayó en los senderos del parque que estaban recubiertos de cemento, las palmas de sus manos se rasparon al igual que sus rodillas, su pantalón se había roto de esa zona y ahora la herida sangraba y ardía al contacto con el aire, pero ella no soltó ni una lágrima.
—Te dejo sola unos momentos y ya estás engañándome como una puta —soltó con enojo, pero al mismo tiempo, las palabras eran tranquilas.
—Yo no te engañaba, conejito… yo sólo me quedé aquí, esperándote.
—Claro ¿Entonces que hacía aquí el imbécil de Abernathy?
—Somos amigos, él me encontró y yo…
—Olvídalo, no me interesa, eres una maldita zorra —se acercó a ella y se agachó hasta quedar a su altura— ¿Crees que por tener novio ahora eres hermosa? —con todo el enojo, tomó sus cabellos y jaló de ellos, lastimando a Emily, quien sólo cerró los ojos para evitar llorar— soy el único que se fijaría en ti, no se te olvide.
Después de eso, la soltó, dejándola lastimada y con lagrimas acumuladas en sus ojos que limpió con rapidez, se fijó en que nadie hubiera visto la escena y se levantó con dificultad, caminó a su casa, cojeando por el dolor en sus rodillas cada vez que apoyaba su peso, al llegar, fue al patio trasero, limpio la suciedad y sangre con la manguera que usaban para regar el pasto; después de eso, entró corriendo, dando un “Ya llegué, mamá”, con emoción y subiendo las escaleras corriendo aún cuando le dolieran las rodillas.
Cerró las cortinas, se desprendió de su ropa y colocó música a todo volumen, para encerrarse en el cuarto de baño para poder darse un baño y curar sus heridas, mientras que en la casa de al lado, estaba Erik, molesto por la manera en la que se le había arruinado su excelente día después de tener una excelente sesión de sexo, así que maldijo en voz baja a Christian Abernathy por arruinar su día y coquetearle a su vaca. Pateó algunas cosas en su cuarto y se dispuso a jugar videojuegos como siempre, dándose cuenta así, de que el juego recién regalado lo había abandonado en el parque cuando el chico de ojos azules los había rechazado. Regresó hecho una furia por el artículo, encontrándolo abandonado justo en el mismo lugar donde lo vio por última vez; lo tomó y regresó a su casa, para poder usarlo.
Pasó horas jugando, disfrutando de ello, sin pensar que se lo había dado la vecina que ahora se tragaba las lágrimas mientras hacía el proyecto de su novio; llorar no era una opción para ella, no era su idea principal cada vez que sentía que ya no podía, prefería enfocarse en otras cosas más que en su propio dolor, no, eso no sucedería, no cuando podría encontrar una solución tan fácil como dejar de verse con Christian y hacer todo lo que Erik le pidiese, esa era su solución y comenzaría a usarla a partir de ese mismo día, ignorando los mensajes de su amigo preocupado, quería saber como se encontraba y si había sucedido algo de lo que enterarse, pero nunca recibió respuesta.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 64 Episodes
Comments
Gabriela Rangel
Pobre pendeja como va a sufrir tu corazón chale
2024-03-03
0
Paula Prieto
no pero ésta historia se puso lenta no avanzamos,cuando va a reaccionar esa mujer ella no es una niña pero si parece retardada siendo tan inteligente no sabe las horas que pasó esperando, solo sabe que las nubes estaban diferentes,que es eso? así no somos las mujeres de 18 años.
2024-02-07
0
Yecenia Guarin Mora
demasiada humillación es una novela pero es horrible la verdad ojalá todo cambie pronto
2022-08-21
0