Ella llegó con una misión, destruirlo, el solo quiere deshacerse de ella lo más pronto posible, ¿como es que ninguno está siguiendo el plan?
Amor, venganza, secretos y mucha acción, envuelven la vida de Enzo Alame y Ariadna Moretti
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Capitulo 10
Aunque Ariadna podía sentir algunos pares de ojos sobre ella, en los cuales se percibían diferentes emociones y la mayoría no muy buenas, ella se mantuvo inmutable, mientras exponía con calma:
- Como ya saben soy la titular de las acciones de mi padre, este tiempo estuve estudiando fuera por lo que mi tío amablemente se hizo cargo y me ayudo a gestionar todo, pero ahora que he regresado creo que es momento de tomar mis responsabilidades de vuelta, creo que es lo que mi padre habría querido. – Manifestó sabiendo que algunos de los allí presentes estimaban a su padre, así que era una buena forma de ganarse su favor o al menos su consideración.
Ante sus palabras los presentes escuchaban atentos sin decir nada, hasta que una voz se levantó.
- Creo que no hay mucho más que decir presidente. – Dijo Elías Zambrano un viejo miembro de la junta y alguien que no tenía preferencias por nadie allí, ni tratos más allá de lo normal. – La señorita Moretti está en su derecho, así que por mi parte lo apruebo. – Anuncio tranquilamente.
A lo que todos asentían sin decir más, pues tampoco es que hubiera mucho que decir, no tenían ninguna forma de oponerse y lo sabían, era por ello que, aunque algunos empezando por Augusto no estaban de acuerdo no lo expresaron.
- Bien si todos están de acuerdo. – Dijo Enzo, pero justo en ese momento alguien que se había mantenido demasiado al margen para que fuera posible, intervino.
- Antes de finalizar, me gustaría preguntar, ¿Qué nos puede decir el director Moretti, ante la abrupta solicitud de su sobrina? – Cuestiono con total intención Victoria Santoro, heredera de uno de los estudios arquitectónicos más grandes del país, quien fungía en nombre de su padre ya que este se había retirado hacía unos años dejándola a cargo de todo, con el 15% de acciones en su poder.
Enzo solo mostro una pequeña sonrisa, ya sabía que esa mujer no se iba a quedar callada en una situación así, Victoria era conocida por su forma de beneficiarse de situaciones complicadas y esta oportunidad seguramente no la iba a dejar pasar.
Por su parte Ariadna solo observaba, era claro que la mujer que había hablado era mayor que ella por unos 3 o 4 años, pero que aun siendo tan joven tenía total dominio de la situación y del salón, pues todas las miradas eran de total atención hacia ella, la respetaban y escuchaban, bueno y es que no era para menos, era una mujer hermosa quien hablaba con suficiente autoridad sin siquiera levantar la voz, alguien digno de admirar pensaba Ariadna aunque estaba claro que no era alguien que estuviera a su favor.
- Señorita Santoro, no tengo mucho que decir, en estos años solo he hecho lo que mi hermano hubiera querido y eso es cuidar de mi sobrina y sus bienes, pero como ella misma lo expreso ya creció es momento que se haga cargo. – Comento Augusto con serenidad, pues aun cuando estuviera abiertamente en contra, no era algo que pudiera cambiar, además sabía que Victoria solo estaba sondeando el terreno para saber de qué lado ponerse y como sacar beneficios y eso ahora no le convenia.
Prefería mantener la apariencia de que la relación de familia estaba bien y ellos eran un frente unido, eso al menos hasta que supiera que era exactamente lo que significaba tener a Ariadna de vuelta, pues aún no sabía si eso solo sería un capricho pasajero de su sobrina y si era así, estaba seguro que se cansaría rápido y así todo volvería a la normalidad sin necesidad de intervenir.
- Por supuesto, ante todo la unión familiar. – Comento Victoria con una sonrisa tranquila que ocultaba una burla evidente.
Todo esto ante la atenta atención de los allí presentes, quienes tampoco se creían mucho las palabras de Augusto, aun así, no comentaron nada, dando por terminada la reunión.
- Siendo así concluimos la reunión, nombrando a la señorita Ariadna Moretti como nuevo miembro de la junta y retirando al director Moretti de la misma. – Sentencio Enzo. – Se levanta la sesión. – Finalizo poniéndose de pie para salir de allí, pero antes de que pudiera hacerlo, fue Ariadna quien nuevamente hablo.
- Presidente, creo que falto discutir el tema de mi incorporación a la empresa, como lo establecen los estatutos. – Expreso con paciencia dándole una mirada a Enzo.
- Por supuesto. – Se detuvo Enzo controlando lo mejor posible su expresión. – ¿Alguna sugerencia para el cargo a asignar? – Pregunto a todos allí.
Sin que ninguno dijera nada, pues en ese punto estaba claro que Enzo no quería a la mujer allí, pero viéndose limitado no tenía opción, así que nadie se atrevía a opinar y molestar con ello a su presidente, ante el silencio de la sala fue nuevamente Victoria quien intervino.
- Creo que la señorita Moretti es consciente de que aún no cuenta con mucha experiencia ni conoce lo suficiente la empresa. – Comento mirándola directamente a los ojos sin perder ese tono amablemente afilado. – ¿No es así? – Cuestiono mirándola directamente.