Pov Melany Ashnot.
El día de mi boda descubrí la verdad, El dia que se suponía que seria el mas feliz de mi vida. Termino siendo mi peor pesadilla.
El hombre que amaba Jamas me amo. Fingió cada palabra, cada caricia… solo para llevarme directo a la muerte.
Su familia, cazadores. Yo, el premio.
Morí traicionada, con el veneno de su daga en mi sangre y el rostro de mi Esposo sonriente tomado de la cintura de Ella... Mi mejor amiga.
Todo fue un Engaño. Mi vida era una mentira. Una mentira que me habia llevado a mi inminente final.
Pero la Diosa me escuchó.
He vuelto.
Y esta vez, no dudaré.
Esta vez, arderán.
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10. Disfraz
Desde que habia vuelto todo parecia mas de lo mismo. Excepto por algunas excepciones. Sorpresas que no se esperan.
Lucian era una de esas sorpresas que rompían el patrón.
Él no había estado antes. En mi vida pasada, no hubo una presencia como la suya. Fría, elegante, extrañamente incómoda. Un personaje que no encajaba ni con los traidores ni con los inocentes.
Y desde que llegó, sentía sus ojos sobre mí.
No como los de Erick, que querían poseerme.
No como los de Claire, que querían diseccionarme.
No. Los de Lucian me estudiaban, como si se sintiera tan extrañamente interesado por mi como yo por el.
Lo volví a ver esa mañana en la sala de proyección. Estaban pasando un cortometraje experimental para una de nuestras clases, y el aula estaba en penumbra.
Me senté en la fila del medio, sola. Pero entonces llego el. Entró en silencio y se sentó justo detrás de mí. Podía sentir su respiración. Su calma.
Durante los primeros minutos de la proyección, no pasó nada extraño. Hasta que su voz rozó mi oído.
—¿Te diviertes fingiendo?
—¿Perdón? — respondi confundida.
—Tu forma de mirar. Es cuidadosa. Calculada. Como si estuvieras… esperando algo. Como si supieras cosas que los demás no saben.
Me giré apenas, sin darle el gusto de mostrar sorpresa.
— Tal vez solo estoy prestando atención.
— No. No es lo mismo — dijo negando seguro.
La pantalla proyectaba una escena donde un personaje enmascarado caminaba por un bosque en ruinas. Me pareció una imagen demasiado simbólica para el momento.
—¿Y tú? —le devolví—. ¿Siempre analizas a la gente así?
—Solo cuando se alejan tanto de lo común que no tengo otra opción.
—¿Tienes algo en contra de lo no comun?
—No. Tengo algo en contra de los disfraces.
Especialmente los bien hechos.
Después de clase, lo vi apoyado contra el pasamanos del edificio de dirección.
Me estaba esperando. Me acerqué despacio. Lo mire. Él no se inmutó.
—¿Me vas a seguir todo el día?
—Tal vez.
Lo dijo sin arrogancia. Solo como una verdad simple.
—¿Por qué?
—Porque todos están encantados con Erick.
Y tú eres la única que, cuando sonríe con él, parece estar conteniendo algo. Pareces fastidiada, pero igual te quedas.
—¿Y qué crees que estoy conteniendo?
Él se cruzó de brazos —Verdades. O tal vez… a ti misma. A tu verdadero yo.
Mis piernas se tensaron. Un escalofrío me recorrió la espalda. El No podía saberlo.
—No sé de qué hablas —dije fingiendo desinterés.
—Lo sé. Y eso es lo que más me inquieta
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Por la tarde, Claire organizó una pequeña reunión en el aula de ensayo libre. Círculo de tarot, velas falsas, música suave. Un clásico.
Erick estaba allí. Emma también. Seth reía con un vaso de plástico en la mano.
Yo entré fingiendo desconcierto. Claire me saludó con una sonrisa medida.
—Melany, justo a tiempo. Esta carta me habló de ti.
Leí el título: "La Torre."
Ah, claro. Destrucción. Ruina. Caída de lo establecido.
¿Era una Predicción o una advertencia?
—¿Y qué dice de mí?
—Que serás quien lo derrumbe todo — dijo con un susurro mistico.
Qué irónico.
Erick se acercó y me ofreció una bebida. Sus dedos rozaron los míos. Su sonrisa era la misma de siempre. Perfecta. Hipnótica.
—¿Estás disfrutando esto? —preguntó.
—Muchísimo —mentí.
—Me alegra. Te ves… cómoda.
Lucian entró en ese momento. Tarde, como si hubiese estado escuchando desde fuera.
Su mirada se cruzó con la mía.
Por un instante, sentí que él sí me veía.
No como un objeto a conquistar. No como una víctima. Ni como un trofeo.
Me veía como lo que era. El podia ver mi disfraz.
Y eso me inquietó. Por primera vez desde que volví a esta vida, no estaba completamente segura de tener el control.