●Novela: {Tu Guardián Sádico}.
●Autora: 💐🌿Zuilin T.R 🌿💐
●Para Bahir, la vida es tan pacífica como la tienda de flores y té de su abuelo beta, la cual cuida con esmero. A sus veintiún años, es un omega puro, inocente y con un dulce aroma a duraznos frescos que cautiva a cualquiera. Sin embargo, su corazón ya tiene dueño: Louie, un alfa dominante, imponente y protector que ha logrado ganarse su amor y, finalmente, un anillo de compromiso.
Bahir cree que ha encontrado a su príncipe azul. Lo que no sabe es que detrás de la fachada del prometido perfecto se esconde un acosador obsesivo, un alfa sádico y egocéntrico que lleva meses vigilando cada uno de sus pasos desde las sombras. Ahora que el compromiso es oficial, Louie está extasiado; el juego de la seducción ha terminado, y es hora de que el inocente omeguita descubra quién es realmente el dueño de su destino.
NovelToon tiene autorización de ZUILIN T.R para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 9: Hilos de seda y sueños de cuna
Capítulo 9: Hilos de seda y sueños de cuna
Novela: Tu Guardián Sádico.
Autora: 💐🌿Zuilin T.R 🌿💐
El invierno se había desvanecido casi por completo, dando paso a los primeros y frescos vientos de marzo. El tiempo había pasado con una rapidez asombrosa, y ahora, a tan solo unos pocos días de la gran boda en los Hamptons, la atmósfera estaba cargada de una anticipación electrizante.
En el lujoso y privado taller de alta costura en Manhattan, Bahir se encontraba de pie sobre un pequeño pedestal de madera. Frente a él, una modista de renombre ajustaba con extrema delicadeza los últimos pliegues de su traje de bodas. Louie no había escatimado en gastos: el traje estaba confeccionado con seda pura y finos encajes que se adaptaban perfectamente a la esbelta figura del omega, haciendo juego con su piel suave y resaltando de manera exquisita su tierno aroma a duraznos.
Sentada en un elegante sofá de terciopelo blanco, Roxanne observaba a su futuro yerno con los ojos ligeramente cristalinos. Llevaba una taza de té entre las manos y una sonrisa de puro orgullo maternal.
—Te ves absolutamente hermoso, Bahir —dijo Roxanne con voz suave—. Cuando Louie te vea caminar hacia el altar, estoy segura de que su corazón se va a detener.
Bahir se sonrojó intensamente, mirando su reflejo en el gran espejo de cuerpo entero.
—Estoy muy nervioso, mamá Roxanne —admitió el omeguita con una risita tímida, mientras la modista colocaba un alfiler en el puño de su manga—. Todo esto parece un sueño. El abuelo me mostró hoy temprano las revistas que llegaron a la tienda. No puedo creer lo que están diciendo.
Fuera de las paredes del taller, la boda de Louie y Bahir se había convertido en el evento del año. Al tratarse de Louie, un Alfa Dominante de una de las familias más poderosas y ricas del país, la alta sociedad no hablaba de otra cosa. Las revistas de moda y los ecos de sociedad de la élite neoyorquina dedicaban páginas enteras a especular sobre los detalles del enlace en los Hamptons, publicando la fecha en portadas elegantes y describiendo el evento como "La unión más exclusiva y esperada de la temporada".
A Louie le fascinaba ese revuelo. Su egocentrismo se alimentaba de la envidia y la admiración de los demás; quería que todo el mundo supiera que el omega más puro y perfecto le pertenecía exclusivamente a él.
La modista hizo una última reverencia indicando que había terminado por el día, dejándolos a solas en el gran probador privado. Bahir bajó del pedestal con cuidado y se sentó al lado de Roxanne, dejando escapar un suspiro de alivio. Sus manos bajaron de manera inconsciente hacia su propio vientre, un gesto puramente instintivo que a Roxanne no se le pasó por alto.
—¿En qué piensas, mi cielo? —preguntó la mujer omega, acariciando el cabello de Bahir.
Bahir miró a su suegra con esos ojos grandes y llenos de inocencia que la hacían querer protegerlo de todo mal.
—Estaba pensando en el futuro... después de la boda —confesó Bahir en un susurro, sus mejillas tiñéndose de un color rosa pastel—. Louie me ha estado consintiendo mucho con el diseño del nido en la casa de los Hamptons. Ha preparado una habitación enorme y hermosa justo al lado de la nuestra... Mamá Roxanne, ¿tú crees que Louie sea un buen papá? A veces me emociona mucho la idea de tener nuestros propios cachorros.
Roxanne sintió que el corazón le daba un vuelco doloroso en el pecho. Una oleada de emociones encontradas la inundó. Sabía perfectamente que su hijo Louie era un sádico manipulador, un monstruo en las sombras. Pero también había sido testigo de cómo los instintos de Louie se transformaban por completo ante Bahir. Louie cuidaba a ese omega como a su tesoro más sagrado.
«Si tienen cachorros», pensó Roxanne, visualizando el futuro, «Louie los criará en una fortaleza de cristal. Será un padre ferozmente protector, posesivo y obsesivo, porque esos niños llevarán la sangre de su amado durazno».
—Louie va a adorar a tus cachorros, Bahir —respondió Roxanne con total honestidad, forzando una sonrisa dulce para transmitirle paz al chico—. Ese hombre vive por y para ti. El día que le des un cachorro, estoy segura de que moverá el cielo y la tierra para que a ninguno de ustedes les falte nada. Serás una madre maravillosa, y él será el guardián de su hogar.
Bahir sonrió con el corazón desbordando ilusión, abrazando a Roxanne con cariño. Su aroma a durazno se volvió cálido, lleno de la esperanza de una vida familiar perfecta. El omeguita no tenía idea de que sus futuros hijos crecerían bajo la sombra del alfa más peligroso de la alta sociedad... pero que, gracias a su propia inocencia, ese hogar sería el único lugar en el mundo donde el monstruo sádico se transformaría en el protector más devoto.