Matthew es un millonario viudo que ronda los 40 y que ya no espera mucho de la vida, Mina una joven de 25 años que ha llevado una vida difícil, una noche ella salva a la hija de Matthew de ser arrollada por un auto y el encuentra por fin algo "interesante" en su camino.
sin poder Evitarlo Mina se ve arrastrada a vivir en la gran mansión Hoo Suin y estar al servicio de Matthew, uno de los más importantes CEO del país y dueño de "DOME" la mejor empresa especializada en seguridad y blindajes. su llegada desata un torbellino en la mansión, revelando secretos, despertando envidias, ayudando a sanar viejas heridas y atrayendo muchas miradas, entre ellas las del mismísimo Matthew Hoo Suin y su joven hijo Nicholai.
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CENA DE NEGOCIOS
Se despidió con la mano de su abuela que miraba desde la ventana y abordó el vehículo. Estuvieron ahí en poco tiempo y Lucca escoltó a la chica hasta la entrada del lujoso restaurante. Evidentemente Mina no pasó por alto a toda esa gente bien vestida. Mujeres muy guapas Luciendo prendas de diseñador, pudo sentir las miradas sobre ella y estuvo a punto de salir corriendo de ahí. Se sintió completamente fuera de lugar...
-Buenas noches. -Mina se giró al escuchar esa encantadora voz a su espalda, sabía que pertenecía a él, la chica le sonrió y Matthew le miró de pies a cabeza.
-sr. Hoo Suin, buenas noches...
Matthew sonrió. De nuevo ella se las ingeniaba para asombrarlo. Y es que entre toda esa sencillez brotaba la elegancia, la chica estaba deslumbrante. No era el vestido sino ella. Sus labios rosados, su cabello suelto cayendo a un lado en delicadas ondas, sus mejillas blancas ligeramente teñidas de rosa, los ojos castaños enmarcados en delineador y largas pestañas que harían la envidia de cualquier muñeca, la falda resaltando un par de sensuales caderas que él pasó por alto esa mañana, culpa del vestido naranja por supuesto, porque de otro modo sería imposible no admirarlas, y esas hermosas piernas. Mina se sintió intimidada pues no había dicho nada más, solo le miraba. Matthew recordó entonces algo que ese bastardo en el café le dijo la mañana que fue a verlo "esa muñequita tiene un cuerpo que te deja sonso" con que a esto se refería. Vaya si era un lobo, pero muy a su pesar tenía que darle algo de razón. Mina Graham era una mujercita muy bella.
-por aquí, por favor, sr. Hoo Suin, los llevaré a su mesa -dijo la Hostess llegando frente a ellos, lo que el guapo magnate agradeció pues no había reparado en cuanto tiempo estuvo ahí "como sonso" mirando a la muchacha.
Cuando llegaron el jaló la silla para que Mina tomara asiento y la acomodó. Luego se sentó y la hostess enseguida envió a un mesero para que les atendiera. Mina se permitió admirar el lugar. Refinado y de buen gusto, mesas elegantes, música suave, una barra al fondo. La clase de lugar al que ella sola jamás entraría, primero porque hasta las vajillas se veían de lo más costosas y segundo porque hace mucho que no tenía a alguien con quién salir.
-¿algo para tomar? -preguntó diligente el mesero llegando hasta su mesa
-yo casi no bebo -Mina sonrió algo apenada.
-bien, entonces traiga una botella de Champagne suave. -pidió Matthew al camarero y este fue por el pedido de inmediato- descuide, Mina no es nada fuerte, se lo prometo...
-Gracias... Es que no acostumbro salir mucho, menos beber yo sola. -confesó.
-bueno, no puedo decir lo mismo. Tengo que hacer esto seguido por los negocios, pero no es algo que me encante, en realidad...
-¿No?
-prefiero una cena en casa, si no estoy en el trabajo me gusta estar tranquilo.
-supongo que su trabajo es muy estresante, dirigir una compañía no es cosa fácil.
-algunos creen que si -dijo entre risas.
El mesero volvió con la botella y la destapó sirviendo en dos copas que dejó sobre la mesa. Matthew levantó la copa con elegancia y sonrió a la joven, Mina sintió ese cosquilleo en el estómago que ese hombre le provocaba cada que le miraba de esa forma.
-brindo por usted, Mina.
-¿Por... Por mi? -ella quedó perpleja
-Por usted, que estuvo esa noche para proteger a mi hija... Otro no lo hubiera hecho.
-pues, muchas gracias, sr. Hoo Suin. -ella aceptó el brindis y bebió un poco del champagne. Suave, burbujeante, muy sabroso. Sonrió contenta.- vaya, si que es bueno.
-se lo dije, es de mis favoritos.
-tiene muy buen gusto.
-¿Un poco más? -ella asintió y el personalmente sirvió su copa. Matthew sonrió viendo que la angustia de la chica cuando la vio a la entrada de restaurant se había desvanecido. Ahora se veía mucho más cómoda.
-es la primera vez que entro a este lugar -dijo Mina dando otro pequeño sorbo a su copa.
-a mis hijos les gusta venir, Lilly siempre ordena pasta con champiñones, y a Nico no lo hago comer Roast Beef en otro lugar...
- el restaurante debe tener un muy buen cheff, pero mi sopa instantánea ha impresionado a mucha gente-bromeó sin darse cuenta de lo que decía, luego cuando reparó que estaba con Matthew hubiera preferido morderse la lengua o que la tragara la tierra ¡Que idiota! ¡No debió decir algo así!
Para sopresa de Mina, Matthew echó una sonora carcajada, que hizo que varios en las mesas aledañas voltearan a verles.
-¡Vaya con eso! -dijo el guapo magnate todavía riendo- Entonces espero que se digne a dejarme probar un día señorita Graham, tal vez le de una estrella Michelin por su platillo.
Mina rió al ver que lejos de enojarse le hizo gracia y hasta siguió bromeando con ella, ¿Una estrella Michelin por la sopa instantánea? Esos eran premios de alta cocina.
-seguro, me gustaría mucho.
Luego de un rato de conversar Matthew llamó de nuevo al camarero y ordenaron algo para cenar. El pidió un ribeye y Mina como no sabía bien que ordenar optó por un fetuccini, ese plato si lo conocía. El hombre sonrió cuando al traer los platos vio que ella había ordenado el mismo que su hija Lilly siempre pedía. "Que curioso" pensó un tanto divertido. Seguro por eso su pequeña se llevó tan bien con la muchacha, entonces se le ocurrió una idea, quería ayudarla, pero por lo que veía Mina Graham no era una chica que aceptaba todo así de fácil. Estaba acostumbrada a ganarse las cosas y eso era admirable, pero también hacía muy difícil resolver sus problemas.
-sabe Mina, es una chica encantadora. Y muy buena, también. Me agrada mucho poder conocerla mejor.
-le confieso que yo tenía una idea equivocada de usted. -Mina se mordió ligeramente el labio, Matthew sintió un golpe en el pecho ante ese gesto, cosa que prefirió ignorar bebiendo de un trago largo lo que quedaba en su copa.
-espero que haya cambiado su opinión...
-si, por eso quisiera pedirle un favor -Matthew arqueó las cejas viendo que ahora las cartas iban sobre la mesa, bueno tal vez juzgó demasiado pronto la "inocencia" de esta chica. A ver qué le pediría como pago por salvar a Lilly..
-pues dígame, haré todo lo posible por ayudarle. -dijo serio.
-Lilly me dijo en el hospital que se sentía sola. Extraña mucho a su mamá... Me pidió que la visitara un día. -al oír aquello el corazón del magnate se aplastó como una esponja. El ya lo sabía pero su niñita jamás decía nada- quisiera pedirle que me permita visitarla de vez en cuando...
-¿Perdón? -Matthew no acababa de entender. ¿Quería ver a Lilly? ¿Ese era el gran favor? -no entiendo, ¿Me está pidiendo permiso para ir a ver a mi hija, Mina?
-se que no me conoce mucho, y que es demasiado pedirle esto de mi parte, pero, yo extraño mucho a mi madre todavía... Y soy una adulta. No imagino lo que sentirá una niña tan pequeña como Lilly.
-Mina, es usted un ángel. -el millonario sonrió y se atrevió a estirar la mano sobre la mesa para rozar delicadamente la de ella. Mina dió un respingo con ese solo toque.- seré directo con usted.
-¿Directo? -la joven le miró con sorpresa
-conozco todo de usted. -dijo el apuesto rubio sin rodeos- sé que está sola con su abuela, que sus padres fallecieron, que tiene muchos problemas económicos y lo que pasó con Noland Parker en el café Montblanc...
-¿Que? ¡Pero como...! - indignada la joven sintió que los ojos de le humedecían. ¡Con qué derecho se atrevió a investigarla!
-por favor, escuchéme antes de levantarse...-Matthew apretó con suavidad la mano de la chica y solo ese gesto y su mirada intensa bastaron para que perdiera la fuerza en las piernas- el médico me informó que había pasado. Investigué para evitar que ese sujeto la lastimara de nuevo... Y ahí supe todo lo demás. Por eso quise ofrecerle el cheque, pensé que podía ayudarle un poco, era lo menos que se merecía por lo que hizo...
-sr. Hoo Suin, yo...
-nunca pasó por mi cabeza que se ofendiera en la oficina. Y ahora de nuevo me demuestra que es usted una en un millón... Déjeme ayudarle, Mina.
-es que... Pues...
-le propongo un trato. Pagaré la hipoteca de la casa de su abuela y la matrícula de su universidad, a cambio venga a trabajar conmigo...
-¿Cómo dice? Yo apenas y voy a terminar la carrera, ¿En que podría serle útil? Además tengo que cuidar de mi abuela... No sé si sea buena idea...
-podría trabajar como tutora de mi hija Lilly. Y de su abuela no se preocupe, con el sueldo que pienso pagarle incluiré una enfermera que la atienda y le haga compañía. ¿Que le parece?...
Matthew sonrió. Mina tragó saliva. Era un trato muy bueno, por dónde lo viera salía ganando. Claro que ya no vería tanto a su abuela, pero con eso aseguraba su atención médica, liquidaba sus deudas y aseguraba obtener su título. Además podía pasar algo de tiempo con Lilly y acompañarla.
-pues... No sé si estoy calificada...
-le aseguro que si, Lilly es una niña pequeña, tiene algunas clases y toma lecciones de piano, no le dará problemas. Lo único que pido es una sola cosa...
-¿Que cosa?
-debe mudarse a la casa, para que pueda ir al colegio por la mañana y encargarse de Lilly por la tarde. Tendrá libres las noches y los domingos todo el día. ¿Qué opina?...
-oh... Bueno...
-pienselo un poco. Puede darme su respuesta mañana si gusta... Ahora ¿que le parece si seguimos con la cena?
-E-está bien Sr. Hoo Suin.
-bien, pues buen provecho...
❤️💜😘👌😚
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