Morir a una edad temprana no estaba en sus planes, y mucho menos reencarnar en un mundo de fantasía como la hija única de la familia real. Pero antes de que pueda adaptarse a su nueva identidad, su reino cae en crisis y sus padres la utilizan como el sacrificio definitivo: es entregada en matrimonio forzado al general enemigo, un guerrero temido por su sangre fría, a cambio de una frágil tregua.
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Capitulo 8
Al abrir la puerta, el crujido de la madera resonó con fuerza en el pasillo en penumbra.
Richard se giró hacia mí de inmediato, con los ojos abiertos de par en par y la mano aferrada al pomo de su espada por instinto, mientras que Lionel, apoyado contra la pared de piedra, levantó la cabeza despacio.
El general tenia un aspecto desastroso, la camisa desabrochada en el pecho, sudor frío cubriéndole la frente y el cabello desordenado cayéndole sobre los ojos. Pero lo que me hizo dar un paso atrás no fue su desorden, sino su mirada: sus pupilas brillaban con un dorado intenso, que parecía iluminar la oscuridad del pasillo. Su respiración era rápida, entrecortada y pesada, como si cada inhalación le costara un esfuerzo sobrehumano.
Richard: ¡Princesa, vuelva adentro! - ordenó Richard en un susurro urgente, poniéndose rápidamente entre Lionel y yo con los brazos extendidos - Ahora mismo, el señor no se encuentra bien - Ignoré las palabras del capitán. Mis ojos no podían apartarse de Lionel.
Melissa: ¿Qué le pasa? - pregunté en un tono firme tratando de ocultar mi nerviosismo al ver a Lionel en ese estado - ¿Hay algo en que puedo ayudar?
Lionel: No es necesario, vuelve a tu habitación - Su voz sonaba tan rasposa que parecía rasgarle la garganta, al ver que no me movia se trato de lanzar contra mí, pero Richard le atino una patada en su estomago y lanzo contra la pared, esto hice que sus ojos volvieran un poco a su azul natural - Entra a tu habitación... y echa el cerrojo. Hazlo ya - Dijo esto último apretando los dientes, mientras una vena se marcaba fuertemente en su cuello. Su cuerpo entero dio un espasmo violento y se dejó caer un poco más contra la pared, soltando un gemido de dolor ahogado.
Richard: Princesa, por favor, haga caso - me suplicó Richard con el rostro pálido - El general no se encuentra bien, mañana volverá hacer como antes - yo sonrió un poco para aligerar el ambiente
Melissa: ¿Acaso no siguen igual de amargado que siempre? - Me acerco y coloco mi mano en la frente de Lionel - Está ardiendo en fiebre. Ayúdame a llevarlo a mi habitación, debemos hacer que la fiebre baje - Digo poniendo el brazo de Lionel sobre mi hombro para meterlo en mi habitación, pero Richard ni siquiera se acerca a ayudarme - ¿No me ayudará?
Richard: Nosotros somos diferentes, si me acerco muero - Arrugo el cejo y veo a Lionel el cual tenía cada vez peor semblante
Melissa: como diga capitán, busque la medicina que debe tomar yo se la doy - Este duda de si debe dejarme sola con el general - Rápido, su jefe está cada vez peor - Este asiente y se va a buscar la medicina, con mucho esfuerzo logro meter a Lionel a mi habitación y acosté en mi cama - Carajo, pesas una barbaridad. Me has dejado echa polvo - Digo sentándome en la cama y ver como Lionel se retuerce de dolor - Vaya el gran general también tiene sus momentos malos - me levanto en cuanto escucho la puerta ser tocada, pero Lionel me sujeta del brazo fuertemente - ¿qué haces?
Richard: Princesa la medicación del señor, la he traído - Asiento y me vuelvo a sentar, en cuanto lo hago el general me jala a sus brazos aferrándose a mí - ¿Princesa?
Melissa: pasa y ayúdame, que tengo un pequeño problema - Este entra y al ver la situación baja la mirada - dame la medicina - Este se queda de pie cerca de la puerta
Richard: Princesa si me acerco muero - Lo veo sin poder creer la cantidad de estupideces que puede decir, así que estiro mi mano
Melissa: Dame la medicina - Veo como se acerca con pasos silenciosos en cuanto su mano toca la mía poniendo el frasco, el rostro de Lionel que estaba oculto en mi cuello se levanta y le dirige una mirada asesina, Richard cae de rodillas al suelo con todo su cuerpo estremeciéndose. Yo veo a Lionel su mirada parecían cuchillos afilados clavándose en el capitán y este parecía sufrir por esa mirada del general
Richard: Princesa ayúdeme - Lo veo incrédula, ¿él en verdad piensa que puedo hacer algo? Si estoy siendo abrazada tan fuertemente que pienso que este hombre desea quebrar mis huesos. Pero no podía ignorar la mirada de súplica del capitán, así que alce una de mis manos y acaricie la mejilla de Lionel
Melissa: Oye mírame a mí - Lionel al oír mi voz su mirada se suavizó y se centró en mí. Richard se desploma en el suelo y escucho como se arrastra hacia la salida - Oye ¿a dónde vas? Ahora tú ayúdame a mí - la puerta se cierra y escucho como este respira agitado del otro lado
Richard: Estoy seguro que la princesa podrá resolverlo - Hago una cara de incredulidad, después de haberlo ayudado este se fue sin mirar atrás siquiera. La mano de Lionel se puso en mi rostro he hizo que lo viera, claramente pidiendo la misma atención que le pedí segundos atrás.
Melissa: Mierda - Digo al ver la mirada intesa que tengo sobre mí - Oye es hora de tomar la medicina, acuéstate boca arriba para dártela - Este se movió, pero solo para enterrar su rostro en mi cuello. Haciendo que suelte un largo suspiro - Por eso odio cuidar de gente enferma - Tomo su rostro y trato de darle la medicina, pero parece una tarea complicada - Bueno, aprovechemos la situación - Tomo el frasco para echar el liquido en mi boca, una vez hecho tomo el rostro de Lionel y uno nuestros labios para así pasar la medicina de mi boca a la suya. - Bien, un poco más - Digo al ver que la mayoría se boto, tomo una gran cantidad en mi boca y vuelvo a unir mis labios con el de Lionel - En cuanto término empujo el rostro de Lionel a un lada y suspiro - Ya esta hecho - Digo recostándome de la cama, pero la mirada del general ahora era mas intensa - Acuéstate ya - Este toma mi rostro y vuelve a besarme, pero no se compara al beso que le había dado segundos atrás para darle la medicina. Simplemente la situación me había dejado paralizada sin posibilidad de moverme
que hermosa historia 💕💕💕