Él es el hijo del hombre que destruyó a mi familia.
Yo soy la mentira que duerme en su cama.
Entré a BlackStone Corp para vengarme.
No para enamorarme de *Adrian BlackStone*.
Pero él me dio su chaqueta cuando tuve frío.
Me salvó la vida hace 15 años y no se acuerda.
Y ahora me mira como si fuera *Luna* la única mujer del mundo.
El problema:
Si descubre quién soy, me va a odiar para siempre.
Y si no lo hago... traiciono a mi padre.
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Camila
--- 7:00 AM - HABITACIÓN DE ADRIAN ---
El golpe en la puerta me despertó.
"Adrian. Abre. Soy tu padre."
Adrian se levantó del sillón de un salto. Ojeras. Camisa arrugada.
Me miró. Yo todavía en su cama, con su chaqueta encima.
"Vístete" susurró. "Rápido."
Me paré cojeando. El tobillo palpitaba.
Adrian abrió la puerta.
Ahí estaba Victor. Traje impecable. Cara de nada.
Y detrás de él...
Camila Montenegro
Rubia. 1.75. Vestido blanco que costaba más que mi sueldo de un año.
Sonrisa de concurso. Ojos que no sonreían.
"Buenos días" dijo dulce. "Feliz cumpleaños atrasado, Adrian."
--- QUIÉN ES CAMILA ---
Camila Montenegro. 29 años.
Hija única de Ricardo Montenegro. El segundo socio más grande de BlackStone Corp.
Fue a los mismos colegios que Adrian. Al mismo club. A los mismos viajes a Europa.
Desde los 12 años su padre y Victor brindan en cada cena:
"Por el futuro de nuestras familias."
Osea por la boda.
Camila creció sabiendo que Adrian sería suyo.
El problema: Adrian nunca leyó el contrato.
Es inteligente. Fría. Y juega sucio con guantes blancos. Tienen muchas artimañas.
Camila entró sin que la invitaran. Olió el cuarto.
Vio la cama desarreglada. Me vio a mí cojeando.
Vio la toalla con hielo en el piso.
Su sonrisa se hizo más grande.
"Ay pobrecita" dijo, acercándose a mí. "¿Te caíste? Adrian, ¿por qué no llamaste al médico?"
"Ya estoy bien, señorita" contesté, bajando la cabeza.
"Claro" me palmeó el hombro. Uñas rojas. Perfectas.
"Yo me encargo ahora. Tú debes estar cansada. Vete a tu casa a descansar."
Orden disfrazada de preocupación.
Victor no dijo nada. Solo observaba.
Manteniendo la distancia. Ni una mirada a mí. Como si no existiera.
"Padre" dijo Adrian, poniéndose entre nosotras. "¿Qué haces aquí con ella a las 7am?"
"Tuve una llamada de Ricardo" contestó Victor, frío. "Dijo que Camila estaba preocupada. Vino a ver si estabas bien."
Mentira. Fue Camila la que llamó.
"Estoy bien" cortó Adrian. "Los dos pueden irse."
Camila se rió. Bajito.
"Ay Adrian. Siempre tan intenso. Solo vine a traerte esto."
Sacó una carpeta de su bolso Louis Vuitton.
"Contratos del nuevo proyecto en Miami. Tu padre dijo que los revisaras hoy. Y pensé... ¿por qué no los revisamos juntos? En mi oficina. Hay mejor café."
Golpe 1: Trabajo.
Golpe 2: "Mi oficina". Terreno de ella.
Golpe 3: "Juntos". Solos.
Adrian no la agarró.
"Envíamelos por correo."
Camila no se inmutó. Fue al plan B.
Se acercó a Victor. Le tocó el brazo.
"Señor BlackStone, ¿le parece si ayudo a Adrian con lo de Miami? Usted sabe que mi papá tiene contactos allá. Podríamos cerrar en 2 semanas."
Victor la miró. Luego me miró a mí.
Luego a Adrian.
"Buena idea" dijo Victor. Sin emoción. "Adrian, te conviene. Ve con ella."
Silencio.
Adrian apretó la mandíbula.
"No voy."
Camila fingió sorpresa.
"¿Por tu asistente? Adrian, ella puede descansar. Yo puedo ayudarte de verdad."
Ahí estaba. La daga.
--- LA JUGADA DE VICTOR ---
Victor se cruzó de brazos.
"Camila tiene razón. No puedes mezclar lo personal con lo laboral, hijo. Es mala imagen."
Me miró por primera vez. Directo. Hielo.
"Señorita Giraldi, vaya a su casa. Descanse. Mañana vuelve a trabajar. Sin dramas."
Lo que yo entendí: Lárgate. Y no te metas.
No contesté. Solo asentí.
Adrian se tensó.
"Padre..."
"Es una orden, Adrian" dijo Victor. Y salió.
Camila lo siguió, pero antes me regaló una sonrisa.
Una que decía: te voy a sacar de aquí.
--- 30 MINUTOS DESPUÉS ---
Me fui. No dije nada y solo asentí hacia Adrián. como agradecimiento.
Y ..."casualmente" apareció Camila.
Con una caja de mis cosas que "casualmente" ya estaba lista.
En el auto, el celular vibró.
Número desconocido:
"Bonita caída. Espero que no te vuelvas a caer cerca de Adrian. No te conviene. -C"
Bloqueé el número.
--- ESA TARDE ---
Fotos en redes.
Camila y Adrian saliendo de BlackStone Corp.
Título: _"El CEO y su prometida revisando el proyecto de Miami ❤️"_
Mentira. Pero la foto dolía.
En la mansión, Victor cenó solo.
Sin preguntar por mí.
Sin preguntar por Adrian.
Distancia. Fría. Algo trama.
Mejor me mantengo en alerta, se de lo que es capaz ese hombre y no se quedará nada quieto al saber que me quede a dormir con su hijo, aunque resaltando que nada paso entre nosotros dos.
Camila convence a Victor de firmar un contrato: si Adrian no sale con ella a 3 eventos públicos, pierde el proyecto de Miami.
Y el primer evento... es mañana. Que se espera... Con ella todo puede empezar bien y terminar mal, sus caprichos son mandatos que su padre debe cumplir, es la hija que ama tanto y nadie la hace sufrir.
Regreso a mi departamento, manteniendo el dolor que es menos, pero incómoda un poco. Me siento en el mueble admirando mi planta que ya necesita agua otra vez, suspiro pensando en aquel beso y sus palabras y mi pecho se te da por no saber qué hacer después, tengo que mantener mi cabeza despierta y mi corazón dormido. Víctor tiene que pagar sus deudas hacia mi padre. Me tomo un analgésico y empiezo limpiando, claro débilmente, pero lo hago.
Me doy cuenta de que olvidé mis pendientes en la casa de Adrián... ¡Vaya rayos! En todo el día estuve pensando en tener suficientes pruebas para luego utilizar en contra de Víctor Blackstone, cuando un mensaje en mi teléfono me sacó de mis pensamientos...
"Tengo que hacer un viaje de dos días, mantén mis horarios de trabajo en pausa, te dejé una carpeta para los empresarios japoneses".
Adrián Blackstone.