Hice todo lo posible para que este mundo no cayera en manos de esos demonios, pero de nada sirvió mi sacrificio porque termine siendo traicionada por la persona a quien le había entregado mi corazón
Ahora renazco miles de años en el futuro y aunque el mundo se viene abajo dejaré que se coman entre ellos y no colabore con los descendientes de esas personas
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Capitulo 7
Me levanté sobresaltada al escuchar todo el ruido del exterior, me quedé mirando impresionada el lugar. Paredes negras, con toques rojos, me levanté y toqué el material dándome cuenta de que es eudialita.
Un material precioso en nuestro reino, y aquí simplemente lo utilizan para decorar. Escucho como la puerta se abre y por ella entra Valerius, en cuanto nuestras miradas se cruzan, él se lanza sobre mí y me estrecha en sus brazos
Valerius: Jamás sabré como pagarte este favor - Asentí y correspondí al abrazo
Luna: No hay nada que agradecer, solo rompí algo que ya estaba casi roto - Digo con una sonrisa, luego mire al exterior por la ventana - Aunque si hay algo que puedes hacer - Alce la vista - Sé que los demonios pueden vivir por muchos años - Muerdo mi labio - Ayúdame a encontrar a alguien
Valerius: Claro te ayudo - Sonríe un poco y este tomo mi mano, es en ese momento que siento las miradas del exterior. Había muchos ojos puestos en nosotros dos, moví la cabeza y pude ver cómo atrás de Valerius había muchos pares de ojos
Luna: Valerius - Digo moviendo su ropa, dando a entender que nos están viendo, él gira el rostro
Valerius: Oh no te he presentado - Aun sin soltar mi mano me lleva delante de esas personas - Estos son mis hermanos menores - ellos hacen una inclinación - y ellos mis padres - Estos también hacen una pequeña inclinación de cabeza
Luna: Oh no hace falta que hagan eso, solo soy hija de un conde. Ustedes se ven con más estatus que yo - Ellos se miran avergonzados
— Ah, es que es nuestra primera vez viendo a un humano. No sabes que tipo de actitud tener, además fue la persona qué trajo de regreso a nuestro pequeño niño; así que estamos muy agradecidos - Dice la mujer, aún con su rostro levemente sonrojado, ella ríe suavemente - Sabía que aun hay humanos buenos afuera - Tanto Valerius como yo, nos ponemos serios. El hombre al lado de la mujer noto nuestro cambio
— No lo digas así cariño, déjelos descansar a la señorita de seguro aún sigue agotada por todo lo que pasó - Ellos asienten y se retiran dejándome nuevamente a solas con Valerius
Luna: Se ven que son agradables - Digo con una sonrisa al verlo alejarse - Ya es bastante tarde, debo regresar lo más seguro es que en casa sea una total locura por mi desaparición
Valerius: No eres querida en ese lugar ¿por qué regresar? - Pregunta, mientras levanta mi rostro para que lo vea a los ojos
Luna: Debo hacerlo, tengo que estar cerca de esas personas. Prepararme para lo que viene, también debes hacerlo lo mismo, ahora las puertas están abiertas, pero para ellos es una cosa diferente. Lo más seguro que ya están preparando tropas para venir y destrozar todo lo que encuentren, el temor de los humanos hacia lo distinto es grande y como no saben cómo enfrentarlo su mejor opción es destruirlo - Me doy la vuelta y miro por la ventana, se veía que era un lugar bastante tranquilo, todos caminaban y charlaban alegremente - Yo me encargaré de poner una pequeña protección, no te puedo decir cuánto tiempo dure; pero será lo suficiente para cuando mi poder esté en su punto máximo, me uniré a ustedes para derrotar a todas esas personas que en nombre de la fe destruyen y matan
Valerius: No es necesario, yo mismo me haré cargo de cuidar de los míos. Me preocupa que vuelvas a excederte - Lo volteo a mirar, pude ver una clara determinación en sus palabras; así que asentí - Bien, te acompaño de regreso - Se acercó a mí y tomo mi mano, mire nuestras manos unidas - Es para que la señorita no se pierda - No dije nada, solo me limite a asentir y a salir con él
Su mansión era enorme, los sirvientes al vernos pasar incliniban sus cabezas; no sabía si era por mi o por él. Solo se que en sus rostros habían asombró y miedo
Todo el lugar estaba creado con eudialita y piedras de color negro,a me parecía cada cosas más impresionante que la anterior. Las enormes puertas de manera caoba y ventanas de cristal puros, también había cristales de luz en las paredes para iluminar el pasillo
Valerius: ¿Te gusta mucho la decoración? - Lo veo de reojo y veo como tiene su mirada puesta en mi - Miras todo como mucha impresión
Luna: Porque lo es, cada cosa de aquí es muy valiosa en nuestro reino - Le sonrió, tal vez es una de las razones de ser unos marginados. Ellos deseaban quedarse con toda esta riqueza que poseen y que no saben que tienen - Volveré, en cuanto mi poder este en su punto más alto, en ese tiempo prepara a los tuyos para la gran batalla - Él asiente, veo como ahora estamos frente a la gran muralla - Entonces nos vemos - Trate de soltar su mano, pero él la sujeto fuertemente entre las suyas - Valerius?
Valerius: Cuídate mucho, estaré esperando el regreso de la señorita - Esas palabras las dijo en un tono meloso las cuales hicieron que mi corazón sintiera una calidez abrumante, asentí para luego alzarme en puntillas y dejar un beso en su mejilla
luna: Nos vemos - Digo sin más para salir, una vez estoy afuera, creo el campo protector que le había prometido y regreso a mi casa
Solo puse un pie en esa mansión y fue atrapada por unos guardias, estaba algo desconcertada; pero estos me llevaron delante de mí padre donde me hicieron arrodillar. Iba a explicarme, pero una bofetada calla mis palabras
— Eres una zorra, ¿cómo se te ocurre desaparecer por dos días enteros? Tu reputación ha sido manchada y ya el marqués no desea desposarse contigo. Has llevado a la familia a la total vergüenza - Un hijo de sangre se escurrió por la comisura de mi labio
Luna: ¿Que culpa tengo yo de que todos ustedes sean una vergüenza? - Otra bofetada resonó en el salón, yo solo reí
— Encierren a la mocosa y denle una lección para que aprenda lo que hizo mal - Los hombres me llevaron arrastras nuevamente a esa torre, las miradas que se posaron en mí no eran para nada buenas, así que jugué con sus mentes haciéndoles creer que me dieron el castigo y luego los mandé a su puesto de trabajo
Luna: Idiotas, ¿en verdad creen poder conmigo? - Miro mi mano, recordando el sutil tacto de Valerius, solo para darme cuenta que así se siente la calidez de una persona
encontrar la paz y que Luna deje
ese pasado y puede vivir bien con Valerio en verdad lindo final felicidades
inocente en sus planes y las hermanas tengan su venganza contra ese par