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Mori Olvidada, Renací Intocable

Mori Olvidada, Renací Intocable

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Reencarnación / Venganza / Completas
Popularitas:1.4M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Daemin

A ella la mataron para salvar a la hermana favorita.
Sus padres la entregaron. Sus hermanos la ignoraron. El asesino quedó libre.

Pero ella despertó en otro cuerpo.

Ahora tiene una familia que la ama sin condiciones, cuatro hermanos que destruirían a cualquiera que la mire mal, y un esposo que la adora con devoción peligrosa.

Su pasado la cree muerta.
Su presente la hace invencible.

No volvió para vengarse.
Volvió para convertirse en la pesadilla de quienes crearon la suya.

El infierno no la reclamó.
Ahora ella lo va a repartir.

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

7. No Fue Casualidad

El auto se detuvo en el estacionamiento y Lucien fue el primero en bajar. Rodeó el vehículo y ayudó a Isabella a salir con un gesto natural, sin exagerar, pero atento. Ella notó el detalle y le dedicó una breve sonrisa antes de seguirlo.

El restaurante era Le Céleste, un lugar elegante y discreto, frecuentado por personas que no necesitaban llamar la atención para demostrar poder. Apenas cruzaron la puerta, una joven los recibió con una sonrisa profesional que se transformó en sorpresa al reconocerlo.

—Señor Salazar —saludó—. Qué gusto verlo… y bien acompañado.

Lucien respondió con un leve asentimiento y permitió que los guiara hasta una mesa apartada. Isabella percibió de inmediato que él era un cliente habitual. Todo fluía con demasiada naturalidad.

Lucien se encargó de pedir la comida sin consultar demasiado. Cuando los platillos llegaron, Isabella no pudo evitar sorprenderse. Cada uno de ellos era uno de sus favoritos. Exactamente como si alguien la conociera desde hace años.

Sonrió, decidiendo ignorar la coincidencia.

Conversaron con calma mientras cenaban, sin prisas ni silencios incómodos. El ambiente era cómodo, casi íntimo. Fue Isabella quien, de pronto, rompió la tranquilidad con una pregunta que llevaba rondándole la cabeza desde hacía rato.

—Lucien… —dijo con suavidad—. ¿Puedo preguntarte algo?

Él alzó la vista, atento.

—Claro.

—¿Por qué nunca te enamoraste ni te casaste? —preguntó—. Estuve en coma casi dos años… y aun así seguiste solo.

Lucien no respondió de inmediato. Apoyó los cubiertos con calma y la miró con una expresión serena, madura, sin dramatismo. Cuando habló, su voz fue firme y honesta.

—Porque no creo en llenar espacios por miedo a la soledad —dijo—. Amar a alguien no es una necesidad, es una decisión. Y yo nunca quise decidir mal.

Isabella guardó silencio.

—Esperé —continuó—. No porque supiera qué iba a pasar, sino porque cuando encuentras a alguien que te marca de verdad, lo demás deja de tener sentido. Casarme con otra persona habría sido traicionarme a mí mismo… y a ella.

No habló con tristeza ni con nostalgia exagerada. Lo dijo como quien acepta una verdad sin resentimiento.

Isabella se quedó sin palabras.

Bajó la mirada por un segundo, removiendo distraída su copa. En su mente, pensó que la verdadera Isabella había sido increíblemente afortunada. No cualquiera tenía a un hombre dispuesto a esperar sin exigir, sin reclamar, sin reemplazar.

Sonrió con una mezcla extraña de gratitud y confusión.

Lucien la observó en silencio, como si hubiera dicho justo lo que necesitaba decir. Y por primera vez desde que despertó, Isabella sintió que aquel hombre no solo estaba a su lado…

sino que siempre lo había estado.

 

Al terminar la cena, salieron del restaurante sin demora. Isabella tenía que regresar a casa; su padre le había avisado que esa noche visitarían a los padres de su esposa. Lucien se encargó de llevarla de vuelta. El trayecto fue breve y tranquilo. Antes de bajar del auto, Isabella le agradeció por la comida con una sonrisa sincera. Lucien respondió del mismo modo, sin añadir nada más, como si entendiera que el momento no necesitaba palabras extra.

Apenas llegó, Isabella prácticamente corrió a su habitación para cambiarse. No tardó mucho en bajar. En la entrada la esperaba Matteo, el hermano del medio, quien se ofreció a llevarla. Iba acompañado de su novia, una chica alegre, parlanchina y de risa fácil que llenaba el espacio con naturalidad. Isabella se acomodó en el asiento trasero mientras escuchaba sus conversaciones, comentarios ligeros que le resultaban extrañamente reconfortantes.

Cuando el auto cruzó las rejas de la residencia, Isabella no pudo evitar sorprenderse.

La propiedad pertenecía a los Duval, los padres de Elena Valcour. La mansión estaba rodeada de jardines amplios, árboles antiguos y senderos de piedra que transmitían una calma elegante. No era ostentosa, pero sí imponente, como todo lo que llevaba ese apellido.

Al entrar, los abuelos se levantaron de inmediato. Giovanni Duval y Amelia Duval sonrieron al ver a la familia, pero fue Isabella quien recibió toda su atención. La abrazaron con fuerza, sin disimular las lágrimas. Para ellos, ella era su tesoro más grande. La nieta que había regresado cuando ya habían empezado a perder la esperanza.

—Gracias a Dios… —murmuró Amelia, acariciándole el rostro—. Por fin despertaste.

Isabella sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas sin aviso. Al mirar a su abuela, algo en su pecho se apretó. Le recordó a su propia abuela. A la única persona que había llorado de verdad por Valeria. Bajó la mirada, respirando hondo, pero no pudo evitar llorar también.

Después de unos minutos, entraron todos a la residencia. Las conversaciones comenzaron a fluir mientras las empleadas servían un postre delicado y café. Isabella se levantó un poco antes que los demás y comenzó a observar las fotografías familiares dispuestas en una repisa larga. Imágenes de infancia, celebraciones, momentos simples y felices.

Entonces vio una que la detuvo.

Era una fotografía antigua. Dos mujeres un poquito más jóvenes sonriendo juntas. Una de ellas era Amelia Duval. La otra… la otra era su abuela.

Isabella sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

—¿Te gusta esa foto? —preguntó una voz suave a su lado.

La abuela se había acercado sin hacer ruido. Isabella la miró, todavía impactada.

—Sí… —respondió—. Es muy bonita.

Amelia sonrió con nostalgia.

—Ella fue mi mejor amiga —dijo—. Una mujer maravillosa. Siempre hablaba de su nieta con tanto orgullo.

Isabella sintió que el mundo se detenía por un segundo.

_____

—¿Usted conoció a la nieta de esa señora? —preguntó Isabella con cautela, sin apartar la mirada de la fotografía.

Amelia Duval asintió despacio.

—Sí —respondió—. La conocí cuando apenas era una bebé. Era muy pequeña… pero recuerdo bien a su abuela. Era una mujer fuerte, aunque la vida no fue amable con ella.

Isabella escuchaba en silencio.

—En su momento —continuó Amelia—, yo le dije que investigaría quién había matado a su hijo. Quería llegar al fondo de todo. Pero ella no quiso. Me pidió que no lo hiciera.

Isabella frunció ligeramente el ceño.

—¿Por qué? —preguntó casi en un susurro.

—Porque no quería que su nieta se viera envuelta en asuntos oscuros —respondió la anciana—. Ya había sufrido demasiado con la pérdida de su padre. No quería más dolor para esa niña.

Las palabras cayeron con un peso inesperado.

Isabella sintió una sacudida interna.

¿Su padre?

Siempre había creído que el hombre que la crió era su verdadero padre. Nunca había dudado de ello. Pero ahora… esa certeza comenzaba a tambalearse. Algo no encajaba del todo, y la sensación la dejó inquieta.

Quiso preguntar más. Mucho más.

Pero no tuvo oportunidad.

—Isabella —llamó su madre desde el otro lado de la sala—. Ya es hora, cariño. Nos vamos.

Ella levantó la vista, obligándose a sonreír. Asintió y volvió a mirar la fotografía una última vez. Dos mujeres unidas por una amistad profunda. Dos abuelas. Dos vidas entrelazadas de formas que recién empezaba a comprender.

Se acercó a despedirse de los abuelos, recibiendo abrazos cálidos y palabras cariñosas. Luego caminó hasta la salida junto a su familia, aunque su mente ya no estaba allí.

Mientras el auto se alejaba, Isabella apoyó la cabeza en el respaldo y cerró los ojos por un instante.

Había demasiadas piezas sueltas.

Demasiadas verdades enterradas.

Y una certeza comenzaba a tomar forma con claridad peligrosa.

Debía encontrar más información sobre su antigua familia.

Porque el pasado…

claramente aún no había terminado con ella.

1
Numidia Jaraba
excelente historia me encantó gracias
Gladys Batista
Muy Bonita 🥰
Gladys Batista
Empoderarada 👏
Gladys Batista
comienzo perfecto
Belkis Calanche
BUENISIMA, que historia tan maravillosa, tuvo de todo por eso no fue aburrida y pesada. Felicidades Autora 🤩🤩🤩🤩
Belkis Calanche
Autora perdona la correccion, pero no es hoy de tiempo, sino oír de escuchar y se escribe oi. ☺️
Fátima Noelia Gauto
cometiste errores autora..el caso de intento de asesinato contra el boxeador qedo inconclusa, el ganster ese qe contrato a Amelie se qedo libre..y el inocente bebe qien sabe qe haran con ell..no me gusto el fina de tu historia😠
Esther Grace: lamento no haber podido cumplir sus expectativas bella dama Pero ese fue el final que yo decidí poner
total 1 replies
Fátima Noelia Gauto
me parese injusto eso de qe Amelie desapareciera, su bebe me da pena..inocente bebe, qe sera de ese bebe?? me parese injusto😠
Fátima Noelia Gauto
qe se muera ahi mismo..
Fátima Noelia Gauto
tieneqe negarse rotundamente..no pueden obligarle a qe haga como si no pasara nada🤦 yo me negaria renunciaria..
Fátima Noelia Gauto
no entiendo por qe Dios manda al mundo a psicopatas, por qe ellos no se hacen sino qe nacen..y por naturaleza son asesinos matan por qe tratan de llenar un vacio..no tienen sentimientos, nisiqiera odio y saben imitar emosiones, son como robots..son un cacaeon vacio..qizas nacen sin alma
Fátima Noelia Gauto
me.pregunto la industria de Holliwood se pierde ideas estupendas 0ara sus peliculas, deberian entrar en Noveltoon..pierden tiempo en crear peliculas aburridisimas, hay mas interez en historias como estas qe en sus peliculas..
Fátima Noelia Gauto
ese ripo es el asesino de Valeria
Fátima Noelia Gauto
cada alma es unica, pero si me pasara a mi, no veria mas a mi hija sino a una extraña en cuerpo de mi hija, le daria la bienvenida pero no seria lo mismo absolutamente nada..para mi ya no seria mi hija seria otra y le diria no te culpo pero ahora vas a ser tambien mi hija, tendre 2 hijas ña qe se fue y la qe esta asi estes en su cuerpo..es ilogico qe esa familia aceptara como si nada ybqe pasa con la Isabella qe se fue?? siendo sinceros segun la Kabalah serian las mimas solo qe son chispas..nosotros mismos somos chispas nada mas🤷chispas de un alma qe va rotando cada qe morimos
Fátima Noelia Gauto
wow esta novela ya se salio de la raya en lo genial qe ya es..me encanta😘felicidades fuera de lo comun 👍..y qe romantico hee?? no me cabe en la mente tanta felicidad por encontrar esta historia..fantastica y parese real..el no estaba interezado en Isabella estaba interezado en Valeria
Fátima Noelia Gauto
es sorprendente esto, como es qe un alma puede estar en ambas partes?? la misma alma de Isabella es Valeria, por eso existe la rotacion de almas..es la chispa de su alma qe estaba en Valeria despues ella murio y termino hendose esa misma chispa de vuelta a su origen qe estaba en el cuerpo de Isabella..eso susede en la vida real..la chispa de nuestras almas del pasado y del futuro qe forma parte dd la justicia divina dd Dios, los grande sabios de la Kabalah han dicho esto..es grandioso leer una historia como esta...👍😘
Jenifer Chavaría
🤭
Betriz Elena Restrepo Restrepo
fascinante
Betriz Elena Restrepo Restrepo
😭me gusta la historia
Maria Riquelme
Muy bella novela escritora me encantó, sobre todo que pusiste una foto al final de esta bella pareja junto a sus hijitos
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