una loba que no sabe nada de su origen, un hermano con remordimiento por algo que hizo, una historia llena de enredos, ella sabrá quien es en realidad, ellos podrán estar juntos?
averiguemoslo en los próximos capítulo
disculpen, estoy de vacaciones así que me es difícil publicar más de un capitulo
les invito a leer mis otras novelas
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7
Al día siguiente, en la universidad, mi amiga Renata me saluda y me pregunta si estoy lista para comenzar el día. Hoy teníamos asuntos de la mafia que realizar muy temprano por un gran cargamento que está por llegar, así que nos dividimos para terminar a tiempo y encontrarnos en la universidad. Como dije antes, sin ella ya me habría vuelto loca con tanto trabajo.
"Claro, ayer comí y dormí hasta que me cansé. Hacía mucho que no lo hacía", le respondí. Pues sí, ayer había sido un día de relajación en lo que cabe. Después de que Tobías se fue, me sentí mucho mejor.
"¿No era más divertido que nos fuéramos de parranda?", pregunta la mala influencia de mi amiga.
"Y estar hoy con una terrible cruda, trasnochada y con ganas de no hacer nada... no gracias", respondí aunque...
"Deja de ser dramática. Tú tienes un gran aguante con el alcohol. La noche es tu aliada y... ¿cansada? Por Dios, eso déjanoslo a los mortales. Nunca te he visto derrotada por una noche larga y menos por el alcohol", se burla ella.
"Jajaja, bueno, eso se lo agradezco a la buena herencia genética de mis padres, pero no me refería a mí".
"Ja, ja, ja, babosa", responde bufando.
"Sí, la verdad es que el alcohol a mí no me hace nada. Aún no entiendo lo que pasó aquella noche. Bueno, creo que no debo pensar en cosas desagradables", dije.
Horas más tarde, ellas se encontraban camino al hospital, a unos 20 minutos de la universidad. Continuarían con el trabajo del hospital y esperando no ser solicitadas para alguna autopsia o levantamiento de cuerpo.
Este trabajo en su entorno criminal era aprovechado, ya que al ser forense, rápidamente podía saber quiénes eran los que estaban atacando. Si era algún ajuste de cuentas de alguna de las mafias o era invasores, puesto que cada clan tiene una característica o firma que solo la mafia conoce. O bueno, también podía ser un simple atropellamiento.
Se preguntarán qué hace una dueña de hospital trabajando en el semefo. Bueno, simplemente es por la ventaja que esto les genera. Aun así, ellas pueden elegir cuáles casos tomar y cuáles no, ya que firmaron un acuerdo con las autoridades pertinentes. A cambio, permitían que estudiantes y aspirantes dieran sus pasantías, incluso con goce de sueldo en su hospital. Era un ganar-ganar.
Al final, ambos resultaban beneficiados, pero esto también estaba por terminar, porque ella debía tomar el control en su totalidad de la mafia y eso no le permitiría estar jugando, como dice su padre.
Nena, tenemos problemas con el paquete - entra rápidamente a la oficina Renata, encontrándose con una desagradable visita.
¿Qué pasó con mi pedido? - pregunta Valentina disimulando lo que en verdad estaba pasando. Si bien sabían quién era ella, no era como que ella debía saber qué pasaba en la organización.
Hola gatita - una voz chillante y con tono despectivo interrumpió la plática, por un lado, agradecidas porque lo hiciera, ya que las había tomado por sorpresa, pero, por otro lado, molestas por su forma de referirse a Renata, ya que se refería al trabajo de su madre y no por sus ojos.
Hola zorrita, ¿qué te trae por aquí? - responde y pregunta Renata de la misma forma que ella.
¿Zorra? ¿Qué te pasa, estúpida? - grita eufórica Vanesa.
Jajaja, bueno, como tú hablabas en diminutivo y de animales, creía que así también querías que me refiriera a ti, así que me di a la libertad de buscar un animal que te caracterizara - responde muy fresca Renata.
Por un momento casi me río, pero eso no terminaría muy bien. De por sí, esa familia no ha parado en ponernos el pie, con tal de que mi hermano o yo nos casemos con alguno de sus hijos, cosa que no va a pasar, pues estamos al tanto de sus malas intenciones.
Basta de su charla, Vanesa. Aún no me has dicho a qué has venido. Creo que este no es un lugar que tú frecuentes mucho.
Solo quería platicar con mi cuñada. Pronto seremos familia, así que bueno, quise hacerte una visita.
¿Una visita a tu lugar de trabajo? Vaya qué inteligente interrumpir a alguien que sí trabaja - habla sin filtro alguno Renata.
Renata, por favor, dame un momento con Vanesa. Creo que debo hablar con ella.
Ok amiga, cualquier cosa me hablas. Es importante lo que tengo que decirte. Adiós Vanesa, un consejo gratis, deja de ser tan arrastrada jajaja. Chao - camina hacia la salida.
"Maldita perra, estúpida", grita Vanesa mientras Renata sale de la oficina.
"¿Cómo puedes tener a alguien tan vulgar como amiga? Sabes que si necesitas a alguien con más clase, puedes contar conmigo. De todos modos, seremos familia, ya que Tobías y yo...", dice Renata.
"De verdad que esta mujer es irritante", habla mi conciencia. "Vaya, ya te habías tardado", le respondo, pero su respuesta me toma por sorpresa. "Claro, esa zorra está detrás de mi mate, del amor de mi vida, del macho que va a montar a esta sumisa", dice Vanesa.
"¿Qué?", solo eso alcanzo a responder cuando me doy cuenta de que Vanesa aún se encuentra aquí. Suspiro y me pongo a hablar. "Sí no le paro un alto a esta mujer, aquí la tendré todo el tiempo. Mira, yo no tengo nada que discutir contigo acerca de mis amistades. Ella no solo es mi amiga, espero que lo entiendas. Otra cosa, este es mi lugar de trabajo, no de socializar. ¿Sabes de todo el trabajo que aquí se hace? Ahora tengo un problema de un paquete qué no me llegó. Era muy importante, ya que son instrumentos quirúrgicos (de esta forma se quitó el problema de hace un rato) de suma importancia. Ahora bien, no sé si de verdad tengas una relación con Tobías o no, de todos modos no me importa. Así que por favor no vengas a mi área de trabajo. No tengo tiempo de socializar. No lo tomes a mal, pero mi vida es demasiado ocupada".
"Oh, discúlpame, no creí que te molestará mi presencia. Tampoco qué te molestaras porque estoy con tu hermano", dice Vanesa.
"No, no, no me malentiendas. De verdad no me importa. Él ya está grande para saber con quién estar y con quién no. Es solo que tengo mucho trabajo qué hacer. Mira, sí de verdad tienes una relación con Tobías, te felicito", en ese momento mi corazón comenzó a doler y lo que sea que se encuentra dentro de mí, comenzó a quemar. Lo más conveniente era dar por terminada esta supuesta reunión.
"Bueno, sin más que decir, te pido que por favor te retires. Necesito arreglar unos problemas del hospital".
Una vez dichas esas palabras, Vanesa lo levantó y se fue. Simplemente no dijo nada, pero era evidente su molestia.
Soy Vanesa Lucchese, mi familia pertenece a la mafia y nuestro clan se encuentra en el este de Italia. La verdad es que somos la facción más pequeña, aunque eso no significa que seamos débiles. Aun así, nos falta poder para ser los mejores. Eso solo se puede obtener mediante la aniquilación de un clan y anexarlo o mediante un compromiso y fusión. A mí me gusta más la segunda opción, así que convencí a mi padre de solicitar un matrimonio, pero la respuesta de la familia Bonanno fue una rotunda negativa. Ellos no elegirían con quién sus hijos debían casarse, solo por amor consentirían el matrimonio. Eso hirió mi orgullo, por primera vez alguien me rechazaba. Esta situación hizo que yo me obsesionara aún más con él.
Él era el chico estudioso de la universidad, no tenía amigos más que su hermana y la gata de Renata. Ella no era competencia para mí, sin embargo, nunca se fijó en mí a pesar de ser hermosa y buscar los mejores escenarios. Un día mi oportunidad llegó, anunciaron la fiesta del año, ya que el hijo menor de los Bonanno cumplía su mayoría de edad, o sea, el amor de mi vida. Ese día él sería mío y lo obligaría a hacerse responsable.
Sin más, infiltré hombres leales de mi padre al evento y les pedí la droga afrodisíaca más efectiva. Ellos me advirtieron que era muy fuerte y que, de no tener relaciones, el corazón podría fallar y morir. Aun así, me arriesgué, nada podía salirme mal, ¿verdad? Para no resultar tan sospechosa, me uní a un grupo justo del grado de él, las cuales querían acercarse pero no se animaban. Ese fue mi momento, las ayudé a tomar valor. Ya que no coincidimos en salón, ellas serían ese pase que necesitaba.
La copa fue dada, todas traíamos la nuestra, por esa razón no podía haber equivocación. Minutos después pude verlo cómo se aflojaba los íntimos votantes de su camisa y su color de piel estaba bastante sonrojada. Ese era el momento de sacarlo de ahí, lo vi buscar a alguien con la mirada y yo volví para ver de quién se trataba. Fueron segundos, pero cuando regresé la vista ya no estaba.
Lo vi doblar a la salida, justo para ir al jardín. Era de noche y con esa dosis de droga, podía colapsar y nadie se daría cuenta. Debía actuar rápido o perdería esta oportunidad.
Cuando llegué a él, vi algo que me llenó de horror. Él estaba besando a una tipa. ¡Maldita sea! Eso no era posible. ¿Quién era esa? En un principio, no la reconocí, pero mientras la traía con sus piernas enrolladas en su cintura y devoraba sus labios, caminaban en busca de una habitación. Un claro hizo ver su rostro.
Palidecí en ese momento. Eso no debía pasar, no así, no con ella. Eso era incesto. Son hermanos.
Pero, ahora si yo hacía algo, podía quedar como la causante. No me quedó de otra que irme. Solo tomé un par de fotos mientras hacían más que besarse. Pero mi curiosidad fue mayor y regresé. Los seguí a la habitación y los vi entrar. Ellos no se dieron cuenta de que yo estaba ahí, como tampoco se percataron de que la puerta no había cerrado bien.
Ya en la habitación, se despejaron de todo. Volví a tomar fotos, ya que mi mente estaba nublada y excitada para más. Yo también tenía ganas de sexo y el verlos me calentaba más, pero no podía unirme. Eso arruinaría mis planes a futuro.
Lo vi embestirla. Ella era virgen porque pegó un grito, pero no se detuvo. Al parecer, ella también estaba drogada. Con esa idea, yo quedaba libre de culpas, ya que si no tenían sexo, podían morir. ¡Son hermanos que se salvaron la vida mutuamente... no!
Bueno, volviendo a la acción, no aguanté verlos. Nunca me imaginé que ese tímido chico fuera tan salvaje. Él debía ser mío a la buena o a la mala. Así que me fui, no sin antes explorar mi sexualidad y darme placer. Cuando terminé, simplemente salí. Debía dejar que sacaran toda la droga de su sistema. Buscaría otra oportunidad para estar con él.
Al poco tiempo, como si mi deseo se hiciera realidad, estuve con él, aunque no solo era yo y eso me molestaba. Las que eran de riesgo para mí las eliminaba. Él debía ser únicamente para mí. Yo seré su esposa y con ese matrimonio, la mafia de mi familia ganaría poder.
Todos mis planes se arruinaron cuando por error mencioné durante el sexo que quería que fuera como esa noche con Valentina. Eso hizo que él simplemente se apagara y me dejara a medias. Maldita sea, yo y mi Bogotá que lo arruinaron todo. Aun así, él no se va a deshacer de mí tan fácil y menos por la puta de su hermana. Sí, en varias ocasiones me llamó como ella, al parecer le gusta coger con su hermanita. Lo único que tengo a mi favor son las fotos y que ella no sabe nada. Sin duda, si él no quiere que ella se entere, deberá casarse conmigo. Por lo pronto, arruinaré uno de sus cargamentos.
Les pido paciencia, el lunes primero Dios estaré en mi casa y publicaré sin falta. Mi madre tiene un pequeño restaurancito y en temporada de vacaciones se llena un poco. ¿Recuerdan que en mi novela anterior hablé de un pueblo llamado Buenavista en Quintana Roo? Bueno, se trata del mismo.