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Trazos De Silencio.

Trazos De Silencio.

Status: Terminada
Genre:Enfermizo / Omegaverse / ABO / Completas
Popularitas:121.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Andy GZ

Haru creía que el amor era sacrificio. Graduado con honores en Tokio y con un futuro brillante en el arte y las letras, lo dejó todo por un matrimonio de contrato con Ren, un alfa que solo le devolvió desprecio y violencia. Tras tres años de infierno, Ren lo desecha como a un mueble viejo, dejándole solo un pequeño apartamento en un complejo exclusivo.

En el ático de ese mismo edificio vive Kaito Kuroda, el heredero de un imperio que se mueve entre la legalidad empresarial y las sombras de la mafia japonesa. Kaito no cree en el amor romántico; para él, la lealtad solo existe en la sangre. Sin embargo, su paz se ve interrumpida por un vecino ruidoso que huele a miedo y a pintura fresca.

Lo que comienza como roces por paquetes mal entregados y quejas por mudanzas nocturnas, se convierte en una conexión inevitable. Pero la libertad de Haru es una amenaza para el ego de su exesposo.

NovelToon tiene autorización de Andy GZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16: Tinta sobre Cenizas

El despertar de Haru tras la noche de su colapso fue diferente. Por primera vez, el hambre no se sentía como una culpa punzante, sino como un vacío que reclamaba ser llenado. Kaito, fiel a su palabra, no se había alejado más de lo estrictamente necesario. Había transformado una de las salas del ático en un santuario de rehabilitación.

Sin embargo, el ánimo de Haru decayó cuando el médico especialista retiró parte de los vendajes para revisar la cirugía. La mano derecha de Haru, su herramienta para crear mundos, estaba lívida, atravesada por una cicatriz quirúrgica que parecía un rayo, y los dedos apenas respondían a los impulsos de su cerebro.

—Tomará tiempo, Haru —dijo el médico con suavidad—. Los nervios fueron aplastados. Necesitas fisioterapia diaria.

Haru no lloró frente al médico, pero en cuanto este salió, se quedó mirando su mano inerte con una desesperanza que le devolvió el frío a los huesos. Sin la pintura, ¿quién era él? Solo un omega roto que ocupaba espacio en la cama de un alfa poderoso. El sentimiento de ser una carga empezó a asfixiarlo de nuevo.

Kaito entró poco después, cargando una caja de madera de ébano, mucho más pequeña que las de óleos. Notó de inmediato el aura de derrota que emanaba de Haru, ese aroma a jazmín marchito que tanto odiaba.

—He hablado con el médico —dijo Kaito, sentándose frente a él—. Dice que la recuperación será lenta. Pero mientras tanto, no voy a dejar que tus pensamientos se vuelvan contra ti.

—No puedo pintar, Kaito —susurró Haru, con la voz todavía rasposa—. Mi mano no cierra. No puedo sostener ni un lápiz de carbón. Soy... soy un artista muerto.

—Un artista nunca muere mientras tenga ojos para ver y una mente para soñar —replicó Kaito con firmeza. Abrió la caja de ébano y sacó una pluma estilográfica de edición limitada, de un azul profundo con detalles en plata, y un cuaderno de cuero hecho a mano con papel de alto gramaje—. Si no puedes usar el brazo entero para el lienzo, usa los dedos de la mano izquierda para escribir.

Haru miró los objetos con extrañeza. —¿Escribir? No soy escritor. No sé qué decir.

—Dime lo que sientes —dijo Kaito, deslizando el cuaderno sobre el reglapazo de Haru—. Escribe el odio que le tienes a Ren. Escribe el miedo que sientes cuando me ves. Escribe qué quieres comer mañana. No me importa el estilo, Haru. Solo quiero que tu voz salga de esa jaula en la que te metieron. Si dejas que tus palabras se pudran dentro de ti, terminarán por envenenarte.

Haru tomó la pluma con su mano izquierda. Se sentía torpe, ridículo. Sus primeros trazos fueron garabatos temblorosos. Pero Kaito no se movió. Se quedó allí, observando con una paciencia infinita, como si ver a Haru intentar escribir una sola letra fuera el evento más importante de su día.

Lentamente, Haru escribió una palabra: Miedo. Luego otra: Luz.

—Eso es —susurró Kaito, y por primera vez, una sonrisa genuina y suave curvó sus labios—. Cada palabra es un territorio que le recuperas a Ren.

Mientras este momento de intimidad ocurría, el mundo exterior seguía ardiendo. El teléfono de Kaito vibró en su bolsillo. Era Yuki. Kaito se levantó y se alejó unos pasos para contestar, pero Haru, con los sentidos agudizados por el trauma, pudo escuchar fragmentos de la conversación.

—...está desesperado, Kaito. Ren ha empezado a vender sus propiedades personales. Ha intentado contactar con los clanes del sur para pedir protección contra nosotros —decía la voz de Yuki a través del auricular—. Está diciendo que tú le "robaste" a su esposo y que va a limpiar su honor con sangre.

Kaito apretó el teléfono, su expresión volviéndose de piedra. —Que lo intente. Si los clanes del sur son inteligentes, no querrán terminar como los Ichijō. Mantén la presión sobre sus cuentas bancarias. Quiero que mañana no tenga ni para pagar la gasolina de su coche. Y Yuki... dobla la seguridad en el ático. No quiero ni una mosca cerca de Haru que no haya sido autorizada por mí.

Al colgar, Kaito se giró y encontró a Haru mirándolo con ojos desorbitados. El cuaderno había caído al suelo.

—Él viene a por mí, ¿verdad? —preguntó Haru, su voz temblando—. No va a parar hasta que esté muerto. Kaito, déjame ir... si me voy, quizás te deje en paz. No quiero que mueras por mi culpa. Tú no tienes por qué cargar con sus pecados.

Kaito caminó hacia la cama con pasos depredadores pero llenos de propósito. Se arrodilló frente a Haru y tomó su rostro entre sus manos, obligándolo a ver la tormenta de protección y posesividad en sus ojos.

—Escúchame bien, Haru Mizushima. Tú no eres una carga. Eres la razón por la que este imperio todavía tiene un propósito. Ren Ichijō no va a tocarte, porque antes de que llegue a este piso, tendrá que pasar por encima de un millar de hombres y, finalmente, por encima de mí. Y te aseguro algo: yo no soy un hombre que muera fácilmente.

Kaito le devolvió el cuaderno y la pluma. —Escribe, Haru. Escribe tu libertad. Yo me encargaré de que el mundo exterior sea lo suficientemente seguro para que algún día puedas volver a pintar bajo el sol. Es una promesa de un Kuroda. Y nosotros nunca rompemos una promesa.

Haru miró la pluma y luego a Kaito. Por primera vez, el sentimiento de deuda no fue una carga pesada, sino un hilo que lo unía a la vida. Tomó la pluma con la mano izquierda y, con una caligrafía temblorosa pero decidida, escribió una frase al final de la página: Kaito es mi escudo.

Esa noche, mientras Haru dormía un poco más tranquilo, Kaito se quedó en el balcón, mirando hacia la ciudad. Sabía que la batalla final se acercaba. Ren estaba acorralado, y un animal herido es el más peligroso. Pero Kaito no tenía miedo. Por primera vez en su vida, tenía algo por lo que valía la pena ser un monstruo total: la sonrisa que Haru aún no le había dado, pero que él estaba decidido a ganar.

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Paola Vanessa Davila Salinas
Es una historia muy buena, todo el dolor y los malos tratos que recibió nuestro protagonista es duro de leer, lloré, pero después todo el amor y la fuerza que Kaito le ayudó a tener hace que esa lectura quede atrás y uno solo espere que les vaya bien. 🥰
Vivi
Me gustó muchísimo está historia!! Felicitaciones!!!
Cliente anónimo
la historia es muy bella a pesar del trágico de la primera parte de la novela,valió la pena leerla,igual quede asustada pasando los capítulos y pensar que nuevamente podría pasar algo malo 😭 pero la recomiendo totalmente!!
ary
recomendada
Nancy Salazar
escritora que mala eres... me estás haciendo llorar...espero que su brillo vuelva pronto y sea más fuerte y poderoso.
L..V
Espero que en el camino ala opera a esos hdpt les choque un camión con varillas de acero y que les caiga encima
Carmen Mena
Fue dificil leer los primeros capítulos, la crudeza, maltrato extremo que vivió y sufrio Haru😡🤬, tenía sentumientos encontrados contigo autora.
Rescato la resiliencia de Haru, el amor de Kaito, el apoyo de Hana.
Kaito tuvo una lucha constante para salvar a Haru, no sólo de sus victimarios, sino de él mismo..Kaito tuvo que armar cada fibra de Haru, y al final lo lograron, formando una hermosa familia.
Felicitaciones por la historia
Lupita Carmen
me encantó tu historia muchas felicidades sigue escribiendo asiii 😘💕🥰
MollyMoll
Haru😓escúchalo, es un recordatorio hermoso de que tu existencia le da sentido a alguien, y eso te hace invaluable, no una carga, conejito 🫶
MollyMoll
Que talento para ser desagradable sin aportar nada útil. Deberías patentarlo, NPC secundario🙄😒
luzteresa Caraballo
por qué es una perra
Flor Romero
pero porque es tan trágicoa está.novela, no hay ni siquiera un.dia.de.felicidad así no es tan.creible y un cuerpo humano no aguanta tanto
Nancy Salazar: si...no he parado de llorar ,.leyendo esta novela...pero lo sigo leyendo...quiero q sea feliz🥺
total 1 replies
Mariscal Morin
Muuuy buena esta historia, grasias escritora y que Dios siga bendiciendo tu vida con mucha salud y mucha felicidad te 🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷
Mariscal Morin
Ojalá y pegue 😆😆😆😆😆😆😆😆😆
Mariscal Morin
Que bueno que ya murió el perro, me da paz
Mariscal Morin
Y no se puede escapar de ahí?? 🥺🥺🥺🥺
Mariscal Morin
Que buena historia, grasias escritora 🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷
Mariscal Morin
Riku, que bonito nombre, ahora la pura felicidad 💞💞💞
Mariscal Morin
No entiendo, no, no entiendo, es hombre como puede tener un bebé, entiendo que es una novela, pero que alguien me explique
ary: simple 🤭 es omegaverse
total 1 replies
Mariscal Morin
Puro fuego 🔥🔥Halu 👏👏👏👏👏
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