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La Princesa Que Regresó Para Convertirse En Emperatriz

La Princesa Que Regresó Para Convertirse En Emperatriz

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Mundo mágico / Venganza
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: nuestros sueños

Aurelia Rose Everhart lo tenía todo: sangre imperial, belleza y un futuro prometedor. Sin embargo, detrás de las paredes del palacio se escondían conspiraciones, traiciones y personas que deseaban verla desaparecer.
A los diecinueve años, Aurelia es acusada de traición y condenada a muerte. Pero cuando abre los ojos después de morir, descubre que ha regresado al pasado, al momento en que tenía apenas ocho años.
Con todos los recuerdos de su primera vida intactos, Aurelia decide que esta vez no será una princesa manipulada por los demás.
Esta vez cambiará su destino.
Aprenderá magia, construirá alianzas, descubrirá los secretos de su familia y se enfrentará a aquellos que algún día la traicionarán.
Porque Aurelia ya no quiere simplemente sobrevivir.
Quiere convertirse en la mujer que gobierne el Imperio de Elarion.
Pero cambiar el destino tiene un precio...
Y quizá, entre conspiraciones, magia y una peligrosa historia de amor, Aurelia descubra que su primera vida escondía secretos mucho

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Capítulo 6 — El cumpleaños de la princesa

Los años comenzaron a pasar.

No demasiado rápido, pero sí lo suficiente para que Aurelia comprendiera que su segunda vida no sería una simple repetición de la primera.

Durante los siguientes dos años, estudió todo lo que pudo.

A los diez años ya podía leer documentos políticos que algunos nobles adultos apenas comprendían.

Su control sobre la magia también había mejorado.

Podía utilizar pequeñas cantidades de fuego, agua y viento gracias a los ejercicios que Elias le enseñaba, pero ninguna de esas afinidades era realmente suya.

Su verdadero poder seguía siendo la Magia Astral.

Y cada vez que intentaba utilizarla, aparecían fragmentos de recuerdos que no pertenecían completamente a su primera vida.

Imágenes de un lugar desconocido.

Un enorme árbol cubierto de estrellas.

Una mujer de cabello plateado.

Y una corona flotando sobre un altar.

Aurelia todavía no sabía qué significaban.

Pero había aprendido a no ignorar sus visiones.

---

Aquel día, el Palacio Imperial estaba lleno de flores.

Era el décimo cumpleaños de Aurelia.

Desde temprano, los sirvientes habían decorado los jardines con cintas blancas y violetas.

Los nobles comenzaban a llegar.

Aurelia observaba todo desde el balcón.

Llevaba un hermoso vestido blanco con detalles dorados.

Su cabello rosa estaba recogido parcialmente con una pequeña corona de flores.

—Te ves hermosa.

Aurelia se giró.

Adrian estaba detrás de ella.

Ya tenía doce años.

Había crecido bastante desde la última vez que Aurelia lo había abrazado con desesperación.

—Gracias.

Adrian sonrió.

—¿Estás nerviosa?

—Un poco.

—¿Por qué?

Aurelia miró hacia los jardines.

—Hay demasiadas personas.

Adrian soltó una risa.

—Eres una princesa imperial. Tendrás que acostumbrarte.

Aurelia sonrió.

—Lo sé.

Pero había otra razón por la que estaba nerviosa.

Aquel día había ocurrido algo terrible en su primera vida.

A los diez años, Celestia había organizado una pequeña fiesta para ella.

Durante la celebración, uno de los invitados había intentado envenenarla.

Aurelia había sobrevivido por muy poco.

Nunca descubrieron quién lo había hecho.

Pero ahora sabía que aquel acontecimiento había sido el primer intento serio contra su vida.

Esta vez estaba preparada.

---

La celebración comenzó al mediodía.

Los nobles se acercaban uno por uno para felicitarla.

—Feliz cumpleaños, Su Alteza.

—Muchas gracias.

Aurelia sonreía.

Pero sus ojos examinaban cada rostro.

Cada copa.

Cada plato.

Cada sirviente.

Nada escapaba de su atención.

Entonces apareció Celestia.

Tenía nueve años.

Su vestido era azul claro y su cabello dorado estaba adornado con pequeñas perlas.

—¡Aurelia!

La niña corrió hacia ella.

—Feliz cumpleaños.

Aurelia sonrió.

—Gracias.

Celestia le entregó una pequeña caja.

—Te traje un regalo.

Aurelia observó la caja.

En su primera vida, Celestia también le había entregado un regalo.

Un collar.

Y aquella noche había ocurrido el intento de envenenamiento.

Aurelia tomó la caja.

—Qué bonito.

Celestia sonrió.

—Ábrela.

Aurelia levantó lentamente la tapa.

Dentro había un pequeño broche en forma de estrella.

Su corazón se aceleró.

No era el mismo regalo.

Aquello no había ocurrido en su primera vida.

El destino estaba cambiando.

—Es hermoso.

Aurelia lo tomó.

En cuanto sus dedos tocaron el broche...

Una visión apareció.

Oscuridad.

Una habitación.

Una mesa.

Una persona escribiendo.

Y una voz.

«La princesa debe sobrevivir hasta los dieciséis.»

Aurelia abrió los ojos de golpe.

El broche cayó al suelo.

Celestia se asustó.

—¿Aurelia?

Aurelia respiró profundamente.

—Estoy bien.

Pero ya no estaba tranquila.

Aquella visión había sido diferente.

No era un recuerdo de su primera vida.

Era algo que todavía no había sucedido.

Alguien estaba planeando matarla.

Pero no ahora.

A los dieciséis.

¿Por qué?

---

Más tarde, Aurelia se reunió con Kael en el jardín.

Kael tenía once años.

Ya había comenzado a entrenar con espadas y magia.

—Estás rara —dijo.

Aurelia levantó una ceja.

—¿Eso es lo primero que dices en mi cumpleaños?

—Sí.

—Gracias.

Kael ignoró el sarcasmo.

—¿Qué ocurrió?

Aurelia le contó sobre la visión.

Kael permaneció en silencio.

—¿Estás segura?

—Sí.

—Entonces tenemos seis años.

Aurelia lo miró.

—¿Para qué?

—Para descubrir quién está detrás de esto.

Aurelia sonrió.

—Exactamente.

Kael se acercó.

—Pero hay algo que me preocupa.

—¿Qué?

—El símbolo.

—¿El círculo negro?

Kael asintió.

—He seguido investigando.

Sacó un pequeño papel.

Había dibujado el símbolo.

—No es solamente de la Orden del Eclipse.

Aurelia frunció el ceño.

—¿Qué quieres decir?

Kael señaló el centro.

—Este símbolo cambia dependiendo de quién lo utiliza.

—¿Y qué significa este?

Kael la miró.

—Es el símbolo de los miembros de alto rango.

Aurelia sintió un escalofrío.

—Entonces alguien importante está involucrado.

—Sí.

Aurelia pensó inmediatamente en Seraphine.

Pero había otra posibilidad.

El duque Valmont.

O incluso alguien de su propia familia.

—No podemos acusar a nadie —dijo Aurelia.

—Lo sé.

—Necesitamos pruebas.

Kael asintió.

—Entonces las conseguiremos.

---

Aquella noche, Aurelia regresó a su habitación.

Encontró un libro sobre su escritorio.

No recordaba haberlo dejado allí.

Era antiguo.

La portada estaba completamente negra.

En el centro había una corona rodeada por seis estrellas.

Aurelia tocó la cubierta.

La magia Astral respondió inmediatamente.

El libro se abrió solo.

Una página apareció frente a ella.

Había una frase escrita con tinta dorada:

«La heredera que muera una vez podrá despertar la corona.»

Aurelia dejó de respirar.

—¿La heredera...?

Las páginas comenzaron a pasar rápidamente.

Hasta detenerse en un dibujo.

Una mujer de cabello rosa.

Ojos azules.

Una corona dorada.

Aurelia se acercó.

Era ella.

Pero debajo del dibujo había una inscripción.

«La última descendiente de la verdadera Emperatriz Astral.»

Aurelia sintió que el corazón le golpeaba el pecho.

—¿La verdadera emperatriz?

Entonces escuchó una voz detrás de ella.

—Así que finalmente lo encontraste.

Aurelia se giró.

Elias estaba parado junto a la puerta.

Por primera vez desde que lo conocía, el anciano parecía verdaderamente asustado.

—Maestro...

Elias miró el libro.

—Ese libro debía permanecer oculto.

—¿Qué significa?

El anciano cerró la puerta.

—Significa que la historia que te enseñaron sobre el origen de Elarion es una mentira.

Aurelia sintió un escalofrío.

—¿Qué mentira?

Elias caminó hasta ella.

—El primer emperador no recibió la Magia Astral de una diosa.

—Entonces, ¿de dónde vino?

El anciano la miró fijamente.

—De tu familia.

Aurelia quedó en silencio.

—Hace más de trescientos años existió una mujer llamada Elara Everhart.

Elias señaló el dibujo.

—Ella fue la primera Emperatriz Astral.

Aurelia tragó saliva.

—¿Y qué le ocurrió?

Elias tardó unos segundos en responder.

—Fue traicionada.

—¿Por quién?

El anciano bajó la mirada.

—Por el hombre que después se convirtió en el primer emperador de Elarion.

Aurelia sintió que el suelo parecía desaparecer bajo sus pies.

Toda la historia de su imperio...

había sido construida sobre una traición.

Elias cerró el libro.

—Y ahora que tú has regresado...

Miró los ojos azules de Aurelia.

—La corona de Elara está despertando nuevamente.

Aurelia apretó los puños.

Ya no se trataba solamente de convertirse en emperatriz.

Ahora debía descubrir la verdad.

Porque si la historia del imperio era una mentira...

entonces quizá la persona que realmente debía ocupar el trono no era quien todos creían.

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Jarol Nañez Quiñones
pero como puede ser descendiente directo de elara si ella murio hace 300 años?
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
La emperatriz es una serpiente, mala madre 😡
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Excelente inicio, la bruja de la hermana no sabe lo que le espera 🥰🥰
Lerida del carmen Ramos vielma
interesante, vamos bien, sigue así autos le felicito 🥰 ojalá y pueda actualizar pronto 🥰
Lerida del carmen Ramos vielma: autora
total 1 replies
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