Ariana descubre que pertenece a un mundo de lobos oculto después de regresar a la manada que expulsó a su madre años atrás. Allí conocerá a Morgan Knight, un hombre frío y peligroso que cambiará su destino para siempre.
NovelToon tiene autorización de Luna Aoul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 6: Haría cualquier cosa por mi madre
La tarde era tranquila en la mansión Black.
Ariana estaba en su habitación junto a María.
Las dos estaban sentadas sobre la cama mientras conversaban y revisaban algunas tareas de la universidad.
—No entiendo cómo puedes sacar tan buenas notas sin estudiar diez horas —se quejó María.
Ariana comenzó a reír.
—Sí estudio.
—Mentira.
—Es verdad.
—No te creo.
Las dos continuaron bromeando hasta que la puerta se abrió de golpe.
Peter apareció jadeando.
Como si hubiera corrido por toda la mansión.
—¡Ariana!
Las dos se levantaron inmediatamente.
—¿Qué pasó? —preguntó Ariana.
—La otra manada está aquí.
Ariana se tensó.
—¿Qué?
—Están en el salón principal.
—¿Por qué?
Peter dudó unos segundos.
—Tu madre corre peligro.
El corazón de Ariana se detuvo.
—¿Qué dijiste?
—Uno de ellos...
Peter tragó saliva.
—Es el antiguo Alfa de tu madre.
Los ojos de Ariana se abrieron.
—¿El Alfa que ella abandonó?
Peter asintió.
—Sí.
—Por mi padre...
—Sí.
Ariana no escuchó nada más.
Su corazón comenzó a latir con fuerza.
Lo único que entendió fue una cosa.
Su madre estaba en peligro.
Y Carmen era lo único que realmente tenía en el mundo.
Sin pensarlo salió corriendo.
—¡Ariana! —gritó María.
Pero ella ya había desaparecido.
María y Peter corrieron detrás.
Mientras descendían por los pasillos de la enorme mansión, Ariana sentía el miedo creciendo dentro de ella.
No conocía las leyes de los lobos.
No entendía sus costumbres.
No sabía cómo funcionaban las manadas.
Pero sí sabía una cosa.
Que nadie iba a lastimar a Carmen.
Nadie.
Cuando llegó al segundo piso escuchó voces provenientes del gran salón.
Entonces vio algo.
Su abuelo estaba frente a Carmen.
Y varios desconocidos se encontraban en la entrada.
Hombres enormes.
Poderosos.
Intimidantes.
Entre ellos estaba Morgan.
Y también el padre de Morgan.
Ariana no entendió lo que estaba ocurriendo.
Desde donde estaba parecía una confrontación.
Y para ella aquello solo significaba una cosa.
Peligro.
Corrió hacia la escalera.
Pero de repente se dio cuenta.
No llegaría a tiempo.
Las escaleras eran demasiado largas.
Y Carmen estaba demasiado lejos.
El miedo la dominó.
Sin pensar.
Sin analizar.
Sin darse cuenta de que nadie estaba atacando a su madre.
Saltó.
El enorme salón quedó en silencio.
Todos levantaron la cabeza.
Y observaron cómo Ariana se lanzaba desde las escaleras.
María gritó.
Peter palideció.
Carmen abrió los ojos.
Morgan se puso de pie.
Y antes de que alguien pudiera reaccionar...
Ariana aterrizó frente a su madre.
Protegiéndola.
Como una guerrera.
Como una loba.
Como una hija desesperada.
El impacto hizo vibrar el suelo.
Todos quedaron paralizados.
Nadie podía creer lo que acababan de ver.
Ariana abrió los brazos delante de Carmen.
Y miró a todos con determinación.
—No soy loba.
Su voz resonó en el salón.
—Pero si tengo que matar para defender a mi madre...
Miró directamente a los visitantes.
—Lo haré.
El silencio fue absoluto.
El padre de Morgan quedó completamente sorprendido.
Gabriel también.
David parecía incapaz de cerrar la boca.
Incluso Morgan estaba inmóvil.
Porque aquello no era normal.
Ningún humano podía saltar desde aquella altura.
Ningún humano podía aterrizar así.
Y ningún humano desprendía aquella energía protectora.
Leonard cerró los ojos.
—Por la Luna...
Peter se cubrió el rostro.
—Otra vez no...
María parecía a punto de llorar.
—Ariana...
Ariana seguía delante de Carmen.
Lista para pelear.
Sin darse cuenta de que nadie había ido a atacar.
Finalmente Leonard habló.
—Mi nieta.
Ariana no se movió.
—Abuelo, aléjate de mamá.
—Ariana.
—No.
—Escúchame.
Ella seguía desafiante.
Entonces Leonard suspiró.
—Vinieron a conocerte.
La joven parpadeó.
—¿Qué?
—No vinieron a pelear.
—¿Qué?
—No vinieron a lastimar a tu madre.
—¿Qué?
David comenzó a reír.
Gabriel también.
Incluso algunos lobos sonrieron.
Ariana lentamente giró la cabeza.
Y observó nuevamente a los visitantes.
Nadie estaba atacando.
Nadie estaba peleando.
Nadie estaba amenazando.
Entonces comprendió.
Y deseó desaparecer.
—Oh...
Peter asintió.
—Sí.
—Oh.
María se tapó la cara.
—Lo hizo otra vez.
Ariana cerró los ojos.
—Lo siento.
Morgan estaba intentando no reír.
David ya había perdido la batalla.
—Esta chica es increíble.
Ariana ignoró el comentario.
Y volvió a colocarse delante de Carmen.
—No importa.
Todos la observaron.
Ella levantó el mentón.
—No voy a tolerar que nadie toque a mi madre.
Tomó la mano de Carmen.
—Ella está muy enferma.
Su voz tembló.
—Y si tengo que marcharme con ella otra vez...
Lo haré.
El salón quedó en silencio.
Porque por primera vez todos pudieron ver el miedo de Ariana.
No tenía miedo por ella.
Tenía miedo por Carmen.
Leonard sintió dolor en el pecho.
Porque durante años aquella joven había cuidado sola a su madre.
Y ahora seguía haciéndolo.
Como si fuera la única persona capaz de protegerla.
Carmen acarició suavemente su cabello.
—Cariño...
—No.
—Estoy bien.
—No estás bien.
La voz de Ariana se quebró.
—Te estás apagando.
Nadie dijo nada.
Porque todos sabían que era verdad.
Entonces Leonard habló suavemente.
—Carmen.
Su hija levantó la mirada.
—Lleva a Ariana a su habitación.
—Padre...
—Por favor.
Carmen asintió.
Pero antes de marcharse algo llamó la atención de todos.
El antiguo Alfa de Carmen.
El hombre que años atrás había sido destinado a ser su compañero.
La observaba.
Y Carmen bajó la cabeza.
Con tristeza.
Con culpa.
Con dolor.
Ariana notó el gesto.
Y no le gustó.
Nada.
Ella, en cambio, sostuvo la mirada del hombre.
Desafiante.
Sin miedo.
Como si estuviera lista para enfrentarlo si era necesario.
El padre de Morgan observó toda la escena.
Luego miró a Leonard.
—¿Estás completamente seguro de que no es loba?
Leonard guardó silencio.
Porque cada día estaba menos seguro.
—No lo sé.
El salón quedó inmóvil.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Richard Knight.
—Que si tiene una loba...
Leonard observó a Ariana.
—Está profundamente dormida.
Morgan frunció el ceño.
Aquello era posible.
Pero extremadamente raro.
El antiguo Alfa de Carmen dio un paso adelante.
Su expresión era seria.
Preocupada.
—¿Ella sabe por qué Carmen está así?
La pregunta sorprendió a todos.
Leonard bajó la mirada.
—Sí.
—Entonces ya lo sabe.
—Sí.
El hombre suspiró.
—Pero todavía necesita hablar con su hija.
Ariana observó a ambos confundida.
—¿Hablar de qué?
Nadie respondió.
—¿Qué ocurre?
Carmen cerró los ojos.
—Mamá.
—Luego hablaremos.
—No.
—Ariana...
—Quiero saber.
La mujer tomó sus manos.
Y por primera vez parecía asustada.
—Hay cosas que aún no te he contado.
El corazón de Ariana comenzó a acelerarse.
—¿Qué cosas?
Carmen acarició su mejilla.
—Sobre mí.
—Mamá.
—Sobre nuestra familia.
—Mamá...
—Y sobre los lobos.
La joven sintió un escalofrío.
Porque de pronto comprendió que existían muchos secretos.
Demasiados.
Secretos que todos conocían menos ella.
Morgan observaba la escena en silencio.
Y mientras lo hacía...
Una idea comenzó a formarse en su mente.
Tal vez Ariana Black no era una humana común.
Tal vez no era una loba común.
Tal vez era algo completamente diferente.
Algo que nadie había visto jamás.
Y si eso era cierto...
La llegada de Ariana no solo cambiaría la vida de una manada.
Cambiaría el destino de todas.

💕💕💕💕..... 💕💕💕💕..... 💕💕💕💕......
Gracias por leer un nuevo capítulo de El regreso de la Luna.
Ariana está dispuesta a enfrentarse a cualquiera para proteger a su madre, incluso sin saber realmente quiénes son sus enemigos. Pero los secretos del pasado están a punto de salir a la luz y podrían cambiarlo todo.
¿Qué descubrirá Ariana sobre Carmen y sobre ella misma?
Déjame tu comentario, tu me gusta y sígueme para acompañarme en esta aventura.
Con cariño, Luna Auol 🌸