🌙 CASADA CON EL ERROR PERFECTO
Es una novela romántica intensa que mezcla drama, pasión, traición y segundas oportunidades, donde el amor no nace de lo correcto… sino de lo inevitable.
La historia sigue a Yzzi, una brillante doctora que ha construido una vida aparentemente perfecta: una carrera sólida, estabilidad emocional y un prometido ideal, Gerald, un hombre exitoso y respetado que encaja perfectamente en el futuro que todos esperan de ella. Todo parece estar bajo control… hasta el día de su boda.
“Casada con el Error Perfecto” no es solo una historia de amor,
es una historia de identidad, elección… y del valor de enfrentarse a lo que el corazón nunca olvidó. 💔🔥
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CAPÍTULO 6 El escándalo
El silencio no duró; Explotó.
El momento en que todo se rompe
—¡Esto es una mentira! —gritó Gerald, dando un paso al frente—. ¡Esto es un maldito montaje!
Su voz retumbó en todo el salón.
Los invitados comenzaron a murmurar, a levantarse y grabar con sus teléfonos.
El caos se filtraba como una grieta imposible de contener.
El padre de Yzzi se puso de pie inmediatamente.
—¡Exijo una explicación! —dijo con firmeza, mirando a su hija—. ¿Qué está pasando?
La madre de Yzzi tenía las manos en la boca, completamente pálida.
—Yzzi… dime que esto no es cierto…
Pero Yzzi…
no podía hablar.
Su mirada estaba fija en Ethan.
Como si todo lo demás hubiera desaparecido.
—No es un montaje —dijo Ethan con calma absoluta, sosteniendo el documento—. Es legal y esta registrado.
Gerald avanzó hasta quedar frente a él.
—Te voy a romper la cara si no sales ahora mismo.
Ethan lo miró de arriba abajo sin moverse y sin inmutarse
—Inténtalo.
La tensión era eléctrica y explosiva.
—¡Seguridad! —ordenó el padre de Gerald.
Dos hombres avanzaron.
Pero Ethan ni siquiera los miró.
—Si me sacan… esto se hace público en cinco minutos.
hubo un silencio total.
—¿Qué quieres? —preguntó Gerald entre dientes.
Ethan giró lentamente hacia Yzzi.
—A mi esposa.
El golpe fue directo.
—¡SUFICIENTE!
La voz de Aby cortó todo. una voz firme, autoritaria e imposible de ignorar.
Avanzó entre la gente, posicionándose al lado de Yzzi.
—Nadie la toca. Nadie la presiona. Y nadie toma decisiones por ella.
Miró directamente a Ethan.
—Ni tú.
Ethan la observó con interés.
—La abogada…
—La única aquí que entiende lo que significa esto —respondió ella—. Y también la única que puede destruir a cualquiera de ustedes si siguen así.
Se giró hacia los padres.
—Esto es un asunto legal complejo. Y lo vamos a manejar como tal. Pero no aquí… no así.
Luego miró a Yzzi.
Y su voz cambió.
Más suave.
Más real.
—Respira…
Yzzi apenas lo logró.
El aire le quemaba.
Las manos le temblaban.
El corazón le latía descontrolado.
—Vámonos —dijo Aby.
Gerald reaccionó de inmediato.
—No se va a ir con él.
—No se va a ir contigo —corrigió Aby.
Silencio.
El verdadero Gerald
Gerald la tomó del brazo.
Fuerte; Demasiado fuerte.
—Esto no se acaba aquí —le susurró con rabia contenida—. Tú eres mía.
Yzzi lo miró.
Y por primera vez…
no vio al hombre perfecto.
Vio algo más. vio algo un hombre oscuro y controlador y desesperado por tener bajo control la situación.
—Suéltame.
—No.
Ethan se movió. de una forma rápida y directa.
Tomó la muñeca de Gerald y la apartó con fuerza.
—No la vuelvas a tocar así.
Las miradas chocaron. de una forma violenta, como si salieran chispas de sus ojos.
—No te metas —escupió Gerald.
—Ya estoy metido.
—¡Basta! —gritó Yzzi finalmente.
Todo se detuvo.
Su voz… temblaba tratando de sonar lo mas firme posible.
—Todos… cállense.
hubo un silencio absoluto, en ese momento los ojos de Yssi pasaron por cada uno de sus padres, los padres de Gerald, Gerald, Aby y finalmente... Ethan.
—Yo… —su voz se quebró un segundo— no sabía…
Miró el documento.
Sus propias firmas.
Ese recuerdo que ahora ardía en su mente.
—Pero es verdad.
El mundo volvió a romperse.
La madre de Yzzi comenzó a llorar.
—¿Cómo pudiste…?
Su padre no dijo nada.
Solo la miraba.
Decepcionado.
Gerald retrocedió un paso.
—Esto… esto no cambia nada.
—Lo cambia todo —respondió Aby.
El momento más difícil
Yzzi sentía que el vestido le pesaba.
Que el aire no alcanzaba.
Que todo era demasiado.
—No puedo… —susurró.
Aby la sostuvo.
—Sí puedes.
Ethan la observaba.
Pero esta vez…
no había arrogancia.
Había algo más.
Algo contenido.
—Vente conmigo —dijo en voz baja.
Yzzi levantó la mirada.
Sus ojos se encontraron.
Y el mundo… volvió a desaparecer.
Pero esta vez no fue deseo.
Fue miedo.
Confusión.
Dolor.
—No… —retrocedió un paso—. No puedo ir contigo.
Ethan no se movió.
Pero su mirada cambió.
Levemente.
—Entonces no vengas.
—Pero esto ya no es una opción.
Se dio la vuelta.
Y comenzó a caminar hacia la salida.
Sin mirar atrás.
El salón estaba en ruinas.
No físicamente.
Pero sí emocionalmente.
Invitados murmurando.
Familias en tensión.
Una boda destruida.
Yzzi se quedó ahí.
En medio de todo.
Con el vestido blanco…
que ya no significaba nada.
Aby la miró.
—Esto apenas empieza.
Yzzi cerró los ojos.
Y por primera vez…
no supo qué hacer.
Atente a pan y no comas cabe pues, como decimos aquí en mi país VENEZUELA 🥰