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La Campesina y el Paralizado

La Campesina y el Paralizado

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Maltrato Emocional / Dominación / Traiciones y engaños / Reencuentro / Romance de oficina / Completas
Popularitas:298.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Rosi araujo

Tras un accidente automovilístico que lo deja en una silla de ruedas, Carlos Eduardo enfrenta las consecuencias de su arrogancia y crueldad. El accidente, en realidad, fue provocado por su prometida, Sarah, quien teme ser abandonada. Para asegurarse de que él reciba los cuidados necesarios, su familia contrata a una joven sencilla del interior, acostumbrada a la vida en el campo. Obligada a convivir con Carlos Eduardo, ella debe lidiar con su carácter duro y sus actitudes ásperas. ¿Lograrán su bondad y sencillez ablandar el corazón de un hombre que parece incapaz de sentir compasión?

NovelToon tiene autorización de Rosi araujo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Algunas semanas después

Tres semanas habían pasado desde que llegué a esta mansión. Mis días no son fáciles, y el señor Carlos Eduardo no me la pone nada fácil. Me despierta a deshoras y me pide cosas que me dejan agotada.

Me mandó quedarme con él en la rehabilitación hasta que terminara. Limpié todo y fui al cuarto. Él se baña y hacemos las mismas rutinas de siempre. Merendó y se quedó con sus amigos. Vienen todos los días, o los tres o solo dos. Salí dejándolos.

Quería aprovechar que Berta iba a la calle para ver bien dónde queda el centro de la ciudad e ir a ver al amigo de la doctora Adriana. Ya que me está yendo bien en las clases, voy a hacer una pasantía con él sin necesidad de la universidad, y después de terminar la primaria y la preparatoria, voy a meterle con todo a la carrera de veterinaria.

Fui con Berta y ella me mostró. No quedaba lejos. Mientras ella fue al supermercado, fui a hablar con el amigo de Adriana. Me mostró todo su consultorio y me encantó. Abre los domingos, que es mi día de descanso, ya que el señor Carlos Eduardo sale con sus amigos.

Quedamos de acuerdo y esperé a Berta frente al consultorio. Ella pasa y me recoge. Fui mirando todo para poder venir sola. Qué bueno que viven cerca, y el dinero de la pasantía me va a ayudar a pagar los pasajes de autobús, del que ya hasta descubrí dónde queda la parada.

Llegamos y doña Vanessa entra en la cocina con unas latas y se las entrega a Berta. Luego se va.

Betina-¿son tés?

Berta-sí, ella los pide de lejos. Al señor Sulivan le encanta esa marca.

Miro las latas y las pongo en su lugar, donde ya había otras en uso. Subí y los muchachos ya se habían ido. Ayudé al señor a bañarse, y después fui yo. Berta me enseñó a prender la regadera. Salí con un vestido suelto de color verde hasta la rodilla.

Dejé que mi cabello se secara al natural y lo recogí por la mitad, dejando el resto suelto. Me siento en el sofá y doblo mi ropa de la bolsa.

Cadu-lleva tus cosas al clóset.

Betina-están organizadas, no te van a estorbar.

Cadu-le pedí a Berta que separara un espacio para ti. Ponlas ahí.

Tomo mis cosas y él se me queda mirando mientras trabaja.

Miro el espacio. Todavía iba a sobrar. Mi ropa iba a pasar vergüenza al lado de la de él de tan sencilla. No colgué nada, solo la doblé. No tuve el valor. Me senté en el piso con la caja de mamá y la abrí.

Estaba su reloj, que todavía funciona. Pulsera negra y el reloj dorado. Me lo puse en la muñeca. Tomé las cartas que ella me escribía, que leía todos los días.

Lloré, por supuesto, y vi las fotos de ella embarazada y un celular apagado. Creo que era de ella. Busqué el cargador en la caja y no lo encontré.

Cadu-Betina, ¿estás bien?

Me levanté y salí con el celular en la mano.

Betina-¿usted tiene algo con lo que se cargue este aparato?

Él me llama y voy hacia él. Se lo entrego y nuestros dedos se rozan. Solté el aparato y lo hice caer en la mesa.

Betina-discúlpame.

Cadu-está bien. Esa entrada es antigua. Puedo pedirle a mi amigo que compre una.

Betina-ah no, no hace falta. No debe haber nada ahí.

Tomo el celular y lo guardo en el cajón del clóset. Termino de ver las otras cosas, como aretes y cadenas, me los pongo y me miro en el espejo. El señor Carlos Eduardo entra.

Cadu-¿ya terminaste ahí?

Me asusto con su voz.

Betina-sí. ¿Quieres comer algo?

Cadu-no. ¿Estás bien? Tu cara está roja.

Betina-estoy bien. Voy a ayudar en la cocina mientras trabajas. Gracias por el espacio.

Cadu-voy a mandar a poner una cama individual para ti.

Betina-el sofá cumple su función.

Cadu-veo que te levantas toda adolorida.

Betina-no fue para tanto.

Es la primera vez que lo veo sonreír, y tiene una sonrisa hermosa. El señor Carlos Eduardo es guapo, por cierto.

Pido permiso y bajo. Ayudo a Berta hasta que aparece una rubia. Subí con ella; era la fisioterapeuta del señor. Los acompaño. La confianza entre ellos dos era mucha.

Tal vez se gustan. Esperé a que terminaran. Ella le besó la mejilla y se fue. Hago mi trabajo: quitarle la ropa y después volvérsela a poner.

Cadu-voy a la empresa. Me vas a acompañar.

Betina-no tengo ropa apropiada, señor.

Cadu-mandé a hacer un uniforme para ti. Lo vas a usar siempre.

Betina-está bien.

Berta trae mi ropa y me visto para acompañarlo. Me pongo unos tenis que él también compró.

Betina-estoy lista.

Bajamos con la ayuda del guardia de seguridad. Nos subimos a un carro totalmente equipado para él y nos pusimos en marcha. Llegamos a un edificio gigantesco y subimos en una enorme caja que se movía. Oí al guardia de seguridad decir que era un elevador.

Fuimos a su oficina, que era enorme. Su equipo lo miró, y vi lástima en la mirada de cada uno, pero la arrogancia de él enseguida los sacó a todos.

Me quedé en su oficina y lo vi estallar varias veces por teléfono o con la secretaria. Gritaba. Me echó de la oficina cuando llegó el señor Thomas. Aproveché para estudiar e hice un examen para terminar la primaria en poco tiempo. Creo que acerté todo; ahora solo era cuestión de esperar.

Volví a la oficina cuando la secretaria me avisó que me llamaba. Eran sus medicamentos, que estaban en mi bolsa. Se los di con un vaso de agua y esperé. Pidió comida.

Cadu-si estás aquí, come.

Me senté frente a él y empecé a comer. Se me quedó mirando por la forma en que agarraba los cubiertos.

Cadu-le voy a pedir a Berta que te enseñe a agarrar los cubiertos. Mi padre suele dar fiestas en la mansión, así que es bueno que sepas.

Betina-está bien. ¿Quieres que coma en otro lugar?

Cadu-no. Quiero que me cuentes todo sobre ti en la hacienda.

Mientras comíamos, él prestó atención a todo lo que le contaba. Terminé de hablar y ya tenía lágrimas en los ojos. Me levanté y fui al baño, me limpié la cara y volví. Limpié su mesa, salí a tirar la basura y a tomar un poco de aire.

Por la noche salimos de la empresa y fuimos directo a la casa. Había una pelea del señor Sulivan en la sala con su esposa. Pasamos directo al cuarto.

Entramos y vi la cama individual en lugar del sofá. Me bañé primero y salí lista para dormir. Lo ayudé con la ropa y lo acosté en la cama. Subí la cena y le di los cepillos de dientes.

En cuanto terminó, le di sus medicamentos y me fui a la cama, que era muy suave y olía rico. Las almohadas también eran suaves. Dormí hasta la madrugada, cuando desperté para medicar al señor Carlos Eduardo.

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María Isabel García Guzman
buena /Drool//Drool//Drool//Drool//Drool//Drool/
Karina Cruz
ame cada línea,,ojala hayas escrito sobre las gemelas
Karina Cruz
me encanta
Maria Luisa Cornara de Bodart
🥰😂☺️🤣
Adriana Alvarez
Excelente historia me gustó mucho, felicidades escritora
Linsol
su mami está viva, Edu🥳🥳🥳🥳🥳🥳
Angela Santillan
hermosa novela!!!! felicitaciones y muchas BENDICIONES 🙏🙏
anbell
no entiendo su amor de madre..dejar a su hija sufrir tanto maltrato cuando ella tenía un buen vivir con hijas grandes ...pudo cuidar de ella y protegerla si lo hubiese querido..no es pretexto el quererla proteger de su hermana siendo que ella vive en otro país y gente que la protege..después de más de 20 años volver a buscarla..cuando pudo haberla llevado cuando reconstruyó su nueva familia..
Cori Shoes
Yo me pregunto, cómo un hombre tan listo e intuitivo hace esto?, quién en su santo juicio corre a alguien de su casa y la mete en su carro para darle el aventon? Si tiene dinero, tiene chófer o paga un taxi, asi de simple
Cori Shoes
Allí está!!!!, no se necesita ser abogado para resolver un problema de este estilo
Cori Shoes
Eso es ser Tonto, De poco Carácter, Manipulable, Te encanta ser Víctima y muchas cosas más que no son atractivos para un Hombre que se aparte se dedica a los negocios... poco confiable
Cori Shoes
Situación fácil de resolver para alguien con dinero, le compras una casa, carro una bonificacion y QUE SE LARGUE A OTRO LADO si te vi no me acuerdo 👌
Claudia Gonzalez
felicidades autora hermosa novela! una historia hermosa me quedaba leyendo hasta la madrugada por más novelas 🤗🩷
Belca
Cierran cilcos, que triste para Manoel, pero es parte de la vida y los sacrificios
rosa gutierrez
muy bonita lastima que las chicas no quedaron con Romeo y Bernardo pero Excelente Historia
Jackeline Hernandez
Hasta ahora me gusta la historia. felicidades a la autora. Espero no decepcionarme, cuando los perdone a todos sin que hagan un mínimo esfuerzo
Jackeline Hernandez
Solo espero que cuando el papá abra los ojos ella no lo perdone, como todas las protagonistas que no se quieren ni un poquito
noemi rios
buena vamos por mas
Belquis Judith Osorio Rudas
excelente novela me encanto esta buenisima felicitaciones autora esta súper buena te felicitó por las fot y los paisajes todo ha sido excelente gracias por compartir esta maravillosa novela me encanto y me vacuno felicitaciones sigue así no cambies me gustan mucho las novelas que muestran los personajes y los hermosos paisajes es como estar en el país o ciudad donde se realiza la novela eres una excelente autora felicitaciones por esta historia maravillosa gracias por compartir
Cinthya Mayito Galeas
Felicidades autora excelente novela me encantó
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