NovelToon NovelToon
Yo Nunca Me Fui

Yo Nunca Me Fui

Status: En proceso
Genre:Posesivo / Romance oscuro / Traiciones y engaños / Reencuentro / Romance
Popularitas:33
Nilai: 5
nombre de autor: Angy_ly

Hace veinte años, la Mansión Blackwood se convirtió en una pira funeraria. Tres niños entraron, pero solo uno fue visto salir con vida. Marta, la pragmática, construyó un imperio sobre las cenizas de su pasado, creyendo que el silencio era su mejor armadura. Pero el fuego no consume los recuerdos; solo los transforma en algo más volátil.
​Ahora, las sombras han regresado para reclamar su lugar en el tablero.
​Niclaus, el hermano que la historia dio por muerto, ha emergido de las tinieblas convertido en un arma de precisión quirúrgica, movido por una obsesión que roza la locura. Y en medio de su guerra privada se encuentra Elena, la pieza perdida, cuya mente fue fragmentada y reconstruida bajo una identidad falsa para ocultar el secreto más peligroso de la humanidad: la Iniciativa Quimera.

NovelToon tiene autorización de Angy_ly para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5: La Comunión de las Cenizas

El calor te lamía el rostro, un beso ardiente que te devolvía a los diez años. Los gritos del Maestro se perdían bajo el rugir de las llamas, una sinfonía de justicia poética que Niclaus dirigía con la calma de un santo oscuro. Lo miraste a través de la cortina de fuego; su figura se distorsionaba, volviéndose gigante, volviéndose la única verdad en un mundo de mentiras.

​Afuera estaba Julián. Estaba la mansión, los cócteles de caridad, las sábanas de hilo y el silencio asfixiante de una vida comprada con la traición. Pero aquí, en el centro del incendio, estaba tu sangre.

​—¡Elige! —rugió Niclaus. Su mano extendida era una invitación al abismo.

​Diste un paso hacia atrás, el instinto de supervivencia gritando en tus oídos. Pero entonces, tus ojos cayeron en el sobre que empezaba a ennegrecerse en el suelo. La foto de tu madre, la mujer que te entregó al lobo para salvar al cordero débil, se retorcía bajo el calor. Entendiste que nunca habías sido libre. Julián no era tu esposo, era tu carcelero de seda. El lujo no era tu recompensa, era el precio de tu silencio.

​Corriste. Pero no hacia la salida.

​Saltaste sobre el cordón de fuego, sintiendo cómo el borde de tu abrigo se chamuscaba. Tus manos chocaron con las de Niclaus. No estaban frías como en la cena; ardían con una fiebre que te quemó hasta los huesos. Él te rodeó con sus brazos, apretándote contra su pecho con una obsesión que ya no era odio, sino una posesión absoluta.

​—Sabía que vendrías a mí —susurró él contra tu sien, mientras el techo del orfanato empezaba a colapsar sobre el Maestro, silenciando sus alaridos para siempre—. Somos la misma cicatriz, Elena.

​I. El Escape Real

​No salieron por la puerta principal. Niclaus te guio por un túnel de servicio que él mismo había cavado durante sus años de acecho, un camino de ratas que desembocaba en el bosque, lejos de las miradas de los curiosos que pronto llegarían atraídos por el humo.

​Caminaron durante horas bajo la lluvia que empezaba a caer, lavando el hollín de vuestros rostros pero no la oscuridad de vuestras almas. Llegaron a una cabaña oculta, una estructura de piedra y madera que parecía haber crecido de la misma tierra.

​—Aquí es donde viví mientras te veía ser feliz —dijo él, abriendo la puerta—. Aquí es donde planeé cada segundo de tu caída.

​El interior era un santuario dedicado a ti. Las paredes estaban cubiertas de fotografías tuyas: Elena saliendo del banco, Elena sonriendo en la gala, Elena durmiendo a través de la ventana. Era el mapa de una vida acechada.

​—Me amas —dijiste, tu voz temblando no de miedo, sino de una comprensión aterradora—. Por eso no me mataste en el balcón. Por eso te metiste en mi casa.

​—Te odio tanto que el amor es lo único que me queda para no volverme loco —respondió él, acorralándote contra la pared de madera—. Eres mi hermana, mi asesina y mi salvación. No hay lugar en este mundo para nosotros dos por separado.

​II. El Fin de Julián Valmont

​Niclaus se sentó frente a una vieja radio de onda corta y un ordenador portátil. Con una rapidez aterradora, empezó a ejecutar la fase final de su plan.

​—¿Qué haces? —preguntaste, acercándote.

​—Le estoy devolviendo a tu esposo su realidad —dijo sin mirarte—. En diez minutos, todas las cuentas de la Fundación Valmont quedarán en cero. Mañana, la policía recibirá pruebas anónimas de que Julián ha estado lavando dinero para empresas fantasma... empresas que yo creé usando su propia firma.

​—Él es inocente de eso —susurraste, pensando en el hombre que te esperaba con una cena tibia.

​—Nadie es inocente, Elena. Él te compró. Disfrutó de un cuerpo y una vida que me pertenecían. Ahora, pagará con su libertad. Mañana, tú estarás muerta para el mundo. Un coche calcinado en un barranco, unos restos irreconocibles... igual que yo hace veinte años.

​III. El Pacto de Sangre

​Niclaus sacó un pequeño cuchillo de caza. Se hizo un corte limpio en la palma de la mano derecha, la misma donde tenía la cicatriz del incendio. Luego, te extendió el arma.

​Te tembló la mano, pero lo hiciste. El dolor fue agudo, real, un despertar. Cortaste tu palma izquierda. Él entrelazó sus dedos con los tuyos, mezclando la sangre caliente en un pacto que trascendía la ley y la moral.

​—Yo nunca me fui, Elena —dijo él, sus ojos brillando con una luz maníaca y devota—. Y ahora, tú tampoco podrás irte nunca. Somos el secreto que nadie contará. Somos la venganza que se cumplió a sí misma.

​Fuera, el sonido de las sirenas empezó a inundar la distancia, dirigiéndose hacia el orfanato y hacia la mansión Valmont. Pero en la cabaña, el tiempo se había detenido. Te miraste en el pequeño espejo roto sobre la chimenea. Ya no eras la esposa de un millonario. Eras la niña del sótano, la que finalmente había dejado de correr.

​—¿Qué somos ahora? —le preguntaste, mientras él empezaba a vendar vuestras manos juntas.

​—Somos el eco —respondió él—. El eco que nadie quiere escuchar, pero que siempre está ahí, esperando en la oscuridad.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play