Florecía Lopez descubre el cruel engaño de su esposo Armando Paredes y es asesinada de una forma macabra, ella pide con todas sus fuerzas otra oportunidad para vengar a su familia y sus ruegos son escuchados. ¿Lograra vengarse de Armando y su familia? ¿Encontrara el verdadero amor y la felicidad para su madre?
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Capitulo 6
#Mis bisabuelos
Llegamos a la casa de mis bisabuelos, era blanca, de amplias galerias, con flores alrededor, tal cual mi bisabuela Rumilda, me contaba de niña como era antes que se poblara y todo lo verde se esfumara por las edificaciónes y el pavimento.
Baje alegre a buscar a mi bisabuela, la encontre junto a mi bisabuelo Ramon, sacando batatas al fondo de la casa, me lance a sus brazos, tomandolos por sorpresa. Se veian mas jovenes, de cabello oscuro y tostados por el sol.
-Que sorpresa. Expreso mi bisabuela.
-¿De cómo viniste, Trinidad? Me saludo mi bisabuelo pellizcando mi mejilla.
Observe su abundante barba y ese sombrero de paja que ahora era nuevo, pero en el futuro cuando era una niña se veia muy gastado por los años.
-Puedo ayudar. Me ofrecí.
-Me ayudarás a pelar las mandiocas. Me palmeo mi bisabuelo Ramon.
-¿Qué le diste para que venga?... Mejor dicho... ¿Qué le diste para que este asi de alegre por venir? Le pregunto mi bisabuela a mi ahora madre.
-Abuela, haras tu postre. Le pregunte.
-¿Qué?...
-Ese que preparas con pan, leche y azúcar quemada, como flan, pero mas grande. Le explique.
Ella me miro extrañada.
-Si me enseñas lo hago. Me dijo.
-Me gusta mas cuando lo haces tu. Le respondi.
-No... En serio... No sé cómo es. Me respondió.
La quedo mirando extrañada, recordaba que ella me lo hacia cuando era niña.
¿Sera que no sabe aún?
Ingresamos a la cocina, senti ese aroma a leña, a pan recien horneado, me recorrio una emoción inexplicable. Las lagrimas brotaron.
(Flashback)
En el futuro no supe valorar a mis bisabuelos, me sentia obligada al tener que cuidarlos, yo les bañaba y daba de comer como a bebes. Y mi madre siempre me inculcaba el respeto a los mayores, que ellos habian sacrificado mucho para que vivamos comodos, aunque eramos pobres.
Siempre me contaba que ellos me cuidaron de bebe, mientras ella trabajaba en un restaurante como ayudante de cocina, porque habia estudiado para ser cocinera, pero no pudo cumplir sus sueños por mi, por lo que solo podia pensar en ganar dinero y que no me falte nada, ademas afrontaba la responsabilidad de mantener a la familia, porque por causa de que ella se embarazo fuera del matrimonio tuvieron que mudarse lejos de los rumores y la vergüenza que eso significaba.
Mi abuela habia caido en depresión y mi abuelo al no saber como ayudar a su mujer se largo a los vicios y a las mujeres faciles.
(Fin del flashback)
¿ Habrá sido en esa época en que se metio con la hermana de mi suegro del futuro y por eso el odio que sentian los Paredes por los Lopez?
Eso debia averiguar o al menos advertir a mi abuelo, es decir al padre de mi madre.
En eso escucho que afuera suena una campana y salimos a ver.
Ante la casa estaba parada una muy elegante mujer rubia, de expresion de asco, junto a un hombre vestido de traje.
-Hijita que sorpresa. Dijo mi bisabuela Rumilda.
Ahi la mire bien, era la hermana de mi abuela, la que se habia casado bien segun todos hablaban, que se hizo millonaria y menos preciaba a la familia, sin contar que por unas monedas le compro el campo a la bisabuela con la promesa de que viva en la ciudad cerca de ella para que este bien. Pero nunca cumplio, siempre le dio cosas viejas y los trataba peor que sirvientes.
-Estas con las manos sucias, este traje es de la mejor calidad. Dijo con aire altivo.
-Es solo una prenda, las cosas se funden y las personas perduran. Se me solto la lengua.
-Tu debes ser el fruto de ese pobre matrimonio de mi pobre hermana Hilda. Se nota que no tienen clase.
-Vestirse bien no te hace de clase, la actitud también cuenta. Le respondi, mi abuela Hilda, me pellizco para que me calle y sonrio nerviosa.
- Niñas. Dijo colorada.
-Yo que tu la enviaria a un internado o terminara por meterse con cualquier piel oscura como tu, al menos que tu hija se case bien, ya sabes lo que se sufre al no poder hacerlo.
-Al menos mi madre es feliz y no la engaña su marido con su secretaria. Dije por lo bajo.
-Si quieres ser alguien puedes venir a vivir conmigo a la gran ciudad, tendras educación y un futuro brillante...
-Al decir educación se refiere a como me tendra de criada y futuro brillante porque me hara fregar hasta sangrar los dedos y se llenara la boca asegurando que fue solidaria por darle trabajo a los pobres, negandome como familia.
-Si fuera tu le daria sus azotes bien merecidos. Dijo con el rostro desfigurado.
-Vamos Trini a preparar el te para la tia Maria. Me empujo nerviosa mi abuela, Hilda, a la cocina, mientras la bisabuela, Rumilda, se sentaba en la sombra con los invitados indeseados.
-No se porqué la soportas. Le dije a mi abuela Hilda.
-Ellos son gente de guita
-No por eso deben ser mal educados y menos en la casa de uno.
-No debes hablarle asi.
-No aceptes su dinero por nada, ni los regalos que despues te los va a cobrar fingiendo que esta en apuros o necesita el dinero para el doctor siendo que solo va al salón de belleza.
-De donde sacas eso... Somos familia, no nos hara eso.
-Ella los ve como parasitos y solo los utiliza para tener sirvientes gratis... Nunca acepten ir a vivir a la ciudad con ellos... Jamás le cedan el campo por monedas... Si quieren vendan por su lado y asi ganar mas, que sea antes de dos años. Le dije.
-Dices cosas raras.
-No miento... Ya veras que sacara el tema del terreno... Ahi me creeras.
-¿Como sabes eso?
-Solo escucho.
Llevamos el te al patio y la tia tomo la taza con la punta de los dedos y los guantes puestos.
-Maria nos comenta que podemos vender esto y vivamos en la ciudad que le duele saber que estamos aqui lejos y no tengamos quien nos socorre. Que ellos nos ayudarian en todo. Comento mi bisabuela Rumilda y mire a mi abuela Hilda.
-Yo puedo vivir contigo aqui abuela. Le dije.
La tia suspiro como reteniendo el aire y me aniquilo con la mirada.