Emily es la hija del Alfa de la manada Luna gris, del reino Silver Moon, uno de los cinco reinos que rigen en el mundo. Su vida ha sido la de una esclava. Cuando nació, su madre murió, y su padre, el Alfa Mauro, la culpó por ello y jamás la aceptó como su hija.
Durante la cumbre del Reino Silver Moon, es atrapada por el enemigo y llevada a un lugar desconocido. Allí, conoce a un hombre con una presión autoritaria que la hace temblar, sin imaginarse que él se convertirá en su pareja destinada.
Draven es el Rey Alfa del reino Shadow Moon, un reino enemigo de Silver Moon. Es un rey audaz que gobierna con rigidez, y nadie se atreve a traicionarlo, ya que quienes lo hacen sufren la peor de las muertes.
Ahora que la ha encontrado, no dejará que se la arrebaten. Emily es suya, la única con la que será un dócil y obediente cachorro. Quienes se atrevan a querer quitársela sufrirán su ira.
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Mi dulce hembra
...Mis queridos lectores💞, espero estén disfrutando esta novela, solo para darles una aclaración, aqui estare usando palabras como "hembra" o "macho" entre otras que se me vayan ocurriendo mientras escribo, tal vez alguno la sientan vulgar, pero es parte de la trama y va acorde al romance paranormal de Lobos🐺💗💞 así que si no les gusta pueden seguir de largo, omitan sus comentarios ofensivos, oki? ...
...Bueno disfruten el capítulo, los amito 💗💗💞...
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Draven recostó a Emily sobre la cama, comenzó a quitarle los zapatos, para luego continuar con los jeans, pero cuando intento quitarle la blusa, Emily se aferró a ella, a pesar de la excitación, seguía teniendo miedo que él viera su cuerpo lleno de cicatrices.
Draven sonrió, no había nada que ocultar, él ya había visto todo y a pesar de que se enfureció al inicio, no era con ella, sino con los que se atrevieron a marcar su hermosa piel, aun así, la deseaba y haría que esas marcas desaparecieran, las reemplazaría con las que él haría, unas marcas que demostrarían que le pertenecía a él.
Tomó sus piernas y las alzó para besarlas, morderlas, su lengua subía hasta sus muslos y aspiraba el dulce aroma que desprendía su centro ansioso por recibir su atención que él por supuesto estaba listo para complacerla, se inclinó hacia esa zona húmeda, con sus dientes hizo a un lado la tela de encaje que cubría su piel, haciendo que un gemido se escapara de ella, al sentir su respiración.
La lengua de Draven se dedico a jugar con su sensible botón, Emily arqueaba su espalda y soltaba un gemido tras otro, por instinto enredo sus piernas alrededor de Draven y lo presiono más en su entrada. Él entró en ella, provocando que soltara un fuerte grito lleno de placer, obteniendo su liberación.
- Oh, pequeña, me fascinas – Dijo Draven reincorporándose, se empezó a quitar sus ropas frente a los ojos de Emily.
Emily tenía su respiración agitada, a pesar de haber experimentado la liberación del placer hace unos segundos aun quería más, no se sentía satisfecha, mordió sus labios al ver totalmente desnudo a Draven, su mirada se centro en su longitud, tan imponente.
- Ven pequeña, esto es para ti – Susurro con su ronca y varonil voz.
Ayudo a Emily a sentarse en la cama, quedando a la altura perfecta de su entre pierna, ella miraba, sin saber que hacer, causando que Draven riera, ella era tan ingenua, tan inexperta, pero no había problema con eso, él se encargaría de enseñarle como debía satisfacer a su macho.
- Tómalo con tu boca – Ordeno en un bajo susurro. Coloco sus manos sobre su cabeza, enredando sus dedos en su melena.
Emily obedeció ante esa orden, su lengua se deslizo en todo su parte, después fue introduciéndolo poco a poco en su boca, hasta llegar tan profundo, provocando un ronco gruñido en Draven.
- No te detengas, mi hembra. Tómalo todo – Hizo que se esforzara aun más, profundizando el contacto, sentía el límite de su garganta, sus dedos se tensaban en el cabello de ella, guiándola, indicándole el ritmo que él quería.
Emily sentía la tensión en su cuerpo, apretó sus labios, envolviéndolo, y fue cuando sintió un pulso violento contra su garganta, Draven dejo escapar otro gruñido, él se dejo llevar por el placer, liberando toda su esencia dentro de ella.
- Eres toda una hembra mi pequeña – Dijo acariciando su mejilla, mientras ella saboreaba aun su longitud- ¿quieres más? – Preguntó con una divertida y oscura sonrisa.
Emily solo asintió, sin poder dejar de deslizar su lengua en él.
Con un movimiento rapido, Draven la tiro suavemente sobre el colchón, el celo de Emily no se calmaría hasta que él la reclamara por completo. Se subió sobre ella, acomodándose en su entrepierna, mientras una de sus manos se deslizaba por debajo de la blusa acariciando uno de sus senos.
- Pequeña, tienes que decir mi nombre, para que esto entre en ti – Dijo mientras rozaba su dureza en su centro húmedo.
Emily lo miró, ¿Decir su nombre? ¿estaba bien hacerlo? Él era un rey, ella una sirvienta, pero la Diosa Luna decidió unirlos como pareja, entonces ¿Por qué negarse a eso? Su celo estaba al máximo, sentir como sus intimidades rozaban empezaban a provocarle un fuerte dolor, el deseo se apoderaba de ella.
- Draven, Draven – Dijo en un susurro entre cortado.
Draven sonrió, en ese instante, sin darle más preámbulo, la penetro de una estocada, brusca, posesiva. Ella arqueo su espalda, soltó un gemido fuerte, el dolor y el placer se combinaban, y aun así quería más.
- Tan apretada, mi dulce hembra- Gruño, mientras empezaba a moverse.
Emily lo miró, ese hombre la estaba tomando, la aceptaba como su pareja destinada, como su reina, como su hembra, y ella quería satisfacerlo, ser la única que pudiera darle placer a ese macho Lycan.
- Mío – Gruño ella, dejándose llevar por todo tipo de sensaciones.
Draven se inclinó y la besó de manera posesiva.
- Tuyo, pequeña. – Susurro cerca de sus labios.
Ambos se movían al mismo ritmo, Draven la guiaba tenía el control de sus embestidas, sentía como apretaba cada que volvía a entrar en ella, pronto llegaría a la culminación y él con ella, a partir de ahora, solo era ella para él, ninguna otra mujer volvería a ocupar su cama, solo su Emily, su pequeña, su dulce hembra.
Y ese pensamiento era final para Draven, soltó un fuerte gruñido, sus colmillos se afilaron, y se hundieron en su cuello, desatando la ultima oleada de placer, al dejar su marca en ella, sentía como ella también se liberaba, enterraba sus uñas en su espalda, mientras su cuerpo temblaba con intensidad. Se mantuvo dentro de ella, sin moverse, deslizando su lengua sobre su piel enrojecida donde ahora yacía su marca.
Emily sentía su cuerpo pesado, sus ojos empezaban a cerrarse lentamente, pero no quería eso, quería estar despierta, sentía que al despertar todo habría sido un sueño y estaría de nuevo en su horrible vida siendo la sirviente de la manada Gris.
- Duerme pequeña, debes descansar, por qué tienes que seguir complaciendo a tu macho – Susurro Draven a su oído.
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Draven bajo a su estudio, tenía que atender algunos asuntos con Karim y Liam, ambos ya tenían todo listo para la presentación de Emily, pero también habían recibido una invitación que no se esperaban.
- ¿Silver Moon? – Dijo Draven viendo el sobre con el sello de aquel reino.
- Si, nos invitan a la coronación de su reina – Dijo Liam, a pesar de ser un reino cercano, no tenían una buena amistad entre reyes, por lo que se consideraban rivales, pero ninguno de los dos llegaba a declararse la guerra, por la ley de los cinco reinos.
- ¿Cuándo haremos la coronación de Emily? – Preguntó Draven. – Ya la marqué- Agregó.
- Vaya, había planeado todo para dentro de un mes, pero si ya la marcaste ¿Qué tal después de la coronación de la reina de Silver Moon? Para quitarle la atención a ese Rey presumido – Sugirió Liam con una leve sonrisa.
Draven asintió, quería que el día la coronación de Emily todos se centraran en ella y nada más, así que debía hacerlo justo después de que Silver Moon coronara a su nueva reina.
- Perfecto – Dijo mirando el sobre de invitación.
- ¿Qué haremos? ¿Aceptas o rechazas la invitación? – Preguntó Karim.
- Acepta – Dijo con firmeza.
- ¿Llevarás a Emily? – Preguntó Liam, sabiendo que ella aun no estaba lista para ese tipo de reuniones.
- No la pienso alejar de mí, la necesito – Dijo con una leve sonrisa, pues ahora que la había marcado, separarse de ella sería una tortura.
- Bien, son dos semanas para la coronación, así que me encargare de prepararla para entonces, por supuesto dudo que su timidez desaparezca tan rápido – Dijo Karim.
- Descuida, no me apartare de ella por nada del mundo…- Hablo Draven con seguridad- Quiero que luzca hermosa, que destaque más que la Luna de Silver Moon – Dijo con una gran sonrisa.
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Emily despertó en la recamara sola, su cuerpo estaba adolorido y entonces todo vino a su mente, su rostro se puso totalmente rojo, ¿Por qué hizo todo eso? ¿Cómo es que fue capaz de hacerlo? La respuesta era única, su Celo. Se sentó en la cama soportando el intenso dolor en sus caderas y sobre todo en su entrepierna, el aroma de Draven estaba impregnado en ella y entonces, un ardor en su cuello fue todo lo que sintió.
- Me marco…- susurró con asombro, se levantó de la cama de golpe, pero al dar unos pasos cayó al suelo y el dolor en todo su cuerpo volvió.
Draven entraba en ese momento, al verla en el suelo corrió a ella para cargarla.
- ¿Qué paso, pequeña? – Preguntó preocupado.
- Me marco…usted- Dijo nerviosa.
Draven sonrió, por supuesto que lo había hecho, ella era suya después de todo.
- Ya eres mi dulce hembra – Se inclino y beso sus labios.
Emily se puso roja por como se refirió a ella, pero ni siquiera rechazo el beso.
- ¿No te gusto? – Preguntó al ver que ella temblaba en sus brazos.
- ¿Eh? ¿Qué? – Preguntó confundida.
- Follar conmigo, ¿Fue desagradable? – Volvió a preguntar mientras se sentaba en la cama con ella sobre su regazo.
- Ah, no. No lo fue…solo que – Dijo y bajo su mirada, la mano de Draven ya estaba acariciando sus muslos subiendo poco a poco.
- ¿Solo qué? – Preguntó en susurro, mientras se acercaba a su oído y deslizaba su lengua ahí. Provocando que Emily gimiera.
- Que…que…- Ni siquiera podía completar su frase, sentía como su excitación crecía y no solo la suya, pues en su trasero sentía la erección de él.
- ¿Quieres que te folle tu macho, mi pequeña? – Preguntó en su oído.
- Si…- Solo eso fue lo que Emily pudo responder.
Tal vez era por su celo, pero no podía contenerse, necesitaba volver a experimentar ese placer que solo Draven podía darle.
bendiciones a la autora estoy a la espera del siguiente capitulo ❤️🙏
Bueno eso me inquieta pero está muy emocionante Autora 💕