NovelToon NovelToon
La Última Mujer Vampiro

La Última Mujer Vampiro

Status: En proceso
Genre:Vampiro / Dominación / Amor prohibido / Mujer poderosa
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Edgar Romero

Una epidemia mortífera provocada por un fármaco que corrompió la sangre humana, extermina por completo a todos los vampiros del mundo. Tan solo sobrevive una mujer, Claudia Dumitrache, debido a que ella fue engendrada antes que estallara la fatídica pandemia. Claudia descubrirá que es una mujer vampiro por sus incontrolables deseos de beber sangre y hacer el amor sin contenerse. Así se inicia toda suerte de riesgos, aventuras, romances y peligros para Claudia en su afán de encontrar a otros vampiros, como ella, recuperar el abolengo y ser feliz con los suyos. Claudia, en efecto, buscará prolongar la estirpe y a la especie engendrando otros vampiros, empero debido a la sangre corrompida de los humanos, ya no surtirá efecto, no solo en sus deseos de embarazarse ni tampoco habrá transformación al morderles el cuello y beberle la sangre a sus víctimas. Claudia es capitana de policía y deberá evitar ser descubierta aunque su naturaleza de mujer vampiro la hará buscar, en forma vehemente y febril, la sangre humana por la ciudad, provocando todo tipo de situaciones y enredos que harán las delicias de los lectores. Claudia buscará igualmente el verdadero amor y en esos afanes, conocerá a muchas personas tratando de hallar la felicidad.

NovelToon tiene autorización de Edgar Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15

Se me dio entonces  por salir en las noches a recorrer la ciudad. No pude resistir más esa tentación de escalar paredes, marchar entre sombras, colarme en el silencio y explorar el vacío, enfrentando peligros, sentir el viento acariciando mi cara y disfrutar de las estrellas, de la Luna y de la oscuridad  extrema, convertida en vampiro.

   Me sentía demasiado sexy y sensual, además. Mi cuerpo se había tornado en una gran llamarada que me calcinaba las entrañas. No podía resistir mi ímpetu ni mi vehemencia, ni mis deseos ni ansias ni nada. Yo estaba completamente excitada y no medía las consecuencias.

   Primero me duché largo rato queriendo aplacar los fuegos que incendiaban mi sensualidad, luego quise ver televisión y finalmente busqué un juego en el internet, sin embargo más pudo el éxtasis de salir a la noche, hecha una vampiro y desafiar al mundo.

    Calcé botas largas, me puse unos leggins súper ajustados y una malla oscura que resaltaban mis senos pronunciados. me solté los pelos, también, y sentí mis colmillos alargarse haciéndose filudas espadas. Sentía irrefrenables deseos de beber sangre.

  Cuando subí a la terraza, empecé a sentirme más y más excitada. Juntaba los dientes, me jalaba los pelos, golpeaba mis rodillas, y el fuego me envolvía como grandes llamaradas. Y fue entonces que  descubrí que podía saltar muchos metros, esconderme en las sombras, culebrearme, haciendo eses con mi cuerpo, igual a una mujer de jebe y descubrí que mi olfato era excepcional igual a mi vista y a mi tacto. Detectaba todo a mi alrededor como si fuera el radar de un barco. Mis pies estaban hechos de resortes y podía saltar cuatro o cinco metros sin problemas y tenía una especie de mimetismo que me dejaba ir por techos, callejones, escabullida sin que nadie me vea, desapareciendo en el silencio y en la nada.

   Fui saltando y volando por entre techos, cornisas, terrazas, callejos baldíos y edificios tugurizados, desbordando paredes, metiéndome en los árboles frondosos, dando trancos por la oscuridad y las sombras y me fui sintiendo más y más sensual y sexy, deliciosamente femenina, queriendo achicharrarme en mi propia candela.

    Mordí el cuello a un borrachín que estaba tumbado en un callejón pasado en tragos. Hummmmm qué delicia. le bebí tanta sangre que chorreaba por mi mentón y tenía la boca enjabonada y sanguinolenta.

   Después la mordí a una mujerzuela. Le pagué un buen dinero y le advertí que mi fantasía era creerme una vampiro. -Claro, mujer, haz lo que quieras conmigo, para eso pagas-, me dijo ella riéndose y ¡pum! le clavé mis colmillos en el cuello. Ella suspiró y jadeó excitada pero no gritó y se dejó morder sin defenderse o renegar o quejarse. En realidad, eso le pareció a ella muy sensual, diferente y desquiciado, además. En cambio yo me sentí en la gloria paladeando la sangre de esa fémina tan dulce.

    Cuando regresé a mi cama me lancé con ropa y todo a mi cama y descubrí, entonces, que humeaba hasta de las orejas. ¡¡¡Los fuegos me habían calcinado tanto que yo era una pila de carbón echando mucho humo!!!

    Repetí la experiencia varias noches seguidas y siempre regresaba feliz, satisfecha, plenamente sexy y sensual, complacida y con la boca embadurnada en sangre. Mordía borrachos, mendigos y mujerzuelas. Y lo hacía con cautela. No podía arriesgar mi identidad, tampoco, pero sí había descubierto que disfrutaba y mucho, esa doble vida, siendo una mujer vampiro.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play