Sofia una chica de 17 y con una gran carrera en el mundo del espectáculo decide dalse un giro a su carrera y mudarse de la ciudad con su hermana Alexa a un pueblo lejano.Lo que no sabe que al llegar a ese pueblo su vida va a dar un giro de 80 60 van a cambiar muchas cosas va a conocer el amor ❣️ van a salir a la luz muchos secretos y verdades que cambiarán mucho la vida de todos .
Sebastián es un chico de 22 años bueno lo que aparenta tener el es un hombre lobo el es el alfa de la manada Full moon una de las manadas más fuertes se puede decir que tiene todo menos una cosa a su luna a llevado años buscándola por todo el mundo la angustia y la odsecio lo invaden por no saber dónde está o si está viva ya a perdido las esperanzas de encontrarla algún día.Lo que el no sabe que cuando menos se lo espere la encontrará
Las vidas de Sofia y Sebastián van a dar un giro de 80 60🤩❤️
Esta es una historia total mente mía de mi cabeza 🥰
No sé aceptan adaptaciones🛑
Espero que les guste está historia se la escribí con todo el cariño del mundo ❣️❤️
Alfas Ángeles Y Secretos 🌙
🌜✨N.D🌜
NovelToon tiene autorización de Yuleiny Díaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Episodio 6
---
SOFÍA
—¿Qué diablos acaba de pasar? Mi conciencia me hizo entrar en razón, pero no me alejé. Sentí como si salieran chispas de mí. Dios... ¿qué beso fue ese? Tengo novio. Esto no puede volver a pasar —dije, algo apenada—. Lo siento.
—Discúlpame a ti. Fui yo quien te besó —respondió Sebastián.
Un momento incómodo se apoderó del ambiente. Entonces, me cayó el veinte: estaba en su casa y no sabía qué hora era. Rompí el silencio:
—¿Me puedes decir qué hora es?
—Las 11:30.
—Demonios, es muy tarde. Me tengo que ir. Mi hermana debe estar preocupada.
—Yo te llevo. Es muy tarde.
—Gracias, pero no es necesario. Me puedo ir en taxi.
—No es seguro. Además, quiero explicarle a tu hermana, así no te regaña.
No tuve más remedio que dejar que me acompañara. Ese chico sí que es insistente.
Ya habíamos llegado a mi casa. Alex nos esperaba en la entrada con una cara... que hasta miedo daba.
ALEX
—¿Dónde estabas? Me tenías muy preocupada. Me cansé de llamarte. ¿Para qué tienes celular si no vas a contestar?
—Hey... —intenté decir algo, pero no me dejó ni empezar. Se escuchó la voz de Sebastián.
—Yo puedo explicar.
—¿Y tú quién eres?
—Hola, soy Sebastián Anderson. Compañero de Sofía.
—Hola, yo soy Alexa Cooper, hermana mayor de Sofía. Ahora explícame por qué llegó tan tarde y ni avisó dónde estaba.
Sebastián le contó todo rápidamente. Su cara pasó del enojo a la preocupación.
—Sofi, ¿estás bien? ¿No quieres que te revise?
—Alex, estoy bien. Ya no te preocupes.
—Ya me voy. Que estén bien —dijo Sebastián.
Ya estaba por irse cuando Alex lo invitó a cenar. ¿Qué diablos le pasa a mi hermana?
—¿Te gustaría quedarte a cenar? En agradecimiento por lo que hiciste por mi hermanita.
Creí que no iba a aceptar. Cuando escuché esas palabras, mi corazón quería salirse del pecho.
—Claro. Gracias por la invitación.
—Alex, la cena está casi lista. Siéntate donde gustes.
Estaba por irme a mi habitación cuando Alex me detuvo:
—¿A dónde vas? ¿Vas a dejar a tu visita solo?
—A mi habitación. Voy a cambiarme y darme un baño. Bajo enseguida.
"Mi visita", pensé. ¡Fue ella quien lo invitó! No entiendo qué le pasa a Alex con Sebastián. Apenas lo conoce y ya lo invita a cenar. Mi hermana es paranoica con los extraños... ¿y ahora esto? No entiendo nada.
Me duché y cambié lo más rápido posible. Conozco a Alex: es capaz de decir cualquier cosa. Me puse un pijama de conejito y me recogí el cabello.
Alex ya estaba por contarle "eso" cuando casi nos arresta la policía por una travesura. Tuve suerte de interrumpirla a tiempo. La fulminé con la mirada y entendió que debía callarse. Nos dejó solos y se fue a la cocina.
Me sentía incómoda. Una parte de mí quería repetir ese beso. ¿Qué me está pasando? Más que nunca necesitaba los gritos de Alex.
SEBASTIÁN
Se ve tan hermosa con ese pijama. Aunque no muestra nada de piel, resalta lo bien formado de su cuerpo. Se nota lo incómoda que está...
ALEX
—¡Ya está la cena!
Nos dirigimos al comedor. Alex había preparado canelones rellenos de carne. Me serví bastante sin importarme que él estuviera ahí.
—No puedo creer que comas tanto y aún así tengas ese cuerpo —dijo Sebastián.
No supe qué responder. Me puse nerviosa. Sentía su mirada recorriéndome y mordió su labio. ¡Por Dios!
—Jajaja. No soy la única. Diana y tú son igual de tragonas que yo.
—¿Quién es Diana?
—Mi mejor amiga. Es como una hermana. Mi otro dolor de cabeza.
La cena pasó volando. Por suerte, Sebastián recibió una llamada y tuvo que irse.
—Gracias por la cena. Estuvo riquísima. Adiós, Sofía. Nos vemos mañana.
—Bye.
Lo acompañé a la puerta. Al regresar, Alex ya me esperaba en la sala. Sabía lo que venía.
—¿Quién es él? Está guapísimo. Ya veo, con uno así hasta yo desaparezco por horas.
—Es solo un compañero del instituto. Nada más.
—Le gustas. Se nota cómo te mira.
No sé por qué, pero me puse nerviosa.
—¡Claro que no! Apenas me conoce.
—Si no te conociera tan bien, lo creería. Pero sé que te gusta, aunque no lo admitas. Ya te acordarás de mí.
—Estás loca. Además, sabes que tengo novio.
—Si Lucas no se entera, no hay problema.
—Eso pasa en películas, no en la vida real.
Subí a mi habitación. Necesitaba escapar de las estupideces de Alex. Fue un día muy largo. No puedo sacarme el recuerdo del beso. Una parte de mí lo quiere lejos... pero otra lo quiere cerca. Fue mágico. Nunca había sentido algo así. Di mil vueltas en la cama, peleando con mis pensamientos, hasta que me quedé dormida.
---
Dos días después
Aún no podía sacarme ese beso de la cabeza. Parecía tatuado en mi mente. Eran las 6:00 a.m. y no había dormido nada. Necesitaba hablar con Diana. Hoy era viernes, la semana pasó volando. Preparé el desayuno: panqueques con fresas, chocolate y jugo de chinola.
Fui a la habitación de Alex. Por suerte hoy no trabajaba temprano. Mientras ponía la mesa, llegó:
—¿Tú despierta? ¿Te caíste de la cama? ¿Estás bien?
—No seas tonta. Yo no soy tan vaga.
Nos reímos. Ya estábamos desayunando. No le había contado lo del beso, no había tenido tiempo. Cuando por fin iba a decirle, hablamos al mismo tiempo:
ALEX
—Sofía, tengo que decirte algo.
—Dime tú primero.
—No, dime tú.
—Tú dime.
—¡Dime ya!
—No sé qué me pasa, pero creo que me enamoré. Quiero ir despacio. Tengo miedo de sufrir otra vez.
—¡Qué bien! Me encantaría que te des otra oportunidad en el amor. No tengas miedo. Si ese tipo te lastima, se las verá conmigo.
—¿Cómo estás tan segura?
—Porque no todos son como el idiota aquel.
—Bueno, ahora te toca a ti.
—Pero prométeme que no vas a gritar.
—Lo prometo. Dime.
—¿Te acuerdas de Sebastián?
—Sí.
—Bueno… él y yo… nos besamos.
—¿¡QUÉ?! ¿¡CUÁNDO!? ¿¡DÓNDE!? ¡Sabía que te gustaba!
—¡Dijiste que no ibas a gritar!
—¡Sorry! Pero no me dejes en ascuas.
—Fue el día que vino a casa... en su casa.
—Wow. ¿Y besa bien?
Mi hermana está loca. Me sonrojé.
—Sí...
Pasó media hora. Alex se fue. Subí a mi cuarto, me bañé y cepillé. Aún era temprano, así que llamé a Diana, pero no contestó. Luego llamé a Lucas. Tampoco. ¿Será que ya no le importo?
7:30 a.m.
Estaba llegando al colegio. Antes de entrar, vi a Sebastián... besándose con Sariá.
Sentí un dolor fuerte en el pecho. ¿Por qué me afecta tanto? ¿Por qué me besó si ya tenía novia? Unas lágrimas traicioneras escaparon. Las limpié rápido. No quería que nadie me viera así.
Me fui al patio a grabar un video para Instagram.
"¡Hola, mis bebés! Les tengo uno de los videos más esperados: Cooper Reto 2. Como les prometí, comenten lo que quieren que haga en TikTok y escogeré los más extremos. ¡Los amo! Besos."
El timbre sonó. Estaba por llegar al salón cuando vi a Sabrina y me acerqué.
—Sofi, ¿cómo estás?
—¿Qué clase te toca?
—Idioma. ¿Y a ti?
—También. ¡Qué bien, estaremos juntas!
Noté a Sabri nerviosa.
—¿Qué tienes?
—Hoy tenemos que hacer una presentación en español. Ya tenía todo listo, pero mi compañera cambió de grupo y se llevó el trabajo.
—Qué mal. Yo puedo ser tu compañera. Hablo español a la perfección y no tengo grupo. ¿Quieres?
—¡Claro que quiero! Tenemos que escribir y cantar una canción.
Justo estábamos por entrar al salón cuando salió Derek.
—Oye, Sabri, me enteré de lo que te hizo Britani. Seré tu compañero.
Derek no notó que yo estaba ahí.
—Gracias, pero ya tengo compañera. Además, Sebas es tu compañero.
—Sí, pero a él no le gusta cantar.
—Mi compañera es la mejor. Habla español como nadie.
—¿Y quién es? ¿Una nerd gorda y fea?
—Jajaja. Compruébalo tú mismo... está detrás de ti.
—¡¿Qué?!
---