Isabella Ferraz, una chica de veinte años, soñadora y con muchos talentos. Su sueño es graduarse en Derecho, por lo que abandonó el campo para cumplirlo. En su camino se encontrará con un jefe frío y arrogante. ¿Cómo será este encuentro? ¡Acompáñanos en otro romance!
NovelToon tiene autorización de Isabel Cristina Oliveira para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 5
La noche fueron a ver el apartamento.
— A Bella le gustó mucho el apartamento, era pequeño, pero muy acogedor y también porque quedaba cerca del trabajo, solo tenía que tomar un transporte.
— Bella acordó el alquiler y dejó reservada la mudanza para el fin de semana, pues el apartamento no tenía nada. Necesitaba comprar unos muebles.
Tengo un dinero guardado para comprar una nevera, una cama y ver otras cosas más importantes en el momento.
Bella- Llegué a casa y no encontré a Amanda. Hoy no fui a la facultad para resolver mi mudanza. Cuando Amanda llegue voy a conversar con ella.
— Bien tarde en la noche Amanda llega con el novio y va directo para su cuarto.
Amanda- ¡Buenos días, Bella!
Bella- ¡Buenos días, Amanda! No te vi llegar ayer, necesito conversar contigo, va a ser rápido, tengo que ir a trabajar. Encontré un lugar para vivir, alquilé un apartamento ayer.
Amanda- Bella, ¿vas a estar apretada para pagar el alquiler?
Bella- No te preocupes, no es un lugar muy caro, va a dar para pagar y queda cerca del trabajo. Agradezco este tiempo y toda tu ayuda.
Amanda- Prima, no quiero que estés agobiada con el alquiler y que mi madre venga a tirarme de las orejas.
Bella- Va a salir todo bien, solo no quiero que mamá sepa ahora porque todavía voy a comprar los muebles.
Amanda- ¡Sin problema!
Al día siguiente
— Bella y Sandra fueron a la tienda en el horario de almuerzo a comprar la cama y la nevera.
Amiga, qué cosas caras, pensé que daba para comprar una cama grande, va a tocar comprar una pequeña.
Sandra- Bella, compra una de matrimonio de una vez, esa cama individual es muy pequeña y la diferencia de precio ni es tan grande, yo tengo un dinero, puedo prestártelo.
Bella- Gracias, Sandra. Pero no quiero quedar debiendo, me gustan mis cosas organizadas.
Sandra- Deja de ser boba, si no me pagas sé dónde vives y trabajas. Jaja
Bella- ¡Graciosita! Está bien, voy a aceptar, pero luego te pago.
— Compras hechas, ellas regresaron a la empresa.
Llegó el fin de semana y las cosas que Bella compró, también llegaron con su mudanza.
Sandra- Bella, vamos a salir, a beber una cerveza.
Bella- Desde que no sea en una discoteca, puedo ir, necesito relajar la mente.
Sandra- ¿No te gusta la discoteca?
Bella- Discoteca me gusta, solo no me gusta ese estilo de discoteca donde hay hombres que se creen que son el dueño del mundo. Cuando llegué aquí, salí con mi prima para una fiesta de cumpleaños y allá un hombre vino a agarrarme, le di una bofetada y me fui.
Sandra- Niña, tú estás loca, en esa discoteca solo andan los tipos de la plata, si ellos te agarran te arrancan hasta el alma.
Bella- En la hora no pensé en nada, solo en huir de allí lo más rápido posible.
Sandra- ¿Viste quién era el tipo?
Bella- No dio para ver bien, esas luces quedan parpadeando y luces de colores no dio para ver el rostro.
Sandra- Espero que él no te haya visto también.
Bella- Acredito que no, yo estaba de espaldas cuando él me abrazó.
Sandra- ¡Ay, cielos! Si me agarran así de espalda, me derrito toda. Ahora vamos, ¡aquí cerca mismo!
Sandra- Bella, sé de un trabajo donde podamos ganar un dinero extra.
Bella- ¡No me vengas con prostitución!
Sandra- ¡No! Es por día en un casino, es solo servir las mesas y el dinero es en la hora, en dos días consigues comprar más cosas para tu casa.
Bella- No sé, ¡parece arriesgado!
Sandra- Es legalizado por la federal, quien quiera ganar más, lógico que saliendo con los gringos tiene más dinero. Pero nuestro servicio es solo de camarera mismo. Las muchachas acompañantes tienen otro nivel.
Bella- Sandra, nunca he tenido novio, ¡imagínate ser acompañante!
Sandra- Acredito que no, ¿de verdad vivías en el monte? Porque en pleno siglo que vivimos todavía existe una muchacha de 20 y tantos años todavía virgen, ¡es novedad!
Bella- ¡Tampoco es para tanto! Quiero entregarme a una persona que guste.
Sandra- Te admiro, no es todos los días que veo una muchacha pura. Jaja
Bella- ¿Te estás burlando de mí?
Sandra- ¡Llegamos! No me tomes a mal, estoy de verdad admirada.
Aquí es chévere, tiene música en vivo los sábados y unos gatitos para coquetear.
Bella- Vamos solo a comer, beber y conversar. No estoy con ganas de un gatito por ahora.
Sandra- Dime qué piensas del día que te comenté, mañana es mi día, me quedo desde las 17 h hasta las 22 h.
Bella- ¡Todavía no sé! ¡Voy a pensar!
-Ellas se quedaron un buen tiempo, bebieron y pusieron la conversación al día. Sandra pasó algunos consejos de cómo es el trabajo en el casino.
Una semana se pasó
Bella- Amiga, estoy con la cabeza a mil, ese curso está quitándome la tranquilidad. Nunca pensé que sería tan difícil cursar derecho.
Sandra- Bella, ¿puedes sacarme una pata del barro? Doña Silvânia comentó que tengo que hacer horas extras hoy, yo quedé con la dueña del casino que iría hoy. ¿Puedes hacerme ese favor?
Bella- ¿Pero tú no vas solo los fines de semana?
Sandra- ¡Sí! Es porque hoy es el aniversario del casino, ella me pidió que fuera hoy, va a haber mucha gente, yo no puedo perder mi empleo fijo, doña Silvânia nunca me pide que haga horas extras, no puedo cometer un desliz.
Bella- ¡Está bien! Pero, ¿cómo hago para quedarme en tu lugar?
Sandra- Voy a llamar a la dueña e informar que tú vas a ir en mi lugar.
¡Listo! ¡Todo resuelto! Le dije que no me estaba sintiendo bien y que tú ibas a asumir mi lugar. Tal vez hoy el dinero sea bueno.
— Lugar y horario, ¡todo cierto! Bella fue hasta el casino y se presentó a la señora Doña. Que luego quedó encantada por la muchacha.
Dueña del casino
¡Sea bienvenida Bella! Sandra me habló de ti, pero no me dijo que eras tan linda así. Voy a tener unos problemas contigo en el casino.
Bella- ¡Problema! ¿Por qué señora?
Dueña- Ya dije que eres demasiado linda para ser camarera. Mira tu cuerpo, tendrás que trabajar con máscara, ¡no quiero problemas!
Bella- ¡Gracias por el elogio! Puedo quedarme en la cocina ayudando en algo.
Dueña- No puedo dejar desfalcar a los camareros, para completar 2 de las chicas no vendrán hoy. ¡Sea lo que Dios permita!
¡Ven! Voy a pasarte los consejos y coordenadas para ti.
Sirve las bancas, no mires a nadie, solo deja las bebidas allá y sal. Las acompañantes de ellos son las que los sirven.
Bella- ¡Cierto, así es mucho mejor!