En su primera vida, ella muere de una enfermedad. Pero renace en un mundo nuevo, con posibilidades mágicas de cambiar su destino.
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Lila 2
Los tres primeros días no hizo absolutamente nada.
Ni discutió.
Ni preguntó.
Ni intentó escapar.
Simplemente observó.
Porque había aprendido algo durante su vida anterior.
[Entrar en pánico nunca ayuda.]
[Primero debo entender dónde estoy.]
Así que soportó los gritos de Carlota.
Descubrió que la anciana despertaba antes del amanecer.
Que siempre revisaba la despensa después del desayuno.
Que escondía una pequeña llave dentro de una tetera agrietada.
Que guardaba dos bolsas de monedas en un cajón con doble fondo dentro de su habitación.
Y que, todas las noches, bebía un gran plato de caldo antes de dormir.
Mientras fregaba el suelo o lavaba ropa en el río, los recuerdos de Lila seguían acomodándose en su mente.
Cada día comprendía un poco mejor aquella vida.
Carlota no era una simple anciana.
Era el ama de llaves de la residencia de verano de uno de los duques más importantes del reino.
Aquella pequeña casa donde vivían no pertenecía realmente a Carlota.
Era una vivienda para parte del personal de servicio cuando la familia ducal no ocupaba la mansión.
Por eso la anciana podía vivir allí durante todo el año.
Y por eso recibía un salario bastante generoso.
Dinero que jamás utilizó para alimentar o cuidar adecuadamente a la niña.
En cambio...
Siempre había suficiente para comprar vino.
Para jugar cartas.
O para adquirir vestidos nuevos.
Mientras tanto, Lila sobrevivía con ropa remendada y apenas dos comidas al día.
Aquella injusticia hizo que, incluso con el carácter amable que siempre había tenido, tomara una decisión.
[Ese dinero...]
[No lo consideraré un robo.]
[Lo tomaré como una compensación.]
[Por todos los años que esta niña sufrió.]
[Es lo mínimo que merece.]
No sentía orgullo por hacerlo.
En su vida anterior jamás había tomado algo que no fuera suyo.
Pero tampoco pensaba dejar que aquella niña siguiera siendo una víctima, aunque ahora fuera ella quien habitara ese cuerpo.
Al tercer día ya tenía un plan.
Era sencillo.
Y debía salir perfecto.
Mientras preparaba la cena, abrió discretamente un pequeño frasco de vidrio.
Dentro quedaban apenas unas gotas de una poción.
La propia Lila la había usado varias veces en el pasado cuando el dolor provocado por los golpes no la dejaba dormir.
Era un remedio barato que inducía un sueño profundo durante algunas horas.
No era venenoso.
Ni peligroso.
Solo hacía dormir.
Con cuidado, vertió el contenido dentro del caldo de Carlota.
Después respiró hondo.
[Lo siento.]
[Pero necesito irme.]
Sirvió la mesa.
Esperó.
Carlota comenzó a comer sin sospechar absolutamente nada.
—Está más salado que de costumbre.
Lila bajó la cabeza.
—Lo siento...
La anciana resopló y continuó comiendo.
Minutos después comenzó a bostezar.
—Qué sueño...
Apenas terminó el último sorbo, apoyó un brazo sobre la mesa.
Su cabeza cayó pesadamente.
Y comenzó a roncar.
Lila permaneció inmóvil durante varios segundos.
Esperando.
Contando mentalmente.
Uno...
Cinco...
Diez minutos.
Carlota no se movió.
Solo entonces caminó despacio hasta la habitación.
Buscó la llave donde recordaba haberla visto.
Abrió el cajón.
Retiró el doble fondo.
Y allí estaban.
Dos pequeñas bolsas de cuero llenas de monedas.
Las sostuvo entre sus manos.
Pesaban mucho más de lo que imaginaba.
[Con esto...]
[Podré empezar de nuevo.]
Las guardó dentro de un bolso de tela.
Luego tomó un cambio de ropa, una manta fina, una botella con agua y un pequeño trozo de pan que había escondido esa misma mañana.
Miró por última vez la habitación.
No sintió nostalgia.
Solo alivio.
Antes de salir se volvió hacia Carlota, que seguía profundamente dormida sobre la mesa.
No había odio en su mirada.
Solo una profunda tristeza.
[Ojalá algún día entiendas todo el daño que hiciste.]
[Pero yo ya no viviré para recibir más golpes.]
Abrió la puerta lentamente.
El aire fresco de la tarde acarició su rostro.
Por primera vez desde que había despertado en ese mundo...
Era libre.
Sonrió.
No una sonrisa grande.
Sino una pequeña, llena de ilusión.
Sus piernas aún eran débiles por los años de mala alimentación.
Pero aun así caminó.
Paso tras paso.
Alejándose de aquella casa sin mirar atrás.
El pequeño pueblo estaba lleno de movimiento.
Mercaderes anunciaban sus productos.
Niños corrían entre los puestos.
Carretas cargadas de mercancías atravesaban las calles.
Y, en medio de toda aquella actividad, nadie prestó atención a una niña de un poco mas de doce años que caminaba con un bolso de tela colgado al hombro.
Después de todo...
¿Quién sospecharía de una niña tan pequeña?
Con las indicaciones que recordaba gracias a la memoria de Lila, llegó hasta el puerto antes del anochecer.
Había barcos mercantes que recorrían los pueblos cercanos transportando pasajeros además de mercancías.
Pagó discretamente el pasaje con unas pocas monedas.
El marinero apenas la miró.
—Sube. Zarparemos en unos minutos.
Ella asintió con educación.
Se acomodó en un rincón de la cubierta, abrazando con fuerza su bolso.
Cuando el barco comenzó a alejarse del muelle, observó cómo el pueblo se hacía cada vez más pequeño.
El viento agitó suavemente su cabello claro.
Cerró los ojos unos segundos.
[En mi primera vida...]
[No tuve tiempo para conocer el mundo.]
[Antes creía que no tenia tiempo por mis obligaciones]
[Y después la enfermedad siempre marcó mis límites.]
Abrió lentamente los ojos y contempló el inmenso río que se extendía frente a ella.
Una emoción cálida llenó su pecho.
[Pero esta vez será diferente.]
[Voy a vivir.]
[Voy a conocer lugares nuevos.]
[Voy a hacer amigos.]
[Y algún día...]
[Voy a construir un hogar donde nadie vuelva a llorar por culpa del miedo.]
Con esa promesa silenciosa, la pequeña Lila dejó atrás el único lugar que había conocido, sin imaginar que aquel sencillo viaje sería el primer paso hacia un destino completamente distinto al que la esperaba en su vida anterior.
Al parecer es ella su única medicina y creo que no la. dejara ir tan fácilmente
estos dos quien dará el primer paso 👌👌👌 no creo q sea a lia o tal vez me equivocoque jejjejej
consiguió que lo ayudará y que toda su atención sea para el que infantil es jaja se nota que le gusta marcar terreno aunque nadie más lo sepa bueno solo el mayordomo que sabe cómo es pero no dice nada mientras Lila está logrando hacerlo reír y estando con el no se da cuenta que también está cayendo con el aunque me preguntó en verdad era la más cerca o ellos sabian que Lila sería de gran ayuda y como también podria encontrar su camino ahí sin olvidar de curar hacer las dos cosas al mismo tiempo