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La Duquesa Que Volvió De La Muerte

La Duquesa Que Volvió De La Muerte

Status: Terminada
Genre:Época / Reencarnación / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:2.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Pau Orozco

*PRÓLOGO*
*Sonya Smith*

El “lo siento” de Noa sonó a disparo antes que el disparo.

Sonya no bajó el arma. No por él. Por Lucía, que estaba detrás, llorando como si no fuera ella quien había puesto el veneno en su café esa mañana. Amigas. Amantes. Traidores.

“Eran los mejores diez años de mi vida,” dijo Noa. Tenía el dedo en el gatillo. No le temblaba. A Sonya siempre le gustó eso de él.

“Fueron,” corrigió ella.

El estruendo reventó la habitación. Dolió menos de lo que pensó. El suelo estaba frío. El techo, blanco. Lucía se arrodilló y le sostuvo la mano mientras se iba. Qué detalle.

Sonya Smith, 30 años, la mujer que desarmó carteles y tumbó gobiernos, murió en el piso de su cocina por confiar en dos personas.

Lo último que pensó no fue en venganza. Fue en silencio.

Por fin, silencio.

Y luego, luz.

NovelToon tiene autorización de Pau Orozco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

*CAPÍTULO 4* *Ojos de Thorne*

Los rumores en la capital vuelan más rápido que las flechas.

_La amante del conde Montclair vomitó sangre en casa de los Valemot. La duquesita torpe casi la mata de un susto._

Eso decían las cartas. Eso le susurraron sus espías.

Cassian Ashford Thorne no creyó ni una palabra.

Un emperador no llega al trono a los veintiocho por creer en coincidencias. Llega por oler la sangre antes de que se derrame. Y en Valemot, olía a carnicería fresca.

Por eso estaba aquí.

No anunció su visita. Los emperadores no tocan la puerta. La derriban.

El carruaje negro sin escudos se detuvo frente a la finca Valemot al mediodía. Sin guardia de honor. Sin trompetas. Solo él, con armadura ligera bajo la capa oscura, y dos sombras que eran más cuchillo que hombre.

El duque Roderick casi se mea encima cuando lo vio en el umbral.

“¡Su Majestad Imperial!” Se inclinó tan rápido que la peluca se le ladeó. “¡Qué... qué honor tan inesperado! No... no estábamos preparados para recibirle. Mi hija, la... la comprometida de Montclair, ella...”

“La he visto,” cortó Cassian. Su voz era baja, áspera de dar órdenes en campos de batalla. No de salón. “Y a Montclair también. Ahora quiero ver la casa donde una mujer vomita sangre y todos dicen que fue el picante.”

Roderick palideció. Cristal, que había bajado por el escándalo, se quedó muda. Andrew y Samantha se miraron desde la escalera como dos ratas acorraladas.

*Elira lo supo antes de verlo.*

Sonya Smith reconocía a otro depredador por el silencio que dejaba a su paso. Los sirvientes dejaron de respirar. Los pájaros dejaron de cantar. Hasta el cuervo en su ventana se calló.

Bajó las escaleras descalza. El vestido era simple, gris. El cabello suelto. Las manos aún vendadas. Parecía lo que todos esperaban: la duquesita frágil, recién levantada de una crisis nerviosa por “el incidente”.

Entonces lo vio.

Cassian Ashford Thorne.

Alto como una sentencia. Cabello negro, corto, desordenado por el viaje. Una cicatriz le cruzaba la ceja izquierda y le moría en el pómulo. No era guapo. Era peor. Era _inevitable_. Como una tormenta. Como un ejército. Como la muerte si la muerte usara botas y oliera a cuero y acero.

Y la estaba mirando. No a Roderick. No a Cristal. A ella.

Sus ojos no eran azules. Eran grises. Como los de ella. Como el acero recién sacado del fuego.

Elira bajó la cabeza por reflejo. _Sumisa. Débil. Inútil._ El papel que tocaba.

“Duquesa Valemot,” dijo él. No preguntó. No pidió permiso.

“Su Majestad,” susurró Elira. Hizo una reverencia torpe. Casi se cae. A propósito.

Escuchó el _tsk_ de Andrew. El suspiro de alivio de Samantha. _Sigue siendo la misma estúpida. No hay peligro._

Cassian no se movió. “Me han dicho que vuestra casa tiene problemas con el vino. Y con las caídas.”

Roderick tartamudeó. “¡Un malentendido! La joven Lauren es muy sensible, y mi hija... bueno, mi hija es...”

“Torpe,” terminó Elira por él, con voz ahogada. Se abrazó a sí misma. “Yo lo arruino todo. Siempre. Perdón si... si mi torpeza ofendió a la corona.”

Las lágrimas le salieron fácil. El cuerpo de Elira sabía llorar. Sonya usó eso.

Cristal por fin habló. “Está afectada, Majestad. Desde lo de anoche no ha dormido. Quizá debería...”

“Quiero hablar con ella,” dijo Cassian. “A solas.”

El silencio fue absoluto.

Roderick abrió la boca. La cerró. Un emperador no pedía. Ordenaba. Y si quería hablar a solas con la prometida de un conde, nadie en el imperio tenía poder para decir que no.

“...El jardín,” logró decir Roderick. “Hay un cenador. Privado. Si... si Su Majestad lo desea.”

Cassian asintió una vez. No miró a Elira para darle permiso. Simplemente caminó hacia la puerta trasera, dando por hecho que lo seguiría.

Lo hizo.

Descalza sobre la piedra fría. Las vendas de las manos rozándose. Contando pasos. Contando salidas. Contando guardias. _Dos. En los árboles. Ballestas. Buena posición._

El cenador estaba al fondo, rodeado de rosales muertos. Nadie los cuidaba. Como a Elira.

En cuanto estuvieron lejos de la casa, Cassian se detuvo. No se giró. Habló de espaldas, mirando el bosque donde ella entrenó ayer.

“Deja de temblar. No me lo creo.”

Elira se congeló.

El aire cambió.

Sonya Smith levantó la cabeza dentro de ella, alerta, con todos los cuchillos fuera.

“No... no entiendo, Majestad,” susurró Elira. La voz perfecta de niña asustada.

Cassian se giró entonces.

Y por primera vez, Elira Valemot entendió lo que era que te cazaran.

Él no la miraba como Darian. Con asco. No como Andrew. Con desprecio. No como Sofía. Con falsa lástima.

La miraba como se mira un arma que no sabes si está cargada.

“Treinta y siete muescas en tu ventana,” dijo él. “Mis hombres entraron anoche. Por las dudas. Dicen que hueles a sangreazul y a acero.”

El mundo se detuvo.

_Imposible. Nadie entró. Los habría oído. Sonya los habría oído._

A menos que... a menos que este cuerpo fuera tan sordo, tan débil, que fallara hasta en eso.

El miedo fue real. Por medio segundo. Luego la rabia lo quemó.

Elira levantó la vista. Despacio. Y por primera vez desde que despertó en este cuerpo, dejó que Sonya mirara a través de sus ojos.

No dijo nada. No se defendió. No lloró.

Solo lo miró. De depredador a depredador.

Cassian ladeó la cabeza. La cicatriz se tensó. Y entonces, para horror de cualquier guardia que lo viera, sonrió.

No fue una sonrisa amable. Fue la que pone un lobo cuando encuentra a otro lobo en su territorio.

“Ahí estás,” dijo. En voz baja. Casi con admiración. “Sabía que la niña que hace vomitar sangre a las víboras no podía ser tan... torpe.”

Dio un paso hacia ella. Elira no retrocedió. No podía. Si corría, moría. Si atacaba, moría. Así que se quedó quieta. Como Sonya hacía cuando la apuntaban con un fusil. _Mira al enemigo a los ojos. Haz que dispare él primero._

Él se detuvo a un brazo de distancia. Demasiado cerca. Olía a lluvia y a humo de batalla.

“Darian Montclair va a matarte,” dijo Cassian. No era pregunta. Era informe. “Antes de la boda. Un accidente. Sofía será condesa en seis meses. Tu padre perderá el ducado por deudas que Montclair ya compró.”

Elira no reaccionó. Ya lo sabía. Sonya lo supo en cuanto vio la mano de Darian en su espalda.

“¿Y por qué le importa a Su Majestad?” preguntó. Su voz ya no temblaba. Era plana. La de Sonya. “¿Vino a avisarme para que huya? ¿O a ver si soy lo bastante estúpida para morir como quiere él?”

Cassian soltó una risa corta. Sin humor. “Vine porque mis espías dicen que la hija inútil de Valemot hizo que dos guardias veteranos vomitaran en un entrenamiento ayer. Porque dicen que huele a pólvora y no ha tocado un arma en su vida.”

_Andrew_. El idiota habló. Por miedo. Por despecho. Por estupidez.

“Vine,” siguió Cassian, inclinándose hasta que su aliento le rozó la frente, “porque en este imperio lleno de serpientes, creo que acabo de encontrar a un dragón. Y quiero saber si vas a incendiar mi trono... o el de Montclair.”

El corazón de Elira latía tan fuerte que estaba segura de que él lo oía.

Tenía tres opciones. Negar. Huir. O apostar.

Sonya Smith nunca huía.

Elira Valemot levantó la barbilla. Las manos vendadas se cerraron en puños.

“Montclair primero,” dijo. Cada palabra, una bala. “Vuestro trono... depende de si intentáis ponerme una correa, _Majestad_.”

El silencio duró una eternidad.

Luego Cassian hizo algo que nadie en la corte había visto en diez años.

Se arrodilló.

No como súbdito. Como guerrero. Un rey que reconoce a otro rey en el campo de batalla.

Puso una rodilla en la tierra, frente a la duquesita descalza con las manos rotas.

“Entonces caza, Elira Valemot,” dijo, y su voz era un juramento. “Y cuando termines con él... ven a buscarme. Quiero ver qué hace un dragón con una corona.”

Se levantó. Sin tocarla. Sin prometer nada. Sin pedir nada.

Se fue caminando como llegó: sin mirar atrás. Como si supiera que ella no le clavaría un cuchillo por la espalda.

Porque los monstruos se reconocen.

Elira se quedó sola en el cenador.

Las piernas le fallaron. Cayó de rodillas en la tierra.

Por primera vez desde que murió como Sonya, desde que despertó como Elira, sintió algo que no era rabia o dolor.

Era vértigo.

Cassian Ashford Thorne la había visto. De verdad.

Y no había apartado la mirada.

Se tocó los labios. Partidos. Sangrantes. Vivos.

_Treinta y ocho muescas_, pensó.

_La treinta y nueve será para él. No para matarlo. Para reclamarlo._

A lo lejos, el cuervo graznó tres veces.

Esta vez, sonó como una promesa.

1
Pau Orozco
Gracias, a ti por leer mi novela espero la hayas disfrutado mucho🥰
Marisela Morales
gracias por una historia bella
Quica Romero
Y no es "caza".°~😏~° Es simple "selección natural".😈°~😌~°😈🧍🏼‍♀️👈 ¡Tú si!.🧍‍♀️👈¡Tú también!.🚶‍♀️‍➡️👈🧍🏼‍♀️🧍‍♀️👈¡Y por supuesto que ustede!.😈😈😈😈😈😈😈
Quica Romero
Todo depende...°\😌/°🤔
Quién se atraviese primero y por qué... Montclair o el trono.🤨😈😏😈🙎‍♀️
Quica Romero
¡Un "Peña Nieto"!.🤷‍♀️🥴😆😅😂🤣
Marisela Morales
bueno se comieron /Awkward//Scream//Scream//Scream//Awkward//Awkward//Awkward/
Marisela Morales
terminaaaaa
Marisela Morales
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Shy//Silent//Shy//Silent//Shy/
Marisela Morales
omg me estoy comiendo las uñas /Smug//Slight//Chuckle//Smug//Slight//Chuckle/
Marisela Morales
a la guerra
Marisela Morales
pelea ,guerra ,sangre
Marisela Morales
omg mujer empoderada
Marisela Morales
la madre sabe que su hija murió??? y el pdj la tocó /Skull/
Marisela Morales
omg/Skull//Skull//Skull//Skull//Skull//Skull/ tenebrosa interesante 🤭🤭🤭
Marisela Morales
omg/Skull//Left Bah!//Left Bah!//Left Bah!//Skull//Skull//Skull//Skull/
Marisela Morales
omg está interesante /Slight//Determined/
Pau Orozco: 🥰gracias soy nueva en esto espero lo disfrutes.
total 1 replies
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