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La maestra que será nuestra madrastra

La maestra que será nuestra madrastra

Status: Terminada
Genre:CEO / Padre soltero / Reencuentro / Donde hubo fuego cenizas quedan / Completas
Popularitas:47.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Eli Priwanti

Aurora Medina llega a la capital con una misión: domar al grupo más rebelde del exclusivo Colegio Altamira, un aula de hijos de millonarios que ya hizo renunciar a cinco tutores. Lo que no imagina es que, detrás de esos dos gemelos insoportables que le declaran la guerra, se esconde el hombre que le rompió el corazón doce años atrás… justo antes de llegar al altar.

Alejandro Bustamante lo tiene todo: dinero, poder y una frialdad que congela salas de juntas. Todo, menos a la única mujer que amó. Cuando el destino vuelve a cruzar sus caminos, él está dispuesto a usar cualquier arma para reconquistarla. Incluso a sus propios hijos.

Pero entre ellos hay una herida vieja, una verdad enterrada y una mentira que destruyó dos vidas. Y mientras el hielo empieza a derretirse, no todos quieren ver a Aurora convertida en la nueva señora Bustamante…

¿Podrá Aurora perdonar el pasado y aceptar el lugar que el destino le tenía reservado: el de madre de los hijos del hombre al que juró no volver a amar?

NovelToon tiene autorización de Eli Priwanti para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 27

A un asistente con la experiencia de Iván no le costó mucho conseguir el número de Dalia. A través de sus contactos en la administración del centro comercial, Iván logró exponer su intención y llamó de inmediato al celular de Dalia. Al otro lado de la línea, con un tono cortés pero misterioso, le comunicó que esa noche una persona importante deseaba mucho verla por un asunto sumamente urgente.

A las nueve en punto de la noche, terminó el horario del salón donde trabajaba. Dalia se retocó apenas el maquillaje mientras se apuraba a ordenar su bolso. La curiosidad le crecía en el pecho. ¿Quién sería aquella figura misteriosa que había mandado a un asistente para verse con ella?

El lugar acordado para el encuentro no quedaba lejos del centro comercial donde trabajaba: un lounge y club nocturno exclusivo que llevaba apenas unas semanas de abierto en la zona.

Dalia aminoró un poco el paso al contemplar la lujosa fachada del edificio.

Ay… ojalá que la persona que quiere verme no sea alguien malo ni con malas intenciones, pensó Dalia, empezando a ponerse nerviosa, apretando con fuerza la correa del bolso.

Justo cuando se acercaba a la imponente entrada del club, un hombre alto vestido con traje formal salió a su encuentro. Aquel hombre no era otro que Iván.

Sin embargo, en cuanto la mirada de Iván se posó en Dalia, de pie bajo el resplandor de las farolas, quedó clavado en el sitio. El cabello rubio a la altura de los hombros, suelto y hermoso, y las facciones de aquella mujer se parecían, no sabía por qué, muchísimo a las de la difunta novia que Iván había perdido años atrás. Un recuerdo dulce y a la vez doloroso le cruzó de pronto la mente. Y solo entonces cayó en cuenta de ello.

Iván sacudió la cabeza con fuerza, de manera refleja, para volver en sí.

¡Ay, Iván, qué estás haciendo! Concéntrate en tu trabajo. Recuerda que ahí dentro el señor Alejandro ya la está esperando, se reprendió a sí mismo por dentro.

Dalia, al darse cuenta de que aquel hombre de traje impecable la observaba con tanta intensidad, no supo cómo comportarse. Las mejillas se le encendieron, ruborizada.

Iván carraspeó bajito para disimular su incomodidad.

—Disculpe la espera, señorita Dalia. Acompáñeme adentro, por favor. Da la casualidad de que mi jefe ya la aguarda en la sala VIP —dijo Iván con mucha cortesía, extendiendo el brazo para indicarle el camino.

—A-ah, sí… vamos —respondió Dalia, algo tartamuda.

Los pasos de Dalia se hacían cada vez más pesados mientras recorría el pasillo de lujoso diseño hacia la planta alta. El sonido de los graves de la música, tenue desde la pista de baile, se fue apagando cuando entraron al corredor exclusivo de las salas VIP, insonorizado. Los nervios, la inquietud y la curiosidad se mezclaban por completo en la mente de aquella mujer rubia.

Hasta que, por fin, Iván se detuvo ante una puerta de madera noble con relieves espléndidos. Con un gesto firme, empujó la gruesa hoja.

La puerta se abrió de par en par y dejó a la vista una amplísima sala VIP de iluminación cálida. Sobre un largo sofá de cuero estaba sentado un hombre con la camisa desabotonada en los dos primeros botones y las mangas remangadas hasta el codo. Su rostro se veía firme, guardando un duelo profundo y a la vez un aura dominante muy poderosa.

Dalia dio un paso hacia dentro y, en cuanto su mirada captó con claridad la figura en la sala, los ojos se le abrieron de golpe, incrédula. La boca se le entreabrió y el aire se le atascó en la garganta.

—¿S-señor Bustamante? —exclamó Dalia con voz ahogada, señalando al hombre frente a ella con un gesto de sorpresa total.

Alejandro se levantó de su asiento con un movimiento sereno pero cargado de peso. Extendió la mano, indicándole a Dalia que se sentara en el mullido sofá de enfrente. El rostro de Dalia se veía cada vez más tenso y algo pálido; la atmósfera fría y densa que emanaba de aquel joven presidente la incomodaba de veras. En un rincón, el asistente Iván permanecía erguido y fiel junto al lujoso sofá de su jefe, en posición de alerta.

Dalia por fin posó el cuerpo con mucho cuidado y miró de frente a Alejandro.

—¿Por qué me cita el señor Bustamante en un lugar como este? Y… ¿qué motivo tiene para querer verme? —preguntó Dalia, armándose de valor, aunque el tono de su voz temblaba un poco.

Alejandro no quiso perder el tiempo. Apoyó el codo sobre la rodilla y miró a Dalia con unos ojos cargados de cansancio y de frustración.

—Dalia, por favor, dime… ¿le ha pasado algo a Aurora? —la apremió Alejandro, yendo al grano—. ¿Por qué de pronto me evita siempre? ¿Por qué me da la espalda y prefiere rendirse y no volver a aceptarme? ¡Si yo ya se lo expliqué todo… toda la verdad sobre aquel pasado!

Al oír la pregunta desesperada de aquel hombre, Dalia soltó un largo suspiro. Una compasión honda se le coló en el pecho.

Así que el señor Bustamante de verdad no sabe lo que hizo su madre, pensó Dalia.

Dalia se irguió en el asiento. Parecía que había llegado el momento de destapar esta verdad amarga por el bien de Aurora.

—Señor Bustamante… si quiere saber por qué Aurora se volvió fría y prefirió dar marcha atrás, ¡todo es por obra de su propia madre! —soltó Dalia sin vacilar.

Y entonces reveló todo, sin ocultar nada. Contó cómo aquella noche doña Carmen se presentó de repente en su departamento, se condujo con soberbia y lanzó palabras crueles que humillaron y pisotearon la dignidad de Aurora delante de sus propios ojos.

¡Pum!

Al oír el relato de Dalia, Alejandro se puso de pie de un salto, con la mandíbula terriblemente tensa. Las venas del cuello se le marcaron y los ojos se le abrieron de par en par, llenos de furia.

—¿Qué? Entonces… ¿toda esta ruina es por lo que hizo mi madre? —bramó Alejandro, con la voz atronando de la emoción desbordada.

—Exactamente, señor Bustamante —lo cortó Dalia con firmeza—. ¡Por eso Aurora decidió rendirse y al final aceptar el compromiso arreglado con el alcalde del pueblo!

El corazón de Alejandro se detuvo de golpe.

Fue como si un rayo lo partiera a plena luz del día.

—¿Un compromiso… con el alcalde del pueblo? —susurró Alejandro, con los ojos desorbitados, incrédulo. Todas las articulaciones se le aflojaron de repente.

—¡Tengo que ir a ver a Aurora a su departamento ahora mismo! —exclamó Alejandro, presa del pánico, tomando el saco que colgaba a un lado.

—Es inútil, señor Bustamante. Aurora ya volvió a su pueblo hace tres días —dijo Dalia, deteniendo los pasos de Alejandro. Dalia suspiró; a decir verdad, ella tampoco se resignaba a que su amiga tuviera que casarse con un hombre al que no amaba. Sabía muy bien que Aurora y Alejandro eran dos personas que se amaban con locura, solo que la prueba de su relación había sido demasiado dura—. Es más… quizá mañana mismo se lleve a cabo la pedida de mano de Aurora con el alcalde.

Aquella noticia fue el golpe más certero para Alejandro. El hombre cerró los dedos hasta que la palma y las uñas se le pusieron blancas. La rabia, el arrepentimiento y el miedo a perder a Aurora para siempre bullían con fuerza en su alma.

—¡Iré a ver a Aurora a su pueblo esta misma noche! —dijo Alejandro con un tono frío que calaba hasta los huesos, la mandíbula del todo apretada—. Pero antes… iré a ver a mi madre y le pediré cuentas de esto. ¡Mi madre tiene que responder por todo este desastre!

Continuará…

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Elina Beatriz Ravazzano
Hermosa historia, sin tantas trabas y engaños me encantó Felicitaciones
Celia Leticia Sanchez Jaramillo
me gusto mucho lsa novela🫠
Alejandra Sanchez
excelente autora gracias 🙂
Juana Gauna
me encantó muy buena la trama
Isabel Santibañez
El final demoró,pero llegó,se alargó un poco para poder emparejar a todos los personajes....no era necesario pero igual me entretuve.
Gracias.
Maria Gudiño
si es,un colegio de élite, cuanto años tienen los ""niños """????? que tienen esos alcances para intimidar a los maestros?????
Juana Gauna
muy buena la trama
Isela Aguirre
excelente
Isela Aguirre
excelente capítulo
MaggieBD
típica historia donde la mujer cae nuevamente con quien la hirió tanto, donde queda el amor propio y el respeto a una misma. Ya hasta flojera da seguir leyendo cuando ya se sabe uno perfectamente el final /Drowsy/
Graciela Saiz
Dalia no fue a la boda 🤔🤔🤔
Graciela Saiz
ahora a luchar contra la madre metiche y venenosa 🤬
Graciela Saiz
HABLA AURORA ! CONTESTA!
Graciela Saiz
yo creo , que ellos dos deberían tener una buena conversación sobre lo hechos , el más que nada el , 🤷
Leticia Baeza Vazquez
pues con tanto engaño y no ser la sangre pues no yamaba
Leticia Baeza Vazquez
q bueno q sufrió la perra desgraciada q hizo q la tomara x haberlo drogado maldita te lo cobro el karma
Leticia Baeza Vazquez
esa zorra de la nueva secretaria 😡😡😡😡
Leticia Baeza Vazquez
hay x favor solo x darle gusto Alos padres así será de estúpida es una mujer estudiada pero parece una ignorante pendeja
Leticia Baeza Vazquez
espero y te des cuenta de la víbora q tienes x madre y esa maldita q bueno q se murió la desgraciada
Leticia Baeza Vazquez
esa mamada q ponen en todas las novelas afuerza aceptar lo q ofrecen si yo digo no es no y quién me obliga nadie osea era una porquería escritora ten más imaginación
Graciela Saiz: no , no somos así , somos peores , estupidas y manipulables ante el amor de un hombre, no hay excepción, mujer empoderada 😅
total 2 replies
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