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Pasión Y Poder

Pasión Y Poder

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Romance / Completas
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

⚠️🔞🔥La historia sigue a Tae-jun y Min-hyuk, los dos máximos herederos de las corporaciones tecnológicas más grandes del país, quienes están atrapados en una feroz disputa comercial por el control del mercado. Sin embargo, al encontrarse frente a frente, la rivalidad profesional se deforma de inmediato bajo el peso de una atracción animal asfixiante. Desafiando las leyes tradicionales del sistema, donde los Alfas dominantes deben buscar compañeros sumisos, estos dos predadores deciden romper las reglas de su sociedad para entregarse en secreto a un adictivo juego de poder y versatilidad dentro de un refugio clandestino. Entre marcas prohibidas, espionaje familiar y sacrificios corporativos, ambos deberán unirse para defender su nido de las bajas pasiones que intentan destruirlos.🔥🔞⚠️

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una respuesta

El camino para legalizar su unión ante los tribunales del país no fue un proceso pacífico ni sencillo. El sistema tradicional, diseñado para proteger los matrimonios entre Alfas y Omegas, levantó un muro de burocracia, juicios y apelaciones familiares que intentaron frenarlos durante meses. Sin embargo, la alianza unificada de la Torre Kim y el Grupo Min demostró ser un bloque económico indestructible.

Se movieron millones de dólares en la sombra, se compraron firmas de jueces de alta corte y se modificaron los estatutos de sucesión de las megaempresas bit por bit hasta que el sistema no tuvo más remedio que doblarse ante su poder financiero. Tae-jun y Min-hyuk finalmente firmaron el acta de unión legal, convirtiéndose en la primera pareja de Alfas con el respaldo absoluto de la ley.

Pasado un año de estabilidad y un éxito rotundo en la bolsa de valores, la nueva e intensa vida doméstica de la pareja comenzó a abrirse hacia nuevos horizontes internacionales.

Un sábado por la noche, el restaurante VIP más costoso de la zona financiera sirvió como el escenario para cerrar un contrato millonario con una de las firmas más poderosas de Europa. Lo curioso de la reunión no eran los gráficos financieros ni los presupuestos unificados; era la naturaleza de los socios comerciales. Se trataba de otra pareja de Alfas extranjeros que habían desafiado las leyes naturales de su propio país: Zen Grimhand y Hendrik De Vries.

Zen era un Alfa rubio, mirada fría y una imponente figura estilizada; Hendrik, por su parte, era un Alfa de hombros anchos, sonrisa calculadora y un porte que apenas cabía en su traje de diseñador. Ambos habían logrado casarse legalmente en una ceremonia privada en las costas del Mediterráneo, desafiando el desprecio de la vieja aristocracia occidental. La cena transcurrió entre risas tranquilas, copas de vino caro y un intercambio fluido de estrategias comerciales entre hombres que se reconocían como iguales tanto en las oficinas como en la intimidad de sus nidos.

A la medianoche, Tae-jun y Min-hyuk acompañaron a sus nuevos socios hacia la salida exterior del restaurante, donde un enorme vehículo negro blindado esperaba con las luces encendidas bajo una llovizna pacífica.

—Ha sido un verdadero placer hacer negocios con ustedes, caballeros —dijo Hendrik De Vries con una voz profunda, despidiéndose con un firme apretón de manos.

—La este acuerdo comercial está en buenas manos. Nos veremos en Europa antes de que termine el invierno —concluyó Zen Grimhand con una breve inclinación de cabeza perfecta.

Tae-jun, vistiendo un elegante abrigo de lana oscura que remarcaba su cuerpo alto y estilizado, se despidió con su habitual gracia, manteniendo sus dedos entrelazados con los de Min-hyuk. El Alfa robusto, impecable abrigo gris, asintió con una sonrisa seria, observando cómo los socios extranjeros caminaban hacia el vehículo negro.

Fue en ese instante cuando ocurrió un detalle que les congeló la respiración en el pecho.

El chofer privado abrió la puerta trasera del vehículo blindado. Desde el interior de los asientos de cuero oscuros, un niño pequeño, de quizás unos seis años de edad, se asomó con una energía alegre. El pequeño vestía un saquito fino y tenía el cabello del mismo tono que Hendrik, sus facciones afiladas se parecían a Zen; pero el color de sus ojos eran una mezcla de azul gélido y ambar oscuro. El niño recibió a ambos Alfas con los brazos abiertos, trepándose a sus regazos entre risas mientras la puerta de metal se cerraba con un golpe seco.

El vehículo aceleró a fondo, alejándose por la avenida principal y perdiéndose entre los anuncios de neón violeta de la metrópolis.

Tae-jun y Min-hyuk se quedaron quietos en la acera del restaurante, bajo la lluvia fina, completamente mudos. Las feromonas de ambos experimentaron una extraña y sutil fluctuación en la piel. Sus miradas se cruzaron en la penumbra, fijas, profundas y cargadas de una duda asfixiante que no se atrevían a poner en palabras. El niño era innegablemente idéntico a los dos. ¿Era un hijo biológico de los Alfas Zen y Hendrik? ¿Habían logrado romper el orden natural mediante algún método científico secreto en el extranjero?

—Es ridículo… Es biológicamente imposible —susurró Tae-jun con su voz sibilante, rompiendo el silencio con una risa nerviosa que delató su agitación interna.

Min-hyuk apretó los dedos de su compañero, tragando saliva con dificultad, obligándose a desviar la vista del camino vacío.

—No indaguemos más, pantera. Los extranjeros tienen sus propios secretos —replicó Min-hyuk, forzando una calma que su propio pulso desbocado desmentía de inmediato.

Regresaron a su departamento en silencio, dejando la duda flotando en el aire como una semilla invisible. No volvieron a hablar del niño del auto negro, concentrándose en la rutina de la megaempresa unificada durante las semanas siguientes. Sin embargo, la realidad de su propio cuerpo ya estaba tejiendo el verdadero milagro imposible en la oscuridad del nido.

Tres semanas después de la cena con los socios europeos, un cambio biológico comenzó a manifestarse de manera destructiva en el cuerpo imponente de Min-hyuk.

El Alfa robusto, usualmente disciplinado, fuerte y entregado a sus obligaciones de alta gerencia, empezó a experimentar unos extraños e insoportables síntomas de cansancio crónico. Se despertaba por las mañanas sintiendo que los músculos de sus brazos pesaban como bloques de cemento, y a mitad de la tarde en la oficina principal, sus ojos oscuros se cerraban de manera automática. Min-hyuk se pasaba la mano por el cabello, soltando bufidos de frustración, odiando la repentina debilidad que su orgullo intentaba ocultar.

—¿Te sientes bien? Te ves un poco pálido —le preguntó Tae-jun un jueves por la tarde, notando cómo la mandíbula de su esposo.

—Es solo el estrés. No te preocupes —mintió Min-hyuk con una voz que apenas lograba disimular el ardor caliente de sus entrañas.

El golpe a su cordura biológica llegó el viernes por la noche durante una cena romántica que Tae-jun había preparado en la barra de la cocina del departamento. El Alfa pálido, vistiendo una camisa gris holgada y con su cabello largo cayendo suelto sobre sus hombros, sirvió un costoso corte de carne fina a la sartén, llenando el espacio con un olor que en cualquier otro momento habría encendido el hambre voraz del Alfa robusto.

En cuanto el plato de carne tocó la mesa frente a él, Min-hyuk sintió una náusea repentina, violenta y ácida que le golpeó la boca del estómago como un puñetazo directo.

El olor de la comida, usualmente su favorita, le pareció insoportable, rancio y asqueroso. Min-hyuk se tapó la boca con sus manos, se levantó del banco alto de la cocina con un movimiento brusco que tiró el vaso de cristal al suelo y corrió desesperado hacia el baño principal del pasillo. Se arrodilló frente al inodoro, soltando arcadas dolorosas que le sacudieron los hombros en medio de la penumbra del cuarto.

Tae-jun entró corriendo detrás de él, con el rostro desencajado por la sorpresa y el pánico. Se arrodilló a su lado sobre el suelo, sosteniéndole la cabeza y la ropa mientras el Alfa robusto recuperaba el aliento, sudando frío y temblando por completo.

—¿Qué te pasa, mi amor? —preguntó Tae-jun con una voz cargada de preocupación—. El olor de la carne estaba perfecto. ¿Acaso el almuerzo de la oficina te cayó pesado en el estómago?

Min-hyuk se limpió los labios con el dorso de su mano, pero en cuanto intentó enderezar la espalda para responder, una bofetada sensorial le nubló el juicio por completo.

Al estar tan cerca de Tae-jun en el suelo estrecho del baño, el olfato de Min-hyuk se volvió demente de manera repentina. El bloqueador químico que Tae-jun ya casi no usaba en el departamento permitió que su aroma habitual a tabaco dulce y cereza negra inundara los sentidos del Alfa robusto con una potencia destructiva. Pero Min-hyuk no percibió el perfume de siempre; su olfato, extrañamente sensible al extremo, detectó una fluctuación biológica en el aroma de Tae-jun, una dulzura asfixiante y protectora que le encendió un instinto de sumisión emocional antinatural.

Min-hyuk sintió una necesidad loca, desesperada e infantil de enterrar su rostro en el cuello de Tae-jun, de dejarse proteger por sus brazos y de llorar sobre su pecho debido al cansancio que le carcomía los músculos. El aroma a cereza negra se le metió por la nariz como una droga adictiva que le apagaba cualquier rastro de su dominancia. Entonces se aferró a Tae-jun y lloró.

—¿Qué te pasa, mi amor? —preguntó Tae-jun totalmente desencajado —¿Te sientes muy mal?¿Qué puedo hacer? — Min-hyuk no respondió.

Luego de que el llanto pasara, se levantaron y se miraron al espejo del baño, fijamente, con los ojos desorbitados y las respiraciones cortadas en un silencio cargado de una electricidad estática aterradora. Ninguno de los dos era tonto. Recordaron al niño del auto negro, pensaron en la fiebre del estrés de esos días y en todas la veces que anudaron, conectando los puntos biológicos a una velocidad que les congeló la cordura.

El peligro exterior y la duda de su propia naturaleza los empujaron a buscar una respuesta en el lugar más privado e incuestionable del sistema médico.

Dos días después se encontraban sentados en las sillas de un consultorio privado de alta seguridad.

Las luces blancas de la oficina médica iluminaban la palidez de Tae-jun y la agitación de Min-hyuk. El Alfa robusto mantenía sus manos apretadas sobre sus rodillas, vistiendo su abrigo negro oscuro, con la mirada fija en el gran escritorio de cristal donde descansaban los resultados de los análisis de sangre y las imágenes de ultrasonido de alta resolución. Tae-jun permanecía a su lado, con la espalda recta, pero sus dedos se clavaban en el tejido de su pantalón con tanta fuerza que sus uñas amenazaban con romperse por la pura agitación interna.

Frente a ellos, del otro lado del escritorio, el doctor principal de la clínica, un Beta de avanzada edad y cabello canoso, sostenía la carpeta de plástico con los informes finales impresos.

El médico no estaba sonriendo. Tampoco mostraba la sumisión habitual que los Betas solían tener frente a los máximos herederos de las corporaciones más grandes del país. Su rostro era una máscara de absoluta seriedad y una confusión científica tan grande que las hojas de papel temblaban levemente entre sus dedos antes de hablar.

El doctor ajustó sus anteojos de lectura, levantó la vista de los documentos y miró fijamente a ambos Alfas a los ojos de manera pausada y profunda, dejando que el silencio del consultorio se volviera tan denso y pesado que pareció una celda de castigo.

—He revisado estos análisis tres veces en el laboratorio de la clínica para asegurarme de que no hubiera un error de software en las computadoras, señores Min y Kim —dijo el médico con una voz baja, desprovista de cualquier tono ligero, sonando con una gravedad que les cortó la respiración por completo —. Lo que muestran estos informes contradice todas las leyes de la anatomía que se han estudiado durante siglos. Es un caso clínico sin precedentes en este país.

El doctor cerró la carpeta con un golpe sordo, apoyó los codos en el escritorio de cristal y se inclinó hacia adelante, clavando sus ojos serios en Min-hyuk, quien sintió que el corazón le daba un vuelco violento en el pecho.

—Señor Min-hyuk… Sugiero que se prepare para lo que voy a decirle, porque las fluctuaciones de sus hormonas y la estructura detectada en la ecografía de su vientre indican algo que se consideraba biológicamente imposible para un hombre de su casta. El diagnóstico definitivo es…

La frase del médico se cortó en el aire de la oficina blanca, dejando las palabras suspendidas en la penumbra del consultorio cerrado. Las pantallas digitales de las computadoras médicas siguieron parpadeando en silencio, reflejando las siluetas de los dos lobos reyes que se quedaron inmóviles en sus asientos, con las almas rotas por el suspenso y los corazones latiendo a mil por hora frente a una crisis biológica y personal.

CONTINUARÁ...

🫧🫣⚠️¡Qué cierre tan espectacular y tenso hemos logrado! Dejar al doctor cortando la frase en medio del consultorio médico es el gancho perfecto para el siguiente volumen, ¿no les parece, mis Chickis?🤭✨️. Así que prepárense para la próxima entrega. Gracias por acompañarnos en este viaje de 23 capítulos. Dejen👍🎁🗳🌟 y nos vemos muy pronto. ⚠️🫣🫧

💥❤️‍🔥Bebés, cambiaron la portada y no nos gusta. No se aprecian como deber ser Tae-jun y Min-hyuk; deben ser así:⬇️💥

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ary
🥰🥰 está caliente ♨️ o soy yo
Skay P.: ¡Sí, bebé!🖤🥰
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☆Nanu☆
Tal cual su título, desbordan en la tonalidad de la obra. Fabulosa!! 🔥💪🤩
Skay P.: ¡Gracias, mi amorcito! 😘🧡
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Dalia Lara
me lo imaginé jjj si q estamos en sintonia pero debo decir q pensé q sería tae al final siempre me sorprende ,me encanta, estoy esperando las 2 temporadas esta y la de hielo y alquitran🥰🥰
Skay P.: Sí, bebé. En particular yo, tengo muchas horas de guardia y no puedo subir el contenido en línea; faltan editar los primeros capítulos. ¡Ruega para que pueda hacerlo esta semana!🫠🙌
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☆Nanu☆
fabuloso!!! amé fuerte y voy a amar más la segunda parte 💕
Skay P.: ¡Obvio, bebé!🧡
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Rocio Gil
👏👏👏👏🥰🥰🥰🥰
Skay P.: ¡Sí, bebé! Dentro de poco estará en línea el siguiente volumen. Prepárate 😘🧡😈
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Dalia Lara
hermosa historia 🥰🥰
Skay P.: ¡Gracias, mi Chickis! 😘🫧
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☆Nanu☆
que fabulosos alfas!!!👏👏👏👏👏 me encantó ✅️😏
respecto a la nueva novela, espero novedades de sonde leerla pronto, apoyo toda su escritura y le sigo a donde vaya!!!💜💋
Skay P.: ¡Ay, mi amor! Ya publicamos los dos primeros capítulos en esta app. Así lo haremos, hasta que nos denuncien😈🔥🥴
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☆Nanu☆
fue bestial y desgarrador!!! fantástico!!!👏😏🔥🫦
Skay P.: Estos Alfas...🎆🌋
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Dalia Lara
ameeeee por fin están juntos, por cierto he leído muchas historias de trios bien candentes en la aplicación no se porque sería un problema con tu nueva historia
Skay P.: ¡Amor! Es porque no aprobaban el último capítulo de "Tormenta" y no queremos más riesgos🫠✨️
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Dalia Lara
q vivan los locos sexuales!!!
☆Nanu☆
así se hace mi rey!!! vaya por su alfa y destrosense!!!🫦🫦🫦🔥🔥🔥🔥
Skay P.: Muajajajajaj🔥🥴
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☆Nanu☆
así se ha e Tae!!!💪👏😏
se viene lo bueno, no puedo esperar!!!😈😈😈
Skay P.: ¡Espera y verás!✨️💜
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☆Nanu☆
noooo, porqué!!?? ioro😭😭😭 no los quiero lejos y destruidos🙏 que alguien los ayude!!!
Skay P.: ¡Ay, bebé!💘
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Dalia Lara
siiiiiiii,jaja por fin ya sabe,estoy loca por ver la venganza,q corra la sangre🔥🔥
Skay P.: ¡Chan chan chaaaaan!🤭
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Dalia Lara
hay por dios me va a dar una cosa,cuando se va a enterar q todo fue para protegerlo y de paso q le arranque la cabeza al maldito gusano,por cierto siempre el celoso posesivo ha sido Min me gustaría ver a Tae ardiendo en celos asesinos
Skay P.: ¡Ufa! Verás los celos de Tae-jun, en el siguiente volumen 🤭🔥🥴🔞
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☆Nanu☆
maldito hermano!!! pura muerda este hombre.
Vamos Min, no solo eres fuerza bruta, haz que tu mente vuele, demuestra de que estas hecho. Tae tiene que saberlo también juntos podrían idear la forma de salir de este terreno lodos 💪
Skay P.: Espera y verás...❤️‍🔥🤩
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Dalia Lara
hay no ahora el piensa q no le importa y es todo lo contrario, después tendrá q recompensarlo porque me imagino q lo atacara con todo😭
Skay P.: ¡Sí, bebé! Ya le agarraste la onda🤭💜💥
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☆Nanu☆
por favor, no los dejen sin escapatoria!!🙏🥹🫶
Skay P.: Muajajaja😈✨️
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☆Nanu☆
se viene lo bueno😏
Skay P.: Ya veremos, ya veremos🫠🤞
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☆Nanu☆
espero puedan dejar atrás esas frustraciones, me gusta mucho como encienden todo a su paso 🫦😏🔥
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