NovelToon NovelToon
Justicia Y Amor.

Justicia Y Amor.

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor-odio / Malentendidos
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Gabriela

Entre rejas, mentiras y mafias, un hombre inocente lucha por recuperar su libertad mientras una abogada arriesga todo para demostrar la verdad.

NovelToon tiene autorización de Gabriela para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Enfrentamiento.

El sonido de los disparos ya no era caos…

era ritmo, un ritmo violento, constante, imposible de ignorar.

Dentro del edificio…

Valentino respiraba con dificultad, pero no retrocedía.

Sus ojos estaban fijos en Rinaldi.

El disparo que había hecho no lo alcanzó.

Rinaldi se movió justo a tiempo.

—Impulsivo… —dijo con una leve sonrisa—. Igual que él.

Valentino no respondió.

Disparó de nuevo.

Pero esta vez más rápido y más preciso.

Rinaldi se cubrió, retrocediendo apenas, pero sin perder la calma.

—¿Eso es todo? —provocó.

Valentino avanzó.

Ya no estaba pensando.

Solo había una cosa en su mente.

Destruir.

En ese momento…

una explosión sacudió una de las entradas.

El edificio tembló.

El humo comenzó a expandirse.

Matteo había entrado.

—¡Valentino! —gritó desde algún punto— ¡Retrocede!

Pero Valentino no escuchaba.

O no quería escuchar.

Mientras tanto afuera…

Yaya observaba la escena con el corazón acelerado.

—Tenemos que entrar —dijo.

Luca la agarró del brazo.

—No.

—¡Mi hermano puede estar ahí!

—Y tú puedes morir ahí.

Yaya se soltó con fuerza.

—No me importa.

Luca la miró fijamente.

—A mí sí.

El silencio fue breve.

Intenso.

—No te voy a dejar entrar sola.

Yaya sostuvo su mirada.

—Entonces no me detengas.

Luca dudó un segundo.

Solo uno.

Pero fue suficiente.

—Maldita sea… —murmuró.

Y ambos corrieron hacia el interior.

Dentro del edificio…

el humo comenzaba a nublar la visión.

Gritos.

Órdenes.

Pasos acelerados.

Valentino se movía entre sombras, esquivando, disparando, avanzando.

Hasta que—

Un golpe.

Fuerte.

Seco.

Alguien lo empujó contra la pared.

El arma cayó al suelo.

Valentino reaccionó de inmediato, lanzando un golpe.

Pero su oponente lo bloqueó.

Rápido.

Entrenado.

—Te falta control —dijo una voz.

Valentino levantó la mirada.

Rinaldi.

A centímetros de él.

El enfrentamiento se volvió físico.

Golpes.

Bloqueos.

Movimiento brutal.

Valentino atacaba con rabia.

Rinaldi respondía con técnica.

—La rabia te hace débil —dijo Rinaldi mientras esquivaba otro golpe.

Valentino no se detuvo.

—La rabia me mantiene vivo.

Rinaldi sonrió.

—Por ahora.

En otro punto del edificio…

Matteo avanzaba eliminando amenazas con precisión.

Su mirada buscaba algo.

O a alguien.

—No debiste venir… —murmuró para sí mismo.

Entonces se detuvo.

Escuchó algo.

Pasos.

No eran enemigos.

Se giró.

Y los vio.

Si hijo Luca y Yaya.

El tiempo pareció congelarse.

—No… —susurró Luca.

Matteo lo miró fijamente.

—Pensé que habías aprendido a mantenerte lejos.

Yaya miraba confundida.

—¿Usted que hace aquí?

El silencio respondió antes que cualquier palabra.

—Debía estar aquí—dijo Matteo—. más de lo que crees.

Luca tensó la mandíbula.

—No es el momento.

—Nunca lo es —respondió Matteo.

Yaya miró entre ambos.

—¿Qué está pasando?

Pero nadie respondió.

Porque en ese instante…

un disparo cruzó el aire.

Y todo volvió a moverse.

De vuelta con Valentino…

El combate seguía.

Más brutal.

Más cercano.

Valentino logró conectar un golpe.

Rinaldi retrocedió un paso.

Pero sonrió.

—Eso está mejor.

Valentino aprovechó el momento.

Se lanzó.

Pero—

Rinaldi lo desvió.

Y con un movimiento rápido…

lo derribó.

Valentino cayó al suelo.

Rinaldi apuntó un arma directamente a su cabeza.

El mundo se detuvo.

—Aquí termina —dijo.

Silencio.

Un segundo.

Dos.

Y entonces—

Un disparo.

Rinaldi se giró.

El arma ya no estaba completamente firme.

Alguien había intervenido.

Valentino levantó la mirada.

Y lo vio.

Luca.

De pie.

Apuntando.

El aire se volvió denso.

—Aléjate de él —dijo Luca.

Rinaldi lo observó con interés.

—Mira nada más… el traidor.

Yaya apareció detrás.

Sus ojos recorrieron la escena.

Y entonces…

lo vio.

A Valentino.

En el suelo.

Herido.

Respirando con dificultad.

Pero vivo.

Y por alguna razón…

no parecía el monstruo que esperaba.

El silencio entre los tres fue breve…

pero cargado.

Valentino se puso de pie lentamente.

Su mirada se cruzó con la de Luca.

Reconocimiento.

Tensión.

Desconfianza.

—¿Quién eres? —preguntó Valentino.

Luca no bajó el arma.

—Alguien que sabe en lo que te estás convirtiendo.

Valentino apretó los dientes.

—No sabes nada de mí.

—Sé suficiente.

El silencio se tensó aún más.

Rinaldi observaba la escena…

divertido.

—Esto se pone cada vez mejor.

Apuntó nuevamente.

Pero esta vez…

no a Valentino.

A Yaya.

—Bajen las armas —dijo— o ella muere.

El mundo se congeló.

Yaya se quedó inmóvil.

Luca reaccionó de inmediato.

—No te atrevas.

Rinaldi sonrió.

—Siempre hay una pieza más débil.

Valentino miró a Yaya.

Luego a Luca.

Luego a Rinaldi.

Todo en segundos.

Decisión.

—Hazlo —dijo Valentino.

El silencio explotó.

—¿Qué? —dijo Luca, incrédulo.

Valentino no apartó la mirada de Rinaldi.

—Si la matas… no sales de aquí.

Rinaldi inclinó ligeramente la cabeza.

—Interesante…

Yaya lo miró, confundida.

—¿Qué estás haciendo?

Pero Valentino no respondió.

Porque en ese instante…

Matteo apareció detrás.

—Ahora.

Un disparo.

Preciso.

Directo.

Rinaldi cayó hacia un lado.

El arma se desvió.

El peligro inmediato desapareció.

El silencio que siguió fue… irreal.

Solo respiraciones agitadas.

Humo.

Restos del caos.

Y cuatro personas…

que no deberían estar juntas.

Yaya miró a Luca.

—¿Qué fue eso?

Luego a Valentino.

—¿Y él quién es?

Valentino la observó.

Por un segundo…

todo el ruido desapareció.

—Alguien que tampoco debería estar aquí.

Matteo se acercó.

Su mirada recorrió a todos.

—Tenemos que irnos.

—No —dijo Luca—. Esto no termina aquí.

Matteo lo miró.

—Si te quedas… sí.

El silencio volvió.

Pero esta vez…

era diferente.

Porque todos lo sabían.

A partir de ese momento…

nada volvería a separarlos realmente.

Y en la distancia…

Las sirenas comenzaban a escucharse.

La noche aún no terminaba, pero algo había cambiado.

Los caminos ya no solo se cruzaban…

ahora estaban unidos.

Y eso…

era mucho más peligroso.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play