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ESCLAVO DE TU ENCANTO

ESCLAVO DE TU ENCANTO

Status: En proceso
Genre:Romance / Traiciones y engaños / Mujeriego enamorado
Popularitas:70.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosa Verbel

Séptimo libro de la Dinastía Lobo.

Alessandro juró no enamorarse jamás. Arabella juró vengarse al precio que sea. Pero cuando sus caminos se cruzan, el odio y el deseo se vuelven imposibles de distinguir. Ella fue entrenada para seducirlo y destruirlo; él, para no caer en las trampas del corazón. Sin embargo, un roce, una mirada y un secreto bastan para encender una pasión tan peligrosa como inevitable. Entre mentiras, fuego y traiciones, Alessandro y Arabella descubrirán que algunos destinos no pueden evitarse... y que hay amores que se sienten como una herida abierta imposible de cerrar.

NovelToon tiene autorización de Rosa Verbel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Rechazado.

Alessandro❤️‍🔥

La puerta se cierra detrás de ella… y el sonido retumba más de lo que debería.

Me quedo de pie en medio de la oficina, inmóvil, con la mirada fija en el punto exacto por donde desapareció. El aire todavía huele a su perfume, a su piel caliente después del escenario… y a ese maldito rechazo que me dejó clavado en el pecho como una puta bala.

Me rechazó.

Aprieto la mandíbula hasta sentir presión en los dientes. Camino. Me detengo. Vuelvo a caminar. Paso una mano por mi cabello, desordenándolo más.

—No… —murmuro para mí mismo—. No, no, no…

Esto no pasa. A mí no.

Yo rechazo. Yo elijo. Yo decido quién entra y quién no.

Siempre es así.

Y sin embargo… esa mujer me dio la espalda como si yo no fuera nada.

Una risa seca se me escapa, pero no tiene humor. Es rabia pura.

—Arabella… —pronuncio su nombre en voz baja, saboreándolo—. Te equivocaste.

Salgo de la oficina de golpe. La puerta se abre con violencia, casi chocando contra la pared. Algunos miran, pero apartan la vista rápido. Saben reconocer problemas cuando los ven.

—¿Dónde está Lucrecia? —le suelto a uno de los hombres del staff sin detenerme.

—A-al fondo, señor… segunda puerta a la izquierda.

Ni siquiera agradezco. Camino directo, firme, con esa presión en el pecho creciendo.

No toco. Abro rápido.

La puerta golpea la pared.

Lucrecia alza la vista, sorprendida, pero no asustada. Bien. Tiene carácter.

—Señor… —dice, poniéndose de pie—. ¿Todo bien?

La miro fijo.

—No.

Ella entrecierra ligeramente los ojos.

—¿Encanto aceptó su invitación?

Suelto una risa sin humor, ladeando apenas la cabeza.

—No.

—Ya le expliqué cómo funcionan las cosas aquí —dice con calma profesional—. Hay reglas, señor.

—Me importa una mierda sus malditas reglas.

Ella no se inmuta.

—Aun así, existen.

Me acerco un paso, apoyando las manos sobre su escritorio.

—Quiero un baile privado.

—No es posible.

Mi mirada se endurece.

—No me hagas repetirlo.

—Y yo no voy a cambiar la respuesta —replica sin titubear—. Ella no hace bailes privados. Ni ella ni su compañera.

Respiro hondo por la nariz, sintiendo cómo la rabia me sube, lenta… peligrosa por las venas.

—Tengo varias chicas disponibles que sí hacen lo que usted quiere, si usted me mo permite yo..

—No —la corto en seco —no quiero a otra —la observo directo a los ojos —La quiero a ella.

Lucrecia guarda silencio unos segundos, evaluándome.

—Entonces me temo que esta noche no obtendrá lo que quiere, señor.

Eso no me gusta para nada.

Me enderezo despacio, clavándole una última mirada.

—Siempre obtengo lo que quiero.

—Quizá —responde—. Pero no con ella. No está en mis manos.

Nos sostenemos la mirada un segundo más y entonces… sonrío. Pero no es una sonrisa amable.

Es una advertencia.

Me doy media vuelta y salgo dando un portazo que resuena por todo el pasillo.

...

El club sigue vibrando, pero ahora me parece insoportable.

Busco con la mirada. Entre luces, cuerpos, humo… mesas llenas de imbéciles babeando por mujeres que jamás podrán tocar o tal vez ellos sí.

Pero ella no está.

—Maldita sea…

Paso una mano por mi rostro, frustrado. Camino entre las mesas, ignorando miradas, ignorando todo.

Hasta que lo veo.

Gabriele.

Está recostado, relajado, con una mujer prácticamente encima. Se ríe de algo que ella dice, pero cuando me ve… su expresión cambia.

Levanta una ceja.

—Uy… —murmura—. Eso no salió bien.

La mujer intenta seguir pegada a él, pero Gabriele le da una leve palmada en la cadera.

—Después, preciosa.

Ella se va, no muy feliz.

Me dejo caer en el sillón frente a él.

—Whisky —le digo a una mesera que pasa —Brandy —corrijo de inmediato—. Fuerte.

Asiente y desaparece.

—Ahora sí —dice Gabriele, mirándome con una sonrisa divertida—. ¿Qué carajos te pasó?

La mesera vuelve. Me deja el vaso. Lo agarro… y me lo tomo de un solo trago.

Arde. Pero no lo suficiente.

—Me rechazó.

Gabriele parpadea varias veces.

—…¿Qué?

—Lo que oíste, pendejo.

Se inclina hacia adelante, como si no hubiera escuchado bien.

—Espera… espera… —niega con la cabeza—. ¿Me estás diciendo que a ti… a ti… te dijeron que no?

Lo miro con una expresión que debería bastar para que deje de hablar.

No lo hace.

—No jodas —se ríe—. Alessandro Lobo rechazado… esto sí no me lo esperaba.

—No es gracioso.

Mi tono corta el aire.

Gabriele levanta las manos.

—Vale, vale… —pero sigue sonriendo—. ¿Quién fue?

Aprieto la mandíbula.

—La rubia.

Su sonrisa se amplía.

—Sabía que esa te iba a traer problemas.

—Encanto —escupo—. Pero se llama Arabella.

—¿Y te mandó al carajo?

Lo miro.

—mMe dijo que si quería una put@, fuera a un prostíbulo.

Gabriele suelta una carcajada.

—No… no… no… esto es demasiado bueno.

Me inclino hacia él, bajando la voz.

—Deja de reírte.

Y ahí sí se detiene. Porque ya no es broma.

—En serio… —dice, más serio—. ¿Te rechazó?

—Sí.

—Joder…

Se recuesta, aún procesándolo.

—Esa mujer está loca… o no tiene ni idea de quién eres.

—No importa —respondo, frío—. Va a caer.

Gabriele me observa.

—¿Ah, sí?

—Siempre lo hacen.

—Pero dijiste que esta no.

Lo miro fijo.

—A mi nada me queda grande y a esta, de que la tengo, la tengo —añado, más bajo—. Cueste lo que cueste.

Gabriele sonríe de lado.

—Ahora sí te jodiste, primo.

Salimos del club pasada la medianoche.

El aire frío de la ciudad me golpea el rostro, pero no despeja nada. Al contrario… la imagen de ella sigue ahí. Su mirada. Su voz. Su maldita forma de decir que no.

Subo al auto sin decir una palabra.

El trayecto hasta el edificio se me hace eterno.

Luces. Ruido. Gente. Nada importa. Solo ella diciéndome que no.

...

El penthouse está en silencio absoluto cuando entro.

Oscuro. Elegante. Frío.

Me quito la chaqueta, la dejo caer en el sofá. Camino directo al bar, sirvo otro trago… lo tomo.

Y aún así… no se va.

—Mierda…

Paso la mano por mi nuca.

No puedo dormir.

No quiero dormir.

Porque cada vez que cierro los ojos… la veo.

Girándose. Dándome la espalda. Rechazándome.

Aprieto el vaso con fuerza. Ah, parezco pendejo, ni que no hubiera más mujeres, incluso más bellas y sensuales.

—No.

Saco el teléfono y marco.

—Jefe —responden del otro lado.

—Necesito información.

—¿Sobre quién?

Me apoyo contra la barra, mirando la ciudad a través del ventanal.

—Arabella.

Silencio breve.

—¿Datos básicos o completos?

—Todo —respondo sin dudar—. Nombre real, origen, contactos, movimientos… absolutamente todo.

—Entendido.

Cuelgo.

Marco otro número.

—¿Sí? —responde Gabriele, con voz somnolienta.

—Pásame el número del dueño del club.

—¿Ahora?

—Ahora.

Suspira.

—Estás enfermo.

—El número.

Me lo dicta y cuelgo.

Miro el contacto unos segundos… y sonrío apenas.

Esto ya no es un capricho.

Es personal.

Marco.

Espero.

Una vez. Dos.

—¿Sí? —responden al otro lado.

—Tenemos negocios que discutir.

Mi voz sale baja. Controlada. Peligrosa.

Porque ella cometió un error.

El único error que no debía cometer conmigo: Rechazarme.

Y ahora… voy a entrar en su mundo.

Aunque tenga que romper todo para hacerlo.

1
Rafaela Fernandez
Y detrás de esto está Ale
Rafaela Fernandez
cuando más tenga de ella más vas a querer pero hace la cosas bien como se debe.
Marce
que llamen los bomberos por qué lo que hay es arto fuego 🔥🤭☺️
Rafaela Fernandez
🤣🤣🤣guisante verde🤣🤣🤣
Rafaela Fernandez
Gracias 🌹 Rositha!
Rafaela Fernandez
Braulio le espera una muerta doloroso.
Ariana Herrera
hermoso como escribis
Rafaela Fernandez
Esta enamorado hasta los huesos pero te va salir caro por Ara es de carácter.
Rafaela Fernandez
Bendejo no es capricho es 💘 amor te flechaste .
Me hace acordar a su papá con cabo suelto 🤣🤣🤣
Rafaela Fernandez
te equivocaste .
Pero Braulio esto es lo que quería cuando se enteré que lo rechazo su hermanita
Rafaela Fernandez
Que momento!
Ale que esta acostumbrado a tener todos a sus pies ahora tiene un NO de repuesto pero hasta el nombre lo sabe.
Rafaela Fernandez
Mamma mía le va dejar más caliente 🔥 🔥🔥🔥
SIMARA Lamas
Ooohhh amiga Rositha esto estuvo demasiado buennnooo carajo mejor imposible nos dejaste ujumm picada vamos por más capítulos amiga porfaaaa
Rafaela Fernandez
Gracias Rositha 🌹!
Rositha🌹📝📚: Muchas gracias por tu apoyo y puntuación 🙏🌷
total 1 replies
Rafaela Fernandez
Que momento por Dios 🔥!
Ale esta 🔥🔥🔥🔥🤣
Rafaela Fernandez
Ya sabemos quien es del traje que lo come con la mirada🔥🔥
Rafaela Fernandez
Ara te ayudar a ver la realidad.
Estas tan ciega con la venganza que no sabes lo que te espera.
Rafaela Fernandez
Tú hermanito te está manipulando abri los ojos.
Te va enfrentar en un peligro que no tenes idea, le crees todo lo que te dice.
Daricel Alvarez
joder que intensidad ♨️me queme 🤣
Titisx
ufff que capitulo, ya me imagino como serán las demás 😂
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