Abigail, una dulce jovencita, tímida y fiel enamorada del romance desde muy joven sufre por culpa de quién debió protegerla, ella creerá en una serie de mentiras que la hundirán por años en una profunda tristeza...
NovelToon tiene autorización de Victoria Castro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 24
Mi alma estaba tan rota, recorrí toda su habitación, toque sus juguetes, me acurruqué en su almohadita, juro que el aroma era mágico.
-Dios te pido que lo protejas, no permitas que nadie le haga daño, envía a tus ángeles a cuidarlo, guíame hasta el, sabes cuánto lo amo, cuanto lo he deseado, déjame amarlo por favor, tengo miedo, guíame Dios.
Miraba un estante lleno de libros, vi lo que parecía un album de fotos, me levanté rápidamente y lo tomé, la primera fotografía era esa que tanto soñé, saber cómo era cuando nacio, era el ser más hermoso del mundo, ya no debía imaginarlo.nunca más, ya tenia la certeza de como lucia, era más hermoso que en mis sueños.
Sentí una efímera felicidad al verlo, habían tantas fotos, desde el hospital hasta hace unos meses, todas tenían fechas,, es tan lindo, tan dulce, tan guapo como su papá.
-Ojala estuvieras aquí Jacob, lo buscaríamos juntos hasta tenerlo con nosotros, tal vez no me amaste nunca pero me diste el regalo más valioso del mundo.
Me recompuse y me levanté, tomé algunas fotografías y salí de la habitación.
-Lamento que todo esté este pasando, le doy mi palabra que lo cuide mucho pero el escapó, las cámaras lo captaron saliendo solito de casa, perdone. - dijo la chica al ver a aby salir de la habitación
,-Yo hallaré s mi niño, se que lo haré, donde están sus documentos, los tienes?
-Si, tengo su acta de nacimiento, tarjeta de vacunación y registros médicos.
-Gracias, estoy segura que lo encontrare, me voy, iré a la policía hoy mismo, volveré en unas horas, me quedaré aquí hoy.
Salí de ahí para ver si en la policía tenían alguna noticia de su desaparición, llegué y me acerqué a una mujer que atendía en recepción, el lugar era un caos,
No sabia que hacer, ni por dónde empezar.
- Hola buenas tardes, puede por favor ayudarme, mi hijo está desaparecido y quiero saber si hay alguna noticia respecto a su caso - pregunto temerosa Abigail.
La mujer me miró con cierto fastidio, luego volvió la mirada a lo que estaba haciendo.
- Ves esa fila detrás de tí? Colócate al final, todos están primero que tú - dijo despectivamente la recepcionista.
Miré y habían unas 50 personas, tomé un suspiro y me paré al final de la fila.
Ahí miraba la fotografía de mi pequeño, como podía ser tan parecido a su padre, sus mejillas regordetas eran tan adorables, su mirada tan dulce e inocente, Dios tenía que protegerlo.
pasaron horas hasta que llegó mi turno, tomé la carpeta y me levanté.
-En que puedo ayudarte -dijo con desgano la mujer.
-Mi hijo desapareció hace seis meses aproximadamente, necesito saber cómo va el caso, si hay algún avance algo por favor.
La mujer tomo la fotografía y el acta de nacimiento y verificó en su computador.
-No, hay registro de que este niño este desaparecido, segura que lo reportaron?
Sentí un vacío en mi estómago, no, mi padre no pude ser tan cruel y dejarlo a su suerte.
-Entonces quiero reportarlo -apenas pudo decir Abigail
-Que parentesco tienes con el menor ?
-Soy su madre.
-Vaya madre, tiene seis meses desaparecido y hasta ahora lo nota, mira toma debes llenar estos formularios y esperar a que te llamemos.
Sentí una ira que jamás sentí antes.
-No maldición, no voy a esperar a que me llamen, has tú maldito trabajo y cierra tú boca con comentarios fuera de lugar, espere cinco malditos años para saber qué él está vivo y recién hoy me entere para que tú me vengas con sarcarmos y a decirme que debo esperar, ya espere mucho o te parece poco Cinco años - dijo fuerte Abigail después de dar un fuerte manotazo al mostrador
La mujer me miraba sorprendida, todos a mi alrededor me miraban.
-Hola, soy Tadeo, ven por aquí, puedo ayudar -Dijo amablemente un joven que presenció la situación.
Lo seguí hasta un escritorio y me invitó a sentarme
-Soy el detective Tadeo, debes disculpar a esa chica, tiene horas ahí sentada escuchando reclamos de cientos de personas.
-Creame que eso no le da derecho a hacer comentarios irónicos sin tener contexto de la situación.
-Bueno en eso tienes razón, como te llamas, en que podemos ayudarte por aquí.
-Abigail torres, necesito encontrar a mi hijo por favor
-Lo haremos, cuentame cuando desapareció, dime todo lo que nos sirva para hallarlo.
-La historia no es sencilla pero la haré corta, me enamoré joven y quedé embarazada, el día que mi hijo nació mi padre me hizo creer que mi hijo murió, por cinco años he creído que mi hijo estaba muerto, lloré sobre una tumba vacía y hoy supe la verdad, que mi padre lo aparto sin piedad de mi, el niño escapó de casa y mi padre no lo reporto, ayúdame por favor, es muy pequeñito para estar solo, debo hallarlo te lo ruego
Hablé por casi una hora con él detective, el tomo formalmente la denuncia y emitió un alerta amber.
-Se que no es fácil esperar pero es lo que debemos hacer, puedes crear crear campañas en redes sociales, pegar carteles en la calle, es un proceso que no es fácil pero haré todo lo que esté en mis manos para hallarlo.
-Crees que pueda hallarlo, sé sincero por favor.
-No te mentiré abigail, es difícil, ha pasado mucho tiempo desde su desaparición, si hubiésemos buscado apenas desapareció sería más probable él es muy pequeño, no hemos tenido reportes de ningún, suena duro pero debo ser sincero contigo, no hay reportes de ningún cuerpo de niño sin identificar en los últimos 15 meses lo que nos enfocaremos en su caso como niño desaparecido, es probable que él esté con algún adulto, haré hasta lo imposible por encontrar a tu hijo Abigail, no llores, se que es difícil, no tengo hijos pero tengo un hermano menor y no puedo ni imaginar perderlo - exclamó el detective tomando una de las manos de una Abigail destruida.
-Te lo agradezco, tengo que hallarlo - dijo Abigail sin poder hablar por el llanto.
-Ten, este es mi número, escríbeme o llámame cuando quieras, guardaré el tuyo para avisarte personalmente de cualquier novedad, ten fe.
Me puse de pie, el me dió un pañuelo y me acompañó hasta la salida, volví a agradecerle y me fui, camine por la calle, estaba emocionalmente perdida, sola, desesperada, en mi mente le rogaba a Dios que no permitiera que nadie lo dañara...