¿Puede un algoritmo salvarte la vida o terminar de destruirla?
Cansado de estar solo, el protagonista decide bajar una app de citas para encontrar el amor. Lo que empieza con un par de citas raras y anécdotas para la risa, termina con él creando su propia App. Pero cuando finalmente aparece ese match ideal, descubre que la vida real no se puede programar y que el amor duele mucho más de lo que recordaba.
Esta es la historia de una caída: desde las risas de la primera cita y las 15 rupturas en dos meses, hasta la traición y el duro camino de un hombre que tuvo que perderlo todo —incluida su propia identidad— para entender qué significa realmente amar.
Pero esta no es solo la historia de cómo se destruye. Es también cómo se levanta. Cómo aprende a ser padre, cómo vuelve a intentarlo, cómo encuentra segundas y terceras oportunidades cuando ya no creía que quedaran.
Una tragicomedia sobre amor, pérdida, y lo difícil que es reconstruirse cuando pensabas que ya no había vuelta atrás.
NovelToon tiene autorización de Claudio Briones para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
RARE MATCH
UNA SEMANA DE LOCURA DESPUÉS:
Si alguien me hubiera dicho que iba a pasar una semana durmiendo 4 horas diarias, tomando solo café y Red Bull, y siendo FELIZ haciéndolo...
Los hubiera llamado mentirosos.
Pero aquí estaba.
Rodolfo programando 18 horas al día, sus ojos rojos pegados a la pantalla, Stack Overflow abierto en 99 tabs simultáneas, murmurando cosas como "maldito async/await" a las 4 AM.
Mark diseñando categorías basadas en sus propias neurosis, creando mockups.
Franco testeando la interfaz entre partidas de LoL, gritando "¡ESTO NO TIENE SENTIDO!" cada vez que encontraba un bug, que era... constantemente.
Y yo...
Yo escribiendo las preguntas más honestas posibles.
Las preguntas que nadie se atreve a hacer en primera cita.
Las preguntas que DEBERÍAN hacer pero no hacen.
RARE MATCH
"No cambies quién eres, encuentra quién te entienda"
El nombre fue idea de Mark. "Porque buscamos nuestro rare match. Nuestro loot legendario. Nuestra probabilidad del 0.01%".
CATEGORÍAS:
🎮 GAMERS:
¿Cuántos controles has roto?
¿Disponibilidad solo post-2 AM? (Sí/No/Depende del rank)
¿Tu pareja debe entender que "una partida más" son 3 horas?
📦 COLLECTORS:
¿Cuánto gastas mensualmente en cosas que no necesitas?
¿Tu colección ocupa más espacio que tu ropa?
¿Defenderías tu colección en caso de incendio?
💻 TECH NERDS:
¿Has discutido 2+ horas sobre lenguajes de programación?
¿Linux, Mac o Windows?
🚫 REFORMED CHAOS:
¿Cuál fue tu último desastre?
¿Estás activamente intentando mejorar?
¿Cuánto tiempo llevas sobrio?
Y la joya de la corona...
RED FLAGS HONESTAS DESDE EL INICIO.
Checkbox obligatorio donde declaras tus problemas:
"Tengo issues con el alcohol" ✓
"Mi ex todavía me habla" ✓
"No sé cocinar ni huevoS" ✓
"Gasto todo en hobbies" ✓
"Soy terrible con las emociones" ✓
No más mentiras.
No más perfiles perfectos.
Solo verdad brutal.
A las 3 AM del día 8, Rodolfo levantó las manos del teclado.
—Está lista.
Nos miramos.
Mark tomó una Red Bull. Franco encendió un cigarro. Yo sentí algo raro en el pecho.
¿Nervios? ¿Emoción? ¿Terror existencial?
Probablemente los tres.
—¿Estamos seguros de esto? —preguntó Mark cuando Rodolfo estaba por desplegar— O sea... ¿realmente vamos a lanzar una app de citas para fracasados?
Rodolfo miró la pantalla.
Terminal abierta.
Comando listo.
Un click.
Un solo click entre nosotros y el posible fracaso más épico de nuestras vidas.
O el éxito más inesperado.
ENTER.
La pantalla parpadeó.
"Deployment successful"
Y así, a las 3:39 AM de un martes random...
RARE MATCH ESTABA VIVA.
Franco abrió la app en su teléfono.
La cargó.
Apareció el logo (un corazón pixelado con cara de "help").
—Hermanos —dijo, con voz temblorosa— Acabamos de crear algo.
—O la mayor estupidez del año —agregó Mark.
—O ambas —concluí.
Nos quedamos mirando la pantalla.
Cuatro fracasados.
Una app ridícula.
Cero expectativas.
DÍA 10 POST-LEENA
La app tenía 99 usuarios.
NOVENTA Y NUEVE ALMAS VALIENTES dispuestas a admitir públicamente que eran raros.
Y entre esos 99...
Los chicos habían conseguido matches.
DÍA 11 - 8:12 PM
—¡BRO! ¡TENGO UNA CITA! —gritó Franco irrumpiendo en mi departamento como tornado humano.
Debimos saber que algo iba a salir mal.
MUY mal.