Mia es una asesina profesional y una médica, pero la traicionaron, cuando penso que murio, se desperto el el cuerpo de Mía Meng
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heridas
-oh, ya veo entiendo- (en una parte tiene razón la nefritis en esta época no tiene cura, por suerte estoy aquí para ayudar a este niño y su hermanita, recuerdo que en mi vida salve a varios niños de la calle e incluso hice un orfanato donde podrían vivir bien y sin preocupaciones, incluso tenían para estudiar; sin embargo, ese hombre se ha pasado de la raya con ellos) enojada.
-a partir de ahora estarán bajo mi cuidado vendré a visitarlos de vez en cuando, les parece?- preguntando tiernamente
-siii- dijeron emocionados los niños.
-por cierto Mei, puedes acompañarme tengo que hablar contigo- sonriendo
~está bien- salen de la habitación.
Mía estaba mirando a los costados y justo había una sirvienta.
-Disculpa, no hay una habitación vacía?- sería
-si, sígame- (oh es una chica diferente, las nobles naturalmente, hablan arrogantemente, pero ella me habló amable, tiene razón mi patrón, es diferente por eso la ayuda) sonriendo.
Cuando llegaron Mía le agradeció y la sirvienta le dijo que no hacía falta que le agradezca después de eso fue hacer sus deberes.
Mientras Mei y Mía entraban en la habitación.
-Mei, yo tengo que ver tus heridas me mostrarías- poniendo una cara de preocupación.
-si- empezó a sacarse la ropa, aparecían más cicatrices, su abuela tenía razón, una herida grande en la espalda de una niña, parece una reciente.
La cara de Mía se oscureció, se acercó a Mei y empezó a revisarla completamente, tenía heridas hasta en los pies, ella le dijo a Mei que trataría sus heridas.
-Mei, te ayudaré con todas las heridas, te curaré, en cambio, quiero que me prometas algo- tenía los ojos llorosos.
-señorita, claro que si, pero porque llora?, es usted linda no debería llorar.
-Lloro por la impotencia, a partir de ahora quiero que seas feliz, si hay algo que te molesta dime, si te golpean dímelo, no importa en donde esté, mientras tú me digas haré todo lo posible para que seas feliz- la abrazo.
Mientras la abrazaba, las dos lloraban Mei por fin se sentía querida aparte de su hermano.
-yo, yo lo haré,- mientras las dos sollozando.
Después de un rato se separaron y Mía la vendo correctamente, le contó que tenía que bañarse con el agua de Mar, hasta que las heridas cierren pero le advirtió que dolería, así que tendría que aguantar por ahora, ya que ella encontraría otra manera de curarla, Mei aceptó y dijo que no se quejaría.
-Eres una niña fuerte- mientras le acariciaba la cabeza- Bien tengo que irme vamos con tu hermano tengo que despedirme.
De ahí ella llevó a Mei al cuarto con su hermano y se despidió de él, su abuela también estaba así que se despidió de ella después de darle las instrucciones de como cuidar de esos niños y le prometió visitarla seguido.
Chung estaba en la puerta de la casa esperando con el cochero, vio de repente la caja de dulces y le dijo a a él que le de a Mei ya que era una niña, y que Ping no podría comer todavía dulces, sería mejor que le hiciera sopa el la escucho claramente y después se la llevaron a la mansión