NovelToon NovelToon
La exesposa de pueblo que todos subestimaron

La exesposa de pueblo que todos subestimaron

Status: En proceso
Genre:Romance / Venganza / Mujer poderosa / Equilibrio De Poder / Juego de roles / Amante arrepentido
Popularitas:403
Nilai: 5
nombre de autor: Monica Swenson

Durante tres años, Sofía Serrano intentó ser la esposa perfecta. Para Diego Ferrer, sin embargo, seguía siendo una muchacha de pueblo, sin un apellido importante ni nada que ofrecer.
Cuando regresa la mujer que él nunca pudo olvidar, Diego le exige el divorcio. Sofía firma y se marcha. Creía que aquel hombre le había salvado la vida, pero ya no piensa entregarle también su futuro.
Lo que Diego desconoce es que su esposa ocultaba mucho más que sus heridas: es una médica legendaria, una piloto extraordinaria y una experta capaz de descubrir los secretos mejor guardados.
Ahora, quienes se burlaban de ella empiezan a buscarla. Y Alejandro Montenegro, el magnate al que nadie se atreve a desafiar, parece decidido a ganarse un lugar a su lado.
Pero Alejandro sabe demasiado. Una mirada, una cicatriz y los recuerdos de un accidente hacen que Sofía cuestione todo lo que creía cierto.
¿Quién la salvó realmente? ¿Y por qué el hombre más poderoso de la ciudad parece conocerla desde mucho antes?
Cuando Diego comprende a quién dejó escapar, Sofía ya ha aprendido a elegir por sí misma.

NovelToon tiene autorización de Monica Swenson para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23

Capítulo 23. Una profesora inesperada

—¿Para qué? —preguntó Sofía.

—Me prometiste unas clases de conducción. Pensé que podíamos empezar hoy.

Lo dijo como si hubiera sido lo más sencillo del mundo dejar libre una mañana.

Sofía recordó el autógrafo de Varela. Primero una frase sobre un deseo casi imposible. Ahora una oferta de clases que ella había hecho para ponerlo a prueba.

Alejandro prestaba atención a lo que decía.

También encontraba tiempo para cumplirlo. Sofía lo miró y sintió una emoción que no supo definir: sorpresa, gratitud y algo más difícil de reconocer. Para ella, la oferta de clases había sido una manera de investigar; él la estaba tratando como una promesa que valía la pena organizar.

—Si está tan decidido, vamos.

Después del desayuno, él la llevó a su circuito privado.

Salieron de Bahía Serena y tomaron el camino hacia las afueras. Detrás de un acceso vigilado apareció una pista amplia, rodeada de talleres y edificios de servicio.

Sofía bajó del auto. Oyó un motor a lo lejos y reconoció el olor a combustible antes de fijarse en las instalaciones.

La pista se extendía entre edificios modernos, con curvas que iban desapareciendo detrás de las estructuras de servicio. Las instalaciones profesionales, la amplitud del lugar y los autos alineados en mantenimiento explicaban su fama. No era una simple pista construida para divertirse: cada zona estaba preparada con el cuidado que requerían máquinas de ese nivel.

En la zona de mantenimiento había varias filas de deportivos.

—No exageraban cuando hablaban de su circuito.

—Me alegra que te guste.

Estaban acercándose a la entrada de la pista cuando alguien los llamó.

—¡Alejandro! ¿Tú aquí? ¿Ya te olvidaste de la oficina?

Un joven de ropa llamativa se acercó sonriendo. Era atractivo, pero examinaba todo con la seguridad de quien estaba acostumbrado a que nadie le negara nada.

Le apoyó una mano en el brazo a Alejandro.

—Trabajas hasta los fines de semana. Y ahora que por fin tienes tiempo libre, vienes a trabajar aquí también.

Alejandro le hizo un breve gesto.

—Lucas, ella es Sofía Serrano.

Después se volvió hacia ella.

—Mi primo, Lucas Duarte.

Lucas la miró de arriba abajo. Ropa deportiva sencilla, sin nada que él pudiera reconocer como una señal de dinero. Le bastó para decidir que aquella mujer buscaba acercarse a su primo.

—¿Sofía? No me habías hablado de ella.

Antes de que Alejandro contestara, Lucas miró hacia la pista.

—Espera. ¿Ella es la profesora que iba a venir?

Soltó una carcajada.

—¿Te va a enseñar a conducir? No me digas que hablas en serio.

Sofía dejó de sonreír.

Alejandro dio un paso que lo dejó entre los dos.

—Lucas. Cuida cómo hablas.

La risa del joven se cortó.

No esperaba aquella advertencia por una mujer a la que ni siquiera conocía.

Alejandro solía reprenderlo cuando se excedía, pero Lucas no recordaba que lo detuviera de una manera tan seria por una recién llegada. En vez de pensar en sus propias palabras, decidió que ella era la causa del cambio de su primo.

Si había conseguido que Alejandro la defendiera así, tenía que haber hecho algo para ganárselo. La idea volvió su desconfianza todavía más hostil.

Miró a Sofía por encima del hombro de su primo. Ahora le molestaba todavía más.

Ella se movió lo suficiente para mirarlo de frente.

—¿Te preocupa cómo conduzco?

—Me preocupa que hables mucho y no sepas hacer nada. Si eres tan buena, demuéstralo en la pista.

Sofía dejó pasar un segundo.

En el taller de San Jacinto también había conocido a gente que opinaba antes de mirar el trabajo. Allí se terminaba la discusión mostrando lo que uno sabía hacer.

—Podemos comprobarlo.

Lucas alzó las cejas.

—¿De verdad quieres correr contra mí?

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play