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UN AMOR A CUOTAS

UN AMOR A CUOTAS

Status: En proceso
Genre:Romance / Malentendidos / Traiciones y engaños
Popularitas:31.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Meraki...06

Melanie conoció a Brandon. Un hombre brillante, intenso, imposible de ignorar, se enamoró de él sin medir consecuencias. Él la miraba, la deseaba, la tenía… pero nunca la eligió. le daba un amor a cuotas largas

Porque hay amores que no se olvidan.
Y secretos que tarde o temprano tocan la puerta.

NovelToon tiene autorización de Meraki...06 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 3

Brandon

La música ya ni la escuchaba era solo un retumbo sordo de fondo que me clavaba una punzada en la nuca. El hielo de mi vaso se había vuelto agua tibia y amarga de tanto moverlo entre los dedos. Dante llevaba como media hora hablando de un negocio en no sé qué país, Lin se reía de algo que ni presté atención para entender, y yo… yo solo estaba ahí ocupando espacio.

Lo mismo de siempre

Vengo a estos lugares porque Dante insiste, porque según él necesito despejarme y no puedo pasarme la vida encerrado entre el escritorio y las cenas de mi familia. Y le hago caso. Pero a los diez minutos de estar sentado en un reservado me pregunto para qué vine.

Este club es de los pocos sitios donde puedo ser Brandon a secas. Nadie tiene idea de quién soy, nadie sabe cuánto pesa mi apellido ni están esperando que diga la frase correcta. Puedo pedirme un vaso con agua, sentarme en un rincón y pasar completamente desapercibido.

Hasta que esa noche alguien me miró

La vi antes de que ella borrara la distancia hacia la mesa. Es que era imposible no verla. Se movía en la pista como si el piso fuera suyo, vestido rojo, el cabello suelto y un descaro para bailar que no le pedía permiso a nadie. No era la típica chica que va a un lugar así a buscar que la miren, ella era el centro del lugar. Todo el mundo orbitaba a su alrededor, aunque a ella pareciera darle exactamente igual.

O tal vez lo sabía de sobra. Y le gustaba, no lo se

Traté de ignorarla. O bueno, hice como que la ignoraba. Mi vida no está diseñada para mujeres así. Lo mío son las formas, los acuerdos a puerta cerrada y esas cenas eternas donde mi madre se encarga de recordarme, punto por punto, por qué Roma Francinelli es la mujer indicada. Roma, elegante, discreta, de apellido impecable, de las que jamás te arman una escena en público ni se les pasaría por la cabeza bailar así en un club

Pero la chica del cabello cobrizo sí. Y por más que quise mantener la vista en mi vaso, no pude dejar de mirarla

Cuando la vi encarar hacia el reservado, el pecho me dio un vuelco ridículo. No estoy acostumbrado a que una desconocida rompa mi espacio con esa soltura. La gente suele guardar distancia conmigo, pero a ella pareció importarle bastante poco. Llegó con una sonrisa gigante, dijo que se llamaba Melanie y me extendió la mano sin dudarlo.

Dudé. Un segundo, solo un segundo. Tenía la mano pequeña, la sonrisa demasiado abierta y unos ojos que te obligaban a querer saber qué carajos había detrás de esa actitud

Se la estreché. Un apretón corto, medido. El de siempre

— Igualmente

dije

Y volví la vista al vaso

No porque no me llamara la atención, sino porque me llamó demasiado. Y en mi posición, eso es jugar con fuego

La vi alejarse. Bajó las escaleras con la espalda recta, con esa seguridad de las mujeres que saben perfecto lo que valen. Me quedé con una sensación rara en el cuerpo. Curiosidad pura, de esa que hacía años no sentía.

Dante me miró de reojo con cara de pocos amigos

— Esa te acaba de borrar del mapa, hermano. Qué novedad

— No me borró

contesté neutro

— Solo se presentó

— Por favor, si la trataste como si te estuviera vendiendo un seguro de vida

No le respondí. No tenía ganas de explicarle nada, ni a él ni a mí. Sabía perfecto por qué la había cortado así, si le daba pie, si le sonreía o le seguía la corriente, la cosa no se iba a quedar ahí. Y yo no me puedo dar el lujo de querer más

Y luego vino la locura de la subasta

Cuando la escuché gritar mil, dos mil, cinco mil… y de golpe diez mil dólares, no supe si reírme o preocuparme de verdad. Era un disparate total. Estaba pagando una burrada de dinero por bailar con el tipo que diez minutos antes ni le había seguido la plática. Y lo hacía ahí parada en la pista, sonriendo con una frescura que te desarmaba por completo.

Lin le siguió el juego por pura diversión, pero Melanie ni se inmutó. Diez mil. Diez mil dólares por una canción

Cuando subió de nuevo al VIP, la miré bien. Esta vez de verdad. Y me quedó claro que no era una más del montón buscando llamar la atención, era una mujer que si quería algo, iba y lo agarraba sin pedirle permiso a nadie.

— No hacía falta el espectáculo

 le solté en cuanto la tuve enfrente

— Tampoco hacía falta que me ignoraras hace rato

 me la devolvió al instante

Y me salió una sonrisa. No pude frenarla. Tenía toda la razón

Bajamos y bailamos. Una sola canción. El DJ puso un tema lento y ella se movía con un ritmo tan fluido que me obligó a soltar la rigidez. Tenía la mano ligera sobre mi hombro y la mía en su cintura se apretó lo justo para no perder el paso. Olía a algo dulce, frutal, pero con un fondo más cálido, más profundo

— Tranquilo, no muerdo

me dijo casi pegada al oído

Y me recorrió un escalofrío que no me esperaba para nada

Cruzamos un par de frases. Me dijo que no le daba miedo quedar en evidencia, y yo le dije que era diferente. Porque lo era. Nada que ver con Roma, nada que ver con las hijas de los socios que mi madre me sienta al lado en las cenas. Nada que ver con la burbuja de cristal en la que vivo.

Cuando el tema terminó, admito que no tenía ganas de soltarla. Pero me separé. Porque es lo que corresponde, porque es lo que llevo haciendo toda la vida

— Gracias por la contribución a la fundación, Melanie

dije, acomodándome el saco y recuperando el tono serio

— Un placer, Feote Brandon

Y se fue. Un guiño, una sonrisa de lado y esa soltura para caminar que me dejó parado en medio de la pista mirándola como un idiota mientras se perdía entre la gente.

— Me acaba de decir feo?

Esa noche llegué al departamento y fui incapaz de pegar un ojo. Me quedé en la cama mirando el techo, dándole vueltas a su nombre, a la risa que tenía y a la forma en que soltó ese Feote como si me conociera de toda la vida.

Al final me convencí de que era una tontería. Me prometí que no la iba a volver a ver. No podía. Mi vida ya está trazada y no me pertenece del todo. Soy Dominic Mehier, Brandon es mi segundo nombre y el que siempre uso en ese lugar. Pero Dominic Mehier no anda buscando desconocidas en discotecas, ni se deja comprar en subastas, ni pierde el tiempo pensando en alguien que no sea Roma.

Pero a la mañana siguiente, no bien puse un pie en la oficina, me senté al escritorio y lo primero que tipeé en la computadora fue su nombre

Melanie.

Nada. Ni una sola coincidencia clara, ni redes, ni un registro que me dijera quién era. Parecía que se la había tragado la tierra.

— Buenos días, señor Mehier

Marta entró a la oficina sin hacer ruido y me dejó la taza de café negro humeante sobre el escritorio, como todos los días a las ocho en punto

— Buenos días, Marta

— Le dejo la agenda anotada, a las nueve tiene la reunión con la gente de finanzas, a la una el almuerzo con su madre y la señorita Roma, y a las cuatro la firma del contrato por la nueva sucursal

Asentí con la cabeza, mirando la pantalla. La misma rutina de siempre. Las mismas caras. Las mismas apariencias.

— La sucursal nueva?

pregunté casi por inercia, hojeando la carpeta de anexos que me había dejado al lado

— Sí, señor. La firma de seguros. Van a abrir representación oficial acá y usted pidió transferirles la cartera de clientes de la constructora

— ojalá sea buena, ya estoy cansado de la ineficiencia, de las anteriores

De todas las aseguradoras del país, fallaban en algo. y mi compañía tenía que ser perfecta en todo, no permitía un solo error, así que a eso se dedicó mi día, pero sin poder sacar de mi cabeza a la chica de cabello rojizo.

1
Georgina Muñox
te equivocaste y ahora lo vas a pagar cuando la veas con su hijo y el otro
Ivonne selva
es lo que debe hacer pero es muy cobarde solo se lleva por la mamá y perdió a Melanie y su hijo
Geo Guzmán
te mereces eso y más mijo ojalá te haga sufrir bien
Ivonne selva
awwww lo yenes muy pechichon 🤭
Geo Guzmán
temblando pero que bueno como lo trataste lo dejaste sin ideas
Pepe
No pienses tanto que luego invocas al diablo, digo a Dominic
Pepe
Todo parece indicar que se acercan tiempos oscuros para nuestros personajes favoritos
carly Ruiz
mija ojalá no lo perdone rápido y le de a probar lo q el hizo
Lea lu
jajajaja así se hace que sienta el desperdicio hacerlo sufrir
Pepe
Él sabe cositas
Georgina Muñox
allá fría y despreocupada es ella, te esta dando de tu medicina
Pepe
JAJAJAJA
Georgina Muñox
sigues viendo al idiota ese en la cara de tu bebé jajajaja
Pepe
cosita adorable
Lea lu
pienso lo mismo, la basura no se recoge 🤭
Pepe
sobre todo, EN CÓMO VA A REACCIONAR?!
Pepe
No sé si confiar en Rodrigo, al momento tiene buenas intenciones. Aparentemente
Pepe
Ayyy, que hombre más insistente, si dices que cambiaste al menos empieza por respetar los límites y a escuchar
Pepe
Ir a terapia no necesariamente quiere decir que ya está bien del todo
Pepe
Pienso que él es masoquista jajajaja dos años y todavía recuerda con cariño cuando lo llamaban feote
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