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Te Amaré, Hasta Que El Divorcio Nos Separe

Te Amaré, Hasta Que El Divorcio Nos Separe

Status: En proceso
Genre:CEO / Matrimonio arreglado / Amante arrepentido
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: YESRABI

Cinco años de matrimonio empañados por la distancia y un embarazo fallido llevan a Victor y Victoria al inevitable divorcio. El acuerdo es pacífico y la separación, inminente. Cada uno toma su propio camino; sin embargo, no pasa mucho tiempo antes de que el frío y reservado Victor Song descubra que desatarse del pasado es imposible cuando la mujer que dejó ir sigue siendo la única que desea.

NovelToon tiene autorización de YESRABI para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una Cucharada De Tu Propia Medicina

El aroma a lavanda despertó a mi cerebro como un recordatorio para hacerme entender que todavía no estaba revolcándome en el infierno. Abrí los ojos y la oscuridad absoluta me cobijó con la habitualidad que había adoptado hasta ahora. El ligero canto de los pájaros lograba interceptarse entre las ventanas, y el frío del clima apenas y lograba perturbarme. Más o menos, como si estuviera cruzando la delgada línea entre la realidad y un mundo alterno.

—Buenos días.

Victoria se acercó a mi costado. Dejó un vaso de vidrio en la mesita de noche y me tocó la frente, comparando mi temperatura con la suya. La comisura de su labio se alzó sin burla y me ayudó a levantarme, para colocar un par de almohadas que me sirvieran de soporte en la espalda.

—¿Cómo te sientes? Anoche estuviste quejándote —se interesó.

—Estoy bien. Ahora solo tengo un poco de jaqueca.

Mi garganta raspó y Victoria tomó el vaso para ofrecérmelo. Bebí un sorbo con su ayuda y palmeó mi espalda bajo la misma delicadeza de antes, como si el trato no fuera a cambiar a partir de ayer.

Mirarla ahora me hacía recordar los sucesos de anoche, junto a una ola de tremenda vergüenza que me revolcaba, obligándome a querer esconder la cabeza para que no me encontrara por el resto de su existencia. Aunque, a juzgar por su expresión, ella parecía estar tan en calma, mientras yo estaba a un paso del más allá.

—Creo que debería hablar con Ben —mencioné.

—No te preocupes por ello —acomodó el cabello de mi frente—. Yo me he estado encargando de sus tutorías sin falta.

La firmeza de su postura me confirmó la seguridad de sus palabras. Ya sabía yo que Victoria era inteligente porque se graduó con honores, y ni siquiera tenía la necesidad de preguntar si no era demasiado para ella. Sus ojos, llenos de un brillo despampanante, me dejaban en claro que estaba gozando pasar tiempo con Ben. ¿Y cómo no?, sí fue él el que estuvo cercano a ella, protegiéndola desde antes de que nos enteráramos de su embarazo.

—Chris…

—Tu hermano lo llevó al médico, Chris está mejor —me interrumpió, dejando el vaso de lado—. Y no me estoy idealizando, simplemente les he tomado mucho cariño.

Asentí a sus palabras, sin ganas de mencionar algo al respecto. Me ardía la sangre de solo recordar la manera en la que John la llamó muy entrada la noche en esa intimidad que me supo ajena, y con un apodo insignificante que, a diferencia de todos, yo no podía decir con tal libertad.

Victoria se levantó. Tomó su teléfono de la cómoda y sonrió cuando la pantalla se encendió. Un escalofrío me pellizcó la espalda cuando sus dientes frontales se asomaron, y la sensación de incomodidad me acorraló en un instante. Sonó seductora la idea de ir por el teléfono y hacerlo trizas contra la pared, pero su mirada atrapándome en plena planeación, me hizo retroceder los impulsos y fingir que no me interesaba en lo absoluto.

—Ben está con Chris —me informó, acercándose—. Dicen que extrañan a Ginny… Probablemente, Johnny está haciendo un desastre con ellos.

La dulzura en su voz me destruyó por completo. Fue el impacto directo de una espada que desgarró todo en su camino, llevándose mi corazón de paso.

Podía escuchar su sonrisa aunque me negara a mirarle el rostro. Mi oído había desarrollado la habilidad con el paso del tiempo porque, durante el embarazo, ella solía hablarle a nuestro hijo detrás de la puerta, llamándole con apodos tiernos, mientras le prometía la luna y las estrellas. La frialdad que solía caracterizarla conmigo, se desvanecía por completo y armonizaba cálidamente como la primavera en pleno invierno cuando se trataba de alguien más.

—Quizá, deberías ir a verlos.

Sus dedos se congelaron y su sonrisa se desapareció. El ceño se le frunció apenas un poco, lo suficiente para volverme dueño completo de su atención. Apagó la pantalla de su teléfono y se sentó en el costado libre, parpadeando con sus enormes pestañas que parecían buscar mi alego.

—¿Qué?

—Digo que si te preocupa tanto la situación de Johnny, entonces deberías ir a dar un vistazo. Le diré a Leo que contrate una enfermera personal para mí.

Su silencio fue la respuesta. Sentí el nacimiento de la tensión entre los dos hurgando en mi pecho como una clase de culpa queriendo abrirse paso. El corazón se me había vuelto loco y la cabeza empezaba a punzar levemente, anticipando la llegada de la maldita migraña.

Mi anhelo era realmente que se marchara y me dejara con mis pensamientos. Quería que se fuera para que me rompiera el corazón por completo y que las esperanzas dejaran de crecer por cada mirada que ella me lanzara siquiera. Porque se sentía como el infierno estar aquí, tragándome las ganas de tomarla entre mis brazos y permitirme ser vulnerable ante ella.

—Bien.

Victoria se levantó de la cama con su teléfono en mano. Salió de la habitación con el rastro de sus pasos dejando un eco paralizante en mí. El orgullo y el anhelo se convirtieron en una tarde de natación entre arrepentimientos y ansiedades que se intensificaron aún más cuando el motor de su auto rugió al par de minutos de su partida.

Realmente me había dejado.

El aire que explotó fuera de mí, se colocó entre mi torso como un millón de varas puntiagudas y congeladas clavadas por doquier. Me vi a mí mismo como un chiquillo berrinchudo al que no le había salido la jugada y se quedó solo. 

Pero aunque doliera, era lo mejor.

Aunque tampoco iba a negar que la situación apuntaba a ser extraña. La sola idea de pensar en mi esposa como la nueva pareja de mi hermano y la madre de mis sobrinos me causaba náuseas. Imaginar que le tome de la mano y que le bese los nudillos como yo lo hacía, era suficiente para activar la locura dentro de mí. 

Quizá, si aquello llegara a concretarse, lo más probable es que renuncie a todo y me largue de aquí para siempre. Olvidarme de absolutamente todo el mundo y darme por muerto antes de que el futuro mismo me mate con aquella relación. 

El estómago se me revolvió pensando a dónde ir. La acidez se me subió por la garganta y contra todo pronóstico, salté de la cama y me apresuré hasta el baño. Mis rodillas impactaron en un golpe seco y regalé una exclusiva representación del exorcista en la intimidad del cuarto. No obstante, no pasaron más de un minuto cuando sentí el ligero peso de una palma en la espalda.

—Respira.

La sangre se me bajó hasta los pies. El remordimiento de los recuerdos más antiguos me atropellaron la cordura, y ya ni siquiera entendí en qué momento me puse a llorar.

Mi Karma apenas había durado cinco minutos. Sentir la cucharada de la indiferencia se volvió incluso más agobiante porque Victoria no se apartó y en su lugar, me rodeó los hombros con sus brazos para darme un consuelo que no le correspondía. 

—Perdón —jadeé—. Tú no lo merecías. 

—Oye, tranquilo. Lo que pasó, ya pasó, ¿bien? Ahora cálmate y volvamos a la cama.

No respondí. Asentí en silencio y me esforcé en ayudarle conmigo mismo hasta que nuevamente sentí la comodidad del colchón. Victoria acercó una pastilla y el vaso de agua, acomodando mi cabello con una mirada extraña en su rostro. Una que me desarmó por completo y que fue suficiente para disparar mi agonía. 

—Victor. Ya es hora de que lo dejes ir.

1
lululuna
Nooooooo!!
lululuna
Ginny, te amo. Eres mi favorita 👏
lululuna
Ojalá te escuche Victoria
lululuna
quiero golpearte, Victor 🤭
lululuna
Ahora entiendo bien el titulo de este capítulo 🤦‍♀️
lululuna
Dejen de actuar como tontos!
lululuna
Hazle caso a Ginny!!!
lululuna
pelea por ella, Victor!!!
lululuna
Bien dicho, Ginny!!! Los niños no deberían ser parte de los problemas de los padres y tampoco es como que John tenga el derecho que tanto anhela sobre ellos 👏
lululuna
Me gusta Victoria pero no me gusta la idea de que pueda corresponderle a John 😭
lululuna
Estoy gritando!!! El hecho de que la llame bruja y casi quiera matarla y aun así confirmar que está enamorado 🥹 Victor, eres un tonto!
lululuna
Me temo que tu mamá estaba equivocada.
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