Amor, venganza y secretos destruyen corazones destinados a reencontrarse nuevamente.
NovelToon tiene autorización de Yajaira MG para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 22
Federico dejó el teléfono sobre la mesa después de leer el mensaje.
Frente a él, Omar permanecía sentado en silencio, perdido en sus pensamientos.
Federico rompió finalmente el silencio.
—Belinda me envió un mensaje.
Omar levantó apenas la mirada.
—¿Y?
—Está con ella.
Federico hizo una pequeña pausa antes de continuar:
—Y no la dejará sola.
El cuerpo de Omar pareció relajarse apenas.
Cerró los ojos un instante mientras soltaba lentamente el aire.
—Eso me tranquiliza.
El silencio volvió a instalarse entre ambos durante unos segundos.
Pero la expresión de Omar seguía pensativa.
Finalmente habló:
—Tengo que saber qué ocurrió mientras yo no estaba.
Federico lo observó atentamente.
Omar apoyó los codos sobre las piernas y entrelazó las manos.
—Es extraña la forma en que Muriel se alejó de su padre.
La preocupación en su voz era evidente.
—Tuvo que pasar algo terrible.
Apretó lentamente la mandíbula.
—Lauro Galiano es un desgraciado…
Su mirada se endureció todavía más.
—Pero debo reconocer que ama a su hija.
Federico suspiró suavemente.
Porque incluso ellos dos podían notar aquella contradicción.
El odio que Lauro sentía hacia Omar.
Y al mismo tiempo, el miedo enfermizo de perder a Muriel.
Federico se acomodó en el sofá antes de hablar nuevamente.
—Deberías decirle tus verdaderos motivos a Muriel.
Omar levantó la mirada inmediatamente.
—¿Para qué?
—Para que entienda por qué te fuiste.
La risa amarga de Omar llenó la habitación.
—¿Y decirle qué exactamente?
Se levantó lentamente y caminó hacia la ventana.
—¿Que saqué a mamá de este pueblo porque estaba seguro de que su padre podía hacernos desaparecer igual que a mi padre?
Federico guardó silencio.
Porque escuchar aquello en voz alta seguía siendo perturbador.
Omar continuó con rabia contenida:
—Ese hombre es capaz de todo por dinero.
Sus ojos se oscurecieron peligrosamente.
—Primero estafó a mi padre…
Hizo una pausa.
Una pausa pesada.
Dolorosa.
—Y luego lo asesinó.
Federico desvió la mirada un instante.
Porque aunque nunca tuvieron pruebas…
Ambos llevaban años creyéndolo.
Omar volvió a hablar más bajo esta vez.
—No sé cómo Muriel tomaría algo así.
El silencio volvió a llenar la sala.
Federico finalmente suspiró.
—Tienes razón.
Se pasó una mano por el rostro cansadamente.
—Después de todo… es su padre.
Omar cerró los ojos un instante.
Y aunque odiaba admitirlo…
Sabía perfectamente que aquel detalle podía destruirlo todo entre ellos.
Porque Lauro Galiano quizá era un monstruo.
Pero seguía siendo la única familia que le quedaba a Muriel.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Muriel seguía sentada sobre la alfombra, abrazada a Belinda.
El llanto finalmente había disminuido un poco.
Pero el dolor seguía ahí.
Pesándole en el pecho.
Belinda acariciaba lentamente su cabello sin presionarla a hablar.
Esperando.
Y después de varios minutos de silencio, Muriel finalmente habló con la voz quebrada.
—No sé qué hacer.
Belinda la miró con tristeza.
—¿Con Omar?
Muriel soltó una pequeña risa amarga.
—Con todo.
Se apartó apenas limpiándose las lágrimas del rostro.
—Lo odio por haberse ido.
Su voz tembló.
—Pero al mismo tiempo… sigo amándolo como una idiota.
Belinda suspiró suavemente.
Porque aquello era evidente desde hacía mucho tiempo.
Muriel abrazó nuevamente sus piernas.
—Cuando lo veo… todo vuelve.
Desvió la mirada hacia ningún punto en específico.
—Los recuerdos… lo que sentía por él… lo feliz que era cuando estábamos juntos.
Su respiración se volvió más pesada.
—Y eso me da rabia.
Belinda frunció apenas el ceño.
—¿Por qué?
Muriel la miró con los ojos llenos de dolor.
—Porque él no sabe todo lo que ocurrió.
Aquellas palabras salieron casi en un susurro.
Belinda permaneció en silencio.
Muriel tragó saliva lentamente.
—No sabe que estaba embarazada.
Las lágrimas volvieron inmediatamente.
—No sabe lo que sucedió con ese bebé.
Su voz se quebró completamente.
—No sabe lo mucho que lo necesité cuando todo pasó.
Belinda sintió un nudo en la garganta.
Muriel se cubrió el rostro unos segundos intentando controlarse.
—Y ahora regresa diciendo que me ama… que quiere una vida conmigo…
Negó lentamente.
—Pero no tiene idea de lo destruida que quedé.
Belinda tomó sus manos suavemente.
—Muriel…
Ella volvió a hablar antes de que pudiera decir algo.
—A veces pienso que debería decirle la verdad.
Sus ojos comenzaron a llenarse nuevamente.
—Y luego imagino su cara cuando sepa que estube embarazada…
La voz se le rompió otra vez.
—Y me da miedo, su reacción...lo que pueda llegar a hacer.
Belinda la sostuvo con más fuerza.
—Ninguno de los dos tienen la culpa.
Muriel cerró los ojos.
—Pero siento que sí.
El silencio llenó la sala durante unos segundos.
Hasta que Muriel finalmente confesó lo que más la atormentaba.
—Y lo peor…
Abrió lentamente los ojos llenos de lágrimas.
—Es que una parte de mí quiere volver a creer en él.
Belinda apoyó suavemente su frente contra la de ella.
—Entonces deja de luchar sola contra eso.
Muriel soltó una pequeña risa triste.
Porque después de tantos años intentando olvidar a Omar Torrealba…
Seguía siendo imposible arrancárselo del corazón.
Muriel respiró profundamente antes de continuar.
—Todavía recuerdo todo…
Su voz salió apenas en un susurro.
—El hospital… el olor… las luces…
Cerró los ojos lentamente.
—Yo no dejaba de llorar.
Belinda sintió el pecho encogérsele.
Muriel tragó saliva.
—Le rogaba a mi padre que no lo hiciera.
Las lágrimas comenzaron a bajar otra vez por sus mejillas.
—Le decía que podía cuidar a mi bebé… que no me importaba nada más.
Su respiración comenzó a quebrarse.
—Pero él seguía diciendo que era por mi bien.
Belinda tomó suavemente una de sus manos.
Muriel continuó hablando como si necesitara sacar todo aquello después de años guardándolo.
—Después me pusieron una inyección.
Su voz tembló todavía más.
—Recuerdo que intenté moverme… seguir rogando…
Las lágrimas caían sin control.
—Pero me estaba quedando dormida.
Belinda cerró los ojos un instante intentando contener también la tristeza.
Muriel respiró con dificultad.
—No supe más hasta…
La voz se le rompió completamente.
Belinda inmediatamente la abrazó antes de que continuara hundiéndose otra vez en aquel recuerdo.
—Ya…
Acarició lentamente su espalda.
—Ya, Muriel.
Muriel lloró silenciosamente contra ella.
—No te martirices más.
La sostuvo unos segundos más antes de hablar con dulzura.
—Voy a prepararte un té.
Se apartó apenas para mirarla.
—Necesitas relajarte y dormir un poco.
Muriel asintió lentamente.
Agotada.
Vacía.
Y mientras Belinda se levantaba rumbo a la cocina…
Muriel volvió a abrazarse a sí misma intentando detener el dolor que seguía persiguiéndola incluso después de tantos años.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
En otro lugar...
Lauro permanecía en su despacho, fumando lentamente un puro mientras el humo llenaba el ambiente. Un vaso de whisky descansaba entre sus dedos temblorosos. Sus ojos estaban perdidos en recuerdos que lo perseguían incluso después de tantos años.
...****************...
BLACKBACK...
Muriel finalmente se quedó dormida tras aquella inyección.
—Ya está, señor… —susurró la mujer después de colocar la inyección.
El doctor observó nervioso a Lauro.
—¿Está seguro, señor Galiano?
Lauro endureció el rostro.
—Haga lo que acordamos. Para eso le estoy pagando mucho dinero.
FIN DEL BLACKBACK.
Lauro cerró los ojos un instante antes de beber otro trago de whisky.
nada más quiere tantito para estar con el..
es hora de ser feliz mujer y más con el hombre que te ama ..
O Lauro se enredó con la mamá de Omar o la mamá de Muriel se enredó con el papá de Omar ......🧐🤔🤨🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴