Válindor es un joven de 11 años que aspira a convertirse en caballero para proteger a su reino de cualquier enemigo pero no lo tendrá fácil ya que existen varias amenazas en el mundo, ¿podrá Válindor convertirse en un gran caballero?, acompaña a nuestro joven protagonista y lo descubrirás.
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Capítulo 20: Batalla estratégica
La intensa batalla entre Lavín y Vángord continúa, el caballero de Keréstos se encuentra detrás de la pared de una vivienda debido a que está completamente expuesto luego de perder su escudo. Además, Vángord quiere entender como funciona el arco mágico de Lavín.
El corazón de Vángord late a millón, aunque sea un caballero experimentado, es humano y también siente miedo pero debe luchar contra esos temores si quiere resultar victorioso en esta pelea.
Lavín esperó unos 30 segundos para ver si Vángord salía de su escondite pero como pasó ese tiempo y Vángord siguió en su posición, el joven hechicero comenzó a caminar hacia donde se encontraba el caballero. Con pasos lentos y cautelosos, Lavín se acercaba poco a poco a Vángord mientras este último pensaba que hacer, ¿huir o continuar peleando?
Lavín: ¡Sal de tu escondite, cobarde!, pensé que los caballeros eran más valientes.
Lavín lanza estas palabras con el objetivo de provocar a Vángord, pero este no cae en la provocación.
Lavín voz interior: Mi siguiente flecha será la roja, en cuanto lo toque con ella, lo quemaré por completo.
Lavín tiene su arco mágico listo para dispararle a Vángord y el caballero toma la decisión más inteligente, huir y seguir corriendo. Cuando Lavín siente los pasos de Vángord, este rápidamente se asoma al pasillo donde el caballero estaba intentando escapar y sin dudarlo, le lanza la flecha mágica roja apuntando a su cabeza.
Lavín: ¡Te tengo!
Vángord siente el sonido que la flecha mágica emitió cuando se disparó y rápidamente se tira al suelo y evita el ataque, finalmente la flecha mágica roja termina dándole a un barril de madera y este se quema instantáneamente.
Vángord observa como el barril se quemó y ya poco a poco va conociendo las habilidades de cada una de las flechas mágicas de Lavín.
Vángord voz interior: Si mis cálculos son ciertos, él no podrá disparar ahora, ¡este es mi momento de atacar!
Vángord se levanta del suelo con agilidad y sin dudarlo, corre hacia donde estaba Lavín y lo ataca con su espada, como el combate cuerpo a cuerpo no es el punto fuerte del mago pelirrojo, la espada de Vángord logra herirle su hombro derecho, no obstante, luego de recibir esta herida en la piel, Lavín ataca a Vángord con su flecha naranja y como estaban a una distancia muy corta, fue fácil herir a Vángord.
La flecha de Lavín hirió el brazo derecho de Vángord, osea, el brazo con el que este sujetaba su espada, pero a pesar del daño recibido, Vángord no soltó su arma en ningún momento, resistió el dolor como todo un guerrero.
El ataque de Lavín destrozó parte del antebrazo derecho de Vángord, este comenzó a derramar mucha sangre y el dolor se lo comía vivo, pero aún así sabía que tenía que pelear. En ese momento, Vángord tomó una decisión, huyó nuevamente buscando un escondite, Vángord ya iba conociendo el funcionamiento del arco mágico de Lavín y llegó a la conclusión de que este tardaba 5 segundos en poder disparar cada flecha.
En medio de la huida de Vángord, Lavín disparo su flecha amarilla, esta flecha se dividió en 3 pero desafortunadamente para Lavín, prácticamente no hirió mucho a Vángord debido a su resistente armadura.
Después de esto, Vángord logró esconderse detrás de otra pared mientras atendía su herida y pensaba en su próximo movimiento.
Vángord, al ver la abundante sangre que estaba perdiendo en su antebrazo, sacó un vendaje que tenía en uno de sus bolsillos y cubrió su herida para detener el sangrado.
Lavín pudo ver dónde se había escondido Vángord, en este punto, la tensión en el campo de batalla era máxima, Vángord estaba en clara desventaja, había perdido su escudo, recibió una herida bastante profunda en su antebrazo derecho y luchaba contra un enemigo que sus ataques eran a larga distancia. Mientras que por el otro lado, Lavín ya se estaba cansando de que Vángord estuviera escondiéndose constantemente.
Vángord voz interior: Ya voy entendiendo como funciona su arco, este lanza 7 flechas de una en una y cada una tiene un color distinto, desde el color rojo hasta el violeta, las flechas las lanza en el orden de los colores del arcoiris, cada una tiene una habilidad y velocidades distintas y tiene un intervalo de 5 segundos en poder lanzar cada flecha. Por eso, cuando estaba huyendo la primera vez no me atacó, porque no podía. Ahora que lo pienso, su estilo de combate requiere que pelee junto a alguien más, imagino que no lo hace por individualidad.
La paciencia de Lavín se agotó completamente, este estaba ansioso por derrotar a Vángord para demostrarse a sí mismo lo fuerte que era. Lavín no podía aceptar que un simple caballero le estuviera causando tantos problemas en batalla, en su mente aún existía la posibilidad de que si tenía una buena actuación en esta batalla podía aspirar a quitarle el puesto a Alister.
Lavín: ¡¡Ya estoy harto de toda esta tontería, acabaré contigo con mi flecha más potente!!
Lavín comenzó a lanzar sus flechas a lo loco y sin ninguna dirección coherente, su intención era llegar a la flecha violeta para así derribar la pared en la que estaba escondido Vángord y matarlo de una vez y al mismo tiempo, no quería arriesgarse a acercarse a Vángord para evitar el combate cuerpo a cuerpo.
Vángord inmediatamente se dió cuenta de las intenciones de Lavín. El Raiding Wizard derrochó todas sus demás flechas, lanzó la amarilla, la verde, la añil y la azul, hasta que finalmente llegó el turno de la violeta.
Lavín: Pronto serás historia, caballero.
Lavín apuntó con total concentración, su objetivo era derribar la pared y que los escombros le cayeran encima al caballero y lo aplastaran. Cuando ya Lavín se encontraba listo para disparar, Vángord cometió un error garrafal, este asomó su cabeza para ver que estaba haciendo Lavín y dejó su casco completamente al descubierto, por lo que Lavín no dudo ni un segundo en cambiar sus planes y dispararle directamente a la cabeza de Vángord.
Lavín: Fue un placer pelear contigo, caballero.
Luego de estas palabras, Lavín disparó su flecha violeta, esta impactó en el casco de Vángord causando una gran explosión y separó la cabeza del cuerpo del caballero.
CONTINUARÁ....