Válindor es un joven de 11 años que aspira a convertirse en caballero para proteger a su reino de cualquier enemigo, sin embargo, no lo tendrá fácil ya que existen varias amenazas en el mundo. ¿Podrá Válindor convertirse en un gran caballero?, acompaña a nuestro joven protagonista y lo descubrirás.
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Capítulo 23: Papá, te he fallado
Advertencia ⚠️: Este capítulo contiene una imagen bastante sangrienta y fuerte, si eres niño o niña, te recomiendo que no leas este capítulo sin la supervisión de un adulto.⚠️
El joven Lavín se encuentra entrenando arduamente para despertar sus poderes mágicos, pero por más que se esfuerza, no ve resultados en su entrenamiento.
Luego de 2 días de entrenamiento por parte de Lavín, en medio de una tarde soleada y buen clima, Irving se encontraba trabajando en su huerto como solía hacer todos los días mientras el pequeño Lavín estaba en casa barriendo el hogar.
Todo estaba tranquilo y se respiraba calma en el ambiente. A lo lejos, Irving observa como se acerca un caballero hacia su huerto, Irving se alegró al ver esto porque supuso que ese elegante caballero de capa negra iría a su huerto a comprar alguna hortaliza.
El caballero llega al huerto de Irving, el huerto tenía una cerca de madera de 2 metros y medio como medida de seguridad.
Caballero: Hola, veo que usted es el dueño del huerto, mi nombre es Glúndior.
Irving: Hola, mi nombre es Irving, ¿qué lo trae por aquí?
Glúndior: He venido a comprarle algunas hortalizas, me han llegado rumores de que sus productos son los mejores.
Irving: Jajaja, me honra que alguien como usted le diga eso a un humilde campesino como yo.
Glúndior: Que va, no es nada, es usted un gran hombre.
Lavín desde dentro de su hogar observa esta conversación y se alegra muchísimo al ver que él y su padre generarán algo de dinero vendiendo algunas hortalizas.
Irving le abre la puerta del huerto al caballero para poder venderle los productos.
Irving: Bueno, usted dirá que quiere llevarse.
Glúndior: ¿Cuál es el precio de las zanahorias y las calabazas?
Irving: Cada zanahoria cuesta 3 pesos y las calabazas 5.
Glúndior: Perfecto, deme 20 zanahorias y 2 calabazas.
Irving: Cómo usted diga, iré a buscar una caja de madera para que lleve los productos ahí.
Irving le da la espalda al caballero para ir a casa en busca de la caja de madera. En cuanto Irving se voltea, Glúndior realiza un acto totalmente despreciable e inhumano, este desenvaina su espada y sin dudarlo ni un segundo, ataca con agresividad a Irving por la espalda, causándole una grave y profunda herida al campesino.
Irving: ¡¡Maldito hijo de puta!!
Lavín: ¡¡Papá, nooooo!!
Irving: ¡¡Lavín, no salgas de casa!!
Lavín, aunque quiere defender a su padre, en el fondo sabe que no podrá contra este caballero y se esconde debajo de su cama.
Luego de esto, Glúndior corta la cabeza de Irving con su afilada hoja.
Glúndior: Perfecto, ahora falta la mejor parte.
Este terrorífico caballero menciona estás palabras mientras miraba la vivienda de Irving y Lavín e inmediatamente después de esto, se retira del huerto de Irving sin robar ninguna hortaliza.
Lavín por su parte, se encontraba tan asustado debajo de su cama que todo su cuerpo temblaba y estaba sudando a gotas.
Lavín: ¿Por qué ese caballero mató a mi papá?, ¿acaso los caballeros son malos?, no, imposible, los caballeros son hombres de justicia, pero entonces, ¿por qué?
Lavín, incrédulo ante lo sucedido, pensaba estas palabras en voz baja mientras lloraba sin parar.
Luego de unos minutos, Lavín se dio cuenta de que el caballero no entro a la casa a por él y salió para ver el estado de su padre. El joven pelirrojo tenía la esperanza de encontrar a su padre con vida, sin embargo, cuando este salió de la casa se encontró con una verdadera escena de terror. Su padre estaba tirado en el suelo, bañado en sangre y su cabeza estaba desligada del cuerpo y con los ojos abiertos.
Lavín: ¡¡¡Nooooo, papá!!!
El pequeño Lavín cayó en total desesperación, una tristeza indescriptible rondaba en todo su cuerpo y nada más vio el estado del cuerpo de su padre, este cerró los ojos y los abrió con la esperanza de que todo fuera una terrible pesadilla, pero no lo era, esta era la triste y dura realidad.
Luego de reconocer la cruda verdad, Lavín se acercó al cuerpo de su padre y lo abrazó, manchando su ropa de la sangre de Irving
Lavín: ¡¡Esto no puede ser real!!, ¡¡¿dónde está la esperanza de la que hablaba mi papá!!?
Acompañado de estas palabras, Lavín lloró descontroladamente tras la muerte de su querido padre. El pequeño Lavín comenzó a recordar las palabras de Irving cuando le dijo que él podía ser un gran mago si se esforzaba.
Este hecho del caballero que asesinó a Irving marcó la vida y el corazón de Lavín para siempre.
A partir de ese momento, Lavín comenzó a detestar con toda su alma a los caballeros, personas que así mismas se llamaban, "héroes" pero sin embargo, eran capaces de cometer actos tan inhumanos como este.
Ahogado en la melancolía y con ganas de morir antes de seguir viviendo solo en este mundo tan cruel, el joven Lavín observó como a lo lejos se acercaba una figura sombría. Un hombre de alta estatura, con una armadura y túnica negra con detalles azules y encapuchado se acercaba a su huerto.
La primera reacción de Lavín fue asustarse, este hombre tenía una imagen tenebrosa y no solo eso, tras lo que pasó con su padre, Lavín pensó que él sería el próximo en ser atacado, por lo que el joven agarró un pico que tenía su padre tirado en el huerto para defenderse.
Lavín: ¡¡Atrás, no te acerques a mi casa!!
Para sorpresa de Lavín, el hombre encapuchado levantó sus manos y las mostró como señal de que estaba desarmado y no tenía intenciones de agredir al pelirrojo.
Encapuchado: No quiero hacerte daño, pequeño.
Lavín: ¡No confío en ti, vete, desgraciado!
Encapuchado: Niño, ví todo lo que pasó, ví cuando tu padre fue atacado por ese caballero, lástima que no pude impedirlo porque cuando me di cuenta ya era demasiado tarde.
El encapuchado dijo esto mientras iba acercándose a casa de Lavín hasta que finalmente entró en su huerto.
Lavín: ¡No te creo!, ¡¿cómo sé que no es una trampa tuya?!, ¡quizás quieres que confíe en ti como mismo hizo ese caballero con mi padre!, ¡¡ya no creo en nadie!!
Encapuchado: Cree en mí, te aseguro que si haces lo que te digo te sacaré de esta miseria en la que vives, veo que vives solo, ¿no es cierto?
Lavín: ¡¡Eso no te importa!!
Encapuchado: Bueno, por lo que veo, la respuesta es que sí, me presentaré, mi nombre es Cornelius.
Cornelius le dice su nombre a Lavín mientras se quita su capucha y muestra su rostro. Cuando Lavín ve el aspecto de este sujeto se queda horrorizado. La piel de Cornelius estaba en muy mal estado y la mitad de su cara se estaba despedazando, como si la piel se estuviera cayendo en pedazos lentamente.
Lavín responde aterrizado: ¿Qué te pasa en la cara?
Cornelius: Tengo una enfermedad crónica en la piel, esta enfermedad me va despedazando mi cara poco a poco, la única manera de frenar esto es dormir.
Lavín: Lo siento mucho, señor.
Cornelius: Tranquilo chico, lamento mucho lo de tu padre, sé lo complicado que es quedarse solo en este mundo, por eso te tengo una propuesta.
Lavín se queda dudando por un momento pero al final, decide escuchar la propuesta de Cornelius porque no tiene otra alternativa.
Lavín: ¿Cuál es la propuesta?
Cornelius: Verás, lidero una organización de magos llamada Raiding Wizards, en la organización, mucha gente tenía una situación vulnerable como tú y en los Raiding Wizards han encontrado un sitio seguro para ellos, te invito a que te sumes a nosotros, te prometo que tu vida cambiará para siempre y te enseñaré a usar tu magia.
Al escuchar que Cornelius le enseñará a como usar su magia, Lavín inmediatamente acepta.
Lavín: Me parece bien, espera, ¿cómo sabes que soy mago?
Cornelius: Ups, lo siento niño, no te había contado esto, durante estos días te he estado observando y veía como entrenabas tu magia.
Lavín: ¿Por qué no me contaste algo tan importante?
Cornelius: Lo siento, lo olvidé, quería presentarme y conocernos primero, ¿cómo te llamas?
Lavín: Mi nombre es Lavín.
Cornelius: Mucho gusto Lavín, espero que a partir de hoy surja una bonita colaboración entre nosotros, discúlpame por no decirte lo de que te estaba observando.
Lavín: Bueno no importa, al final, no tengo adónde ir y tampoco me queda familia, me uniré a tu organización.
Cornelius: Perfecto, vamos entonces a la guarida, espero que te lleves bien con los integrantes, esa será tu familia a partir de ahora.
Lavín: Está bien, pero iré contigo con una condición, quiero que me ayudes a enterrar el cuerpo de mi padre.
Cornelius: De acuerdo, te ayudaré.
Cornelius y Lavín entierran el cuerpo de Irving en el huerto de Lavín y el joven pelirrojo coloca un pico y una pala al lado de la tumba como homenaje a su querido padre por su consagración en los trabajos agrícolas.
Cornelius: Bien, ya terminamos, vamos a la guarida.
Lavín: ¡Vamos!
Cornelius y el pequeño Lavín tardan 3 días enteros en llegar a la guarida de los Raiding Wizards. En el camino hicieron varias pausas para descansar y se detuvieron en algunas tabernas, Cornelius pagó con su dinero para que ambos comieran.
En muy poco tiempo, Cornelius se ganó la confianza de Lavín. Cualquiera pensaría que él quería lo mejor para el chico, pero nada más lejos de la realidad. Cornelius planeó todo desde el inicio y fue quien mató a Irving. Lo que realmente sucedió aquella tarde es que Cornelius se transformó en ese caballero que atacó al padre de Lavín.
Cornelius tiene uno de los poderes mágicos más raros y poco comunes de todo el mundo, la magia de transformación. Esta habilidad la despiertan una de cada diez mil personas en el mundo.
Este hechizo varía en su calidad dependiendo del usuario, como el tiempo de duración que este se mantiene transformado y no todos pueden transformarse en alguien tan poderoso pero Cornelius es un mago demasiado talentoso y por eso puede transformarse prácticamente en cualquier persona del mundo. Irónicamente, Cornelius nació con una enfermedad grave en la piel pero con un poder inmenso.
Este poder Cornelius lo utiliza mucho no solo para el engaño, sino también para alargar su tiempo de vida ya que cuando está transformado en otra persona, su piel descansa y no se despedaza.
Los requisitos para que Cornelius se transforme en alguien es que, primeramente debe tocarlo con sus manos, además, ambos no pueden coincidir juntos en el mismo lugar porque si no, el hechizo se desvanece y el tercer requisito es que la persona en la que Cornelius se transforma debe estar viva obligatoriamente. Una vez que esta persona muera, el hechizo se desvanece automáticamente.
Este peligroso y terrorífico hechizo lo ha utilizado Cornelius innumerables veces para manipular personas y controlar los hechos a su favor, como hizo en este caso con Lavín.
Cornelius hizo lo siguiente para matar a Irving: este le pagó a aquel caballero para que se dejara tocar por él y así transformarse, luego, mató a Irving como si fuera otra persona, se retiró del huerto y volvió con su cuerpo original y así engañó y manipuló al pequeño Lavín.
El joven pelirrojo, sin darse cuenta, estaba acompañado del hombre que asesinó a su padre a sangre fría.
Finalmente, Cornelius y Lavín llegan a la guarida de los magos asaltantes, los Raiding Wizards. Esta guarida se encuentra en una zona intrincada y apartada para no ser descubierta.
Cornelius: Hemos llegado, jovencito.
Lavín llega a su nuevo hogar, una enorme guarida de paredes negras y azules, de dos pisos y con un aura siniestra.
Cornelius: Ven, entremos.
Nada más entrar, Cornelius le presenta a Lavín a sus nuevos compañeros. Lavín notó que habían integrantes de todas las edades en los Raiding Wizards, desde niños como él hasta adultos mayores.
Cornelius: ¡Señores, les presento a nuestro nuevo compañero!, es apenas un crío así que espero que lo traten bien y le ayuden a exprimir todo su potencial.
Luego de que los Raiding Wizards recibieran a Lavín, Cornelius comenzó a entrenarlo para ayudarle a despertar sus poderes mágicos.
Luego de 5 meses de tanto entrenamiento por parte del joven Lavín, finalmente este despertó su grimorio.
Lavín: ¡Wao, desperté mi grimorio!
Cornelius: Perfecto, este es el primer gran paso de todos los magos, ahora ábrelo, veremos cuál es tu habilidad insignia.
Explicación: Luego de que cada mago despierta su grimorio, estos deben abrirlo para despertar su habilidad insignia, por ejemplo, la habilidad insignia de Cornelius es la magia de transformación y la habilidad principal de Alister es la magia del portal dimensional.
Lavín abre su grimorio para descubrir su habilidad, cuando lo hace, una poderosa luz azul rodea todo su cuerpo y en sus manos se va formando un arco mágico, pero no uno cualquiera sino un arco con los colores del arcoíris.
Cornelius: ¡Bravo!, ¡has despertado magia arquera!
A Lavín se le escapan varias lágrimas de sus ojos al ver la magia que despertó, ya que este arco arcoíris le recuerda a su padre y a lo que le había dicho sobre los arcoíris en el pasado.
Cornelius: ¿Qué te pasa, chico?
Lavín: Nada, es solo que... este arco me recuerda a alguien.
Cornelius: Te entiendo, bueno, me alegra que tu magia te traiga recuerdos de un ser querido para ti.
Lavín: Gracias Cornelius.
Lavín voz interior: Papá, usaré este arco lo mejor posible y seré un gran mago por ti, obsérvame, no te defraudaré.
Luego de que Lavín despertara sus poderes mágicos y exprimiera su talento al máximo, este comenzó sus labores como Raiding Wizards asaltando ciudadelas y matando cruelmente a todos los caballeros que se encontraba, esto debido al gran odio que Lavín despertó hacia los caballeros luego de la muerte de su querido padre.
Lavín siguió creciendo como mago y llegó a un punto en el que era uno de los magos más fuertes y respetados de todos los Raiding Wizards, pero había un mago al que Lavín por más que intentaba superarlo nunca pudo, ese era Alister.
Años después, Cornelius le informó a Lavín sobre su plan para atacar a Keréstos y el arquero mago vió esto como una excelente oportunidad para demostrar su poder y también para matar a tantos caballeros como pudiera.
Lavín lideró al ejército de magos que atacó y masacró a los caballeros de Keréstos que se dirigían al reino Ránfar bajo órdenes de Hánseldor.
Ya para este punto, Lavín se encontraba entre los 7 magos más fuertes de los Raiding Wizards, pero este sin saberlo, estaba llegando al final de sus días y solo le restaba un combate, el combate de Keréstos.
Regresamos a la actualidad.
En estos momentos, Lavín se encuentra en su último suspiro, cada vez su corazón late más lento y su grimorio comienza a desvanecerse. Sus ojos se cierran lentamente y sus oídos no escuchan prácticamente nada.
A segundos de su inevitable muerte, Lavín siente que le falló a su padre, que no pudo ser tan fuerte como hubiera deseado y que si su padre estuviera con vida, no estuviera orgulloso del camino que tomó siendo un mago ladrón.
Lavín: Papá, lo siento... te he fallado, pronto me reuniré contigo.
Luego de estas últimas palabras, el corazón de Lavín deja de latir, certificando su muerte y el grimorio de este se desvanece desprendiendo una luz mágica con los colores del arcoíris.
CONTINUARÁ....