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Traicionada

Traicionada

Status: Terminada
Genre:Amor tras matrimonio / El Ascenso de la Reina / Espadas y magia / Traiciones y engaños / Amor-odio / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:329.9k
Nilai: 4.8
nombre de autor: R Torres

TERCER LIBRO PRINCIPAL DE LA COLECCIÓN HURMAYA:

Huimang es una joven que desde que recuerda ha vivido en Pallango, un reino de la Comunidad Mágica de Hurmaya, traicionada por la persona que más amaba termina prisionera en una mazmorra. La única forma de salir fue aceptar un trato y casarse con el tercer hijo del rey, el príncipe Khwan, a quien describen como alguien, misterioso, distante y despiadado; él la obligará a desafiar sus límites y descubrir su pasado.
¿Podrá Huimang sobreponerse al dolor y recuperar el derecho que le fue arrebatado?

NovelToon tiene autorización de R Torres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

23. Saltando la cascada

El príncipe Khwan mira a su alrededor y usa sus habilidades mágicas para desarrollar su habilidad auditiva y poder sentir cuántos los están rodeando.

- "Levanten los escudos", grita Khwan y la lluvia de flechas caen sobre ellos.

Huimang se sobresalta al ver algunas cabezas de espada introducirse dentro del carruaje. Khwan ingresó al carruaje, llevando un escudo extra.

- "Tenemos que salir de acá, estamos rodeados, pero en la parte sur el grupo de enemigos es menor, tal vez porque hay una cascada detrás de ellos. Si queremos sobrevivir tenemos que ir hacia allá. Los oficiales están preparados, ¿sabes nadar?", preguntó Khwan.

- "Sí..., pero ¿acaso vamos a saltar?, es una locura", respondió Huimang.

- "Es la única salida. Saltaré contigo, prometo no soltar tu mano", expresó Khwan con absoluta serenidad.

Ambos bajaron del carruaje y se protegieron con los escudos, cuando la lluvia de flechas cesó, los soldados enemigos se mostraron; los oficiales del príncipe hicieron la formación requerida; repeliendo el ataque mientras se dirigieron al sur.

Cuando les superaron en número, y Khwan tenía que luchar con su espada arduamente, dos de los enemigos lograron acercarse a la princesa, gritándole improperios indecibles queriendo obligarla a seguirlos.

Ella pareció obedecerlos, de pronto se hizo la que se tropezó al llegar al suelo, tomó la espada que dejó caer uno de los soldados que fue herido.

Ella sabía que no estaba lista para una gran batalla, pero mientras la entrenaba Lord Chien le había advertido, que no debería dejarse llevar cueste lo que cueste, era la príncipe Khwan, cualquier enemigo que lo conozca sabía que él negocia por nada; así que si la llevaban solo significaba que la torturarían y luego mandarían su cuerpo para mostrarle a Khwan que podían destruir algo que era suyo.

Así que Huimang empuño la espada y se levantó de prisa para pelear. Aunque hizo su mejor esfuerzo y logró herir a uno de ellos, dejándolo retorciéndose en el suelo; el otro logró tirarle la espada, se apresuró a levantar su espada para acabarla; sin embargo, una espada atravesó al enemigo, haciendo que su sangre le saltara a la princesa.

- "Lo hiciste bien, Huimang. Resististe lo suficiente", expresó Khwan agitado.

Huimang hizo un esfuerzo enorme por controlar sus nervios, estaba segura de que si Khwan no intervenía, ella hubiese terminado muerta.

Mientras aún estaba absorta en esa realidad, Khwan tomó su mano, poniéndose a correr rápidamente, hasta que llegaron a un bosque para poder camuflarse en la oscuridad, Khwan tuvo que usar una vez más sus poderes para engañar al enemigo y darles más tiempo.

Huimang no se dio cuenta en qué momento llegaron a la cascada; era realmente alto, pero retroceder no era posible; tocó su cuello de los nervios, dándose cuenta del collar que le había prestado Lord Chien; mientras Khwan daba indicaciones a los oficiales que seguían fieles a él, ella se agachó para hacer un agujero en la tierra, puso el collar luego un grupo de hojas y volver a poner la tierra que había escarbado, después de lo cual puso algunas piedras para reconocer el lugar.

- "Saltaremos de diferentes lugares para confundirlos, bajemos un poco más allá donde se está el peñón desde ahí lo haremos nosotros", expresó Khwan tomando la mano de la joven princesa, se sorprendió de verla con tierra; sin embargo, no comentó algo al respecto.

Huimang solo lo siguió, rogaba que pudieran sobrevivir a ello, y rogaba que si algo le pasaba, alguien pudiera cuidar a sus padres, respiró profundo y siguió el plan trazado.

Miró asustada la profundidad, estaba dudando cuando escucho el bullicio de los soldados enemigos, parecía que ya habían logrado encontrarlos. Khwan sujetó fuerte su mano y la miró con serenidad, tratando de inspirar confianza.

Ambos saltaron, cayendo a la profundidad del agua, Khwan trató de mantener a Huimang cerca de él, cuando se estabilizaron del choque inicial en el agua, empezaron a nadar alejándose del lugar; cuando las aguas fueron menos violentas salieron a la superficie, tomando una gran bocanada de agua.

Al salir, Huimang temblaba, el agua era realmente muy fría, sintió como si la piel se le cortara.

- "Resiste Huimang, a unos metros hay una cabaña. No te voy a dejar morir", expresó Khwan con preocupación, la princesa tenía los labios de una tonalidad azul.

La abrazó fuerte, luego la levantó pegándole a su cuerpo, en un intento desesperado de darle calor; sabía que en ese lugar los cultivadores de plantas medicinales tenían pequeñas cabañas cada cierta distancia para ir revisando los cultivos, pero por esa temporada había pocos cultivadores y muchas de esas cabañas se encontraban vacías.

Cuando llegaron a una, Khwan con un gran golpe con el hombro abrió la puerta; uso sus poderes para sacudir un tapete que había en el suelo, colocando a Huimang ahí, mientras encendía la chimenea.

Se apresuró en abrir los estantes encontrando ropa sencilla pero seca y algunos abrigos, Huimang se esforzó por sentarse y colocar sus manos cerca al fuego de la chimenea.

- "Hay que ponerte ropa seca, hay que sacar ese vestido, debes tomar calor pronto", expresó Khwan.

Huimang se sintió avergonzada, Khwan se volteó para darle privacidad, pero le era imposible sacar ese vestido sola.

- "Tienes que ayudarme, todas las cintas y enganches están en la espalda, la señora Heo me ayudó a vestir", expresó con dificultad Huimang.

Khwan no dijo nada, sabía que si salía con alguno de sus comentarios la iba avergonzar aún más, no quería cometer otro error como en la fiesta de bienvenida de Feng, esa niña realmente se estaba esforzando por hacer lo que pidió, y esa noche le había salvado la vida.

Khwan le ayudó a sacarse la ropa y a vestirse, Huimang se sorprendió que no hiciera algo que la incomodará más que el hecho, de que estuviera casi desnuda frente a él; Khwan le puso unos abrigos encima, y luego el mismo se cambió.

Aunque ella trató de no mirar, la curiosidad fue más fuerte que ella, en un punto pudo notar la ancha espalda del príncipe, esos músculos estaban perfectamente bien definidos, pero parecía tener una marca que atravesaba parte de ella, pensó que tal vez ocasionado en alguna pelea; también notó que tenía algunas heridas provocadas en el enfrentamiento, pero Khwan parecía no darle importancia.

- "¿No crees que nos encuentren acá?", preguntó Huimang un poco más repuesta.

- "Si se atrevieron a saltar, lo cual dudo, no podrán dar con nosotros, cubrí las huellas puedo hacerlo con las mías, no creas que te traje en brazos para cuidarte", expresó Khwan sin expresión en el rostro.

- "Ya habías tardado, por un momento creí que... olvídalo", comentó Huimang volteando los ojos.

- "Niña, te voy a dar un consejo, no te enamores de mí, como pareja jamás te voy a convenir, si gustas podemos ser amigos, en esa rama creo ser mejor. Sé que soy atractivo y podrías deslumbrarte, pero en verdad soy una mierda cuando estoy en una relación, recuérdalo niña", dijo Khwan mientras sacaba unas papas para hacer una sopa.

- "Idiota, ni que fueras el último hombre en la tierra, me enamoraría de usted", expresó Huimang resoplando.

- "Bien, sigue así. Parece que ya recuperaste la fuerza; iré por unas verduras afuera, para hacer una sopa, necesitas recuperarte para regresar a casa", comentó Khwan saliendo.

Huimang se quedó refunfuñando, la osadía del príncipe la sacaba de quicio, aunque después pensó que había cuidado de ella, y no se había propasado en su momento más vulnerable, tal vez sea un patán, pero no era tan desvergonzado como sus hermanos.

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Roxana 🇦🇷
Me encanto, Bellísima
Anajely Franco
exelente
Rosanalia Paez
Me encanto
Rosanalia Paez
Muy buena la saga es simplemente fascinante.
Graciela Albero
me parece a mi o hay capitulos repetidos ?
Luirma Pineiro Ramos
hasta que aparece Karoly, tengo muchas expectativas de todos
Luirma Pineiro Ramos
no nooooo por que tenías que ir ahora perderás el control de tu cuerpo🥺
Rocio de jesus Navarro
maravillosa novela.. felicidades autora por tan excelente novela
maiy medina
me encanta que se diera cuenta rapido y sin malos entendidos
maiy medina
pense que solo él papá era el pelirrojo
maiy medina
En este tiempo el cuerpo de lirely ya habia sido ocupado por la bruja verdad
Martha Padilla
Lirely mándale una señal a Josag para que te libere de esa desgraciada bruja 🤗🤗🤗
Martha Padilla
Lo que me extraña es que Josag no se ha dado cuenta de que esa no es la verdadera princesa.???
Martha Padilla
Lo sabía, cuando se desmayó lo supuse.!!! 👏👏👏❤️❤️❤️
Martha Padilla
Estará embarazada.,???
Martha Padilla
Otro maldito loco, hasta cuándo van a acabar con estos portadores del mal.???
Martha Padilla
Cuándo lo descubrió.!!! 🤔🤔🤔🤔🤔
Martha Padilla
Josag sí la va a reconocer.!!! 🥺🥺🥺💖💖💖
Martha Padilla
Quién era su hijo.??? 🤔🤔🤔
Miriam
maldito , déjenlo eunuco
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