Para él, ella es como una niña. Una a la que no ve como mujer porque no la considera su amiga. Él no quiere mezclar las cosas, él quiere a alguien que de su misma edad.()
¿Qué les preparará el destino?
¿Sus palabras serán solo una escusa para ocultar algo?
Surgirá un amor entre Luana y Michele. Dicen que el destino es el mismo para todos y siempre los caminos terminan cruzándose.
NovelToon tiene autorización de ♡ VENUS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 22
**Michele**
El día de ayer había sido un completo desastre y lo digo en todos los aspectos. El que hubiese tenido una buena negociación con nuestro inversionista de España, no cambia nada.
Luego de que Rebeca, Rony y Luana regresaran de donde hubiesen estado perdiendo el tiempo. Lo hicieron con una sonrisa en el rostro, la cual nos hizo cabrear a nosotros porque ya sabíamos la causa o los causantes de esta. Sin siquiera darle tiempo a nada, hago que Luana pase a mi oficina y una vez lo hace cierra la puerta.
Mi primera intención desde el segundo que la hice entrar en la oficina, era reclamarle por haber aceptado la invitación de un desconocido y sobre todo por haber dejado que él, la mirara de esa manera. Pero para mejorar el ambiente y no discutir, una idea aún mejor paso por mi mente. La cual estoy convencido la haría rabiar por buen tiempo.
Bajo la mirada atenta de ella, ya que aún no había dicho nada y ella ni siquiera se había sentado. Le envié un mensaje a Erik con la ida que se me había ocurrido y este no tardo en responderme con a cara de diablo feliz.
Una vez estuve aparentemente más calmado, le solté la bomba. La cual efectivamente no le gusto para nada, aun recuerdo todo lo que me mencionó.
Recuerdo...
_Toma asiento, por favor _Dije ahora prestándole atención y serio.
_No gracias, estoy bien así _Dijo en el mismo tono que yo y al fin me miro.
_Como quieras, de igual manera estás aquí es por un simple motivo. Como bien sabrás si te acuerdas, acabo de despedir a mi secretaria y todo gracias a ti que llamarle a mi hermano. Cosa que no te voy a recriminar porque a mí tampoco me agrada que traten mal a las personas. Pero aun de así, como cosecuecia necesito una secretaria para poder llevar en orden todo el papeleo.
_¿Y qué tiene todo eso que ver conmigo? _Dijo sin entender.
_Tiene que ver porque mientras estés aquí y hasta que yo consiga una nueva secretaria, tú te harás cargo.
Me quedé mirándola esperando su ración y fue como la esperé. Ella solo me miraba como si me hubiese salido un tercer ojo y estaba haciendo mi mayor esfuerzo para no reírme.
_Si es otra de tus bromas, no me hace la menor gracias. Mi carrera es de administración de empresas y no de secretariado.
_Eso lo sé perfectamente. Sin embargo como estas de prácticas tendrás que aprender de todo igual que los demás.
_Los demás no van a ocupar un puesto de secretaria _Refutó molesta.
_¿Y quién dijo que no? Su aprendizaje en este lugar empieza desde abajo, llegando y ordenando papeles. Haciendo cazo y realizando cada cosa que te ordeno tu superior. Además no tienes de otra porque acabo de hablar con tu hermana y le expresé la idea de que fueras mi secretaria temporal. A ella le pareció súper la idea, ya que aprenderás en mis manos todo lo que debes de saber.
En el momento que mencioné que había hablado con su hermana, no le gusto nada y yo sabía que le había formulado una mentira para dejarla sin salida. Pero con tal de tenerla cerca no me importa.
Fin del recuerdo...
...
Una vez termino de arreglarme para salir rumbo a la empresa y así llegar temprano. Paso a recoger a Erik quien esta mañana porque según él, amaneció sin deseos de conducir.
Camino ya a la empresa nos percatamos que Eliot estaba esperando un taxi y ahí recordé que ayer, él contestó al unísono con nosotros en el momento que invitaban a las chicas. Por lo que la curiosidad de saber el porqué me llama y paro justo delante de él diciéndole que suba.
Ya montado en el auto, no espero más y mientas conduzco le suelto mi pregunta. A lo que él no duda en responder y de paso me deja sorprendido, ya que esperaba cualquier respuesta menos la que me dio.
En el momento en que Eliot me dijo que estaba enamorado de Rebeca, él me hizo frente y creo que es debido a lo que pasó el viernes en la noche. Así que para que se estuviera tranquilo, le deje bastante claro que ya no me interesaba para no Rebeca y que en realidad nunca me intereso. Cuando le mencioné eso, pude ver como sus ojos se iluminaron y hasta chispas salían de ellos. Por lo que se le notaba a leguas que más enamorado no podía estar.
El tiempo pasó volando y en menos de 40 minutos ya habíamos llegado a la empresa. Al estar ya frente a esta dejamos el auto en el estacionamiento y una vez bajamos, admiramos desde la distancia la camioneta que mi hermano le había regalado a Luana. Dentro de esta se encontraban ella, Rebeca y Rony. Quienes hablaban bastante animada y al mirar mi reloj, observo que todavía faltaban 10 minutos para que entraran.
Caminando en dirección hacia ellas, contemplo como se han dado cuenta de que vamos en su dirección y enseguida la sonrisa de sus rostros desaparece por completo excepto la de Rebeca. En el momento que las observamos bajar del auto, solamente pasan por nuestro lado dándole los buenos días a Eliot y a nosotros ni siquiera nos voltean a ver. Cosa que me da bastante gracia porque se están comportan como niñas de primaria, pero no se lo pienso discutir en este momento. Una vez esperan el ascensor para molestar un poquito, en vez de subir en el de los ejecutivos. Subimos en el mismo que ellas, poniéndonos hasta el final de la caja de metal y así tener una mejor vista de ellas.
Como era de imaginar, la tensión se fue poniendo cada vez más palpable con las manos y todo eso duro hasta que llegamos a la planta alta y ella se fueron a supuesto de trabajo. Ya en mi oficina acomodado y una vez listo, tomo el teléfono de mi oficina y la llamo pidiéndole que venga de inmediato trayendo consigo donde apuntar. Así que cinco segundos después, ella estaba entrando a mi oficina con una cara no muy agradable, sin embargo estaba tratando de disimular su disgusto. Me doy gusto de observarla por unos minutos y debo de decir que hoy se ve muy hermosa.
_¿Para qué me has llamado? _Preguntó un tono serio que me provoca bastante gracia, pero para no empeorar más las cosas no me burlo.
_No creo que esa sea la manera de dirigirte a tu jefe, no obstante como sé que no me aras caso pues dejemos las cosas de esta manera. Te acabo de llamar porque quiero explicarte todo lo que hará a partir de ahora como mi secretaria y explicarte para qué te sirve esto en tus prácticas.
Ella me observa directo a los ojos y como no admira rastro de burla en ellos. Baja un poco la guardia y se sienta en una de las sillas frente a mi escritorio.
_Puedes comienza, soy todo oídos _Dijo y cruzo sus abrazos por encima de sus pechos, haciendo que estos se levantaran un poco viéndose más grandes.
Trago saliva y respiro profundo para poder concentrarme. Cuando empecé a hablar, ella empezó a anotar en la libreta todo lo que le decía sin siquiera protestar. Algo que viene muy bien porque los problemas no hay que mezclarlos como el trabajo.
Después de media hora, ya le había explicado bastante bien todo el funcionamiento de una secretaria y en qué le servía eso para su práctica. Pero también le fui enseñando como yo dirijo la empresa, por lo que ahora solo tenía que ponerse a realizar su trabajo.
En el momento que Liana estaba lista para irse, le pedí que me trajera un café cargado con dos de azúcar y sin siquiera expresar nada. Sale de la oficina dejándome con la duda de si lo traerá o no.
Cuando ya han pasado 4 minutos, veo que ella vuelve a entrar y trae una tasa de café en sus manos. La cual deja sobre mi escritorio para luego retirarse. En el momento que doy un sorbo de la tasa, todo el contenido en mi boca es expulsado de inmediato y en su proceso mancha todo lo que hay sobre mi escritorio ¿Pero qué demonios? Esto es sal, Luana le había puesto sal a mi café. Maldita sea Luana pero esto no se queda así.
Sin siquiera medir con la fuerza que salió mi voz, doy un grito donde lo único que se escucha es su nombre y segundos después. Ella entró a la oficina como si nada hubiera pasado, pero se le notaba a leguas que estaba nerviosa.