NovelToon NovelToon
La Debilidad Del Mafioso

La Debilidad Del Mafioso

Status: En proceso
Genre:Madre soltera / Malentendidos / Traiciones y engaños / Reencuentro / Matrimonio arreglado / Amor-odio
Popularitas:1.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Dane Benitez

Dasha Lincor es la joven y exitosa heredera de un imperio canadiense, una mujer que usa el trabajo para construir un muro contra el dolor de un pasado trágico. Su única luz son los gemelos, Kiara y Kael, de quienes asume la tutela tras la muerte inesperada de su mejor amiga y madre de los niños. Pero la estabilidad de Dasha es atacada: una batalla legal por la custodia, liderada por una abuela implacable, amenaza con arrebatarle a los niños, forzándola a buscar desesperadamente la imagen de "familia" que el tribunal exige

Azrael Smirnova, el millonario ruso y temido lider de una organización criminal, ve en la desesperación de Dasha su oportunidad. Dasha acepta el pacto de conveniencia, sin sospechar que su esposo no solo es un hombre peligroso, sino que el nexo de Azrael con su pasado es un secreto tan oscuro que podría costarle su " nueva familia"

NovelToon tiene autorización de Dane Benitez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 22

DASHA

Busco la mesa más alejada del bullicio, no solo porque a mí tampoco me gusta tanto escándalo, sino porque Azrael parece un pez fuera del agua en este sitio al cual han querido venir los niños.

Camino delante mientras ellos me siguen, puesto que ninguno ha querido tomarme la mano; en su lugar, se han tomado de las suyas con él...

Pequeños traicioneros, a ver quién les prepara su leche en la madrugada...

Llegamos a la mesa del fondo y una chica se acerca a anotar la orden. No paso por alto la mirada que le lanza a Azrael ni lo colorada que se pone cuando él medio la mira antes de volver a centrar su atención en Kael, quien le dice no sé qué cosa.

—Son unos niños muy hermosos —dice la chica antes de irse. Intenta tocarle las mejillas a Kiara; sin embargo, el acto queda a medias cuando Azrael le sujeta la mano antes de que la roce.

—Yo que tú, me evitaría hacer eso —le habla él con frialdad.

—Oh, lo siento, señor. Disculpe, no fue mi intención. Es solo que es una niña muy hermosa —habla con un nerviosismo evidente, no sé si por el tono glacial de él o porque le ha sostenido la muñeca.

Se retira con la orden que pedimos y, unos minutos después, llegan con la comida. Sin embargo, no es la misma chica, sino otra que se emboba igual o peor con Azrael.

—Muchas gracias, señorita. La llamaremos si necesitamos algo más —hablo lo suficientemente alto y educada.

Esta me mira y me sonríe con descaro, dedicándole una última mirada a Azrael antes de retirarse.

Los niños empiezan a comerse el pollo. Ayudo a Kiara con su plato mientras Kael se las arregla solo, imitando a Azrael en todo lo que este le enseña.

Me obligó a concentrarme en mi plato; sin embargo, la mirada de él sobre mí me desorienta por momentos. Respiro profundo. Azrael no aparta los ojos de los míos mientras se lleva un bocado a la boca; los músculos de su cuello se mueven cuando traga y...

—¿Te sientes bien, Dasha? —pregunta mientras se limpia la boca con la servilleta que le acaba de dar Kiara.

Idiota... Lo está haciendo a propósito, lo sé.

—Sí, perfectamente bien —sonrío para disimular.

Azrael toma el vaso de agua que se lleva a la boca y Kael lo imita de la misma forma. Sin embargo, Kiara, al ver que él no tiene refresco, no tarda ni un segundo en ofrecerle el suyo.

Azrael la mira y niega con la cabeza; sin embargo, Kiara insiste. Solo basta que ponga ojos de cachorro y sus labios tiemblen para que Azrael tome el vaso y beba lo que le ofreció ella.

Kiara sonríe y aplaude para sí misma cuando él deja el vaso vacío en la mesa...

—Mañana sale la primera muestra del nuevo producto —le digo.

—Allí estaré temprano —dice sin más.

—Creo que va a gustarte —aseguro.

—Dije que todo lo que venga de ti me gustará, Dasha —dice mientras toma con la punta de los dientes la patata frita que le da Kiara.

La camioneta de Azrael se detiene frente a mi casa. Kael baja cuando él lo ayuda, mientras yo tomo a Kiara en brazos, ya que se ha quedado dormida en el camino.

...

Quince minutos después siento que las piernas me flaquean cuando, después de acostar también a Kael para que tome la siesta, Azrael me presiona contra la pared del pasillo.

—¿Qué... qué ocurre? —pregunto con voz entrecortada cuando hunde su rostro en mi cuello y sus manos se cierran con fuerza sobre mi cintura.

—Dije que no quería que nadie te tocara a menos que fuera yo —habla pegado a mi piel...—. ¿O no lo hice, Dasha? —carraspea.

Tardo unos segundos en entender de qué habla.

—Nadie me ha tocado, así que...

—Ese amiguito tuyo... —habla mordisqueándome el lóbulo de la oreja—. Lo vi en la iglesia.

No puedo evitar reír e intento apartarlo, pero se niega.

—Es mi amigo...

—Es hombre —suelta—. Y tú una mujer: mi mujer.

Cuando estoy por responder, siento sus labios chocar contra los míos. Se apodera de ellos de una forma violenta que me obliga a abrir la boca y ceder a lo que quiere. Mis manos se envuelven en su cuello mientras él tira de mi cabello con cuidado.

Suelta un gemido tosco cuando muerdo sus labios y tiro de su cabello.

—Es mi amigo, Azrael —digo separándome un poco.

Ataca otra vez la piel sensible de mi cuello y aprieta más el agarre.

—Dije que, después de mí, nadie más podría tocarte, Dasha. Y no jugaba cuando lo decía —sus ojos se posan en mí; están más oscuros, la mandíbula la tiene tensa y la mirada peligrosamente sexi.

No paso por alto la humedad que se forma en mis bragas; es que teniéndolo delante, con sus manos sobre mi piel y con esa voz, es imposible no sentir que me derrito.

Me pega más a él y siento que trago grueso al notar lo duro que está cuando se restriega contra mi pierna. Siento que caigo en un abismo cuando sus manos se empiezan a colar por el ruedo de mi vestido...

—¿Quedó claro lo que he dicho, Dasha? —pregunta a pocos centímetros de mi boca. Estoy tan inmersa en la sensación de tener su piel sobre mí que no sé ni qué coño responder, porque ni sé qué ha preguntado...

—Acabaré con quien te toque de esa forma, Dasha Lincor —vuelve a mis labios, pero esta vez lo hace con una calma casi enloquecedora...

El timbre suena, haciendo que lo empuje con cuidado apartándolo de mí.

Tengo la respiración agitada; en cambio, él parece de lo más normal del mundo.

—Debo abrir —digo acomodándome el vestido.

—Debes contratar servidumbre —suelta como si nada—. No puedes apartarme de ti por atender la puerta.

Lo miro buscando un atisbo de broma; sin embargo, lo único que consigo es seriedad.

—No se me caerán las manos por abrir yo —digo guiñándole un ojo y encaminándome a las escaleras para bajar.

Bajo las escaleras y voy hacia la puerta, y siento sus pasos detrás.

Abro la puerta y lo que me hallo me deja atónita: un chico está parado frente a mi puerta con un ramo de lirios enorme.

—¿Dasha Lincor? —pregunta, y asiento—. Esto es para usted...

Tomo el ramo de flores y plasmo la firma donde me indica; se despide con una sonrisa y vuelvo a cerrar la puerta.

Me doy la vuelta encontrándome con la mirada oscura de Azrael, el entrecejo arrugado y las manos en los bolsillos.

Tomo la nota que trae el ramo:

«Cedric»

Es lo único que dice.

Dejo el ramo sobre la mesa que está junto a la puerta. No me gustan los lirios para nada; sin embargo, eso parece ser del completo desconocimiento de Cedric. Cosas como esta son las que me hacen cuestionar el haber salido con él...

—¿Quién las mandó? —pregunta Azrael con voz gruesa.

—No tiene importancia...

—Dasha.

—Es un viejo amigo, nada importante, ya lo dije...

No dice nada más, pero deja salir un suspiro como si estuviera conteniendo algo.

El resto de la tarde, mientras los niños aún toman su siesta, llega Parker, quien me orienta en cada una de las cosas que debo hacer o cómo decirlas en el juzgado. Mientras tanto, Azrael permanece de brazos cruzados en el sillón de enfrente, escuchando todo...

Los nervios vuelven a apoderarse de mí; sin embargo, al verlo de reojo, estos parecen aplacarse, ya que me mira con un no sé qué que, aunque parezca raro, me infunde calma.

1
ana rosa cobos torres
que hermoso espécimen
Nayeli Chab Rodriguez
Su hija a de ser Sienna
Vidash: Te invito a que no te pierdas de ningún capítulo 🥰🤭🤭
total 1 replies
ShaLop
Hermoso el protagonista 🤭🤭
Ana VR
yo siempre me pregunto, de donde salen estos dioses griegos 😍😍
alegra: loo mismo me preguntó yo🤔🥰
total 2 replies
Tere Jimenez
muy guapo gracias por compartir tu novela
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play