Emilia, una joven publicista regresa a su casa, después de que su novio le rompiera el corazón, sus padres con la intención de ayudarla a superar su ruptura, la invitan a rodar con ellos, su padre presidente del club Osos MC, en una de sus rodadas conoce a Erik Ragnasson, un noruego que llegó a su ciudad a instalarse desde pequeño, ahora es un temido hombre de negocios y el presidente del club Vikingos MC, sin imaginar que se volvería la dueña de su corazón.
Lo que ella pensó que sería el fin de su vida amorosa se convierte en el inicio de una vida llena de amor, pasión y devocion.
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22. Tu vida me pertenece
No me dio tiempo de decir nada más, Erick colgó, mi teléfono volvió a sonar, era un número desconocido.
-Bueno-
-Emilia, Emilia porque demonios mandaste a Erick a la comisaría, ya te estás pasando de la raya, están a unos días de la boda, los hombres siempre tienen detalles y tú cómo mujer debes de entenderlo-
-Que entienda que- pregunté con incredulidad, la voz de la madre de Erick me taladraba los oídos.
-Si, tal vez tuvo un desliz pero en lugar de enojarte, deberías preguntarte qué hiciste mal, mi hijo debió de necesitar algo más de lo que tú le das, tu debieras de esforzarte más-
-más, más, no tiene caso que hable con alguien con un pensamiento tan mediocre, lo bueno que usted es tan sensata que seguro ya conoce a la amante de su esposo y llevan una relación de hermana-
-Amante, de que amante hablas-
-Pregúntele a su esposo, pero no sé enoje, mejor piense que hace mal, para que mi suegro tenga que ir a buscar a otra mujer-
-Eres una maldita perra, esto no se va a quedar así, o sacas a mi hijo de la comisaría o me vas a conocer de verdad, niña estúpida- no fije más y colgué, la verdad no me consta que él se tenga una amante, pero le quería regresar sus propias palabras.
Les mandé un mensaje a mis papás, apagaría mi teléfono y cualquier cosa podían llamarme a la casa de Erick, les mandé el número que me dio Gil.
Eran casi las dos de la mañana cuando sentí unos brazos fuertes abrazándome por la espalda, su aroma me lleno los pulmones, no me exalte, podría reconocerlo donde fuera.
-Lamento llegar tarde conejita-
-Estoy bien- dije acurrucándome más, nos quedamos un buen rato así, me volví a quedar dormida.
Cuando desperté no había nadie en casa, creí que tal vez solo había soñado con que él ya estaba aquí.
Me levanté y después de una ducha baje a desayunar, me prepare algo sencillo solo café y tostadas, estaba terminando de desayunar cuando llegó Gil.
-Señorita necesito que me acompañe, Erick solicita tu presencia-
-En donde está-
-en una de las bodegas de la empresa-
-Ok, subiré a cambiarme- traía unos jeans claros y una playera básica color arena y unos tenis, si es parte de la empresa supongo que debería de verme un poco formal.
-No es necesario, solo necesita una chaqueta- tomé la de la noche anterior que estaba en el sofá y salimos, condujo casi una hora, era en medio de la nada, había una gran reja y un hombre cuidando la entrada.
Nos dieron acceso y condujo un poco más, vi un par de bodegas grandes, había varias motos y coches, Gil se detuvo en la entrada de una de las bodegas.
Bajamos del coche y metió una clave para que la bodega se pudiera abrir, me guío por unos pasillos y llegamos a una sala grande, había varios miembros de vikingos y todos me saludaron de manera amigable.
Al final hay una silla del estilo de la edad media, y de fondo un muro lleno de osamentas de animales, sentado está Erick.
En cuanto hacemos contacto visual se levanta y camina a mi, viste un pantalón de vestir y zapatos de piel, una camisa negra, las mangas arremangadas y los botones del pecho desabrochados, sus ojos se ven cansados y le veo ojeras.
-Mi conejita- me rodeo por la cintura y me dio un beso rápido, me volvió a poner en el suelo.
-Creo que había soñado contigo, pero si estás aquí-
-te dije que volvería-
-Pero tu trabajo-
-Nada es más importante, ven tenemos que hablar de algo-
Me llevo a una puerta que estaba al costado, es una oficina, hay una sala grande, un escritorio.
-Conejita, quiero que me digas bien que paso anoche-
-Juro que no paso nada- dije inquieta.
-Confió en ti, pero quiero que me cuentes todo, que paso después de que me fui-
-Ok, no mucho me quedé hablando con mis papás y después me fui a mi habitación, estaba dormida después de que hablamos, sentí una mano en mi boca, quise gritar pero no pude, di un golpe en la cabeza con el yeso, me pude levantar y pedí ayuda, después llegó mi papá y lo detuvo, llamamos a la policía y cuando llegaron se lo llevaron, Gil me llevo a tu casa y eso fue todo- podía ver los músculos de su mandíbula tensos.
-Ok,qué piensas hacer
-pues los policías me pidieron que levantara una denuncia, pero se que no va a llegar a mayores, entonces nose-
-Ok, lo voy a manejar yo, a mi modo, solo quiero saber si estás cómoda con eso-
-Debo preocuparme-
-Por mi o por el- dijo levantando la ceja.
-Me refiero a ti, no vas a hacer una locura-
-Conejita, yo ya nací loco- me tomo de la barbilla y me dio un beso.
-Ok, solo no lo mates no quiero a su familia molestando a mis papás-
-Claro, ven conmigo- salimos de la oficina tomamos de la mano, se acercó a la silla donde estaba cuando llegue y tomo un cuerno de un animal y comenzó a soplar un sonido de trompeta resonó en el lugar, seguido de un grito de los presentes.
Comenzó a caminar de nuevo, está vez subiendo unas escaleras que estaban de frente, llegamos a un segundo piso, en el centro había un hueco, lo rodeaba un barandal, nos acercamos y lo vi.
Carlos estaba atado de dos postes, sus pies apenas tocaban en piso, tenía los ojos vendados, me quedé en shock por un momento.
Caminamos al otro lado y bajamos unas escaleras la mayoría de los Vikingos se quedaron arriba, con nosotros bajaron unas 15 personas.
Erick me soltó y me dejó con dos mujeres abajo, estaba detrás de Carlos, Erick y los hombres caminaron frente a Carlos, le quitaron la venda de los ojos.
-Malditos hijos de puta, como se atreven, esto es ilegal- grito en cuanto vio a todos pero al momento que cruzo miradas con Erick se detuvo.
-Ilegal, que bueno que lo mencionas, te voy a explicar una cosa, partir de hoy serás mi perra, me debes dinero y ahora tu vida me pertenece intentaste lastimar a mi mujer y nadie toca lo que es mío.
-Ella es mi prometida nos vamos a casar- dijo Carlos.Correcciónion es mi prometida, tu basura no la supiste valorar, ahora te voy a explicar lo que va a pasar, pague tu fianza porque yo te daré tu castigo, quien me ofende, paga el precio, si sobrevives me tendrás que pagar 10 veces tu fianza y si alguna vez te vuelves a acercar a Emilia o su familia, me encargaré de tus padres y toda tu familia uno por uno-
-Estás enfermo, te voy a demandar-
-Aún no entiendes con quién te estás metiendo verdad, nadie en esta ciudad tiene más poder que yo- mientras decía eso, se fue quitando los anillos.
Dos de los Vikingos bajaron las cadenas y Carlos podía tocar el piso.
-Si me tocas Emilia no te va a perdonar, ella me ama- sus palabras me dieron asco, camine rodeando todo para quedar de frente a Carlos.
-Emilia, Emilia amor, defiéndeme, pídeles que me suelten- antes de que acabará de hablar le di una fuerte cachetada, el lugar se llenó de gritos y vítores.
-Conejita, no te ensucies las manos- Erick camino a mi, limpio mi mano sobre su camisa y la beso, se giró frente a Carlos y un golpe seco dio en su estómago, Carlos comenzó a toser con desesperación.
Las mujeres con las que estaba vinieron por mi, muestras le quitaron las cadenas a Carlos y entre todos le dieron una paliza, parecía muerto cuando terminaron.
Les acercaron unas tinas con agua y todos se enjuagaron la sangre de las manos, después le arrojaron esa agua a Carlos.
- Llévenlo al cuarto, que lo revise el doctor no lo quiero muerto, por la noche aviéntenlo afuera de su casa- Erick dio instrucciones y camino a mi lado.
-vamos a casa conejita- me tomo de la mano y salimos del lugar.
jamás empezare nuevamente a leer una novela suya
que desepcion 😡😡😡