Una mafia conspiradora ha renovado un sistema donde sus actos ilícitos son resguardados en memorias indetectables por el gobierno. Usaran mecanismos de defensa donde se verían afectos si alguna persona llega a dar con los objetos precisos donde guardan toda la información. Sin embargo, uno de los artefactos que es utilizado por el jefe de la mafia Italiana de conspiración ha sido robado cayendo en manos enemigas, donde pone sobre aviso al jefe de la mafia en actuar de inmediato antes que descubran todo lo que tienen en resguardo así como las armas que trafican.
Santino Carlucci, tratará de dar con la persona que ha tomado un reloj valioso que prácticamente es la puerta de toda la información del tráfico poderoso. Él tomará venganza con una de las mafias que se presentará en su contra, la Mafia Rusa conocerá el poder de la mafia Italia siendo su peor enemiga en un enfrentamiento que muchos inocentes pagaran por la venganza que ambas mafias se tienen entre manos.
NovelToon tiene autorización de Lucy Mom para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 21
Nahir:
Estaba un poco preocupada, miré desde lejos que Cesar se aparcó lejos de la entrada de un restaurante que se miraba demasiado lujoso. Era fácil deducir que ese era donde tendría que ir.
Cesar: Es aquel. Me imagino que la niña Loana no debe tardar en llegar.
Nahir: ¿Cómo sabes?
Cesar: No veo su camioneta.
Nahir: Entonces solo, entro y ya.
Asintió con la cabeza, tomé mi bolso soltando el cinturón de seguridad, solté un gran respiro soltando una gran bocanada de aire. Me bajé despidiéndome de Cesar, al menos había sido muy amable en traerme a este lugar.
Caminaba viendo los lugares que estaban sobre esta calle, todo pintaba demasiado lujo, sonreí negando con la cabeza, claro que tenía que ser una zona exclusiva donde los adinerados podían venir y pagar exorbitantes cuentas sin preocuparse de nada…
Llegué levantando la mirada hacia el frente, se veía tranquilo, saqué el móvil viendo la hora, negué con la cabeza, esperaba que fuera solo una pequeña entrevista antes de empezar a laborar. Subí los escalones, mi corazón estaba latiendo demasiado fuerte, cerré los ojos deseando que no estuviera Santino aquí, por lo que me dijo Loana él nunca venía, si lo hacía solo era mantenerme en mi puesto y no toparme con él.
Empujé la puerta, una hermosa mujer con una sonrisa tan agradable se me acercó. Me miró de pies a cabeza, lo mismo hice sabiendo que esta mujer hermosa cumplía con todos los requisitos que pudieran pedir, desde ser hermosa, alta, con un cuerpo que hasta yo misma admiraba.
Danissa: Buen día. ¿Tiene reservación?
Nahir: Amm, me dijeron que preguntara por Leo, el gerente.
Danissa: ¿Quién lo busca?
Nahir: Nahir Belov.
La chica levantó una ceja, los nervios empezaron apoderarse de mi, por mi apellido me podía delatar que no era de la misma nacionalidad.
Danissa: Eres la chica que recomendó la señorita Loana.
Asentí con la cabeza, apreté mi mano un poco a la orilla de mi vestido, pasé mi mirada por ambos lados, podía notarse que las personas que se encontraban en el lugar por su apariencia eran de mucho dinero y claro muy Italianos para mi gusto. Me hizo seña donde empecé a seguirla.
Danissa: La señorita Loana es muy generosa, tanto que recomendar a una persona como tú en este lugar, habla más de ella que de cualquiera de los socios.
Nahir: ¿Una persona como yo?
Danissa: No eres de nuestro país, tus facciones se notan y tu apellido te delata. Esperemos que Leo vea que dice.
Asentí con la cabeza, mejor prefería mantener silencio, no quería que me negaran el empleo.
TOC!! TOC!!
- ADELANTE.
Sentí como mi corazón se iba a salir, esperaba que esta persona fuera de lo más relajado con la mente abierta. Abrió la puerta empujando un poco más, mi corazón estaba apunto de salirse al ver al Señor Santino sentado frente a Leo, levantó la mirada fijándola hacia mí, me quedé completamente helada sin poder moverme.
Santino: ¿Qué DEMONIOS?
Negué con la cabeza sintiendo un miedo recorrer en todo mi cuerpo, se puso de pie al mismo tiempo que lo hizo Leo.
Leo: Señor Santino se debe tratar de la nueva, la señorita Loana me lo pidió.
Se acercó a mi tomándome del brazo haciendo que entrara al despacho donde la chica se quedó perpleja al ver como me estaba tratando.
Santino: No te cansas en fastidiar mi vida.
Nahir: No he hecho nada. No sabía que usted estaría aquí.
Santino: DEJENME SOLO CON ESTA MUJER.
No apartaba la mirada de él, no quería que se marcharan dejándome a solas, la ultima vez que estuve a solas con él, para nada fue nada agradable, ellos sin decir nada más se retiraron, cerraron la puerta. Trataba de removerme de su agarre pero era tan brusco que ya me imaginaba la huella de su mano en mi brazo, me soltó haciendo que me tambaleara. Mantuve el equilibrio dando unos cuantos pasos hacia atrás, tampoco es que me iba a dejar que me hiciera daño.
Santino: Una maldita rusa en mi restaurante, ¿No puedes buscar donde no tenga nada que ver?
Nahir: Lo siento en verdad, de saber que era de usted ni me hubiera tomado la molestia de venir y presentarme.
Santino: ¿DE CUANDO AQUÍ TÚ Y LOANA SE LLEVAN?
Nahir: ¿Loana? La loca que me atacó.
Levantó una ceja demostrando que no le agradó para nada el hecho que le haya dicho así, pero tenía que procurar no involucrarme con ella, menos ahora que tenía toda la noche ya planeada.
Santino: MI PROMETIDA, MI MUJER.
Nahir: Si vine aquí fue realmente por que Ciccio me recomendó.
Santino: ¿Ciccio? Claro, tu noviecito, el que cree que puede pasar por sobre los jefes.
Rodé los ojos sintiendo una desesperación, mi corazón se iba a salir por latir tan fuerte, cosa que este hombre podía lograr intimidar a cualquier persona, pero quería demostrarle a toda cosa que así fuera él o quien será, tendría que aprender a respetar a los demás.
Nahir: Lo siento, no sé de que me habla, Ciccio es un buen hombre.
Santino: ¿Buen hombre? Solo una tonta como tú puedes creer en eso. Pero quien trabaja para mi es por que está cortado con la misma tijera. ¿Quieres saber quien es tu noviecito realmente?
Nahir: Será mejor que me vaya.
Me di la media vuelta, no iba a escuchar nada que pudiera decirme este hombre, todo lo que pudiera venir de él serían solo mentiras para estar predispuesta a Ciccio. Traté de llegar a la puerta, sujeté la perilla abriéndose la puerta, pero Santino la volvió a empujar, solté la puerta sin siquiera mirarlo. Desvié mi mirada apartándome, no quería estar cerca de un hombre como él.
Santino: ¿Me tienes miedo?
Negué con la cabeza, mi mirada estaba buscando cualquier cosa que pudiera servirme en caso… Me di la media vuelta mirándome…
Santino: ¿Sabes rusa?
Nahir: Me llamo Nahir.
Santino: Como sea.
Nahir: no es como sea, deja de decirme Rusa. Llevo muchos años viviendo aquí, así que deja de hacerme menos por ser que no me tengo la culpa de lo que tengas en tu conciencia. NO SOY LA RUSA QUE MATÓ A TU HERMANA.
Dio pasos agigantados tomándome de los brazos, traté de evitar que me lastimara removiendo mi cuerpo como podía, no iba a permitir que hiciera lo mismo de la ultima vez.
Nahir: Suélteme.
Santino: ERES UNA MALDITA RUSA… UNA MALDITA RUSA…
Sentía como iba apretando cada vez más, el miedo de nuevo se iba apoderando de mi cuerpo, no podía controlar mirarlo y no sentir miedo. Levanté mis brazos haciendo que me soltara, sintiendo un fuerte golpe en mi mejilla mandándome al piso.
Nahir: AAAyyyy….
Me llevé mi mano hacia mi mejilla, el ardor, el dolor me estaba quemando.
Santino: QUE TU MALDITA BOCA NO VUELVA A MENCIONAR NADA DE MI HERMANA. NO ERES DIGNA DE PONER UN MALDITO PIE EN NINGUNO DE MIS NEGOCIOS. ASÍ QUE AHORA MISMO TE LARGAS.
Me sujetó del brazo con gran fuerza levantándome haciendo que yo misma chocara mi cuerpo con él.
Nahir: DÉJAME MALDITO ITALIANO DE MIERDA.
Entreabrí mis labios al ver que sacó un arma, apuntando em mi cabeza. Me atrajo hacía él pasando su brazo por mi cuello.
Podía escuchar su respiración cerca de mi oído, estaba deseando que entrara cualquier persona, que me ayudara en este momento donde no sabía como reaccionar, mi bolso estaba en el piso.
Santino: REPITE LO DIJISTE. VAMOS AHORA HAZLO.
Negué con la cabeza una y otra vez, no iba a dejar que me diera ordenes y menos que se haga lo que él pedía.
La puerta se abrió entrando el gerente, trataba de pedir ayuda pero apretó más su agarre en mi cuello, tuve la necesidad de clavarle mis uñas, no me importaba si luego tuviera problemas con Loana, pero era mi vida que estaba en juego.
Santino: LAAAARGOOOOO…
Leo: Si señor.
Negué con la cabeza. No podía respirar… Sentía que me estaba quedando sin aire.
Nahir: Es… es…
Santino: Se me olvida que una mujer como tú, solo puede recibir ayuda de otros hombres. Nada como Loana que ella si puede defenderse por si sola.
Cerré mis ojos sintiendo mis lagrimas caer, estaba desesperada, las puntas de mis dedos apenas y rosaban el piso. Le clavé tan fuerte mis uñas, empezando a dar pequeñas palmaditas. Acercó la punta del arma hacia mi cabeza, ni por que le estuviera diciendo que ya me estaba quedando sin aire me soltaba.
Santino: Agradece que no estas metida en este necio, sino… TE MATO.
Me soltó cayendo directo al piso, mi mano desesperada tratando de sobar un poco mi cuello queriendo que pasara el aire.
Nahir: cof… mmm… cof, cof, cof.
Mi pecho subía bajaba de la desesperación de no poder respirar, levanté con cierto odio la mirada fijando en él. Dejó su arma en la mesa, tomó uno de los cigarrillos de la cajetilla encendiéndolo. Le dio un toque, negando con la cabeza, soltó el humo mirándome.
Santino: Tenía tantas ganas de vengarme hasta que Dios me susurro "ellos ya están sufriendo"… solo mírate.
Tragué saliva, como podía me iba levantando. Levanté mi mirada hacia él que ahora parecía como si no fuera el demonio de hace un rato.
Nahir: Existimos personas que somos como el ave fénix, nos pueden lastimar cruelmente pero siempre vamos a resurgir de nuestras cenizas más fuertes que nunca.
Se apartó del escritorio, di varios pasos hacia atrás sosteniendo con fuerza mi bolso. Le dio un gran toque al cigarrillo caminaba hacia mí… Podía ver esa mirada llena de maldad. Soltó el humo directo a mi cara… No me moví ni un solo centímetro.
Santino: Mis hombres han tenido información que una maldita Rusa, ojos claros, cabello oscuro, tez blanca es la que ha estado surtiendo mercancía contaminada, ahora que te veo, encajas en la descripción.
Me di la media vuelta, no tenía por que seguir escuchando nada que tuviera que ver con él. Abrí la puerta.
Santino: TE VUELVO A VER EN UNO DE MIS TERRITORIOS O MIS NEGOCIOS, TE MATO NAHIR BE-LOV.
Me di la media vuelta, mirándolo con lagrimas en los ojos.
Nahir: Nadie me conoce y no finjo ser alguien que no soy… de lo que si soy culpable es de dejar que la gente se salgan con la suya, nunca se han molestado en descubrir quién soy o porque soy así, en su lugar inventan un persona para mi basado en sus ideas sus sentimientos, sus miedos y sus creencias, aman y odian a esa persona que es el reflejo de ellos mismos.
Santino: Lárgate…
Salí del despacho, podía ver a señor Leo y al chica que me miraban, aparté mis lagrimas, no iba a dejar que el mismo Santino pudiera decir que puedo y no puedo hacer. Estaba claro que él no quiere verme por ni uno solo de sus negocios, así que no me quedaba de otra, pasé mi mirada rápidamente por todo el lugar, ubicando cada cámara, cada espacio del lugar. Él quiere hacerme la vida miserable, pues haremos su sueño tan real como él lo ha hecho conmigo.
Salí del lugar mirando la camioneta de Loana, me apresuré alejándome, no tenía ganas de hablar con ella, no después de lo que había sucedido. Solo quería irme del lugar cuanto antes, ya estaba más que deseosa que llegara la noche. Me llevé la mano al pecho queriendo tomar un poco de aire, me cubrí un poco viendo que ella apenas se estaba bajando de su camioneta, tomé mi móvil, haciendo una llamada.
Llamada:
- ¿Diga?
- Soy Nahir.
- Ahh, si ya entro, me avisó Leo que acabas de llegar.
- Ya me fui.
- ¿Cómo? ¿Qué?
- Santino estaba en el despacho.
- ¿Qué coños?
- No lo sé, cuando entré estaba Santino, nos dijimos de palabras y claro que me echó.
- Ahora lo soluciono.
- Noooo… Nunca le dije que habías sido la que me recomendó, le dije que fue Ciccio.
- De acuerdo. ¿Te veo en la noche?
- Si, por supuesto que esta vez si quiero hacerlo.
- De acuerdo. Te mandaré la ubicación, o ¿Sabes que? Llégate por si sola, di que necesitas empleo, que no tienes documentos, por que Santino sabe que iba a meter a una chica, así que tengo que conseguir a una mujer para la noche mientras que él no sabe que eres la que realmente quería meter.
- De acuerdo Loana. Me mandas la ubicación.
Terminé la llamada, esta vez, tenía que conseguir los códigos como diera lugar, así que tenga que pasar sobre su cadáver, pero le voy a dejar en claro que otros rusos pudieron hacerle daño, pero no yo que no tengo nada que ver… Esta vez Santino Carlucci, me las vas a pagar.
Les esperamos en el instagram de las novelas: Lucymomhistorias
Su apoyo es muy importante, no se les olvide dejar su me gusta 👍, sus regalitos 🎁, comenten mucho en cada capitulo 📝. Les invito a seguirnos en nuestro perfil de Novel Toon:Lucy Mom, así les llegará las notificaciones de los nuevos capítulos.
Nahir
Santino