Dos personas marcadas por heridas del pasado se encuentran cuando menos lo esperan. Ella ha aprendido a esconder su dolor detrás de una sonrisa. Él carga con un pasado que no logra perdonarse. Ninguno busca enamorarse, pero el destino los une y descubrirán que, incluso en la oscuridad más profunda, una sola persona puede convertirse en la luz del otro.
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capitulo 21- La carta que cambió el destino
"A veces la verdad llega tarde… pero nunca deja de tener el poder de cambiar una vida."
Efraín apenas pudo dormir aquella noche.
Las palabras de Rebeca no dejaban de repetirse en su mente.
"Pase lo que pase… no enfrentes ese momento solo."
Nunca antes alguien le había ofrecido quedarse a su lado sin hacer preguntas.
Aquello le daba fuerzas.
A la mañana siguiente, mientras terminaba una reunión, recibió un mensaje desconocido.
"Soy Isabella. Estoy en la cafetería donde solíamos desayunar los domingos. Si todavía quieres conocer la verdad… aquí te esperaré."
Efraín permaneció inmóvil varios segundos.
Sabía que ese momento llegaría.
Respiró profundamente y salió de la oficina.
La cafetería seguía siendo igual que años atrás.
Las mismas mesas de madera.
El mismo aroma a café recién hecho.
El mismo rincón junto a la ventana donde tantas veces soñaron con un futuro juntos.
Isabella estaba allí.
Cuando levantó la mirada y lo vio entrar, las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos.
—Gracias por venir.
Efraín tomó asiento frente a ella.
No había enojo en su rostro.
Solo muchas preguntas.
—Dijiste que ibas a contarme la verdad.
Ella asintió lentamente.
Sacó el sobre color café y lo colocó sobre la mesa.
—Ábrelo.
Efraín lo hizo con manos temblorosas.
Dentro encontró varias cartas.
Todas tenían su nombre.
Reconoció inmediatamente la letra de Isabella.
La primera estaba fechada apenas una semana después del accidente.
Abrió una de ellas.
"Efraín, si estás leyendo esto, significa que por fin las cartas llegaron a tus manos. He intentado buscarte muchas veces, pero me lo han impedido. Necesito que sepas que jamás te abandoné."
Él levantó la vista.
Su corazón latía con fuerza.
—¿Qué significa esto?
Isabella respiró hondo antes de responder.
—Después del accidente desperté en otro hospital.
Mi padre decidió llevarme a otra ciudad porque pensó que nuestra relación no tenía futuro.
Me prohibió buscarte.
Todas las cartas que te escribí fueron retenidas antes de salir.
Durante años creí que las habías recibido y que simplemente decidiste olvidarme.
Efraín sintió que el mundo se detenía.
Toda su vida había pensado que Isabella se había marchado por decisión propia.
Jamás imaginó que alguien hubiera intervenido para separarlos.
Las lágrimas comenzaron a rodar por el rostro de ella.
—Intenté escapar muchas veces.
Pero estaba completamente sola.
No tenía cómo encontrarte.
Cuando por fin fui libre… ya habían pasado demasiados años.
Efraín permaneció en silencio.
No sabía qué sentir.
No podía borrar el dolor de aquellos años.
Pero tampoco podía ignorar el sufrimiento que veía frente a él.
—¿Por qué regresaste ahora?
Isabella bajó la mirada.
—Porque escuché que habías vuelto a sonreír.
Y entendí que antes de seguir con mi vida… debía devolverte la verdad que te robaron.
No espero que regreses conmigo.
No vine a destruir lo que estás construyendo.
Solo quería que supieras que nunca dejé de luchar por encontrarte.
El silencio volvió a instalarse entre los dos.
Efraín cerró el sobre con cuidado.
Por primera vez en muchos años, una parte de su pasado comenzaba a tener sentido.
Al salir de la cafetería, miró el cielo.
Sintió que un enorme peso abandonaba lentamente su corazón.
Sin embargo, también comprendió que ahora debía hacer algo mucho más difícil.
Contarle toda la verdad a Rebeca.
Porque el amor que estaba naciendo entre ellos no podía construirse sobre silencios.
Mientras tanto, Rebeca, sin saber lo que estaba ocurriendo, sostenía entre sus manos la pequeña pulsera que Efraín le había regalado.
Sonrió al recordarlo.
Ignoraba que, en ese mismo instante, el hombre que amaba acababa de recuperar una parte de su pasado... y estaba a punto de decidir el rumbo de su futuro.