Despertó sin recuerdos, pero con un nombre guardado en el corazón
En el año 2149, las personas pueden vender sus recuerdos para pagar deudas o cambiar su pasado. Kael, un joven de 22 años, despierta sin recordar los últimos tres años de su vida, salvo un nombre que no logra sacar de su cabeza: "Eiden".
Cuando descubre que él mismo vendió esos recuerdos, inicia una búsqueda para saber qué ocurrió. En el camino conoce a Eiden, el jefe de una organización clandestina que trafica recuerdos humanos.
Lo extraño es que Eiden parece odiarlo... pero al mismo tiempo es incapaz de dejarlo ir.
Mientras ambos descubren la verdad, salen a la luz secretos sobre un proyecto ilegal capaz de modificar emociones y crear recuerdos falsos. Lo que ninguno esperaba era descubrir que, antes de perder la memoria, habían hecho una promesa imposible de romper.
"Aunque olvides mi rostro... volverás a elegirme."
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Capítulo 9: Si vuelves a olvidarme
El laboratorio quedó en un silencio absoluto.
Las últimas palabras de Adrian Vale seguían resonando en la mente de Kael.
"...fuiste tú quien lo destruyó."
Kael desvió lentamente la mirada hacia Eiden.
Su rostro seguía siendo el mismo: tranquilo, serio, casi imposible de leer.
Pero por primera vez, Kael notó algo que antes no había visto.
Miedo.
No miedo a Helix.
No miedo a morir.
Miedo de perderlo otra vez.
—Respóndeme —dijo Kael con voz firme—. ¿Qué quiso decir?
Eiden cerró los ojos durante unos segundos.
Había llegado el momento que llevaba tres años intentando retrasar.
—No fue como él lo dijo.
—Entonces explícalo.
Eiden respiró hondo.
—El día que desapareciste... discutimos.
Kael permaneció en silencio.
—Yo quería destruir el Proyecto Orion inmediatamente. Tú insistías en encontrar una forma de usar la tecnología para ayudar a las personas con enfermedades mentales.
Fragmentos comenzaron a aparecer en la mente de Kael.
Una discusión.
Gritos.
Lluvia golpeando las ventanas del laboratorio.
—No nos pusimos de acuerdo—continuó Eiden
—. Dijimos cosas que nunca debimos decir.
Kael sintió un dolor en el pecho.
No recordaba las palabras, pero sí la tristeza.
—¿Terminamos... nuestra relación?
Por primera vez, la expresión de Eiden se quebró.
—No.
Una lágrima silenciosa recorrió su mejilla.
—Nunca dejamos de amarnos.
Kael sintió que el corazón se aceleraba.
No entendía por qué esa confesión le dolía tanto.
—Entonces... ¿qué pasó?
Eiden bajó la mirada.
—Helix atacó el laboratorio esa misma noche.
Todo volvió a cambiar.
La imagen de Vale desapareció y, en su lugar, comenzaron a sonar alarmas por todo el edificio.
—Han localizado esta instalación —dijo Eiden con rapidez—. Tenemos que salir.
Pero era demasiado tarde.
La entrada principal explotó.
El humo llenó el laboratorio.
Varios soldados vestidos con armaduras negras descendieron por cables metálicos.
Todos llevaban el símbolo de Helix.
—Objetivo localizado.
—Capturen a Kael Orion.
Eiden dio un paso al frente.
—No dejaré que lo toquen.
Uno de los soldados sonrió.
—Entonces tendrás que morir con él.
La pelea comenzó de inmediato.
Kael observó sorprendido cómo Eiden se movía con una velocidad increíble.
Cada golpe era preciso.
Cada movimiento parecía calculado.
Sin embargo, los soldados seguían llegando.
Uno de ellos logró sujetar a Kael por detrás.
—¡Eiden!
Antes de que pudiera reaccionar, el soldado colocó un pequeño dispositivo sobre la nuca de Kael.
El mismo símbolo azul del extractor de recuerdos comenzó a brillar.
Un dolor insoportable atravesó su cabeza.
Y entonces...
Lo recordó.
Solo por un instante.
Un beso bajo la lluvia.
La voz de Eiden diciendo:
—Si algún día me olvidas... volveré a enamorarte.
Kael abrió los ojos de golpe.
El recuerdo desapareció.
Pero una frase escapó de sus labios sin pensar.
—...Eiden.
Era la primera vez que pronunciaba su nombre sin dudar.
Eiden se quedó inmóvil.
Solo un segundo.
Pero fue suficiente para derrotar al soldado y correr hasta Kael.
Lo abrazó con fuerza.
Como si temiera que volviera a desaparecer.
—Estoy aquí.
Kael no entendía por qué...
Pero, por primera vez desde que despertó...
Ese abrazo se sintió como hogar.
Continuará.....