NovelToon NovelToon
La Huida De Madeline

La Huida De Madeline

Status: En proceso
Genre:Época / Reencarnación / Amante arrepentido
Popularitas:17.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Juna C

Una chica de la era moderna reencarna en el cuerpo de Madeline, la prometida del frío Duque Elías. Tras quedar embarazada y decidida a proteger el futuro de su hijo, ella empaca sus maletas y huye lejos, escondiendo su rastro.

NovelToon tiene autorización de Juna C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21

La mañana transcurrió con aparente normalidad en la mansión Fairchild.

Los sirvientes realizaban sus tareas habituales.

Las doncellas limpiaban los pasillos.

Los jardineros trabajaban en los rosales.

Y los cocineros preparaban el almuerzo.

Nadie parecía notar que algo estaba mal.

Nadie sabía que una de las habitaciones permanecía vacía desde la noche anterior.

Poco antes del mediodía, un carruaje negro atravesó las rejas de la mansión.

Elías descendió acompañado de Orión.

El viento agitó ligeramente su cabello oscuro mientras observaba la residencia frente a él.

Había pasado toda la semana pensando en aquella conversación.

En la confesión de la sirvienta.

En la posibilidad de que Madeline hubiera dicho la verdad.

Y aunque no le agradaba admitirlo, necesitaba respuestas.

Esta vez la escucharía.

Aunque solo fuera una vez.

Un mayordomo se apresuró a recibirlo.

—Bienvenido, duque Ashford.

—Gracias.

Elías entregó los guantes a Orión.

—¿Lady Madeline se encuentra en la mansión?

—Por supuesto, mi señor —respondió el hombre haciendo una reverencia—. Avisaré de inmediato.

Elías asintió.

Todo parecía normal.

Demasiado normal.

Fue conducido hasta uno de los salones mientras esperaban la llegada de Madeline.

Pasaron varios minutos.

Luego otros más.

Elías comenzó a impacientarse.

Madeline jamás lo había hecho esperar tanto.

Ni una sola vez.

Justo cuando estaba a punto de preguntar qué ocurría, una joven doncella cruzó corriendo el corredor.

Su rostro estaba pálido.

—¿La encontraron? —preguntó otra sirvienta.

—No.

Elías frunció el ceño.

La muchacha siguió corriendo sin detenerse.

Algo no estaba bien.

Orión también pareció notarlo.

—¿Ocurre algo? —preguntó acercándose a un criado.

El hombre tragó saliva.

—No lo sé.

Pero su expresión decía exactamente lo contrario.

El ambiente comenzó a cambiar poco a poco.

Los sirvientes susurraban.

Algunos caminaban más deprisa.

Otros parecían nerviosos.

Unos minutos después, la misma doncella apareció nuevamente.

Esta vez entró corriendo al despacho del conde.

La puerta se cerró de golpe.

Y apenas unos segundos más tarde se escuchó un fuerte ruido proveniente del interior.

Elías intercambió una mirada con Orión.

Luego ambos salieron al corredor.

La puerta del despacho se abrió bruscamente.

Julián apareció.

Su rostro estaba oscuro.

Más oscuro de lo habitual.

—Busquen en toda la mansión —ordenó con voz fría—. Revisen los jardines, los establos, las cocinas. Todo.

Los sirvientes se apresuraron a obedecer.

Elías avanzó unos pasos.

—Conde.

Julián giró la cabeza.

Parecía furioso.

—Duque.

—¿Sucede algo?

Durante unos segundos el conde no respondió.

Como si intentara controlar su temperamento.

Finalmente apretó la mandíbula.

—Madeline no aparece.

Elías parpadeó.

—¿Cómo que no aparece?

—No está en su habitación, no está en los jardines, no está en ninguna parte.

Una sensación extraña atravesó el pecho de Elías.

—¿Quizá salió?

—No.

Respondió una voz temblorosa.

Una de las doncellas estaba cerca de la puerta.

—Lady Madeline no salió con carruaje y tampoco pidió que prepararan ninguno.

Julián la observó.

—¿Cuándo fue la última vez que la viste?

La joven palideció.

—Anteayer por la noche, mi señor.

El silencio cayó sobre el corredor.

Elías sintió un mal presentimiento.

—¿Anteayer?

La doncella asintió.

—Pensé que lady Madeline deseaba estar sola, no permitió que nadie entrara a su habitación.

La otra doncella se llevó una mano a la boca.

—Yo tampoco la he visto desde entonces.

Otra sirvienta abrió los ojos.

—Ni yo.

El rostro de Julián se volvió aún más sombrío.

—¿Qué hay de sus pertenencias?

Preguntó de repente.

Una de las mujeres tragó saliva.

—Faltan varios vestidos y algunas joyas.

Aquellas palabras hicieron que todo encajara de golpe.

El silencio se volvió absoluto.

Nadie se atrevía a hablar.

Fue Julián quien rompió el silencio.

—Huyó.

La palabra cayó como una piedra.

Elías frunció el ceño.

—¿Qué?

—Huyó.

Repitió el conde con voz helada.

—Se llevó dinero, ropa y desapareció.

Elías permaneció inmóvil.

Sin comprender.

Sin procesarlo.

Porque aquello no tenía sentido.

Madeline había insistido en aquel compromiso durante años.

Años.

Entonces...

¿Por qué escaparía?

Recordó la última vez que la vio.

La discusión en aquella habitación.

La forma en que ella lo miró.

"Lo que menos quiero es verme involucrada con alguien que no me quiere y yo no quiero."

Las palabras regresaron con una claridad incómoda.

El corazón le dio un vuelco.

Por primera vez, una posibilidad cruzó por su mente.

¿Y si realmente había querido alejarse de todo?

¿Y si nunca pensó regresar?

Mientras los sirvientes corrían por la mansión buscándola desesperadamente, Elías permaneció inmóvil en medio del corredor.

Observando el caos.

Escuchando las órdenes furiosas de Julián.

Y sintiendo una sensación extraña que no lograba definir.

Porque había ido allí dispuesto a escucharla.

Y acababa de descubrir que Madeline Fairchild había desaparecido sin dejar rastro.

El resto del día fue un completo caos.

Sirvientes entrando y saliendo.

Guardias recorriendo los terrenos.

Doncellas nerviosas revisando habitaciones que ya habían sido inspeccionadas varias veces.

La noticia se propagó por toda la mansión en cuestión de horas.

Lady Madeline había desaparecido.

Y nadie sabía dónde estaba.

Elías observaba todo desde el corredor principal mientras los empleados corrían de un lado a otro.

No parecía una actuación.

No parecía algo preparado.

Aquellas personas estaban realmente preocupadas.

—Revisen nuevamente los establos.

—Ya lo hicimos.

—Entonces revisen otra vez.

—Sí, señor.

La voz furiosa de Julián resonó por toda la mansión.

El conde rara vez perdía la compostura delante de los demás.

Sin embargo, aquella vez ni siquiera intentaba ocultar su enojo.

—Conde.

Julián volteó hacia él.

—¿Qué?

—¿Encontraron alguna carta?

—Nada.

Elías frunció ligeramente el ceño.

Era extraño.

Muy extraño.

Si Madeline realmente había decidido marcharse, lo normal sería dejar al menos una nota para su madre.

Recordó a Celia.

No la había vuelto a ver desde aquella mañana.

—¿Dónde está la condesa?

Julián soltó un suspiro cargado de irritación.

—En sus aposentos.

No quiso decir nada más.

Elías decidió buscarla por su cuenta.

Cuando llegó al ala oeste de la mansión, una doncella salía de la habitación de la condesa con los ojos ligeramente enrojecidos.

La joven hizo una reverencia apresurada antes de retirarse.

Elías golpeó suavemente la puerta.

—Condesa.

—Adelante.

La voz sonó cansada.

Al entrar la encontró sentada junto a la ventana.

Las cortinas estaban abiertas.

La luz de la tarde iluminaba suavemente su rostro.

Tenía los ojos rojos.

Como si hubiera estado llorando.

Pero aun así sonrió al verlo.

—Duque Ashford.

—Lamento molestarla.

Celia negó con la cabeza.

—No es ninguna molestia.

Elías guardó silencio unos segundos.

No estaba acostumbrado a consolar personas.

Mucho menos a iniciar conversaciones delicadas.

—¿Está bien?

La pregunta pareció tomarla por sorpresa.

Después soltó una pequeña risa triste.

—¿Cómo cree que está una madre cuando su hija desaparece?

Elías no supo qué responder.

Celia volvió la vista hacia la ventana.

—Madeline siempre fue una niña muy dulce.

Cuando era pequeña corría por toda la mansión.

Siempre regresaba cubierta de barro.

Aunque después fingía que no había hecho nada.

Una sonrisa nostálgica apareció en sus labios.

—Era muy mala mintiendo.

Elías escuchó en silencio.

—Con el tiempo empezó a cambiar.

Se volvió más callada.

Más reservada.

Más triste.

Aquellas palabras hicieron que algo incómodo se removiera en su interior.

Porque él también recordaba a la Madeline de antes.

La joven que lo seguía a todas partes.

La que intentaba llamar su atención constantemente.

La que parecía vivir únicamente pendiente de él.

Y luego estaba la Madeline de las últimas semanas.

La que le hacía preguntas extrañas.

La que parecía cansada.

La que había dejado de perseguirlo.

—Condesa.

Celia levantó la vista.

—¿Sí?

—¿Ella parecía feliz últimamente?

La mujer se quedó inmóvil.

Solo unos segundos.

Pero Elías lo notó.

—¿Por qué pregunta eso?

—Solo responda.

Celia bajó lentamente la mirada.

—No.

Aquella sencilla respuesta golpeó más fuerte de lo esperado.

—Ya veo.

—Duque.

Elías la observó.

—Si llega a encontrarla algún día...

La voz de Celia se quebró apenas un poco.

—Solo asegúrese de que esté bien.

Nada más.

Elías sintió algo extraño al escuchar aquellas palabras.

Porque sonaban menos como una petición.

Y más como el deseo desesperado de una madre.

—Lo haré.

Respondió antes de pensarlo.

Celia sonrió débilmente.

—Gracias.

Cuando salió de la habitación, el sol ya comenzaba a ocultarse.

La mansión seguía agitada.

Los guardias continuaban buscando pistas.

Los sirvientes seguían murmurando entre ellos.

Pero Elías apenas les prestó atención.

Caminó por los pasillos sin rumbo fijo.

Pensando.

Recordando.

Analizando.

Hasta que sus pasos lo llevaron frente a una puerta.

La habitación de Madeline.

Permaneció unos segundos observándola.

Después giró el pomo.

La habitación estaba vacía.

Silenciosa.

Extrañamente silenciosa.

Entró despacio.

La cama estaba perfectamente tendida.

La ventana cerrada.

La mesa ordenada.

Como si la dueña simplemente hubiera salido a dar un paseo.

Sin embargo, había pequeños detalles que delataban la verdad.

Espacios vacíos en la estantería.

Algunos cajones abiertos.

Perchas sin vestidos.

Elías recorrió el lugar con la mirada.

Entonces algo llamó su atención.

Sobre la mesa descansaba un libro.

Uno cualquiera.

Quizá olvidado durante las prisas.

Lo tomó entre las manos.

Al abrirlo encontró una pequeña flor seca entre las páginas.

Nada importante.

Nada especial.

Pero por alguna razón se quedó observándola.

Y en ese momento comprendió algo que no le gustó en absoluto.

Madeline realmente se había ido.

No era una rabieta.

No era una discusión pasajera.

No era una estrategia.

Había planeado marcharse.

Y lo había hecho sin intención de regresar.

Elías cerró el libro lentamente.

Luego volvió a dejarlo donde estaba.

Afuera comenzaban a encenderse las luces de la mansión.

La noche estaba cayendo.

Y mientras observaba aquella habitación vacía, una pregunta empezó a repetirse una y otra vez en su cabeza.

¿Dónde estás, Madeline?

1
Mitsuki G
Puede ser la mansión de Elías una de varias que tiene no debería acercarse mucho a casas nobles o zonas de nobles ya que se expondría demasiado ya lo hizo al quedarse en un lugar mucho tiempo pero espero que se cuide no deje que la curiosidad le gane y se exponga ese tonto de Elías merece conocer a su hijo cuando tenga unos tres o cinco años para que tenga una gran unión a su madre y que deje ese tiempo para que ese mal padre no logré su cometido que tarde no sea así de bebe ya que se ganara a su hijo a la primera cuando por tonto por tantos años de indiferencia pague estado lejos de su hijo
Mitsuki G
Espero que Madeline le diga indirectamente a Marcos que lo ve como un hermano pero sobre todo se esta acostumbrado ahí y si ahí llegó el chisme de su hogar alguien la podra distinguir y tendrá que volver con Elías y su padre que la venda en verdad espero que sea muchos años después que Elías la encuentre
Mitsuki G
Eso me preocupaba ya que ví desde que vio la primera vez Marcos vio diferente pero en estos Madeline no está para eso debería cambiar el look si no quiere que la distinga como también no puede quedarse en un lugar mucho tiempo como también espera mucho el bebé más grande no la dejara moverse bien
Mitsuki G
Iba a decir que se repitió el capítulo anterior pero no es totalmente igual ya que está más completo que el anterior aquí vemos como todos la apoyaron le pregunta lo necesario y están para ella y sabe que tiene ahí un apoyo pero debe de recordar estar lejos de la capital como también no me gustó que metiera que está muerto debió decir que la odia y piensa que lo forzó o avisar de su mal padre sobre todo eso que su padre no la ve como una hija si no una mercancía para su fin no le interesa que le pase a ella
Mitsuki G
Bueno por lo menos fue sincera parecía que intentaría ocultarlo de nuevo aunque mintió sobre Elías pero debió decir otra cosa más para que sepa que tiene un mal padre que la ve como mercancía no como hija y así tienen cuidado
rosalinda clavijo
autora no tarde tanto en actualizar, o por lo menos regalenos un maratón maratón maratón maratón maratón maratón maratón de los niños 🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳
rosalinda clavijo
caramba siendo de otra época más avanzada parece tonta la protagonista, más lenta y muero.
Rebeli Aguilar
excelente
Eve
lejos... muy lejos de ti, del "deber" y de ese hombre que dice llamarse padre
Mitsuki G
Ya se me hacía raro que no tuviera síntomas de su embarazo pero debería ser sincera con Elena y su familia ya que se notara y es mejor que sea por ella dicho y no por qué lo descubrieran y sobre todo para ayudarle a ocultarse si llega su mal padre
Rosana Migueles: yo creo que le va a contar para que no sea una carga en el trabajo o la casa
total 2 replies
Mitsuki G
Si en verdad llegó a un buen lugar ya que se nota que son pacientes más cuando sale volando vegetales y cierto chico aprendió hablar más jeje y ahora sí va mejor en atender clientes a ver qué más cosas aprenderá o ocultara su identidad
Mitsuki G
En verdad la anciana tiene una familia muy buena se nota que su hermana es igual a ella y está Madeline encontró un buen lugar y podra estar tranquila pero si se quedará ahí debería cambiar su look como también debería cambiar el color de cabello ya que se expone
Mitsuki G
Solo espero que donde este sea un lugar lejos y que dure mucho ahí que viaje más lejos ya que su padre ambicioso la buscará y estando más grande su bebé no podra viajar así que no dure mucho ahí que viaje más lejos
Mitsuki G
Este Elías según sus pensamientos debió a verse alegrado que ya no se tendrá que casar pero al parecer como siempre no se dió cuenta de lo que tenía hasta que lo pierde al ver que se fue sin ganas de estar con el ya movió algo en el menos en ese mal padre que solo piensa que perdió la oportunidad de mover al duque a través de su hija no por amor por su hija
Eve
me encanta como va la historia 😁
Mitsuki G
Ya por fin llegó a su primera parada debería ir por más comida y e irse de ahí antes que se arrepienta busque los transporte para la siguiente cuidar debe de moverse ya que estando cerca tienen oportunidad de encontrarla debería moverse cuando esté más lejos buscar algo de trabajo para ganar un poco de dinero para seguir su viaje estar segura de estar lejos de ahí buscar un lugar donde pueda vivir con su bebé
Mitsuki G
Por lo menos Madeline no desaprovechó para ir a comprar comida para el viaje ya que sabe que puede tardar no debe de confiarse y la anciana sigue pareciendome agradable se nota que
es sabía como ese Nathan que estuvo ahí espero que veamos pronto llegue lejos como también a ese tonto que le perdió
Mitsuki G
Bueno por lo menos no se quedaron en el bosque y fueron a una posada que espero que puedan continuar y en algún momento encontrarse con Nathan se nota un buen tipo pero a ver cómo llega ahí y busca la manera
de irse más lejos y espero
que su madre la ayude a que no la
molesten temprano para darle tiempo
Mitsuki G
Al parecer encontró a un ángel en esa anciana que me imagino que la ayudará al principio para darle animos de seguir ya que no puede quedarse en un lugar cercano debe de irse muy lejos para estar a salvó y espero que no pase nada en lo que esperan arreglar el transporte que no pase nada y que no salgan a buscar estando ahí
Mitsuki G
jeje que emoción ese tonto de Elías ya se dió cuenta que Madeline fue una víctima igual a él ella no quería perder su virtud de esa manera sin saber que hacía y el fue injusto con ella por lo menos lo sabe pero ya fue demasiado tarde ya que mientras el veía el informe está Madeline está apunto de irse que espero que aguarde mucho que se vaya a primera hora antes que los hombres de Elías si mando o los de su padre hacen movimientos si la buscan temprano así deberá moverse antes que ellos lo hagan y me preguntó si Elías
descubrirá que se escapó embarazada
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play